Bratislava, la bella capital de Eslovaquia

Bratislava estaba ya a nuestra mano después de una semana recorriendo el norte de Eslovaquia y nos esperaban tres días para descubrir una ciudad cada vez más conocida, y valorada por su oferta de turismo durante todo el año.

A menudo se visita Bratislava de forma apresurada, pretendiendo abarcar el triángulo de Viena, Praga y la capital eslovaca solo por el hecho de poder presumir que se han visitado tres países en el mismo viaje. Bajo nuestro punto de vista es un error, porque el viaje a Bratislava acaba convertido en una ruta vertiginosa por una ruta casi dibujada en el suelo, y donde la sensación de la ciudad se difunde sin apreciar si lo que hemos visto era parte del centro de Praga, Viena o Budapest.

Casas del centro de Bratislava con el castillo
Casas del centro de Bratislava con el castillo

Bratislava merece como mínimo un día entero, por no decir un fin de semana, y siempre mejor si se acompaña de un itinerario por el resto de Eslovaquia, que una vez desvelado al turista deja un grato recuerdo por su impresionante naturaleza, sus montañas, cuevas y castillos.

Esta bella ciudad sobre la orilla del Danubio fue atraída por los poderes políticos del Centro de Europa en función de los “vientos”​ que soplaban. En el siglo X pasó a formar parte del reino de Hungría, en el siglo XVI resistió el avance del imperio otomano, y aunque fue sitiado no llegó a claudicar. Después la  Casa de Habsburgo  la designó como ciudad de coronación de sus monarcas, y sede de reyes y demás estamentos políticos, religiosos y sociales. En el arco temporal de 1536 a 1830, se celebraron once coronaciones, pero el periodo más fructífero para Bratislava fue bajo el reinado de María Teresa de Austria en el siglo XVIII. La ciudad creció en población gracias a una economía floreciente, y de esta época datan un buen puñado de edificios históricos. En diciembre de 1805 Napoleón y el emperador Francisco II del Sacro Imperio Romano Germánico firmaron el tratado de Presburgo (nombre de Bratislava antes de 1919), poniendo paz al conflicto francés y austrohúngaro.

En Bratislava la música clásica tiene un vínculo especial. Aquí nacieron los compositores Johann Nepomuk Hummel, Vladimír Godár y Peter Machajdik; y otros como  Haydn, Liszt, Bartók y Beethoven, vivieron en las casas que se van descubriendo a cada paso.

Hoy Bratislava es una ciudad dinámica, llena de cafés, restaurantes y animación, pero su cercano pasado vinculado al Telón de acero y la órbita comunista en los años 70 y 80 aún está presente en la arquitectura. Muchos ciudadanos eslovacos y otros tantos turistas miran hacia otro lado o simplemente desconocen ese periodo, y por ello una de las experiencias que quisimos vivir fue la del tour postcomunista de nuestro amigos de Authenticslovakia. A bordo de Belášek, el apodo del  Škoda 110 L de Brano – herencia familiar- recorrimos algunos puntos tremendamente importantes de la historia de Eslovaquia (otrora Checoslovaquia), y por ende de la la Vieja Europa.

Turismo por Bratislava

La tarjeta turística Bratislava Card nos permitió movernos por la ciudad de forma aún más cómoda. Nuestro alojamiento estaba cerca de la estación de tren, y aunque se puede recorrer perfectamente la ciudad andando, hubo momentos en los que nos vino bien disponer de la tarjeta para usar el transporte. Por otro lado con la Bratislava Card pudimos entrar en museos y galerías de la ciudad.

El curioso edificio de la Radio Slovakia es nuestra primera toma de contacto con Bratislava camino del centro de la ciudad. Como si hubiese caído del cielo, esta pirámide invertida que se encuentra en la calle Mýtna ulica se ha convertido en uno de los monumentos de la Bratislava. Sus ciudadanos lo denominaron jocosamente el “edificio del siglo“, por el interminable periodo que duró su construcción. Los arquitectos Štefan Svetko, Štefan Ďurkovič y Barnabáš Kissling comenzaron el proyecto en 1967 y hasta 1983 no se finalizó. Aunque fue seleccionado como uno de los monumentos más feos del mundo, su arquitectura nos parece que tiene su atracción, y sin duda representa la megalomanía constructiva del comunismo, capaz de gastar millones en un edificio con tal de crear símbolos de su grandeza.

