Hotel boutique en Almería: Clayton Morley y la Casona Granado, poblando y desarrollando

Alojamientos con encanto, mucho más que un lugar donde dormir.

Una de las especialidades de El Giróscopo Viajero es la de los alojamientos con encanto. Alojamientos de charme, que en francés queda mejor, hoteles o casas rurales, hoteles boutique, casas rurales, Bed and breakfast de calidad, los nombres son múltiples. Más allá de los nombres, estos lugares tienen siempre una esencia común, algo que hace de ellos sitios únicos para hospedarse y descubrir los territorios que los rodean.

¡Qué bien se está cuando los anfitriones nos tratan tan bien! Clayton Morley y su casona Granado bien merecían este artículo.

¿Y cuál es ese aspecto común a todos estos alojamientos? Porque no se trata del lujo, de las instalaciones o de unos servicios determinados. Éstos suelen estar casi siempre presentes en los alojamientos especiales que queremos celebrar y compartir. Tampoco es el precio, que no tiene que ser exorbitado y que, desgraciadamente, muchas veces no necesariamente está acorde con la calidad de un determinado establecimiento. No se trata del destino, del lugar, los alojamientos con encanto se reparten por todo el planeta y todos los destinos. No hay obligación de encontrarse en islas paradisíacas o ciudades glamourosas. El paraíso y el infierno conviven siempre a unas decenas de metros, en esta Tierra que es nuestro único mundo. Ni siquiera es el tamaño. Es cierto que, generalmente, son estructuras pequeñas o medianas, pero también hay grandes hoteles y resorts que comparten el concepto boutique, el charme y el encanto. Entonces, ¿cuál es realmente la característica que reúne a estos alojamientos con encanto?

La clave es simplemente el factor humano. Tras los mejores proyectos, tras los hoteles boutique más exquisitos y más agradables, las casas rurales con más carácter y más atractivo, siempre, siempre hay un equipo humano, unas personas que son el verdadero valor diferencial del proyecto. Puede ser una persona, una pareja, una familia, un grupo de amigos, o un gran equipo. No importa, siempre habrá un grupo humano alrededor del cual el alojamiento, el destino, las actividades y los servicios cobran valor, interés. De la misma manera, ese tipo de proyectos acaban siendo catalizadores, convirtiéndose en un vector, un sol que ilumina, un imán que atrae a otros emprendedores y a otras personas que quieren cambiar y mejorar, un pueblo, una comarca, una región. Por eso, hoy tenemos que hablar de Clayton Morley y Rachel Frewin, impulsores y propietarios del hotel con encanto Casona Granado y el Restaurante El Albar, de El Pilar de Lubrín. En Almería, en una preciosa esquinita del sur de España.

Repoblando la España vacía.

Una habitación tan acogedora como poco ostentosa. La calidad se expresa en lo esencial.

Andalucía es de sobra conocida por su costa y sus grandes ciudades, como Sevilla o Málaga, pero mucho menos lo son algunas zonas del interior de Granada, Huelva, Cádiz, Córdoba o Jáen. Buena parte de estas zonas sufren del despoblamiento, derivado de la atracción económica del litoral y las ciudades, lo que conlleva graves problemas socioeconómicos. La viabilidad de un territorio se basa en la ocupación del mismo, en la diversificación de las actividades productivas y el acceso adecuado a los servicios públicos. El problema no es propio a España. Muchas regiones de Francia, Alemania, Italia, Portugal, y otros países de la Unión Europea, sufren de esa polarización que concentra en torno a pocas ciudades, -o regiones-, la población, los servicios estatales, el empleo y el crecimiento económico. Esto genera desequilibrios que cuestan millones y millones de euros a los Estados, y que causan tensión, desigualdad social y derivas políticas nada deseables. El Estado tiene que destinar muchos recursos a zonas de alta densidad de población reduciendo su acción en comarcas y regiones menos atractivas, lo que aumenta el efecto. Este proceso genera círculos viciosos y virtuosos acelerados, con lo que los países no son una malla uniforme de oportunidades y servicios, sino dameros que combinan despoblamiento con conurbaciones saturadas donde los precios se disparan.

