Fonoteca Nacional, Mapa de los sonidos de México

Si existiera una caja donde se atesoran los sonidos de México, la Fonoteca Nacional ubicada en la antigua Hacienda de Casa Alvarado en el barrio de Coyoacán, sería ese fonógrafo que permite dar altavoz a los ritmos y música de México.

La labor de la Fonoteca Nacional es la preservación del patrimonio sonoro cuya relación es directo con el ámbito geográfico o cultural de México. Los procesos de rescate y recuperación, registro, catalogación y difusión de la cultura auditiva son parte de sus atribuciones como ente gubernamental.

Piezas del archivo de la Fonoteca Nacional
Piezas del archivo de la Fonoteca Nacional

La Fonoteca de México ha sido reconocida internacionalmente por su cuidada atención en la preservación de la cultura sonora. Su labor comienza en 2008 nutriéndose de la experiencia de otros entes europeos y estadounidenses, y actualmente su desarrollo técnico ha conseguido estar a la par de sus predecesoras, aportando conocimiento en el campo de los condicionantes térmicos de la conservación de los soportes sonoros.

Por otro lado, siendo la primera fonoteca de Latinoamérica, se está erigiendo como vórtice y polo de aprendizaje para iniciativas similares que están partiendo en los países suramericanos.

El precioso edificio del siglo XVIII  de Casa Alvarado es una simbiosis de arquitectura andaluza, morisca y colonial, monumento histórico desde 1932. El nombre proviene en realidad de la presunción de que el conquistador Pedro de Alvarado residió aquí. La arqueóloga estadounidense Zelia Nuttall defendió esta idea sin ningún argumento histórico, pero al fin y a la postre la casa adquirió este nombre.

Exterior de la Casa Alvarado en Coyoacán
Exterior de la Casa Alvarado en Coyoacán

Aquí vivió y murió el premio Nobel de literatura mexicano Octavio Paz y pocos lugares podían resultar más aptos para albergar a una organización como la Fonoteca Nacional que vela por el patrimonio acústico nacional. Antes fue se de la Enciclopedia de México, entre otros usos. Comenzada a restaurarse en 2005 recuperando su arquitectura original, en 2008 comenzó a  funcionar como Fonoteca Nacional.

Casa Alvarado, sede de la fonoteca Nacional
Casa Alvarado, sede de la fonoteca Nacional

Somos de los que piensan que la memoria visual quizá ha copado en ocasiones todo el estudio documentalista e histórico, dejando de lado otros materiales que sirven con igual peso para los investigadores. La fragilidad sonora siempre ha sido desatendida y solo cien años después de que los primeros soportes sonoros pudieran comenzar a almacenarse, la sensibilidad para con el patrimonio del sonido ha cobrado importancia.

La Fonoteca Nacional funciona como un mapa de los sonidos mexicanos, geolocalizando como un radar canciones, voces, música pero también momentos célebres de la historia de México como el agradecimiento del presidente Porfirio Diaz a Thomas Edison por la invención del fonógrafo.

Las creencias, la tradición oral, los ritmos son otra parte de los documentos cuya preservación permite unirse a las herramientas visuales para que los investigadores puedan hacer uso.

Además de la preservación y conservación, la Fonoteca proyecta su labor a través de conciertos, exposiciones, visitas sonoras guiadas, acceso al Auditorio Murray Schafer, a la Biblioteca Salvador Novo, o la Audioteca Octavio Paz donde podemos escuchar los archivos sonoros digitalizados por la Fonoteca Nacional.

Los pasos que nos dirigen desde los Viveros de Coyoacán nos conducen a través de la calle Salvador Novo. Enormes haciendas se levantan a la derecha, y el suelo empedrado conserva un aire que nos permite revivir como era la zona hace doscientos años.

Jardín Sonoro

Accedemos al interior de Casa Alvarado y nos topamos con un precioso patio arbolado. El jardín es una invitación a sentarse y después de deleitar los ojos con su precioso patio y sus árboles centenarios, cerrar los ojos y sentir con los oídos las propuestas de conciertos de música que se desarrollan a lo largo del año.

El Jardín Sonoro de la Fonoteca Nacional
El Jardín Sonoro de la Fonoteca Nacional

El paisajista holandés Kees van Rooij proyectó el espacio, aprovechando la belleza natural de las encinas, cipreses y naranjos que adornan el jardín sonoro.

Algo desorientados preguntamos si existe algún espacio expositivo para visitar y nos indican que el terremoto del 19 septiembre ha dejado algo dañadas las salas y están en reparación. Lástima!! exclamamos, pero amablemente nos invitan a entrevistarnos con algunos de los documentalistas y restauradores de las piezas que llegan a la Fonoteca.

Pasamos a una sala donde se reciben las adquisiciones y donaciones. Allí nos va explicando al detalle toda la labor que realizan desde la llegada de un soporte hasta que una vez restaurado se cataloga y finalmente se digitaliza.

Restaurando discos históricos que llegan a la Fonoteca
Restaurando discos históricos que llegan a la Fonoteca

Entramos a la “nevera del tiempo” donde se custodian los objetos sonoros, almacenados como un tesoro con piezas como las radionovelas que en los años 30 y 40 seguían los oyentes con auténtica pasión. En la planta de arriba el equipo de catalogación estudia al detalle la autoría o participación en el audio, y el posible valor histórico. Finalmente un equipo de músicos, ingenieros y expertos en materias transversales proceden a la digitalización, que permite guardar para la posteridad los sonidos.

Historia Viva de la Fonoteca. Radionovelas de Chucho el Roto
Historia Viva de la Fonoteca. Radionovelas de Chucho el Roto

Entusiasmados por haber conocido un patrimonio que no por intangible no deja de llenar de conocimiento, abandonamos la Fonoteca, aunque gracias a su propuesta online, seguiremos escuchando las voces de Diego Rivera, Violeta Parra, o de lenguas indígenas que están en peligro de extinción.

Horarios de visita a la Fonoteca

De Lunes a viernes, de 9h a 19h. y Sábados, de 9h a 18h.

Horario del Jardín Sonoro: Lunes a viernes de 10:00 a 19:00 horas.

Como llegar a la Fonoteca Nacional

La sede de la Fonoteca se encuentra en el número 383 de Francisco Sosa en el barrio de Santa Catarina, Coyoacán. La forma más sencilla de llegar es con el metro de Viveros – Derechos Humanos , de la línea 3.

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