Edificio de la Pirámide de radio Slovakia
Edificio de la Pirámide de radio Slovakia

Antes de llegar al casco histórico pasamos por delante del palacio presidencial que desemboca en una pequeña plaza donde está la Farský kostol sv. Jána z Mathy (iglesia de la Santa Trinidad), situada frente a la Puerta de San Miguel (Michalská brána.).  Es la única puerta conservada del núcleo medieval del siglo XIV. Su entrada en curva permitía defender el burgo amurallado evitando ataques frontales.

Puerta de San Miguel
Puerta de San Miguel

Desde lo alto de la torre a la que subimos se observa toda la ciudad, el castillo, la animación de la calle Michalská que va desde la Puerta de San Miguel hacia el centro, o incluso la Torre UFO. En las plantas del interior está el museo de las armas.

Ya abajo seguimos Michalská  hacia Hlavné námestie, la plaza del antiguo ayuntamiento, uno de los puntos más interesantes de Bratislava y al mismo tiempo el más turístico ya que en torno a esta plaza están las famosas estatuas.

El edificio del Ayuntamiento de Bratislava se componía de tres edificios construidos a lo largo de los los siglos XIV al XV. Una vez que cambió la sede pasó a ser Museo de la Ciudad de Bratislava, con unos fondos interesantes para conocer más sobre su historia , y con unas vistas panorámicas de la alegre plaza desde la torre.

Edificios en la plaza del antiguo ayuntamiento
Edificios en la plaza del antiguo ayuntamiento

Estatuas de Bratislava

Hay ciudades en las que los protagonistas acaban siendo las esculturas, y Bratislava se ha hecho célebre por un grupo de estatuas que acaban robando tiempo para sacar un buen puñado de fotografías.

Son tan famosas que a veces se forman colas para retratarse y solo la madrugada las deja descansar en su soledad. La mayoría se concentran cerca de la plaza central. De hecho en la esquina… está dando la bienvenida la estatua del sonriente Schone Naci (el bello Ignacio). Representa a un personaje real que vivió en Bratislava (por aquel entonces llamada Presburgo) a finales del siglo XIX y en los albores del XX. Dice la leyenda que Schone Naci enloqueció después de un amor frustrado, y que le dio por regalar flores a las mujeres de Bratislava. Su sonrisa y simpatía se granjeó el cariño de la ciudad, y por eso le rindieron un homenaje en forma de estatua.

Estatua de Schone Naci, el bello Ignacio
Estatua de Schone Naci, el bello Ignacio

En el cruce de Laurinská y Panská Streets, escondido tras el falso agujero de una alcantarilla se asoma Čumil (llamada Man at work), que podría traducirse como el vigilante, o el observador. Las leyendas urbanas dicen que representa a un obrero confidente de las autoridades comunistas, quién aprovechando su trabajo en la calle, era capaz de enterarse de todo, otros dicen que simplemente es un trabajador encargado de las obras en las alcantarillas, que aprovechaba sus descansos para mirar las faldas de las chicas desde su estratégica posición. Sea como fuere los curiosos se agolpan junto a Čumil y su alcantarilla.

Estatua de Cumil mirando desde la alcantarilla
Estatua de Cumil mirando desde la alcantarilla

En la plaza central, cerca del antiguo ayuntamiento, hay quién confunde al soldado francés apoyado sobre un banco con el mismo Napoleón, pero en realidad la estatua esconde la historia de un joven soldado de las tropas napoleónicas que durante su paso por Bratislava con el ejército del general corso, se enamoró de una chica. Ya en tiempos de paz volvió, el soldado Hubert y montó un negocio de vinos, que hoy es la marca del vino espumoso más famoso de Eslovaquia.

Enfrente del soldado hay otro estatua de otro soldado junto a su garita de vigilancia, que siempre  tiene algún viajero solidario haciendo la guardia.

Estatua del soldado en la plaza del antiguo ayuntamiento
Estatua del soldado en la plaza del antiguo ayuntamiento

Si rebuscamos y seguimos paseando por Bratislava nos topamos con otras estatuas como la del compositor Franz Liszt muy cerca de la catedral, y la del escritor Hans Christian Andersen en la avenida Hviezdoslavovo námestie, .

Otra de las estatuas que no podemos es la del escurridizo Paparazzi, a quién por mucho que le busquemos no le encontraremos. La razón es que esta estatua que se encontraba entre Radničná y Laurinská, y que servía de reclamo para el restaurante Paparazzi era de propiedad privada. Cuando el restaurante cerró, se la llevaron a una nueva ubicación, en lo alto del restaurante UFO, sobre la torre junto al puente del Danubio. El ayuntamiento está negociando para que vuelva a su lugar en las calles, pero su fama hace que no sea fácil.

