Tres hoteles con encanto en Helsinki, Finlandia.

Entrada, ahora abierta al curiosísimo Hotel Katajanokka.

Finlandia destaca por muchos aspectos. Éstos son muchos más de los que los finlandeses piensan, y que los foráneos disfrutamos siempre que visitamos el país nórdico. Hemos hablado en otros artículos de su naturaleza espectacular, su gastronomía deliciosa, los deportes de aventura y ese regalo solar que ilumina los largos invierno: las Auroras Boreales. Pero otro de los grandes elementos que nos faltaba para tener una imagen de Finlandia, es su cuidado diseño y la amabilidad de la gente. Todo eso se puede experimentar visitando alguno de sus preciosos alojamientos. Durante nuestro largo viaje por Finlandia pudimos disfrutar de muchos alojamientos únicos. En este artículo sólo hablaremos de tres increíbles alojamientos con mucho encanto y situados en edificios especiales de Helsinki, la capital. Uno de ellos entra completamente en la nueva categoría de hoteles boutique que hacen de su historia y su arquitectura un bagaje especial. La pátina que da aún más valor y encanto al lugar en donde nos hospedaremos. Los otros dos establecimientos también se integraran en esa conceptualización, con matices que, precisamente, los hacen especiales.

Helsinki es una ciudad extensa y donde la naturaleza, las islas, forman parte de ella. Hotel Rantapuisto.

En el Giróscopo Viajero pensamos que esta vía es una de las más interesantes para renovar y dar valor al sector de la hotelería. Y lo es porque explora caminos donde la calidad del alojamiento, la historia que nos cuenta (el famoso storytelling que domina hoy la publicidad y los discursos políticos) y la atención, son más importantes que el número de estrellas. Nos parece que la sola categorización por número de estrellas o por el adjetivo lujoso, no es el mejor baremo para clasificar los hoteles y alojamientos. Hoy en día, Hoteles boutique de tres o cuatro estrellas ofrecen una acogida, una calidad de atención y servicios mucho mayores que muchos 5 estrellas de cadenas o resorts, en nuestra opinión, por supuesto. Por no hablar de esos magníficos Bed & Breakfast muchas veces sin estrellas pero donde uno se siente en un verdadero paraíso. Alojamientos con menos habitaciones pero mejor servicio, con atención humana, con amabilidad y calidad pero cierta cercanía. Decoración, mobiliario, clásico o moderno, pero siempre adaptado a las necesidades y, sobre todo, práctico. Finlandia aúna utilidad y belleza en uno de los diseños escandinavos más destacables, lo que es decir mucho. Hoy, nos limitamos a tres magníficos hoteles de Helsinki, dejaremos los magníficos hoteles de Jyväskylä, las islas Åland, Tampere, Turku, Rovaniemi, Lahti o Carelia para otros artículos, porque esta combinación de calidad estilo y utilidad se extiende por toda Finlandia.

¡Dormir en una cárcel!

Galerías de la antigua prisión de Helsinki en Katajanokka. @Iñigo Pedrueza.

Una de las constantes de los hoteles boutique es buscar edificios con historia y encanto. Antiguos palacios, châteaux, palomares o secaderos de tabaco en Francia; caravanserais en Irán; castillos en España o Italia; casas de comerciantes en Croacia o Bélgica, haciendas en México o EEUU, etc… Pero en Finlandia dormimos en uno de los alojamientos más inesperados y, a la vez por el resultado de su reconversión, más alucinantes que hemos conocido: ¡una antigua cárcel! El curiosísimo hotel Katajanokka se sitúa en el barrio homónimo de la capital finlandesa. La isla de Katajanokka se encuentra al este del centro neurálgico de Helsinki, a un paso de la catedral luterana y la explanada del Senado, de los museos y el Parque de Kaisaniemi. Unida por puentes al centro de Helsinki se puede llegar al barrio y, al hotel, andando, aunque el tranvía nos puede dejar en la puerta del antiguo establecimiento penitenciario.

