Turquía

Piscinas de mármol de Pamukkale, una de las estampas más bonitas y más conocidas de Turquía.

Turquía, la puerta de Oriente, el extremo de Europa. Turquía es un puente entre Europa, Asia y Africa, un lugar de encuentro y de mezcla de toda la cultura del Mediterráneo. Turquía es, como Grecia, Italia o España, un crisol cruzado de relaciones milenarias, donde la única certeza es un diversidad cosmopolita hecha de capas y capas que se han fundido en algo que resumen continentes y que debería abrir nuevos proyectos más globales. Una diversidad que se sobrepone a los vaivenes políticos y que, por su complejidad, muchas veces no se comprende, o no se explica bien.
Turquía posee un sustrato tan diverso, y tan antiguo, que bebe de las tradiciones y las culturas milenarias de la antigüedad del Creciente Fértil y los primeros Estados complejos. Todos estos puentes mediterráneos fueron las primeras puertas por las que la civilización del creciente fértil, de Mesopotamia y Egipto, llegó a esta Europa nuestra que finalmente no es tan vieja como pensamos.

Muchos siglos han pasado, muchas desgracias y muchas maravillosas creaciones han atravesado ese camino natural que es el estrecho del Bósforo y Dardanelos. Estambul, su antigua capital, es Bizancio la griega, Constantinopla la bizantina, después renombrada de nuevo y convertida en Istanbul, nueva capital del Imperio Otomano y Turco. Estambul es una urbe oriental y europea, una gran ciudad donde se aprende que la historia sólo enseña un pasado común que no sirve para vender paraísos o quimeras, sólo para constatar nuestro arte y nuestra fragilidad.

Visitar Turquía supone encontrar nuestras raíces europeas y orientales, reencontrarnos con esa compleja diversidad de vestigios acumulados por civilizaciones supuestamente antagónicas, que han florecido, curiosamente, sobre los mismos territorios. Turquía es un destino donde el turista puede sentirse viajero a nada que se interese por alguno de los aspectos de un país enorme. Casi 800.000 km2 y 80 millones de habitantes, que buscan, como todos en este complejo mundo, mejorar su calidad de vida.

Globos en Cappadocia.

La geopolítica ha castigado muchas veces a Turquía, y Turquía otras, ha cometido errores terribles, pero ¿qué territorio no tiene en su pasado páginas tristísimas? Aprender de los errores que cometieron otras generaciones es la única manera de no repetirlos. Las nuevas generaciones no son responsables de los errores de sus ancestros, y quizá así puedan cambiar el futuro. Por las calles de Estambul nos sentimos en Europa, en una Europa distinta y particular, pero no tan diferente de la de Roma, Bucarest, Paris, Madrid, Berlín o Londres.

Turquía es, un puente ambivalente por el que discurren diferencias y similitudes. Es sin duda, Europa en Estambul y Asia Menor; y es Asía en el Palacio Ishak Pachá junto a la frontera iraní o en Ari, plaza fuerte de la Ruta de la seda, ya casi en Armenia. Pero ¿y en el Monte Nemrut, pequeño reino armenio de la antigüedad, o en Frigia, Cilicia o Lidia, en Pérgamo, Esmirna o Éfeso, en Gordio? ¿Dónde estamos cuando nos cobijan las cúpulas de Santa Sofia? Estamos en un museo, en una catedral, en una mezquita, estamos en uno de los monumentos más impresionantes de la Tierra. Dónde no es importante, como sí lo es, y en Turquía se suele estar muy bien.

Turquía es un país complejo y sorprendente, Pero sobre todo es acogedor. Un país muy modernos y a veces también arcaico un país laico desde 1923 que sin embargo sufre la tirantez de la presencia pública de la religión, como muchos tantos otros. Turquía donde las mujeres fueron pioneras en obtener el voto, pero donde el populismo existe como existe en el resto de Europa y del Mundo. Turquía un país de contrastes, tan moderno como tradicional, con un potencial increíble y unas necesidades acuciantes. Turquía tiene, es cierto, muchas facetas y una diversidad grandiosa, ligada a su pasado prehistórico y lleno de Imperios, pero también a su presente donde corrientes diferentes debaten y se encaminan, esperemos, hacía un futuro que continue siendo un puente y lugar de encuentro entre gentes de todo lugar. Turquía un país que sorprende y que suele encantar, sin duda por su gente, que suele hacernos sentirnos como en casa.

Turquía turística, naturaleza espectacular.

Playa de Cirali en Turquía. Como era de esperar las playas turcas son tan bonitas como las griegas.

