Visita a la isla de Suomenlinna, una fortaleza en el archipiélago de Helsinki

La fortaleza de Suomenlinna, el Báltico al fondo

La isla de Suomenlinna nos mira desde el mar Báltico, la principal de las islas que componen el Archipiélago de Helsinki, de unas 330 islas que invitan al viajero a adentrarse en la naturaleza a un paso del bullicio de la ciudad. Muchos habitantes de la capital de Finlandia pasan el fin de semana, o bien la jornada, en alguna de las islas del Archipiélago de Helsinki, en la isla de Suomenlinna o en la isla de Seurasaari, una oportunidad para alejarse lejos del mundanal ruido.

No podíamos viajar a Helsinki sin pasar al menos unas horas en la isla de Suomenlinna. Y como a lo largo de nuestro intenso viaje por Finlandia nos paramos en varias ocasiones en Helsinki, dispusimos una jornada entera para visitar la isla de Suomenlinna y para disfrutar del corto pero emocionante crucero por el Archipiélago de Helsinki.

La isla de Suomenlinna nos atrae por su belleza natural, por su condición de isla cercana pero alejada de Helsinki, y por la riqueza de su patrimonio y de su historia. La fortaleza de Suomenlinna es Patrimonio Mundial de la UNESCO, y tiene lugares de interés como los bastiones, los cañones y los túneles, …que nos hablan de un pasado militar estrechamente ligado a la historia de Finlandia. Además tiene 6 museos, restaurantes y cafés. Es una isla habitada por 800 personas que tienen el privilegio de vivir allí durante todo el año, rodeados por la belleza del mar Báltico y del Archipiélago de Helsinki, tan cerca y tan lejos de la capital de Finlandia.

Cómo llegar a la isla de Suomenlinna

La fortaleza de Suomenlinna desde el ferry

La isla de Suomenlinna se encuentra a tan solo 15 minutos en ferry de Helsinki o en autobús acuático (sólo de mayo a septiembre). El punto de salida está en la Plaza del Mercado (Kauppatori), donde hay una sala de espera para resguardarse del frío o esperar mientras no llega el siguiente ferry. Aunque la cadencia es buena, hay ferries cada 20 minutos. Está integrado en el sistema de transporte urbano de Helsinki, los billetes se pueden adquirir con antelación en las máquinas del muelle o en un kiosco en la Plaza del Mercado. Nosotros como teníamos el Helsinki Pass, no necesitamos comprarlos.

En verano el último ferry sale de Suomenlinna a las 2 de la mañana, lo que permite al visitante disfrutar de las largas jornadas del verano de Finlandia. Y a los viajeros que todavía no vivieron esas interminables horas de luz, cuando el atardecer y el amanecer se confunden, la oportunidad de disfrutar del sol de Medianoche, tan propio de los países escandinavos.

No olvidar abrigarse en el frío otoño finlandés

Aguardamos el ferry a Suomenlinna que ya vemos llegar a lo lejos, pero entramos en la sala de espera para resguardarnos del frío de estar jornada tan otoñal. Desde luego, el otoño se ha instalado ya en Finlandia, cuando en Europa del sur aún se disfruta de ese clima templado de finales de septiembre.

Olvidé que estábamos de viaje por Finlandia a finales de verano, y que el frío puede hacértelo pasar mal. Por eso aviso a los viajeros que visiten este país nórdico que se abriguen bien si piensan hacer un crucero por el Archipiélago de Helsinki y visitar la isla de Suomenlinna, ¡más vale un viajero prevenido!.

Más vale abrigarse en el ferry de Helsinki a la isla de Suomenlinna

Crucero por el Archipiélago de Helsinki

Embarcamos por fin en el ferry que nos llevará de Helsinki a la isla de Suomenlinna. Emocionados por la ilusión de ir en barco por el Báltico, entre islas e ilsotes, pretendemos aprovechar al máximo este crucero en ferry a Suomenlinna. Así que, en lugar de pasar al interior del ferry, nos subimos a la parte superior para disfrutar del espectáculo: panorámicas únicas del Archipiélago de Helsinki que nos recuerdan las islas que contemplábamos desde un ferry mucha más grande cuando llegamos a Finlandia, procedentes de Estocolmo. La belleza de las islas Åland, situadas entre Suecia y Finlandia, o el espectacular crucero por el Archipiélago de Turku – el mas grande del Báltico – antes de llegar al continente. Una primera toma de contacto con Finlandia a través de su mar de islas, un enamoramiento a primera vista.