A todas luces, la tendencia no es positiva y la crisis del coronavirus ha puesto de manifiesto los problemas de ese proceso: falta de asistencia y de servicios en zonas rurales y masificación de las grandes zonas úrbanas. Cambiar la tendencia es complicado porque exige muchos recursos, esfuerzo y tiempo. Sin embargo, se aprecian ciertos cambios de mentalidad, derivados en buena medida, de la crisis sanitaria que estamos sufriendo. Muchos trabajadores digitales que pueden hacer de internet su herramienta y canal laboral, y muchos emprendedores que ya tenían en mente el cambio de localización, empiezan a buscar lugares donde instalarse. Están dispuestos a cambiar la ciudad, e incluso el país, por ciudades más pequeñas o zonas rurales donde sea posible crear nuevos proyectos y disfrutar de mayor calidad de vida. El Giróscopo Viajero, junto con instituciones públicas y privadas, colabora en el desarrollo de proyectos de atractividad para profesionales y nómadas digitales. Gracias a nuestros viajes de promoción y a nuestra formación, hemos ido definiendo estos proyectos que también nos afectan directamente. Andalucía, sin duda, es una de las regiones españolas con mayor potencial para ello. Pero queremos recalcar que no hemos descubierto América, ni mucho menos. En gran medida, todo lo que sabemos y podemos compartir, lo hemos aprendido del trabajo, el esfuerzo y la pasión de gentes que, como Clayton Morley, han dado el paso sin casi ayudas ni reconocimiento, impulsados sólo con el coraje de su trabajo y la furia consciente de sus sueños. Por eso le dedicamos este artículo.

Casona Granado un ejemplo que brilla en la Almería Vaciada.

Fachada del Hotel Casona Granado en el Pilar de Lubrín.

El concepto de España Vaciada, que se puede cambiar por Francia vaciada o Italia vaciada, se refiere a las provincias españolas cuya densidad de población es similar a la Laponia en Finlandia. A diferencia de la región Finlandesa que se ha afianzado como destino turístico de deporte y naturaleza, -que es otra de nuestras especialidades y que visitamos recurrentemente-, las regiones de la España Vaciada tienen muchas dificultades socioeconómicas y continuan perdiendo población. A esa Almería vaciada llegaron en 2002 Clayton Morley y Rachel Frewin.

Británicos de Londres, han recorrido el mundo, han vivido en Australia y en otras partes del globo para acabar prendados de España y, en especial, de un recodo de la provincia de Almería. Casona Granado nació en la incertidumbre, en mitad de la sorpresa de los habitantes de la zona, que no pensaban que su pueblo, su comarca pudiera atraer a turistas y comensales. El caso de Clayton y Rachel es paradigmático ya que muestra lo indispensable de una mirada exógena. Lo obligatorio de la presencia de gentes venidas de fuera, para reconfortar a todos los que desde el interior, intentan mostrar el valor y el potencial que contiene todo lugar.

Desgraciadamente, y lo sabemos bien, es muy complicado ser profeta en su tierra. Se suele valorar más la opinión, experta o no, del que visita, del que llega. Es un hecho, por eso aprovechamos nuestro trabajo como una oportunidad para compartir en nuestros viajes todas las opiniones e ideas, todos los casos que hemos podido contemplar antes y así, colaborar en el desarrollo turístico y económico de los destinos que promovemos. Ese es el valor añadido de El Giróscopo Viajero. Además, para nosotros Nuestra Tierra es aquella que pisamos cada día. Y nuestros hermanos todos aquellos que, siempre, tan bien nos acogen en cualquier esquina del Globo. Con todo, no se equivoquen, nosotros somos sólo relatores y contadores. Nosotros no hemos sufrido, ni no nos hemos enfrentado contra las imposibilidades y los problemas cotidianos, los que han debido superar todos estos emprendedores, funcionarios públicos y personal de Oficinas de Turismo. Ellos cada día se baten el cobre para demostrar que sus proyectos son viables y para hacerlos rentables; para hacer a sus destinos atractivos y necesarios. Nosotros hemos llegado cuando todo funcionaba, hemos tenido el privilegio de verlo y disfrutarlo, y, por tanto, la obligación de compartirlo.

Una historia personal desemboca en un catalizador comarcal.

Casa Granado hotel Boutique, a escala humano, con diseño, encanto y servicios de gran calidad.

