El pueblo de Oriñón y su ballena

El pueblo de Oriñón se enclava junto a su preciosa playa, bajo la figura de la Peña Candina, en otros tiempos densamente arbolada y hoy casi calva de bosques, dejando al aire la roca de caliza que caracteriza la costa cantábrica.

Oriñón es conocido por su inmensa playa de pequeñas dunas formadas por el viento, y por la “ballena” de piedra del cabo Cebollero que cierra la ensenada, pero esconde muchas historias, cuyo rastro a veces es físico, y otras veces viene transmitido por la gente que las ha oído tantas veces de sus padres y abuelos.

Minas a cielo abierto en la hoya de Turos de Candina
Minas a cielo abierto en la hoya de Turos de Candina

Pasado minero –  Mina de hierro de Tueros

En lo alto de Peña Candina, junto a los ojos del Diablo (menos conocidos como Arcos de Llanegro ), los dos grandes arcos enmarcados por las cejas de piedra, hay restos de las estructuras que utilizaron los mineros para transportar el mineral extraído en las minas a cielo abierto -hoy visibles hoyos con apariencia de cráter- , que iba deslizado en vagones aéreos hasta Sonabia.

En estas dos hoyas, o valles entre las colinas, están la Hoya de Tueros y la Hoya Negro, los dos lugares donde se extraía el mineral se habilitaron sendos sistemas aéreos para bajar la carga hasta el mar. Un cable de acero, del que solo queda la base donde estaba anclado, detrás de la caseta de carabineros de Sonabia, ascendía hasta lo alto. Una vez transportado hasta el mar era limpiado con agua, y posteriormente subido a los barcos en el el cargue de Sonabia, un cargadero de sistema cantilever, del que aún hay restos del muelle donde se apoyaba. El cargadero cantilever tenía una longitud de 30 metros, con 18 de ellos sobre el agua.

Cargadero de mineral de Oriñón
Cargadero de mineral de Sonabia. Foto cortesía de Dani Ortiz

La actividad minera de Oriñón estuvo activa desde el final de la última guerra carlista en 1876 y hasta 1913, cuando se abandonó la explotación. Un año antes, el 6 de Septiembre de 1912, uno de los obreros, Antonio Zornoza Campo, que trabajaban en la mina y que aprovechaba los vagones aéreos para subir a lo alto de la montaña, se precipitó desde lo alto cuando iba dentro de ellos. Apenas un año después, en 1913 la crisis del sector paró la extracción, que no fue nunca más reprendida, y tras la guerra civil los últimos rastros de las instalaciones fueron desmontados.

El valor natural viene dado por la mayor colonia de buitres leonados de la costa cantábrica, que sigue creciendo y constituye un auténtico oasis para estas aves, que se ven frecuentemente sobre los cielos de Oriñón e Islares.

Buitre leonado sobrevolando la playa de Sonabia
Buitre leonado sobrevolando la playa de Sonabia

Trazos de su historia

Oriñón permaneció asilada durante la mayor parte de su historia, la geografía de la ría Agüera hacía que la conexión más rápida desde la actual carretera Nacional 634 fuese un barquero que un poco más allá del camping de Islares, conectaba con una embarcación la playa de Oriñón. Las casas del centro del pueblo son mucho más recientes de lo que se piensa, ya que la morfología del terreno ha cambiado, y lo que hoy es un terreno seco fueron también humedales a la merced de la marea alta. Por ello las construcciones de Sonabia son con toda probabilidad mucho más antiguas, al estar más elevadas sobre el terreno.

La aparición de los denominados “Primeros Altos Hornos del Cantábrico” en Guriezo significaron un trajín por la ría, donde las gabarras aprovechaban la marea alta para subir el mineral de hierro, que una vez fundido y moldeado se volvía a cargar para ser transportado ría abajo. Algunos naufragios encontrados en la costa cercana, como el de Mioño, donde se encontraron vigas de hierro, podrían explicar este comercio marítimo de cabotaje.

El aislamiento de Oriñón se extendió durante todo el siglo XX hasta que el turismo desembarcó gracias a la mejora de las comunicaciones. Pero ya es sintomático que en 1956 no hubiera luz eléctrica, ni teléfono y apenas agua corriente en un par de casas.

La Ballena varada

El 15 de noviembre de 1997 la ballena del cabo cebollero se hizo de carne, y un rorcual común de 19 metros y medio quedó varado en la playa de Oriñón durante la bajamar. Alertados por la situación, vecinos, turistas, personal de emergencias,se prona, guardia civil y bomberos llegados de Castro Urdiales pusieron toso su esfuerzo y entusiasmo para abrir una vía de agua que permitiera permanecer húmeda hasta la pleamar.

