Vuelos entre las islas Canarias en un avión ATR 72. Una aventura emocionante

Sobrevolando Tenerife a bordo de un avión ATR 72

Nuestro viaje de Tenerife a El Hierro se inició en el cielo, a bordo de un avión ATR 72, una fantástica aventura preludio de las maravillas que veríamos en la isla de El Hierro, bajo cuyo embrujo caímos ya desde los aires.

Debemos reconocer que al ver ese avión tan pequeño – con capacidad para 72 pasajeros -, nos dio bastante reparo, y eso que el viaje iba a ser corto, pero pensar en montarnos en una aeronave de turbohélices nos produjo cierto temor. Era la primera vez que íbamos a volar en un avión de esas características, así que la travesía fue excitante desde el primer momento.

Salíamos del aeropuerto de Tenerife Norte, situado en San Cristóbal de La Laguna, de donde salen numerosos y frecuentes vuelos entre las Islas Canarias. Ese avión blanco y verde con sus dos hélices, nos estaba esperando, llamándonos a lo lejos desde su humilde tamaño, pero orgulloso de trasladar todos los años a miles de pasajeros de una isla canaria a otra, e incluso de llegar a algunos países de África. Desde luego, estábamos ante todo un aeroplano capaz de hacer realidad los sueños de viajeros que buscan el paraíso en las islas Canarias. Un cometido que hace sentir importantes a estos ATR que nada tiene que envidiar a esos enormes aviones que llegan a tierras lejanas. ¡Para qué volar tan lejos si el paraíso está aquí!.

Breve historia de los ATR 72, los aviones de Canarias

La gente de las islas Canarias ya le tiene cariño a sus ATR, esos pequeños aviones que los llevan de una isla a otra desde hace ya tres décadas. Y no es de extrañar, ya que son aviones muy especiales que acompañan durante todo el año a una población que se mueve constantemente entre las islas Canarias. La gente se mueve para cambiar de aires, o quizás por motivos prácticos, para hacer compras o ir al hospital. Hay vuelos en ATR 72 de las islas grandes a las más pequeñas: de Tenerife a La Gomera, a El Hierro, a La Palma;  de Gran Canaria a Tenerife, Fuerteventura, Lanzarote. Además los precios son más económicos para los residentes, no tanto para los que llegan de fuera. Una pena, ya que una bajada de los precios aumentaría el turismo en las islas más pequeñas como La Gomera y El Hierro. Son estos pequeños y heroicos aviones los que permiten que la gente del archipiélago mueva con libertad.

Rumbo a la isla de El Hierro a bordo de un avión ATR 72

Aterrizando e la isla de El Hierro a bordo de un avión ATR 72

Es extraño montarse en un avión así, nos miramos cómplices de la pequeña aventura en la que nos embarcamos. Buscamos nuestro lugar, nos toca cerca de las hélices, lo que aumenta la emoción. Todo es como en el resto de los vuelos nacionales e internacionales, pero da la impresión de que va más rápido, ya que hay pocos asientos y la gente se acomoda veloz. En seguida nos preparamos para despegar, los motores se ponen en marcha y las maniobras en la pista de despegue no duran apenas. Casi sin darnos cuenta estamos en el aire, el ATR 72 asciende sin dificultad, como si apenas pesara. Nos sube por dentro esa cosa que sientes cuando subes y bajas alguna cuesta a toda velocidad. Es emocionante volar en esta pequeña aeronave.

Sobrevolamos la isla de Tenerife, reconocemos las formas abruptas de Anaga, la costa que se recorta en el Atlántico, el mar de nubes que hoy nos deja ver una buena parte de la isla. Y la hélice que se mueve produciendo un ruido especial, diferente al de aviones más grandes. Este valiente ATR 72 alcanza una velocidad constante, permitiéndonos contemplar el norte de Tenerife, los lugares que habíamos estado visitando estos días pasados, ahora desde los cielos.

El temor inicial se diluye poco a poco, nos sentimos seguros en el interior de esta pequeña cápsula volante. En nada sobrevolamos el Teide, Los Gigantes, …Mientras una agradable azafata nos reparte chocolatinas, ya estamos encima de la isla de La Gomera. A bordo de los ATR 72 apreciamos las cortas distancias que hay entre las islas Canarias. La Gomera está tan cerca de Tenerife, el año pasado habíamos ido en Ferry, otra buena opción para tener otro punto de vista de las islas, aunque no tan rápido como el avión. La siguiente parada, la islas de El Hierro, nuestro destino. No tuvimos tiempo apenas para pensar, en un abrir y cerrar de ojos sobrevolamos tres islas Canarias, ¡en 40 minutos estábamos a punto de aterrizar en El Hierro!.