Pero volvamos con Clayton, que nos cocina con sus manos una cena deliciosa en el ese horno moruno que hizo fabricar por los mejores artesanos de Europa. Un horno moruno que refulge con ascuas y llamas en el interior, con chispas y vivacidad, como los ojos de nuestro anfitrión. Los ojos del que tiene pasión, refulgen siempre y transmiten mucho. Expresan un camino, los esfuerzos, plagados de trabas, y las victorias repletas de orgullo, del bueno. Desde Londres, Almerienses ya, recorriendo el mundo e instalados en el Pilar de Lubrín desde 2002. El Pilar de Lubrín, minúscula pedanía con 50 habitantes, a cuatro kilómetros del centro del pueblo. Lubrín, es unmunicipio del interior de Almeria (1500 habitantes) apoyado en las estibaciones más levantinas de la vertiente sur de la Sierra de los Filabres. Un pueblo que masca el aliento del desierto de Tabernas y respira de los húmedos tesoros que reposan debajo. En las laderas más fértiles, entre montaña y desierto, un vergel brillante en mitad de áridas colinas. Allí plantaron su tienda Clayton y Rachel. Casi veinte años de trabajo intenso para poner en marcha un proyecto, por el que, como siempre, al comienzo nadie daba un duro. La suerte y el trabajo se aliaron, pero sólo porque el trabajo buscó a la suerte.

Hoy Casona Granado destaca por su proyecto transversal, que va desde lo social a lo turístico. Un restaurante y un bar abierto a todo el pueblo. Un hotel que recibe viajeros que apuestan por la tranquilidad, la calidad. Clientes que están dispuestos a hacer más kilómetros, a pagar más dinero y a disfrutar más tiempo. Una apuesta arriesgada pero, finalmente, mucho más fructífera, ya que trabaja un nicho y no compite, sino se complementa con la oferta hotelera y turística de la costa Almeriense, de Cabo de Gata y de Mojacar. Además, la pasión por esta tierra de acogida se plasmó en el nacimiento de sus hijos. De hecho cuando nació su primera hija, hacía muchos años que no nacía ningún niño en El Pilar de Lubrín.

Reconvertir una casona almeriense de la Sierra de los Filabres, en un hotel boutique con encanto, diseño, el mejor de los servicios y manteniendo el carácter local, no fue fácil, pero se ha conseguido. Los ventanales son amplios y dejan entrar la luz mediterránea, manteniendo ciertas reminiscencias árabes. Un diseño contemporáneo pero basado y bebiendo de fuentes locales, aprovecha la estructura de la antigua Casona Granado. Modificaciones discretas pero sustanciales, como esos ventanales desde los que se puede ver la piscina, el jardín y los alrededores de El Pilar de Lubrín. Un hotel que hace destacar al paisaje donde se encuentra, con ese clima almeriense que conjuga desierto delicioso (no se olvide que la pluma viene del norte) y verdes de oasis, de vegetación regada.

La decoración de las 8 habitaciones es moderna, colorida y luminosa. El blanco encalado de las paredes destaca sobremanera. Las vigas aparentes de los techos con su telúrico color a tierra y a madera dura, sostienen y definen los espacios. Camas comodísimas y espacios totalmente adaptados a las personas con movilidad reducida o minusválidos. Al tener pocas habitaciones, el servicio es impecable y personalizado, sólo hay que solicitar aquello que se necesite. Ello no es menoscabo para una gran variedad y flexibilidad en las habitaciones y sus potenciales usos, ya sean para una persona, parejas, familias o más orientadas hacia estancias de negocios. Los desayunos continentales, cuentan con las delicias de la comarca y de toda la provincia de Almeria. Las variaciones estacionales en los productos hacen aún más deliciosos los manjares, ya que sólo llegan los productos de temporada, y en su punto.

El horno moruno se calienta con ascuas que arden desde el interior del propio horno. Una bella metáfora que explica el proyecto Casa Granado y a sus impulsores.

El Restaurante Albar es el complemento perfecto que da brillo al Hotel Casona Granado. Un restaurante donde Clayton y su esposa Rachel expresan su visión personal de una cocina internacional perfectamente anclada en la gastronomía andaluza, española y mediterránea. Los platos son muy diversos yendo desde las deliciosas pizzas del horno árabe, hasta los platos más selectos y gourments. La carta bebe sin duda, de las mil influencias y los mil viajes de la pareja que dirige este encanto de hotel. Abierto al público general, el restaurante está, por supuesto, a disposición de los huéspedes para comidas y cenas.