Turquía resume en su geografía grandiosa todos los destinos del turista. Como buen destino mediterráneo, el sol y la playa y los espectaculares paisajes costeros se encuentran por los miles de kilómetros de su litoral, que incluye el Mar Negro. Las playas son kilométricas como la de Patara en Licia, coquetas como las de Iztuzu, animadas como Ibiza en Alaçati o increíbles, tesoros escondidos como Fethiye en la desconocida Costa Esmeralda.

Las montañas son gigantescas, culminando a más de 5000 metros como el mitológico Monte Ararat. El Parque Nacional del Valle de Göreme, que pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO o los valles de Asabag y Avcilar son otros lugares naturales impresionantes.

Varias estampas son ya clásicas cuando nos referimos a Turquía. Los valles erosionados de Capadocia, el Parque Nacional de Göreme con sus cuevas trogloditas, son de sobra conocidos y quizá demasiado turísticos, pero no dejan de ser bellísimos. Ya sea en los tradicionales globos o contemplando con ojos de fotógrafo, los atardeceres dorados y esas colinas talladas por la lluvia que se hace de rogar, donde los siglos que pasan sobre los humanos, Capadocia es un destino ineludible.

Igualmente ocurre con las terrazas de mármol blanco de Pamukkale. Traventino pulido por el que el agua fluye sin moverse. Una colina de calcita que ha creado una de las maravillas que pertenecen al Patrimonio de la UNESCO en Turquía. Y sobre la colina el laberinto de la antigua Hierápolis helenística.

Y si queremos ampliar nuestro conocimiento y nuestro disfrute en Turquía, no hay más que salir de los viajes más típicos y organizar un recorrido más aventurero por la inagotable naturaleza turca. ¿Quien conoce el Parque Nacional de Parque Karagöl-Sahara, con lagos, bosques y montas encajonadas entre el mar Negro y la frontera Armenia; la marismas y la reserva natural de Dalyan en la costa mediterránea de Turquía frente a Rodas; el Parque Natural de Gölcük, que podría ser una montaña suiza; las cataratas de Mencuna y las cuevas de Aynaligol Magarasi y de Ballica; La GR del sendero Licio (the Lycian Way) con sus 540 kilómetros de caminos increíbles? Turquía es un destino espectacular para los viajes de turismo activo, ya sea en paquetes más típicos, en viajes organizados personalizados o por libre.

Turquía histórica y arqueológica.

Efeso la griega.

Turquía es un país grande y diverso, con playas deliciosas y monumentos de casi cualquier cultura antigua, con restos de religiones y mecenas, de literatos y poetas, con tradiciones y músicas que han influido durante siglos en el curso de la historia. Y también con muchas referencias al periodo otomano (1452-1922) y a la República Turca actual.

Los restos arqueológicos desde el comienzo del Neolítico (Chatal Hüyük, Göbekli Tepe…), de los antiguos imperios mesopotámicos, de la presencia persa y de Estados no muy conocidos pero con vestigios increíbles como Mitanni o el Imperio Hitita se encuentran en casi todo el territorio actual de Turquía, pero sobre todo en la parte oriental y toda la vertiente mediterránea. La legendaria Troya, las grandes ciudades de la Magna Grecia (Éfeso, Pérgamo), los reinos situados entre las ciudades griegas y los imperios orientales, Frigia, Lidia, Licia, Bitinia, el Ponto, Cilicia y después los vestigios de la época Romana… Si le gusta la historia, Turquía es uno de sus destinos preferidos, sin duda. Por no hablar del Imperio Bizantino, de la Ruta de la Seda, del Imperio Otomano, sus mezquitas y palacios, de la Turquía moderna y Ataturk….Turquía es pura historia.

Gastronomía, filosofía, música, arte y artesanía.

Esta sección es sólo un preámbulo de nuestra Guía sobre Turquía, pero no podemos terminarla sin hablar de todos estos aspectos que hacen aun más atractivo al país. La gastronomía turca es conocida en el mundo gracias al Kebab, o sandwich turco, que comparte mucho con sus hermanos griego, libanés y sirio. Pero la gastronomía de Turquía es mucho más variada, con verduras, quesos, carnes y pescados que sorprenden siempre ya que las recetas beben de fuetes tan diferentes como las balcánicas, las orientales, egipcias, armenias y mediterráneas. Los vinos son un descubrimiento y la cerveza una delicia cuando el calor aprieta. Los postres, mejor no decir nada, para que la sorpresa sea grandiosa. ¡Vengan y disfruten!

