República de Macedonia

Macedonia, el paraíso secreto de la península balcánica. Su belleza natural es indescriptible, siendo imperativo vivirse en primera persona. Sus paisajes montañosos, sus cristalinos lagos y sus pintorescas ciudades nos abren una atenta invitación a descubrir todas sus maravillas.

Lago Ohrid en Macedonia
Lago Ohrid en Macedonia

Vecina de Albania, Kosovo, Serbia, Bulgaria y Grecia, esconde su encanto con decoro y no tiene nada que envidiarle a alguna de ellas que atrae turismo en un suspiro. Macedonia, sin embargo, es discreta, sabe de sus virtudes, pero espera paciente a que alguien muestre real interés y las descubra.

Su crecimiento turístico comienza a gestarse, y aunque aún no está en su mayor apogeo, quizás esto la hace aún más atractiva para aquellos que gustan de explorar destinos libres del turismo de masas, de sentirse reales exploradores de un terreno que pareciera aún ignoto para el resto.

Mucha Naturaleza

Su abrupta orografía anima a los más aventureros y amantes de la naturaleza a recorrer sus senderos y coronar sus imponentes montañas y a descubrir su impresionante flora y fauna visitando sus majestuosos Parques Nacionales de Mavrovo, Pelister y Galicica.

Macedonia exhorta al espíritu a explorar más allá y adentrarse en las Cuevas Peshna y Vrelo que es como embarcarse en la búsqueda de un tesoro, casi desconocidas ofrecen un paisaje esculpido por millones de años con paciencia y arte.

El afluente de sus grandes lagos nos acogen diminutos entre su inmensidad. Navegar, por ejemplo, a través del gran Cañón de Matka es una experiencia que alimenta el alma y las pupilas.

Macedonia, los auténticos Balcanes

Pero también hay sustento para las barrigas agradecidas y los pies inquietos que gustan de paseos tranquilos por pueblos con encanto, desde aquellos que reposan al pie de las montañas o de los más inhóspitos que descansan acogidos por su abrazo.

Su pasado histórico es un rico collage en el que convergen influencias griegas, otomanas y bizantinas lo que ha dejado a su paso vestigios de un cúmulo de siglos que le hacen poseedora de una riqueza cultural ingente. Iglesias, monasterios, templos, fortalezas, que nos convidan a descubrir su historia pretérita, pero también su presente con la modernidad que destaca en ciudades como su capital Skopje con un ambiente boyante que encierra 2000 años de tradiciones o la monumental Ohrid a orillas del lago que le otorga su nombre y qué decir de Kavardaci edén para los que gustan de un buen vino, que con su clima mediterráneo favorece el crecimiento de distintas varietales que vale la pena catar .

Podríamos hablarle durante varias horas de las bellezas que esconde éste pequeño rincón del continente europeo, pero ¿no le gustaría descubrirlas por sí mismo? Nosotros sólo le guiaremos para hacer más placentera su estancia y para cualquier duda que surja en el camino, pero es usted quien debe vivirlo en propia piel porque…

¡Macedonia le espera con los brazos abiertos! Guía de turismo de Macedonia