Lógicamente, se ha apostado por los productos locales, de la huerta y los campos de la comarca de Almanzora, del Levante y de la Sierra de los Filabres: Hortalizas y vegetales, miel, carne y frutas. No por chovinismo, sino por inteligencia, porque lo local, si se produce con mimo, es mejor que lo industrial. Además se crea un tejido de relaciones económicas que acepta mucho mejor al recién llegado, porque se está creando una suma positiva donde si todos trabajan bien, todos ganan. Al final, lo importante son las ideas, los hechos, la franqueza de quién habla como actúa y actúa como habla.

Apostando por cambiar: Casona Granado, proyecto transversal.

Mucho trabajo, muchas noches sin dormir, pero una pasión intensa, sincera y la omnipresente letanía de no quedarse nunca quieto. Por eso, no es raro que Clayton sea uno de los impulsores de la Feria de Alimentación Rural. Un evento clave para dar visibilidad y valorar el trabajo de agricultores y ganaderos que pueden así ,vivir de su esfuerzo sin depender de grandes compradores o supermercados. Tampoco extraña que Casa Granado colabore también con el Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL) y con el Festival Pantalla Verde, un encuentro internacional de cine y fotografía que tenía que celebrarse en junio y que ha debido ser aplazado.

Casona Granado está inmersa en todas las actividades culturales y medioambientales que buscan preservar la vida de la comarca y evitar la desertificación, natural y humana. Ejemplos como el de Clayton muestran que la aproximación a los problemas actuales, necesita también de una visión micro, de gentes de aquí y de allá, eso no importa, pero que compartan pasión, capacidad de trabajo, constancia, paciencia y amplias miras.

El turismo del futuro es un turismo de calidad.

La apuesta de Clayton y su familia, es y ha sido siempre la calidad. Hoy en día es imposible competir por el precio con los gigantes del sector. Pero es muy factible hacerlo con la calidad y la especialización de productos y servicios. El turismo, como la industria de masas, ya está copada. Sin embargo, hay muchos espacio para quienes apuesten por nichos aún vacíos, sin oferta, pero repletos de una demanda no satisfecha. Las ventajas de los nichos es que al estar vacíos acogen con alegría a los primeros que lleguen, a los primeros que apuesten por cubrir las necesidades de esos grupos, sectores, lugares. La segunda ventaja de los nichos es, que por definición, se destinan a clientes menos numerosos pero con mayor capacidad de gasto y, por lo tanto, obligan a ofrecer mayor valor agregado, necesitando de menos inversión pero con mayor rentabilidad. Eso no quiere decir que sea fácil, ya que el potencial inversor de los emprendedores no es comparable con el de las grandes empresas. El trabajo y la pasión colman ese vacío.

Proyectos personales, cambios de vida que cambian lugares.

Clayton Morley, el protagonista del artículo, dando toques de color británico al sur español.

Los alojamientos con encanto como el de Clayton se suelen merecer todo lo que tienen, porque todo se lo han ganado. Los muros, muchas veces se levantado con las propias manos, y se han pintando con las mismas, o con las de familiares y amigos. Ha sido necesario aprender a cocinar, a llevar la contabilidad, a cultivar los ingredientes de los platos, a conseguir proveedores de calidad, fiables y constantes. Ha habido que pensar el marketing y la parte financiera, apostar por las energías limpias, por la decoración que se nutre de artistas locales y de la reutilización o el reciclaje. Todo se ha tenido que pensar y se ha tenido que hacer personalmente.

La historia de estos emprendedores suele ser similar. Como en otros casos que conocemos, estos pueblos, estos recodos de la geografía que despiden sin lágrimas a sus habitantes locales camino de las grandes ciudades, enamoran a quién los descubren casi por casualidad. Clayton y Rachel, una pareja que pasa unas vacaciones en Almería y que en lugar de quedarse en una tumbona en la playa se internan en la provincia. Vagan y encuentran,  descubren las maravillas de la comarca de Lubrín, Sorbas y Bédar. Paso a paso, se conoce la tierra, la gente y los edificios. Y de uno de ellos quedaron prendados, la Casona Granado, en el barrio El Pilar, de Lubrín, un nombre que no quería decir nada y que ahora lo dice todo.