La música y el arte, la artesanía turca es un resumen personal de siglos de historia y de confluencias. En los tejidos, en los aromas, en los diseños y los colores. Desde Irán o Egipto, desde las planicies de Asia central de donde vinieron los primeros turcos hasta Roma y Escandinavia que comerciaban compraban y vendían en los mercados y bazares de Estambul, los sabores y las influencias llegaban para quedarse. Y al quedarse se construían nuevos productos y nuevas ideas. La visita de los bazares, el recorrido por las plazas y las tiendas de las ciudades de Turquía será otro placer añadido a un primer viaje que sin duda no será el último.

La música turca es conocida por las cadenciosas letanías que llevan al trance a los bailarines derviches, ejemplo más visible del sufismo, una corriente mística del Islam diferente a la mayoría de la religiones. El sufismo carente de proselitismo, respetuoso y centrado en la búsqueda de la realización interior, es una filosofía, un pensamiento, interesante en estos días donde todo el mundo parece tener una única e invariable verdad. Confrontarnos con lo que parece diferente para ver que al final no es más que otra variante de nosotros mismos, hace del viaje no un pasatiempo, sino una necesidad. Quizá por ello el viajar a Turquía pude ser un oportunidad de ver el mundo con otro ojos y aprender a compartir y disfrutar con el otro. En lo alto del Monte Nemrut al sureste del país, colosales estatuas de piedra representan cabezas de dioses griegos y persas, de animales. Ahora en ruinas, muestra la futilidad de lo humano y su enorme belleza. ¿Un ejemplo un recuerdo, una advertencia?

Cómo llegar a Turquía.

Monte Nemrut y sus colosales esculturas.

La mejor manera es utilizar alguna de las conexiones aéreas que comunican las principales ciudades de España y Europa con Estambul, sobre todo, pero también con Ankara y Esmirna (Izmir), Adana, Konya y otras ciudades turcas. Desde España hay numerosas conexiones directas con Estambul desde Madrid, Barcelona, Valencia, Bilbao, Málaga, Santa Cruz de Tenerife y Gran Canaria, Ibiza y Palma de Mallorca. Si viene de América ye saña visitando Europa, puede volar a Turquía desde París, Londres, Roma, Milan, Berlin, Amsterdam, Moscú, Estocolmo, Helsinki, etc…

Hotels y alojamiento en Turquía.

Turquía es un país turístico y por tanto no faltan los hoteles de calidad, de todo tipo y tamaño, desde los hoteles de lujo cinco estrellas que encontramos en Estambul y las principales ciudades turísticas hasta los hoteles boutique, apartamentos o complejos residenciales en las playas. A caballo entre oriente y occidente los alojamientos suelen poseer ese aroma oriental que tanto nos sorprende, con todas las comodidades que se esperan para una viaje de ensueño.
Tipos de viajes.

Turquía es un destino accesible al turismo cultural y arqueológico, de relax en la playa, pero también al turismo activo. Senderismo, cicloturismo, montañismo, parques nacionales, son algunas de las opciones de quienes quieran descubrir la Turquía más profunda o recorrer el país de otra manera.

Paquetes turísticos o viajes por libre.

Turquía ofrece un poco de todo, desde paquetes que recorren las ciudades mas importantes y los lugares más imprescindibles para hacerse una primera idea del país, como rutas personalizadas basadas en temáticas o intereses particulares: arqueología, cultura, arte, naturaleza, gastronomía…. Todo es posible ene Turquía. Desde el Giróscopo Viajero intentamos conocer los países y también las empresas que organizan viajes para poder ayudarles tanto si buscan un paquete o viaje organizado, como si lo que les interesa es algo muy particular y personalizado. No duden en escribirnos para que les ayudemos organizar su viaje soñado o para que les pongamos en contacto con las mejores, empresas del sector que hemos conocido en nuestro viajes.

Los viajes organizados más clásicos incluyen Estambul, con sus monumentos, bazares y el omnipresente Bósforo. Después este tipo de viajes suele continuar visitando Ankara la capital, Konya y Capadocia con sus pueblos trogloditas escapados en la piedra blanca. Las excursiones en globo aerostático son un clásico en la zona. o el Valle deValle de Göreme Parque Nacional reconocido por la UNESCO. Otras valles como Asabag y Avcilar. Visita a centros de artesanía, alfombras. Se suele llegar también a una parte de la Ruta de la Seda, visitando un caravanseray Selyucida. En Konya se visitan las escuelas sufíes de los famosos derviches y por supuesto Pamukkale con sus piscinas de mármol blanco. Efeso y otras yacimientos griegos de la costa de la Magna Grecia también suelen incluirse en este tipo de viajes. El Monte Nemrut con sus grandes estatuas derruidas es otro de los lugares espectaculares. Pero todo esto son sólo son sugerencias, Turquía da para muchos y muy variados viajes.

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