Vacaciones en una casa flotante por los lagos de Finlandia

Surcando los lagos de Jyväskylä en una houseboat

Una de las experiencias más extraordinarias que vivimos en Finlandia fue viajar en una casa flotante por los lagos de la región de Jyväskylä, en pleno corazón de la región de los Mil Lagos. No son mil son casi 190 mil lagos en todo el país, y miles de ellos se encuentran en este lakeland, tierra de islas, penínsulas y lagos sin fin. Navegamos por las aguas que siempre son calmas, ¡excepto durante nuestro viaje en la Región de los Lagos; desembarcamos en puertos con encanto y perdimos la noción del tiempo en los largos días del verano finlandés.

Cualquier viajero se sorprendería al embarcarse en una casa barco que invita a pasar unas buenas vacaciones en Finlandia. Sorprendidos por las comodidades y el diseño y porque en seguida uno se siente como en casa, lanzándose a la aventura por los lagos de Finlandia, en busca de lo inesperado, contra viento y marea, creyéndose un navegante dispuesto a conquistar los pequeños paraísos naturales del país.

Un alojamiento en Finlandia de lo más original

En Finlandia hemos descubierto y disfrutado de alojamientos de todo tipo, pero algunos de los más originales fueron: la típica cabaña en los bosques de Finlandia;  una cabaña en una isla desierta y esta casa flotante en la Región de los Lagos de Finlandia.

Alojarse en una casa barco es una experiencia increíble. El barco, la casa, es una estructura cúbica montada sobre una plataforma plana bien anclada en un catamaran insumergible. Los espacios son abiertos, con grandes ventanales y ojos de buey, una gran terraza para disfrutar del buen tiempo y de los bonitos atardeceres en verano. Un espacio interior abierto donde se encuentra el cuadro de mandos con la tableta que sirve de GPS. Este espacio hace las veces de salón (con sofá-cama) y cocina. Después está la habitación, bastante amplia, de diseño sencillo pero bonito. Un cuarto de baño con ducha y un WC seco que incinera los residuos del water sin ningún olor. Y lo mejor de todo: ¡una sauna! Indispensable para los finlandeses y que podrán disfrutar también los viajeros. Dependiendo de los modelos de casa flotante, tiene más o menos prestaciones.

Salón-cocina de una de las casas flotantes. ©Houseboat.fi

Nosotros nos sentimos en seguida como en casa, como si lleváramos ya mucho tiempo navegando, haciendo nuestros los paisajes de los lagos de Finlandia. Disfrutamos cada momento, a pesar de que vivimos aventuras tremendas. Pero lo mejor es que navegando pasa el tiempo despacio, casi desaparece, y todo pasa a cámara lenta. Haces tuyo cualquier rincón del barco, y el vaivén constante se te mete dentro, y hasta mucho después del viaje, permanece, recordándote que una vez surcaste los lagos de Finlandia en busca de nuevos horizontes.

Comienza la aventura en la Casa flotante. Navegando por aguas agitadas.

La habitación de nuestra casa barco. ©Houseboat.fi

Este verano en Finlandia iba a ser uno de los más calurosos que se recuerdan. Sin embargo, nuestro periplo navegando por las aguas de los lagos de Jyväskylä coincidió con el fin de semana más ventoso de esas semanas. Tanto, que el primer día tuvimos que esperar a que la intensidad del viento disminuyese y nos permitiera salir a navegar por la belleza de los lagos de Finlandia.

Todavía recordábamos nuestra corta experiencia en estas mismas casas barco durante nuestro viaje a Finlandia en otoño. Unas aguas tranquilas por las que era fácil la navegación, los colores de la Ruska – el otoño finlandés – reflejados en estos espejos, transmitiéndonos una especie de paz que solo la naturaleza puede ofrecer.

Pero en esta ocasión en seguida supimos que no sería lo mismo, que las aguas calmadas de los lagos de Finlandia no eran las mismas. El viento las había transformado y, más que las de un lago, parecía que se trataban de las del mar. Agitadas, desdibujando los paisajes que normalmente reflejan como si fueran un espejo, sin traza de volver a la quietud acostumbrada.