El barrio de Katajanokka ha cambiado mucho desde los años 1970 y 1980 cuando muchos de sus antiguos edificios industriales, militares y la zona del astillero al este de la isla, se convirtieron en un nuevo barrio moderno. Un ejemplo de urbanismo, que los arquitectos y, quienes hemos visto los horrores practicados en la planificación urbana de muchas zonas de España, apreciaremos especialmente. Esa ordenada organización cambia al acercarnos al centro. La catedral ortodoxa de Uspenski y la zona oeste de la isla tienen un estilo homogéneo, el modernismo de principios del XX que hacen del barrio una de las zonas más auténticas y menos conocidas, por ahora, de Helsinki.

Vista aérea del barrio y la prisión de Katajanokka.

Su zona portuaria ahora se ocupa de recibir a parte de los ferries que unen la capital finlandesa con Turku y las islas Åland, con Estocolmo en Suecia, Tallinn en Estonia y San Petersburgo en Rusia. El desarrollo del diseño y las tiendas vintage junto a la transformación de almacenes en ateliers de artistas y salas de exposiciones, hace aún más interesante al barrio de Katajanokka. Varios edificios completan el interés en arquitectura y diseño de la zona el edifico de Grand Marina (de Lars Sonck), el Ministerio de Asuntos Exteriores (Merikasarmi) diseñado por Carl Ludvig Engel o el edifico de Stora Enso del gran Alvar Aalto. Por último, la reciente construcción de la modernísima piscina y sauna Allas Sea Pool junto al puente que da acceso a la isla y la Noria de Helsinki completan un panorama moderno y atractivo.

El Hotel Katajanokka es el alojamiento perfecto que concentra toda la modernidad y toda la historia de este barrio. La historia de la prisión comienza en 1837 cuando comienza a alojar a los prisioneros de la ciudad de Helsinki en tiempos del zar Nicolás I. La disposición actual en forma de cruz (modelo Filadelfia) se realizó en 1888 cuando fue ampliada con tres alas para los presos y una para la administración. Tras la independencia finlandesa en 1917, siguió funcionando como prisión y fue bombardeada en 1944 durante la II Guerra Mundial. Siendo un edificio de transito entre las prisiones más modernas y los juzgados, Katajanokka dejó de funcionar en 2002. Tras su cierre un grupo privado y ajeno a los grandes grupos hoteleros finlandeses y escandinavos renovó y transformó el edificio. Las obras fueron largas y laboriosas ya que el edifico está protegido por su valor histórico. Reabierto en 2007 se ha convertido en uno de los referentes hoteleros de Finlandia.

Comedor del Hotel Katajanokka, antiguo refectorio de los presos.

Recorrer los pasillos, caminar sobre las galerías de las tres alas de antiguas celdas, produce un sentimiento extraño. Por una parte, nos sabemos en la seguridad de un edificio moderno, acogedor y que refleja la calidad del diseño finlandés. Al mismo tiempo, los muros de ladrillo rojizo siguen rodeando el edificio y las verjas decoran las galerías y las arcadas del comedor donde se disfruta de deliciosos desayunos. Se pueden imaginar muchas pesadillas frente a esas claraboyas y ventanucos por donde miraron los presos que purgaban penas por delitos, quizá horribles, quizá inciertos. Las ideas fluyen y se escapan entre los barrotes mientras suena jazz y la maravilla del pan finlandés se deshace en la boca con un pedazo de salmón. Curioso, extraño, provocador.

Las habitaciones han sido rediseñadas uniendo varias celdas para que la comodidad y los servicios sean de la más alta calidad. El hotel cuenta con 106 habitaciones, pero en ningún momento nos sentimos en un gran hotel, más bien en una casa, propia, donde todo está hecho a una escala humana. La tranquilidad es uno de los aspectos que más hay que destacar del hotel Katajanokka. No es porque Helsinki sea una ciudad ruidosa, pero el barrio es ya de por si tranquilo y las celdas reconvertidas garantizan una tranquilidad perfecta ¡tras gruesos muros y ventanales de triple vidrio!

Una rascacielos modernista.

El Hotel Torni sigue dominando Helsinki, sin espías pero con glamour y calidad.