Helsinki va alejándose de nosotros a medida que el ferry avanza hacia la isla de Suomenlinna. Se ve hermosa la capital de Finlandia desde las aguas del Báltico, un punto de vista que nos ofrece otra imagen de la ciudad, y nos da una idea de su tamaño y de la geografía de su litoral, accidentado, sinuoso, bello. Las islas e ilsotes se suceden ante nuestras mirads sorprendidas.

Pocas semanas después volveríamos a ver el Archipiélago de Helsinki desde el ferry que nos llevaría a Tallinn, otro viaje inolvidable para pasar uno o varios días en Estonia: de Helsinki a Tallinn en apenas 1 hora. Todavía recuerdo la imagen de la isla de Suomenlinna desde el enorme barco, la fortaleza, el submarino-museo, los cañones, la iglesia-faro,…vistos desde las alturas. La imagen de Suomenlinna que se nos quedó grabada, la isla que se dibuja cada vez más nítidamente ante nuestros ojos.

Suomenlinna, una fortaleza en seis islas

Al fondo, la iglesia faro de Suomenlinna

Suomenlinna es una fortaleza marítima construida entre 1748 y 1798 por los suecos para proteger Helsinki de la amenaza rusa. En aquella época la isla se llamaba Sveaborg. Después en 1809 cuando Rusia incorpora Finlandia a su Imperio, las obras continuan y la fortaleza se desarrolla aún más. Esencial para la protección de la nueva capital del Ducado de Finlandia, la fortaleza cambia de nombre en 1917, pasando a ser Suomenlinna a partir de la independencia de Finlandia en 1917.

Desembarcamos en este monumento histórico único, una de las fortalezas militares más grandes del mundo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991, que ha perdido su condición militar –fue base militar y prisión- y que actualmente es uno de los lugares más visitados de Finlandia.

En realidad Suonmelinna es un archipiélago de seis islas separadas por puentes que comenzamos a atravesar siguiendo la llamada Ruta Azul, que se puede tomar para llegar a los puntos más interesantes de la isla y que la recorre de norte a sur. Uno de los más llamativos, nada más llegar, es la iglesia de Suonmelinna que también es un faro. Algo que podemos ver en el campanario, que estaba al servicio del tráfico aéreo y marítimo, y todavía está en actividad. Sorprendidos, continuamos la ruta sin ver apenas gente, algunos visitantes y algunos vecinos que se atreven a salir.

Divirtiéndonos en el submarino Vesikko

Es cierto que la mañana está muy fría y lluviosa por momentos, y suponemos que los 800 vecinos de este archipiélago que es un barrio de Helsinki, prefieren el abrigo de sus casas. Eso sí, vamos a descubrir Suomenlinna con los colores del otoño, a pesar de que todavía es verano. Como en toda Finlandia, en cada estación del año puede verse un país diferente. Imagino el invierno aquí, el barco autobús desde Helsinki navegando entre el hielo hasta Suomenlinna, y el archipiélago cubierto de nieve, sumido en un silencio que conocen muy bien los que viven los inviernos nórdicos. Pero también me imagino Suonmelinna en verano, con gente disfrutando de las islas, de la playa hasta las 2 horas de la mañana. De lo que sí habla todo el mundo es de las puestas de sol de Suomenlinna, el sol de Medianoche del verano, o la puesta de sol sobre el mar helado en invierno, ¡pura magia!.

El frío que pasamos en el ferry nos invita al abrigo del Museo de Suomenlinna, en el que aprenderemos algo más sobre la historia y la vida en la fortaleza. Además de la exposición pasan un cortometraje de 25 minutos (también en español) sobre la historia de Suonmelinna.