Catedral de San Martín

El templo gótico de la catedral de Bratislava,,

Catedral de San Martín
Catedral de San Martín

Castillo de Bratislava

Si hablamos de símbolos, el castillo es el icono de Bratislava. Aunque no se entre merece la pena llegar a lo alto de la colina para verlo desde cerca. Mientras subimos por las escaleras desde la catedral, la altura nos permite ganar una perspectiva sublime del río Danubio con el Puente UFO, y los tejados de la Ciudad Vieja. Cruzamos la Puerta Segismundo y llegamos a la explanada del castillo.

Construido en el siglo X y reformado en el XV por el monarca Segismundo de Luxemburgo. En los siglos sucesivos se le añadieron elementos renacentistas y góticos y fue residencia real de la Reina María Teresa. En el año 1811 un incendio calcinó el castillo, y el aspecto palaciego actual es el resultado de la posterior restauración en la década de 1950. El tiempo nos hacía apretar el paso, así que no pudimos entrara a conocer el Museo Nacional Eslovaco, con los fondos arqueológicos de los yacimientos a lo largo y ancho del país.

Frente al castillo de Bratislava
Frente al castillo de Bratislava

Torre UFO y Puente Nový most

Muchos ciudadanos de Bratislava no se podían creer en 1972 que semejante mole fuese a cambiar para siempre la fisonomía de la ciudad. El puente Nový most (puente nuevo) y la torre UFO significaron la destrucción de uno de los barrios más carismáticos de Bratislava, el judío. Muchos edificios históricos fueron arrasados para poder fijar los cimientos y la carretera de acceso al puente.

Por si fuera poco, la coqueta catedral de San Martín quedó aislada del acceso al castillo, y su ubicación con los carriles del acceso al puente le restan belleza.

La noche esconde en cierta manera el desastre arquitectónico del puente, que iluminado con las luces, aún ofrece una estampa preciosa desde el castillo, y por supuesto permite ver el centro de Bratislava desde lo alto del restaurante dentro del UFO Tower. La gente se ha ya acostumbrado y rendido a la presencia del puente, pero….

Galería Nedbalka

Arte y arquitectura se combinan en esta preciosa galería cuyo interior recuerda a los edificios con plantas de parking, y que es un guiño al Guggenheim de Nueva York. Nuestra visita a la Galéria Nedbalka se debía a que sentíamos curiosidad por la colección de arte moderno del siglo XX eslovaco, retratado con los paisajes de  Ladislav Mednyánszky, el costumbrismo de Dominik Skutezky, las obras rupturistas de  Ľudovít Fulla y Mikuláš Galanda.

Galéria Nedbalka, un edificio curioso
Galéria Nedbalka, un edificio curioso

Cerca de la Galería Nedbalka siguiendo la calle Laurinská nos paramos delante del teatro Mestské divadlo P. O. Hviezdoslava, que por la noche ilumina su vidriera con aires soviéticos. Sobre la misma calle nos encontramos una tienda con camisetas curiosas sobre Eslovaquia, llamada Kompot, y no podemos resistirnos a las historias que hay detrás de ellas, así que nos hacemos con un par.

La Bratislava menos conocida

Caminar sin rumbo por la ciudad nos permitió encontrar lugares que no salían en las guías, como los graffitti cerca de la Iglesia azul (calle Dunajská), coloreando antiguas paredes grises. El fenómeno está calando hondo en la ciudad y el evento Bratislava Street Art Festival se ha asentado, con varios días de conciertos y despliegue de color graffitero.

Iglesia Azul 

La Modrý Kostol (iglesia azul) se ha convertido en un reclamo que nadie quiere perderse en la visita a Bratislava, así que aprovechando que estaba a un paso de los graffitis, pasamos junto al precioso edificio Gamča, que es un instituto de estilo ecléctico Art Nouveau. , y llegamos a la Iglesia azul.

La Iglesia de Santa Isabel es más conocida por su tono azul y blanco, y la cuidada decoración modernista con mosaicos en todo el exterior la hacen parecer más una residencia privada que una iglesia. La fortuna de que la pequeña iglesia tenga unos jardines anexos permite que respire el edificio, y que podamos disfrutar de su perspectiva desde varias ópticas.