La partida se retrasó y tuvimos que esperar un día en el puerto de Jyväskylä ya que el viento era demasiado fuerte. Lo aprovechamos para comenzar a vivir en este barco que sería nuestra casa por un fin de semana. Nos acomodamos,  disfrutando de sus comodidades y de la puesta de sol sobre la interesante ciudad de Alvar Aalto y del Rally de Neste (también conocido como Rally de los Mil Lagos). Al día siguiente nos dieron luz verde para salir a navegar por la Región de los Lagos de Finlandia. Aunque la situación parecía no haber cambiado mucho. El viento seguía siendo de alta intensidad y las aguas continuaban agitadas. Aún así, nos lanzamos a la aventura.

Surcando las aguas de los lagos de Finlandia

Surcando las aguas de los lagos de Finlandia en una casa flotante

En seguida nos encontramos saliendo del puerto de Jyväskylä, atravesando por debajo de puentes, y llegando a una sucesión de lagos y bosques que serían el paisaje que veríamos a lo largo de nuestro periplo por la Región de los Lagos de Finlandia en la casa flotante.

La conducción en sí no es difícil, se aprende en seguida, girando el volante y comprobando cómo se mueve el barco. Hay que hacerlo varias veces al principio, ya que un barco no funciona como un coche, si se gira el volante tarda en girar. Por ello hay que ir girando poco a poco y calcular la distancia de giro para hacerlo cada vez mejor.

Debo reconocer que uno de los placeres de este viaje en casa barco por Finlandia fue la navegación, llevar la casa a cuestas y sentir que eres un auténtico navegante, surcando las aguas de los lagos, reconociendo las zonas más peligrosas, evitando las zonas de bajíos y de rocas, contorneando las señales tal y como indican las cartas de navegación.

Saliendo de Jyväskylä

Aunque en casa-barco existen estas cartas en papel, normalmente se utiliza la tableta que hay encima del cuadro de mandos. Los instrumentos nos indican el itinerario, las zonas por las que pasamos, y las señales de zonas de bajíos o de rocas y el lado por el que hay que pasarlas. Así que la tableta es práctica y necesaria para evitar zonas que harían que el barco encallase.

Avanzamos lentos por las aguas picadas por el viento, desde luego no es tan fácil como la anterior ocasión en la que los lagos estaban tranquilos y parecía que navegábamos por un espejo. La climatología nos lo estaba poniendo difícil, encima, a pesar de que hacía sol afuera, el viento no nos dejaba disfrutar de la terraza. Menos mal que la casa barco es muy estable y tiene una gran galería acristalada desde la que se ve perfectamente el paisaje, del que disfrutamos igualmente.

A lo largo del trayecto vemos cabañas con pequeños embarcaderos, muchas de ellas con sauna externa, idílicos lugares que representan muy bien los gustos de los finlandeses durante sus momentos de ocio. Finlandia está llena de cabañas o casas de vacaciones desperdigadas por todo el territorio. Alejadas de las ciudades, estas segundas residencias son donde los finlandeses se recogen para disfrutar del fin de semana, de las vacaciones, o simplemente para huir de la rutina del día a día, del trabajo y poder descansar. Casi todos los finlandeses tienen una cabaña o casa de vacaciones donde disfrutar de la naturaleza que tanto aprecian, de la paz de los bosques y los lagos, y de las muchas actividades que son posibles realizar a lo largo de las diferentes estaciones del año.

Paisajes durante el viaje en casa barco por los lagos de Jyväskylä

Además de estas casas, pasamos por pequeñas localidades, dos de ellas, Säynätsalo y Muuratsalo, de gran importancia para los amantes de la arquitectura de Alvar Aalto. En una de ellas se encuentra un edificio creado por el arquitecto y en la otra su residencia de verano.

Navegando en torno a la obra del arquitecto y diseñador Alvar Aalto

En nuestro anterior viaje de prensa a Finlandia en otoño hicimos un largo tour por los sitios más destacados de la obra del famoso arquitecto y diseñador Alvar Aalto en Jyväskylä. Recorrimos algunas de las primeras obras de su carrera y también los diseños de los últimos años, pasando del clasicismo al funcionalismo: La universidad de Jyväskylä, el edificio de oficinas municipales, la sede de la policía y el teatro.

Pero una de las obras más significativas de Alvar Aalto se encuentra en la isla de Säynätsalo, que está a 16 km de Jyväskylä, pero a la que se puede llegar más rápido en la casa flotante surcando las aguas del lago Päijänne. Se trata del edificio del Ayuntamiento de Säynätsalo, de 1952, un complejo de edificios perfectamente integrados en el paisaje, con un patio exterior propio de las obras de Aalto. Hoy las antiguas oficinas administrativas de Aalto se han convertido en apartamentos donde uno puede alojarse. Una experiencia extraordinaria para los amantes de la obra de Aalto.