Kustaanmiekka

Ya hemos entrado un poco en calor y con ciertos conocimientos de la fortaleza, nos lanzamos a este verano otoñal a descubrir el Submarino Vesikko, que impresiona por su tamaño desde el exterior. Se construyó en los años 1930 y prestó sus servicios durante la Segunda Guerra Mundial. Tenemos suerte, ya que todavía está abierto, pues aunque no lo parezca todavía estamos en verano en Finlandia, y solo abre en esta época. El interior no es muy grande –sobre todo si lo comparamos con el impresionante submarino que visitamos recientemente en Tallinn -, pero nos permite imaginar lo que sería sumergirse en las aguas del Báltico en la época.

Pasamos por el viejo dique de Suomenlinna, uno de los diques secos más antiguos del mundo y que todavía funciona. En él se construyeron buques de la flota costera sueca en el siglo XVIII y actualmente está destinado para la restauración de barcos antiguos. Sería interesante ver a los trabajadores manos a la obra, pero se ve que el día no está para disfrutar de esta visita.

Y llegamos a la playa, sí, ¡la playa!, donde disfrutan los finlandeses de un buen baño en verano. En realidad es una pequeña cala, pero tiene sus escaleras y todo para bajar. Nosotros nos quedamos disfrutando de las vistas que hay de Helsinki, y de frente el Golfo de Finlandia y la inmensidad del mar Báltico.

Línea de cañones, en Kustaanmiekka

Estamos casi en Kustaanmiekka, donde puede observarse la fortaleza de bastiones original, donde se encuentra una línea defensiva de cañones construidos por los rusos. Jugamos un rato con los cañones y miramos desde el paseo que bordea el mar las vistas son fantásticas, a pesar del día gris.

Nos aventuramos por los túneles de los bastiones de la fortaleza, bastante oscuros, con ventanas a través de las que se ve el mar, pero el frío no nos permite seguir.

Es un buen día para visitar un museo, además este nos interesa porque nos cuenta la historia del ejército finlandés tanto en tiempos de guerra como en tiempos de paz: el Museo Militar de Suomenlinna. Otro museo que está abierto solo en verano. Pasamos un buen rato recorriendo la completísima exposición del pabellón, a través de las diferentes batallas en las que se vio inmerso el ejército finlandés. Juntamos las piezas de la historia militar de Finlandia con otras visitas a museos y conversaciones que tuvimos durante el viaje, para así construirnos nuestro mapa histórico de las numerosas guerras que se vivieron en este territorio.

Regreso a Helsinki

Salimos impresionados del Museo Militar de Suonmelinna, esta impresionante fortaleza marítima es realmente un buen lugar para un museo de estas características.

Nos queda todavía uno de los monumentos más impresionantes de Suonmelinna, todo un símbolo del archipiélago: la Puerta del Rey, con su puente levadizo. Atravesamos después la Gran Plaza, el patio de armas que diseñó el fundador de la fortaleza Augustin Ehrensvärd, plaza principal de Suonmelinna.

La Puerta del Rey, símbolo de Suomenlinna

Nuestro ferry de vuelta a Helsinki está a punto de llegar, los visitantes se meten a cubierto en el Centro de Visitantes o esperan fuera la llegada del ferry. A pesar del frío, nos sentimos afortunados por haber visitado una de las islas del Archipiélago de Hensinki, la fantástica isla fortaleza de Suonmelinna.

Una vez embarcados en el ferry, ya navegando por el Archipiélago de Helsinki, miramos atrás y nos imaginamos el sonido del ferry atravesando un mar de hielo en invierno o el sol de Medianoche en verano sobre Suomenlinna. Los lugares en Finlandia pasan a ser otros según las estaciones del año…

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2 comentarios de “Visita a la isla de Suomenlinna, una fortaleza en el archipiélago de Helsinki

  1. Hola ¡Excelente artículo! Yo vivo en Venezuela y he tenido la oportunidad de viajar mucho por mi trabajo, me encanta conocer otras culturas y otros paisajes.
    Muchas gracias.

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