Clayton es un emprendedor nato, una de esas personas con las que es un placer conversar y nunca se pierde el tiempo. Las horas pasan, las ideas y experiencias se entremezclan y siempre surge algo mejor. Un gran comunicador, pero también alguien que escucha y aprende, que trabaja incansablemente. Como toda su familia, su esposa Rachel tan importante como él, sus hijos que ya son tan almerienses como británicos. Un bello ejemplo de lo que es, lo que debe ser Europa. Clayton se entristece cuando hablamos del Brexit, pero no se queda quieto e intenta ayudar a comprender los cambios, a que se adaptarse a ellos a la numerosa colonia británica que ha escogido España, Almería y Lubrin como su residencia permanente. Reuniones, charlas, conciertos, múltiples eventos, interesantes y animados, llenan el restaurante Albar, la Casa Granado. Donde los locales no pudieron o no supieron armar nuevos proyectos, la gente que ha llegado de fuera lo ha hecho y se ha convertido en catalizador. Ahora las autoridades públicas y otros emprendedores de la zona se han sumado al proyecto, creando sinergias y revitalizando la vida social y económica de la comarca de Lubrín. Uno más uno siempre deben ser, al menos dos, o mejor tres.

Las minas de hierro de Bédar y La Garrucha fueron uno de los centros económicos y obreros de la región. El mineral de Almeria viajaba hasta Bilbao par procesarse en los altos hornos vizcaínos. Hoy se pueden visitar los caminos por donde transitaron mineral y sudor.

El caso y el recorrido vital de la familia Morley es el mismo que nos hemos encontrado en proyectos similares de faimilias autóctonos o foráneas muchos otros lugares. En Francia, hemos visto antiguos diplomáticos, directivos, informáticos, profesores, agricultores y viticulturtores ilustrados, que han creado pequeñas hoteles de diseño, hoteles boutique, casas rurales y alojamientos con encanto en el Gers en Gascoña; en el Tarn-et-Garonne donde descansa Manuel Azaña; en su homónimo pero diferente Tarn, en la Dordoña que acurruca las pinturas de Lascaux… Finlandia está repleta de pequeños hoteles de diseño donde los dueños son poliglotas y cocineros. En las Azores, en Portugal, gente inteligente lucha por crear sinergias y hacer que sus huéspedes no les olviden nunca. En Toscana, mirando a Fiesole y a Florencia, amigos italianos bregan cada día sin dejar un detalle olvidado. En Croacia, en Estonia, en Suiza, en Grecia… En Isla Mauricio, hasta las cadenas de hoteles han cambiado de perspectiva y piensan más en la ecología y en la calidad de la atención, para que sus paraísos no se degraden y los viajeros recorran el mundo para bañarse en sus aguas.

Y por supuesto, también en España, donde podríamos poner un ejemplo en cada región. Todos son diferentes pero en todos estos alojamientos con encanto, el principal encanto son sus dueños. Personas que destacan por su inteligencia, por su paciencia y su resistencia. De todas estas caractericticas hay dos que quizá sean las principales, partiendo de que la inteligencia es condición sine qua non. La primera, la resistencia, algo que permite seguir cuando las cosas van mal, cuando los números no cuadran, cuando llegan las críticas y las incomprensiones. Algo que consigue que se obvien las manos que no ayudan cuando todo esta torcido, y las que dan golpecitos en la espalda cuando todo funciona. La segunda, la pasión, que siempre contiene algo de irracional, algo de eso que cambia lo imposible en posible. Algo que permite olvidar lo que no fue, y disfrutar de lo que ahora es.

Keep it up Morley Familly you are an example that should be emulated! See you son!

Agradecimientos.

Descubrir a Clayton y a su familia, la Casa Granado y la comarca de Lubrín, Bédar y Sorbas, el desierto de Tabernas y Almeria se lo debemos a la Diputación Provincial y la Oficina de Turismo de Almería, a Turismo Andalúz  y al propio Clayton que hicieron todo lo posible porque nuestra estancias fuera fructífera. Sin su apoyo nada hubiera sido posible.

En especial, el descubrimiento de la zona se lo debemos a Enrique Parra, profesional capaz donde los haya, que une a sus numerosas cualidades, la curiosa habilidad de leer la mente de los miembros de El Giróscopo Viajero. Un fuerte abrazo para ti, hermanando, costas norteñas y sureñas.

Más información y Reservas.

Si quisieran reservar una estancia en Casona Granado sólo tienen que pinchar en el enlace o visitar su página web.

Reservas e información

Como llegar a Casona Granado.

Desde Almeria hay 76 km hasta el Pilar de Lubrín, por la Autopista A6 y A92 y luego por la Nacional 340a. Mojacar y sus playas están a poco más de 40km al este. El coche además nos dará la libertad de descubrir toda la Sierra de Filabres y el litoral mediterráneo.

Mapa y localización de Lubrín.

Video promocional de la Casona Granado.

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