El ayuntamiento de Säynätsalo durante nuestro viaje en otoño

En la isla de Säynätsalo también hay un pequeño y agradable restaurante donde se pueden degustar algunos de los platos que pedía el arquitecto cuando salía a comer por la isla.

En esta ruta en barco por la obra de Aalto se puede visitar también la casa experimental del artista. Y la iglesia Muurame, en la que se ven las influencias que la arquitectura italiana tuvieron en su obra.

Aquellos viajeros interesados en el trabajo del representante del funcionalismo pueden hacer esta ruta Alvar Aalto a bordo de la casa flotante. Nosotros, como ya habíamos hecho la ruta por tierra, decidimos continuar nuestra singladura y buscar algún lugar bonito para echar el ancla.

Anclar en una bahía bonita. Lugar idílico, pero aventura imposible

Casa flotante en Finlandia

Nuestra idea es echar el ancla en una de las bahías que nos recomendaron, un lugar donde sea fácil anclar, donde haya buenas vistas y se pueda gozar con la puesta de sol, ese sol que casi no termina de ponerse en las largas jornadas del verano finlandés.

Buscamos pues un lugar adecuado para dejar nuestra casa flotante y quedarnos ya a dormir, disfrutando de un buen baño en el agua templadísima del lago y de una indispensable sauna antes de ver atardecer desde la terraza de la casa-barco, con unas buenas cervezas artesanas finlandesas en la mano.

Simplemente no pudimos anclar, quizás el terreno era demasiado arenoso y el ancla no conseguía clavarse. Lo intentamos de todas las formas, seguimos la teoría, incluso llamamos a amigos que saben del tema, pero no conseguimos anclar.

Así que intentamos amarrar en un pequeño embarcadero. Pero el viento era demasiado fuerte, y mientras uno intentaba atracar entre las boyas, el otro buscaba el amarre. Nuestra casa barco se movía demasiado, así que desistimos con los nervios a flor de piel, buscando un puerto seguro donde pasar la noche.

El colmo de la mala suerte es que el combustible se estaba terminando y la incertidumbre reinó todavía con más fuerza en el siguiente trayecto en busca de combustible y tranquilidad, tras la fracasada experiencia de intentar anclar en una bonita bahía. Los idílicos paisajes de los lagos de Finlandia se quedarían para la siguiente ocasión. Estábamos viviendo toda una aventura de navegantes intrépidos en unas aguas que, más que dulces, parecían las de alta mar.

Seguros en el puerto de Korpilahti

El puerto de Korpilahti, un lugar perfecto para atracar

El tiempo se alargó navegando todavía un buen trecho hacia un destino dudoso. En la carta de navegación veíamos que Korpilahti era el puerto más adecuado donde atracar, ya que posee una estación de servicio donde podríamos repostar el combustible.

Todavía era de día cuando avistamos el puerto de Korpilahti, en total 6 horas de navegación desde Jyväskylä. Nos sentimos aliviados porque por fin estábamos a salvo y podríamos por fin descansar.  ¡Ya estamos en puerto seguro, lo conseguimos! Satisfechos, abandonamos el barco y vamos en busca de combustible. En seguida nos damos cuenta de que el puerto de Korpilahti es un lugar perfecto para atracar. Está protegido, hay una estación de servicio y un gran restaurante con terraza donde se paga por pasar la noche. La sauna y las duchas están incluidas, y hay un servicio de lavandería muy barato, muy útil para los viajeros que llevan tanto tiempo en el camino, como es nuestro caso.

Tras hacer las gestiones pertinentes, decidimos dar una vuelta por Korpilahti y resulta ser un pueblo de lo más encantador. Descubrimos unas iglesias preciosas de madera del siglo XIX, que con la luz del atardecer mostraban su colorido chillón.

Se imponía una vuelta por el puerto de Korpilahti, con sus numerosos barquitos, buen ambiente en la gran terraza del restaurante y junto al museo de la región. El cielo se oscurece y comienza a lloviznar, de pronto un enorme arco iris se posa sobre nuestra casa flotante, como el toque final no sin cierta magia a un día de aventuras navegando por los lagos de Jyväskylä que seguro no olvidaremos fácilmente.