La ballena varada en la playa de Oriñón
La ballena varada en la playa de Oriñón

Todos aportaron su granito de arena, desde los vecinos que trajeron mantas para mantener la gruesa piel del cetáceo húmeda, como niños que con sus ánimos no pudieron evitar lo inevitable. Las 80 toneladas de peso, y los más de cincuenta kilos de plástico compactados en el interior de la ballena fueron determinantes para que la marea, empujada por los ánimos de la gente no llegase a tiempo.

La tristeza invadió a la mayoría, pero la repercusión nacional que tuvo, copando titulares y fotos en primera plana de varios periódicos generó una ola de solidaridad, y sirvió para generar una conciencia colectiva del cuidado de los mares y el uso indiscriminado del plástico.

Qué ver y hacer en Oriñón

La mayoría de la gente acude a la playa, pero Oriñón ofrece varias rutas para los que busquen opciones de trekking o naturaleza. Una de ellas es acercarnos al “lomo” de la ballena, el Cabo Cebollero, otra es subir a los ojos del Diablo, y otra es seguir el camino por los acantilados hacia Liendo (el paso del francés).

Playa de Oriñón

El arenal de Oriñón, tiene tan poca profundidad que en bajamar hace que un gran área quede accesible para pasear hasta la playa de Arenillas en Islares. La bajamar también deja al descubierta la ría Agüera que se funde en el mar bajando desde el valle de Guriezo. Es muy apta para familias pero hay que estar atento a la corriente de la ría.

En ocasiones sopla fuerte el viento, y la altura de la Peña Candina hace que el sol quede oculto por la tarde, pero sin duda es una de las mejores playas del este de Cantabria. En la parte izquierda, junto a las rocas y el mar se crea una poza profunda que asemeja una piscina.

Pueblo

Aunque no hay muchas concesiones a la arquitectura, ya que en los años 60 y 70 se convirtió en un destino turístico, con veraneantes que en verano llegaban a su segunda residencia o al camping, hay algunos puntos interesantes en el pueblo. Los domingos se lleva a cabo un mercadillo de ropa, comida y otros utensilios, que atrae a la población cercana.

El 16 de julio se celebra la fiesta del Carmen, una fiesta religiosa con mucha tradición (cada vez menos) y que viene acompañada de fiestas en el pueblo y la misa en la Iglesia, consagrada a San Pedro de Antioquia, erigida en 1782, y reformada en 1975.

Camino a Cabo Cebollero, la ballena de Sonabia

A menudo se le llama la ballena de Oriñón, o incluso la ballena de Islares, pero la pequeña península de Cabo Cebollero está en Sonabia, a unos kilómetros de la playa de Oriñón, al final de una carretera que desemboca en el pueblo. En Sonabia el monumento más importante es la pequeña iglesia de Nuestra Señora del Refugio, que está presente al menos desde 1882.

Si seguimos andando hacia la ballena el camino desciende, prolongando el sendero hasta la punta del Cabo Cebollero,a  donde se puede llegar en bajamar saltando de piedra en piedra. La Peña Candina forma incluso en los días despejados una neblina que choca contra sus crestas, haciendo que los atardeceres tiñan las nubes de un color rojizo, creando uno de los mejores atardeceres de Cantabria, y de todo el Cantábrico.  Sin embargo, los mejores atardeceres para retratar con buenas fotografías la ballena son desde Islares, particularmente desde el Najo.

La "ballena" desde Islares
La “ballena” desde Islares

Playa la Salvaje

Desde que el tiempo es tiempo y los más viejos del lugar se acuerdan, a la pequeña playa a la izquierda de Cabo Cebollero se le llama la Salvaje. Su fuerte oleaje, y las corrientes son un avance de su nombre. Eso no quiere decir que no se pueda bañar, pero siempre con precaución porque no hay servicio socorrista.

Playa de Sonabia con cabo cebollero al fondo
Playa de Sonabia con cabo cebollero al fondo

Es una playa para todos los públicos, pero es frecuente para los amantes del nudismo, surfers, y gente que busca la tranquilidad y quiere evitar las aglomeraciones.

Desde la Playa de Sonabia un camino asciende hacia los acantilados que conducen por un pequeño camino llamado Paso de Presa o el Paso del Francés hasta la playa de San Julián en Liendo. Se cuenta que el apodo de este sendero viene e la Guerra de Independencia contra los franceses, que utilizaban este paso.

Cómo llegar a Oriñón

La autovía A-8 tiene salida en lo alto del monte Candina para ir a Oriñón ya sea viniendo desde Bilbao o desde Santander. Una vez tomada la carretera que va a l pueblo se desciende hasta el mar, donde hay un desvío a la derecha, junto al camping. También hay un autobús (CastroBUS) que une Castro Urdiales con Oriñón y Sonabia.

Plano de la ensenada de Oriñón
Plano de la ensenada de Oriñón

Mapa del pueblo de Oriñón

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