Nuestro segundo alojamiento con encanto es otro edifico histórico pero quizá un poco más clásico. Se trata del Hotel Torni de la cadena Sokos, construido por los arquitectos Jung y Jung en 1928. Con sus 14 pisos fue inaugurado en 1931, siendo el edificio más alto de Finlandia, y uno de sus primeros rascacielos. Torni significa en finés… ¡torre! nombre lógico para este rascacielos que mantuvo su record de altura hasta 1976.

Símbolo de la modernidad de la nueva Finlandia, su restaurante se convirtió en un referente en la capital y su bar, situado en la última planta, en uno de los lugares de moda en la época de entreguerras. El Solo Sokos Hotel Torni ha sido quizá el hotel más glamuroso de la capital y por sus habitaciones han pasado las personalidades de Finlandia y del extranjero que visitaban Helsinki. Escritores como Mika Waltari o Franz Sillanpää, el compositor Jean Sibelius, presidentes como Hoover durmieron en sus habitaciones.

Bar de la última planta. Desde allí las vistas de Helsinki son increíbles.

Después, muchos políticos de la postguerra se reunían aquí cuando Finlandia se encontraba en mitad de las negociaciones y las discusiones entre los bloques durante la Guerra Fría. Sin duda, muchos espías y secretos han sido desvelados o protegidos en las habitaciones de este hotel.

Renovado en el año 2006, la modernización del edifico lo ha adaptado a las necesidades actuales manteniendo el estilo art decó (Jugend en Alemania y los países escandinavos). Ahora no encontraremos espías en los salones, ni en la terraza de última planta del Torni Hotel desde la que se ve toda la ciudad, pero el encanto se ha mantenido y el personal nos contará todas las historias que queramos.

Situado en pleno centro neurálgico de la ciudad, el Torni Hotel reúne estilo y diseño, historia, elegancia y una situación increíble para conocer y disfrutar de la capital de Finlandia.

Diseño y naturaleza en la capital de Finlandia.

Hotel Rantapuisto en verano.

Nuestra tercera pista es igualmente encantadora, pero cambiamos de panorama. Seguimos en Finlandia, seguimos en la capital pero nos vamos a un hotel situado en una inmensa zona arbolada. Un hotel desde el que, desayunando o durmiendo, veremos arboles, rocas, la costa y la playa, los atardeceres sin fin del verano o los días eternos del invierno. La zona residencial de Rantala, con la playa a 100 metros y actividades deportivas, parque y naturaleza en los alrededores, se encuentra a 30 minutos, como mucho, en transporte publico desde centro de la capital.

El hotel Rantapuisto, que pertenece a la misma empresa que el Katajanokka, ofrece otro encanto distinto, pero igual de acogedor y lleno de calidez. Lo que cambia es el contexto, la localización. Porque su arquitectura de madera, su planta extendida que se adapta al relieve y que se integra en el marco natural, es ya de por sí un monumento. Cálido y acogedor, lo repetimos porque es lo que se siente, abierto al mar por su grandiosos ventanales y repleto de muebles y decoración típicamente escandinava. El Hotel Rantapuisto es un lugar donde no se necesita la televisión ni un libro, donde simplemente mirar por la ventana ya es un prodigio. Cierto es que está sensación la experimentamos en Carelia, en Espoo, en Rovaniemi o las Aland, pero no deja de ser una maravilla por mucho que se repita. La arquitectura pensada, por y para las gentes que la habitan, esto es algo maravilloso. Conseguir esas sensaciones en un hotel, un lugar aséptico y donde muchas veces sólo sentimos que estamos de paso es algo mágico. En Finlandia, y en Suecia también, los alojamientos lo logran, que decir de las casas…

Sala de lectura del hotel Rantapuisto. ©Iñigo Pedrueza.

El Hotel Rantapuisto es un complejo construido en 1963 para el banco Suomen Yhdyspankki al este de la capital finlandesa. Una zona residencial costera donde parece que estamos ya en plena naturaleza sin haber salido de Helsinki. La arquitectura es simple en apariencia, con pabellones rectangulares que se extienden adaptándose al terreno sin ganar altura. Grandes pasillos acristalados y corredores, unen los pabellones y organizan los espacios. A pesar de encontrarnos rodeados de arboles, -y de las grandes diferencias de luz entre las estaciones-, los inmensos ventanales nos iluminan y hacen del paisaje, del bosque, de la costa, las playas y los islotes un decorado increíble.