Los horarios de la iglesia azul son un poco estrictos lo que implica que hay que organizar bien el recorrido por Bratislava si queremos verla por dentro. De lunes a sábado abre sus puertas de 07:00 a 07:30 y de 17:30 a 19:00, mientras que los domingos y festivos el horario es de 07:30 a 12:00, y 17:30 a 19:00.

Slavín War Memorial

Al llegar a la explanada del obelisco Slavin nos topamos con un desfile de soldados del ejército de Eslovaquia, lo que causa sorpresa no solo a nosotros, si no a los eslovacos que pasean por allí. Después de preguntar nos comentan que son un ensayo para un homenaje a los soldados caídos. La estampa parece sacada de una escena de una película de la postguerra, con la marcha marcial de los soldados con el escenario del monumento Slavin al fondo.

El memorial es también un cementerio militar construido en 1960 para honrar a los 6.845 soldados de la URSS caídos en la liberación de Bratislava de las tropas alemanas. Las vistas merecen la pena y es uno de los mejores lugares para ver el atardecer.

Memorial Slavin
Memorial Slavin

Otros lugares de Bratislava y alrededores se quedaron en el tintero como el Castillo de Devín, el interior del palacio del primado, el pasaje de Matej Krén con su forma construida con libros, las vistas dese lo alto de la torre UFO, o la zona de viñedos de la región que envuelve la capital, así que ya tenemos excusa para volver a Eslovaquia.

Como llegar a a Bratislava

Nosotros llegamos a Bratislava en tren desde la ciudad de Zilina en el norte de Eslovaquia, tras conocer una pequeña parte de su geografía montañosa, subiendo hasta las montañas de Mala Fatra. El aeropuerto de Bratislava tiene buenas conexiones con numerosas ciudades europeas, y por supuesto España, de manera que llevar volando es muy buena opción. Otros viajeros deciden volar a Viena (muy cerca nada más cruzar la frontera con Austria), o incluso Praga en la república Checa desde donde hay autobuses, trenes y cruceros por el Danubio que las conectan.

Desde el aeropuerto hasta el centro de Bratislava hay un transporte público en autobús (número 61) que tarda menos de media hora desde varias paradas junto a la estación de tren.

Donde comer y cenar en Bratislava

La oferta de restaurantes es bastante amplia. Nosotros quisimos conocer en profundidad la gastronomía sin renunciar a las sabrosas cervezas locales, de modo que visitamos varias Pivovar (cervecerias) como FABRIKA the beer pub, Dunajský Pivovar, Meštiansky pivovar, Kláštorný pivovar, o Monastic Brewery, y otros lugares bastante típicos para comer platos de la cocina eslovaca son el Slovak Pub y Zylinder Cafe Restaurant.

Por las tardes los cafés de Bratislava se convierten en enjambres de gente que como nosotros acude a disfrutar de los ritmos tranquilos de la ciudad. En la cafetería Zeppelin nos encontramos con una chica muy amable que hablaba español. No hay que perder la oportunidad de probar los Bratislavske rozky, unos cuernecillos con semillas de amapola o nueces en el interior.

Oficina de Turismo

La mejor forma de obtener mapas y folletos, además de información sobre que ver en Bratislava es acudir a la oficina de turismo que se encuentra en la calle Klobučnícka número 2. En la estación de tren también hay un kiosko con información (Námestie Franza Liszta 1).

Mapa de Bratislava

En este mapa señalamos lugares importantes que hemos visitado durante el viaje a Bratislava: Monumentos, cervecerías, iglesias, oficinas de información y restaurantes. Esperamos que pueda servir para los viajes de nuestros lectores.

Agradecimientos

El viaje a Bratislava no hubiese sido igual sin la ayuda de la Oficina de Turismo  y Maroš Plitko, que nos brindó toda la hospitalidad posible, nuestro amigo Brano de AuthenticSlovakia, Josef, guía de la ciudad que conoce todas las historias de Bratislava, y el resto de gente que nos topamos andando y que con su amabilidad hizo más agradable la estancia.

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3 comentarios de “Bratislava, la bella capital de Eslovaquia

  1. Leticia Rodríguez Audirac

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    Gracias por la descripción, acabamos de dejar Bratislava y la recomendamos ampliamente para quien le gusta conocer lugares históricos, tranquilos, más barato que Vienna por ejemplo.
    Desde Mexico en bratislava
    Por cierto hay un restaurante Mexico que dicen que es muy bueno

    1. El Giróscopo Viajero

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      Hola Leticia! Gracias. Esperamos que la información de nuestra web sobre Bratislava os haya ayudado en vuestro viaje a Eslovaquia. Saludos!

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