Posando con un ATR 72 de Binter en el aeropuerto de El Hierro

Nos habían hablado del aeropuerto en miniatura, una pequeña pista en la zona este de la isla, a un paso de La Caleta y de la capital, Valverde. Nos preguntábamos cómo podría aterrizar un avión en esta pista tan corta, pero nuestro ATR 72 desciende sin miedo, orgulloso incluso, como queriendo demostrarnos cuan equivocados estamos creyendo que no lo conseguirá. Al parecer, los mejores pilotos manejan estos aviones y se ve que conocen al dedillo las dimensiones de las pistas. Se posan delicadamente, parando justo cuando la pista está a punto de terminarse.

Otras imágenes de otro viaje vienen a nuestra cabeza, en Madeira, cuando un avión más grande hizo un giro a punto de tocar el mar dándonos la impresión que aterrizaría en el agua. Pero lo que estaba haciendo era posicionarse para aterrizar en el otrora complicado aeropuerto de Funchal. En el pasado la pista era más corta, ahora la alargaron mostrándonos una maravilla de la ingeniería, la pista sobre viaductos. También en Madeira pilotan los mejores, pudimos comprobarlo.

El Hierro nos recibe con un día azul y unas temperaturas estupendas, primaverales. A pesar de que nos habían dicho que este año la primavera llegaba con retraso. El desembarque es tan ágil como el desembarco, y eso que ya notamos el ritmo lento de los isleños, que se nos contagia, alejando cualquier resto de estrés que pudiéramos tener. Al tiempo que bajamos del ATR 72, descargan nuestras maletas poniéndolas en un pequeño carro. Todo es pequeño en este aeropuerto.

El aeropuerto de El Hierro a donde llegan aviones ATR de Tenerife todos los días

Caminamos felices a la terminal por haber vivido esta emocionante aventura a bordo de los famosos ATR 72 de las Canarias. No sin antes posar en una foto delante de este bonito avión blanco y verde, reluciente bajo el sol de mediodía. La travesía ha sido corta, pero intensa.

Aquí comienza nuestro viaje a El Hierro, y aquí también se terminará dentro de una semana, cuando tengamos que pasar nuestras maletas por el arco más pequeño que habíamos visto en un aeropuerto. En seguida pasamos de la zona de facturación a la zona interior, donde también las tiendas son pequeñas. Nuestro viaje a las Canarias se termina de nuevo a bordo de un ATR 72. En esta ocasión nos guardamos bien de situarnos del lado derecho para poder ver la isla de La Gomera y el Teide.

Por ser la segunda vez que volamos a bordo de estos aviones, nos sentimos seguros, aunque la emoción se mantiene, las hélices girando a todo dar para llevarnos otra vez en 40 minutos a Tenerife. Sobrevolamos La Gomera, reconociendo algunos de los lugares en los que estuvimos el año pasado, aunque la lluvia vertical se posa hoy sobre nuestras islas. En Tenerife solo la zona oeste y sur, a la altura de Guia de Isora, de Los Cristianos, está despejado. Por algo son los lugares con más horas de sol de la isla. El resto está cubierta por ese mar de nubes que ya conocemos tan bien, sobre la que asoma el sombrero de El Teide, el volcán de Tenerife.

El Teide asoma por encima del mar de nubes que cubre Tenerife salvo en el este, siempre soleado

Pudimos experimentar este fenómeno cuando visitamos el Observatorio de El Teide recientemente, por la bonita carretera de la Esperanza, con sus miradores desde los que se podía contemplar este mar de nubes, y más arriba El Teide. De hecho las temperaturas descienden hasta cierta altitud, y después comienzan a subir. Por eso a veces se está tan bien visitando El Teide, haciendo rutas de senderismo como si fuera verano en pleno invierno. Es lo que tienen los microclimas de las Canarias, no dejan de sorprender al visitante.

Nos quedamos con esa bella imagen de El Teide a bordo del avión ATR 72, surcando los cielos de las Canarias para llevar a residentes y viajeros a paraísos cercanos.

Informaciones prácticas

Los aviones ATR 72 comunican las islas Canarias entre sí, parten de las dos grandes, Tenerife y Gran Canaria para llegar a las más pequeñas: La Palma, La Gomera, El Hierro, Fuerteventura y Lanzarote. También hay vuelos a otros destinos de África: Cabo Verde, Gambia, Marruecos, Mauritania, Sahara Occidental y Senegal.

ATR despegando de la pista del aeropuerto de El Hierro

Los precios de los vuelos en ATR 72 en Canarias son muy económicos para los residentes de las islas, y bastante más caros para los que viven fuera, aunque los precios han ido bajando los últimos años. Lo mejor es comprarlos con antelación, si es posible.

Agradecimientos

Gracias a Turismo del Hierro, que nos embarcó en estos pequeños aviones de turbohélices de los que ya nos encariñamos tanto como los habitantes de las islas.

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