Un enorme arco iris se posa sobre nuestra casa flotante

Terminamos el día disfrutando de la belleza del atardecer, ahora sí, las aguas ya un poco más calmadas y los barcos reflejándose en las aguas del puerto de Korpilahti. Unas buenas cervezas contemplando el espectáculo, y un divertido chapuzón combinado con varias sesiones de sauna, hacen que sintamos que el día no fue tan terrible.

Atracados en el puerto Korpilahti por un día

Amanece y el viento amenaza de nuevo, por lo que tomamos la mejor decisión: nos quedamos en Korpilahti. Como nos gustan las rutas de senderismo, optamos por la Haukankierros de Korpilahti, una bonita ruta que nos lleva por un paisaje de campiña finlandesa: campos de cereales, bosques de abedules y pinos, campos llenos de flores y vistas panorámicas del lago. 9,5 kilómetros de lugares bellísimos.

Por la noche, repetimos baño y sauna, y disfrutamos de una buena cena preparada en nuestra casa-barco. El atardecer vuelve a ser bello, como casi todos los atardeceres de nuestro viaje en verano por Finlandia.

El placer de un buen baño alternando con la sauna de la casa-barco

Más aventuras de vuelta a Jyväskylä

Nos aventuramos de nuevo por las aguas agitadas de los lagos de Jyväskyla, el viento continúa, pero después de la aventura del otro día, ya no tememos navegar hasta Jyväskyla. Realmente es un gusto surcar los lagos de Finlandia, sintiendo que llevamos nuestra casa encima, pasando por esos paisajes típicos de la región central. Seguramente lo hubiéramos disfrutado más si no hiciera este viento, pero hay algo que engancha, nos sentimos un poco como marineros aprendices que consiguen ir superando todos los obstáculos que se interponen en su camino.

Así que salimos del puerto de Korpilahti con ímpetu, aún con el viento en contra. Decidimos utilizar las cartas marinas: un enorme block de papel con bonitos mapas por los que se suelen guiar los marinos. Al principio cuesta, pero al de unas millas sabemos ya leerlas. Y resulta que aún son mejores que la tableta, ya que al ser amplio el mapa, tenemos más amplitud de mira y sabemos perfectamente donde nos encontramos en cada momento. Vamos anticipando las siguientes señales que indican bajíos o zonas de rocas, evitando los peligros, y cada paso por una señal es un triunfo para estos aprendices de marino. La satisfacción que sentimos es inexplicable. Somos conscientes de que estamos viviendo una buena aventura y aprendiendo mucho de las pruebas que tenemos que ir superando. ¡Nadie dijo que ser marino sería fácil!.

De vuelta a Jyväskylä, leyendo las cartas marinas

Ahora sí parecemos auténticos navegantes, con nuestros prismáticos, avistando a lo lejos los lugares que en poco tendremos que pasar, reconociendo las islas, los mojones, los puentes,…

Realmente estamos preocupados por el combustible, no nos va a llegar hasta Jyväskylä, así que tenemos que parar en el siguiente puerto, no hay muchos, solo uno en la isla de Säynätsalo, o sea que allí nos dirigimos. El viento sigue soplando fuerte y vamos contra él por lo que la navegación se hace más difícil y la pérdida de fuel es mayor. Todavía quedan unas horas de nervios, pero aguantamos el tipo, como buenos marineros que intentamos ser.

¡Por fin la isla de Säynätsalo!, pero hay que atracar de nuevo, lo hacemos como podemos, en esta ocasión con mayor fortuna que la primera vez. Uno de nosotros corre a buscar una estación de servicio, pero en el puerto no hay, solo a 1 kilómetros y medio de allí, por lo que pedimos socorro a un señor que está por allí. Por suerte, los finlandeses son de lo más hospitalarios y en la mayoría de las ocasiones a lo largo de nuestro viaje se mostraron amables y prontos a ofrecernos su ayuda. Esta vez no es distinto, así que me acompaña en coche a la gasolinera más próxima donde una amable vendedora hasta me deja llamar por teléfono a la empresa para avisarlos de que llegaremos tarde. De nuevo las satisfacción de sentir que vamos superando nuevas complicaciones.

Ahora sí es la recta final de nuestra aventura en casa flotante por los lagos de Finlandia. Ya reconocemos los puentes de Jyväskylä, bajo los que atravesaremos en breve. Poco a poco vamos llegando a puerto, solo queda atracar, y parece difícil, ya que el viento sigue siendo fuerte. Pero después de varios intentos, lo conseguimos. Y así se termina nuestra aventura de navegantes.