La obra se debe a una pareja de arquitectos, algo muy común en Finlandia donde la búsqueda de la igualdad de los sexos o las clases sociales ha sido una constante más constante y profunda que en otros lugares. Martta y Ragnar Ypyä bebieron de las fuentes del gran Alvar Aalto, ya que Ragnar trabajó en su bufete en los años 1920. La influencia se nota en los materiales, donde la madera y el ladrillo son preponderantes, en la iluminación, el cuidado del mobiliario y las luminarias, la disposición diáfana y práctica de los espacios así como en el gusto por la acogida y la comodidad. Todos los detalles han sido pensados y nada dejado al azar, por mucho que la simplicidad parezca ser el eje de la construcción. Una obra conceptual y global, definida por la sencillez dice de la dificultad para conseguir ese objetivo. Si lo primero que notamos al entrar es la impresionante naturaleza, la omnipresencia de los arboles perennes y las rocas graníticas que afloran aquí o allá, de los islotes y los recovecos de la costa, eso significa que el edificio se ha construido pensando en no sobreponerse al lugar. Se ha adaptado al mismo dándole valor son perturbarlo. Después, sólo después, notamos el calor del mobiliario, la practicidad de los espacios, la delicadeza del restaurante inmerso en la naturaleza, y donde la iluminación tenue se acomoda a los cambios de la luz exterior. El techo, que no es muy alto no se descubre hasta muy tarde, a pesar de ser un complejo enramado de listones y formas de madera. Entonces el edificio, o el entorno, o quizá ambos ya nos han hecho suyos.

Vista desde el comedor. ©Iñigo Pedrueza.

Tras la crisis de los años 1990 el banco se deshizo de los centros de formación y vendió el edificio. Gracias a ello desde 2012 el complejo funciona como centro de conferencias y hotel. En 2016 el Hotel Rantapuisto comprado por el nuevo grupo independiente, se redefine como establecimiento único, un magnifico hotel boutique escandinavo, con su idiosincrasia propio. Un alojamiento perfecto para reuniones de negocios o para disfrutar de Helsinki viviendo en la naturaleza, remando en canoa, bañándose en verano o quizá patinando en invierno.

Finlandia un destino a tener en cuenta.

Esperamos que este pequeño articulo haya servido para mostrar la calidad de los alojamientos y hoteles con encanto de Finlandia. Es este uno de los elementos a destacar del país nórdico, cuyos precios, finalmente son muy competitivos ya que la relación calidad precio, los servicios y las cualidades arquitectónicas de este tipo de hoteles son de las más altas de toda Europa y de todo el mundo. No gastaremos mucho más de lo que gastamos en la temporada alta en hoteles de mucho menor calidad y encanto en el Mediterráneo o en capitales europeas muchas veces masificadas y donde los precios son exagerados. No gastaremos mucho más, o quizá menos, como digo, y disfrutaremos de un destino increíble, de un servicio, una gastronomía y unas actividades maravillosas. Apunten pues a Finlandia en su agenda.

Para más información no dejen de visitar nuestra nueva página dedicada exclusivamente a los alojamientos con encanto.

Agradecimientos.

A pesar de los barrotes nos hubiéramos quedado un tiempo más en los preciosos hoteles de Helsinki.© Iñigo Pedrueza

Muchas gracias a Heli Vendelin, responsable de marketing de los hoteles Prime Hotels que nos permitió visitar y descubrir dos de sus increíbles establecimientos: el Hotel Katajanokka y el Hotel Rantapuisto. Sin su ayuda nada de esto hubiera sido posible.

Muchas gracias, por su acogida, amabilidad y por la larga conversación que tuvimos a Jani Liljavirta Manager del Hotel Solo Sokos Torni y también a Kristiina Kauppinen  Key Client Manager de Sokos Hotels.

Más información en :

Nuestra guía especializada sobre Finlandia.

 

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