El puente de Jyväskylä, ya con las aguas tranquilas, un día después…

No podemos creer todo lo que nos pasó durante este fin de semana, parece sacado de un libro de aventureros. Pero no deja de ser una experiencia magnífica navegar en una casa barco por Finlandia, habitarla durante unos días, disfrutar de la navegación (aún con viento), visitar lugares nuevos, darse un buen chapuzón, y divertirse en la sauna,…Y después están los paisajes de bosques y lagos típicos de Finlandia, auténticas postales. Y esos días largos de verano que no se terminan nunca, con puestas de un sol que no se quiere ir, que tiñe de rojo el cielo durante horas.

Ahora recordamos la experiencia como una forma de aprendizaje, volveríamos a embarcarnos en una casa barco en mejores condiciones climáticas. A los dos días el viento había dejado de soplar y las aguas de los lagos finlandeses volvían a ser increíbles espejos. Debemos reconocer que ya echamos de menos navegar, ese suave vaivén que dura aún en tierra y que te hace creer que todavía estás surcando los lagos de Finlandia.


El baño bien acondicionado, detrás está la sauna ©Houseboat.fi

Consejos para navegantes

Aquí les dejamos algunos consejos si quieren alquilar una casa barco para sus vacaciones en Finlandia para que la experiencia sea gratificante y se eviten los problemas que tuvimos nosotros.

Recomendable tener el PER o conocimientos de navegación

Si deciden alquilar una casa flotante en Finlandia, no es necesario tener un carnet de navegación, pero lo ideal es que tengan el PER o buenos conocimientos.

Imperativo hacer el curso preparatorio

Si no tienen el PER ni conocimientos de navegación, es imperativo que hagan el cursillo previo gratuito que ofrece la empresa de alquiler de casas barco.

Conducción fácil. Tableta con itinerario

La navegación por los lagos de Finlandia no es difícil, pero hay que tener en cuenta que hay zonas de bajíos y rocas, y la profundidad no es muy grande. Pero el calado de la casa barco permite pasar por casi todas partes, ya conducción es fácil, aunque el anclaje y el amarre son más complicados, pero con el curso previo de preparación podrán conseguirlo. Y si las condiciones climáticas son buenas, todo será más fácil.

Planificar rutas

La ruta en casas barco parte del puerto de Jyväskylä, en la región centro de Finlandia, y se recorren los lagos de Päijäney Keitele por el canal de Vaajakoski. Lo ideal es que la empresa de alquiler de casas flotantes en Finlandia les aconseje rutas, puertos de paso, bahías para anclar, etc.

¿En qué época alquilar una casa barco?

La mejor época para alquilar una casa flotante es en verano, ya que los días son largos y las condiciones climáticas son mejores que el resto del año. Además pueden disfrutar de diferentes actividades acuáticas y terrestres. Y, por supuesto, de los paisajes de lagos bosques. Aunque el otoño también es un buen momento, ya que los colores otoñales crean paisajes de gran belleza. Avanzada la primavera los lagos dejan de estar helados y la naturaleza comienza a transformarse.

Diferentes tipos de casas flotantes

El típico ojo de buey

A la hora de alquilar una casa flotante en Finlandia, tienen diferentes tipos que van desde la estándar a la casa flotante de lujo. Todas ellas son de alta calidad y tienen muchas comodidades y equipamiento. Hay casas flotantes ideales para parejas, familias con niños, grupos de amigos, etc.

Más información de casas flotantes en Finlandia

Si quieren más información sobre las casas flotantes pueden consultar nuestra página web sobre Finlandia: www.turismofinlandia.es

Alquilar una casa flotante en Finlandia

Si quieren estar en un alojamiento original y diferente en Finlandia, pueden alquilar una casa flotante. ¡Será una experiencia inolvidable!. El alquiler de una casa barco es de 2 noches mínimo durante la temporada baja y de 3 noches en temporada alta.

Si desean tener más información, rellenen este formulario:

Agradecimientos.

Este viaje hubiera sido imposible sin la ayuda y la colaboración de Johanna Maasola de la Oficina Turística de Jyväskylä y, sobre todo, sin la colaboración amable de Krista Karhunen y Marjo Tynell de Houseboat Finland. Muchas gracias a todos por permitirnos disfrutar de esta inigualable aventura.

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