Ruta por el Parque natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche

El Parque Natural de Sierra de Aracena y Picos de Aroche es un espacio natural situado en el norte de la provincia de Huelva, formando parte de la parte occidental de la cordillera de Sierra Morena. Es una Huelva – o incluso una Andalucía- menos conocida, acostumbrada a los ritmos plácidos del interior. Quizá por ello hemos querido adentrarnos con este viaje en su frondoso territorio, para hacer una ruta de cuatro días descubriendo su gran repertorio de propuestas.

Alájar vista desde la peña de Arias Montano
Alájar vista desde la peña de Arias Montano

Reserva de la Biosfera

La sorpresa es mayúscula para los amantes de la naturaleza, los bosques, y el paisaje accidentado y montañoso. Poca gente se imagina que el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche es una de las zonas con mayor nivel de precipitación de España. Las nubes, cargadas de agua, estallan con el contacto de la Sierra, vertiendo índices de pluviosidad comparables a los de Galicia, y regando la capa de bosques que cubre su geografía. No hay que asustar al viajero, el tiempo de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche es excelente. La lluvia se concentra normalmente en sesenta días, y el resto del año hay muchas horas de sol, con un clima fresco y agradable en el caluroso verano andaluz.

Paseando por los bosques y las dehesas, o haciendo ruta en coche se observan soberbios castañares y centenarias encinas y alcornoques. Dentro de ese verdor, la orientación de las faldas de las colinas, la humedad y las horas de sol, imprimen matices en el tipo de vegetación y de especies de árboles.

QUÉ HACER EN LA SIERRA

La naturaleza invita a llevar a cabo actividades al aire libre, desde paseos por sus amplias dehesas, las rutas en bicicleta, a caballo, o de trekking, el avistamiento de aves en una zona considerada de especial protección para las aves, o las noches mirando las estrellas y aprendiendo como mejorar nuestra técnica de astrofotografía.

Algunas de sus carreteras con curvas panorámicas son el deleite de los moteros, que disfrutan del sinuoso trazado y por supuesto de otros placeres gastronómicos. El ciclismo de carretera también atrae a un turismo que combina el esfuerzo del pedaleo por las cuestas con la recompensa de platos energéticos.

El deseo por conocer más sobre la cría del cerdo ibérico nos llevará a un recorrido que empieza en las dehesas, caminando por las infinitas hectáreas donde los cerdos engordan durante la montanera comiendo bellotas. Y continuará visitando alguna de las fábricas y secaderos de jamones, que explican las fases para obtener jamones de Jabugo de alta calidad.

El turismo cultural es otro eje sobre el que la Sierra de Aracena y Picos de Aroche ha fundamentado su valor patrimonial. Los yacimientos y restos históricos abundan, desde pueblos íberos, a romanos, visigodos, musulmanes y del conflicto con el reino e Portugal en el siglo XVII.

Con más tiempo las propuestas de actividades no se agotan. Lo mismo podemos optar por un taller de quesos en las queserías tradicionales, que repetir y repetir nuestras “incursiones” a la histórica confitería Rufino, que continúa generación tras generación elaborando dulces excelsos.

Delicias de la Confitería Rufino de Aracena
Delicias de la Confitería Rufino de Aracena

Micología y paraíso de las setas

Las primeras lluvias del otoño sirven para que se abra la temporada de recolección de setas en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Expertos y profanos lo consideran uno de los mejores lugares de España, y no solo por la cantidad y calidad, si no por la experiencia alrededor de las excursiones por campo, dehesas y bosques. Como no podía ser de otra manera, la existencia de este vergel sirve para nutrir la gastronomía local, con platos llenos de sabor que podemos degustar en los restaurantes de la comarca. Desde los gurumelos (amanita ponderosa), tanas (amanita caesarea), tentullos (boletus aereus), gallipiernos (macrolepiota procera) o níscalos (lactarius deliciosus), las setas convierte en manjar cualquier receta en las que los incluyamos.

La Dehesa y el cerdo ibérico de raza

Al igual que otros espacios naturales como el paisaje vitícola del Piamonte: Langhe-Roero y Monferrato, las dehesas de Andalucía, Extremadura en España y el Alentejo y norte de Algarve en Portugal, promueven la candidatura para ser  Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Dehesas de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche
Dehesas de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

La necesidad de la creación de la Denominación de Origen Protegida Jabugo no es casual. Surge como una necesidad de distinguir un jamón con una textura, aroma y sabor singular. Las condiciones microclimáticas únicas de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, permiten la crianza de cerdos de raza ibérica criados en libertad dentro de la dehesa, y alimentados durante la montanera exclusivamente con bellotas y pastos naturales.

La existencia de este particular hábitat de las dehesas -formado por encinas, alcornoques, matorrales y otras especies de árboles- es resultado de la actividad del ser humano, favoreciendo la conservación de un ecosistema único a proteger. No son solo los cerdos quienes pastan a sus anchas. En el suelo podemos leer las huellas del paso una fauna extensa compuesta por linces ibéricos, nutrias, jinetas, meloncillos, mariposas de la madreselva, tritón jaspeado, sapillo moteado y sapo partero ibérico, varios tipos de galápagos o murciélagos, y aves como el alimoche, la  águila perdicera, el aguilucho cenizo, la chova piquirroja, el buitre común o cigüeñas negras.

Cerdos de raza ibérica en las dehesas de la sierra
Cerdos de raza ibérica en las dehesas de la sierra

Desde la dehesa seguimos la ruta que nos conduce a las empresas de elaboración del jamón, en las que podemos visitar los secaderos donde miles y miles de piernas se curan en condiciones estrictas para dar lugar a uno de los manjares más apreciados de la gastronomía española. Nosotros hemos visitado Jamones Lazo Ibérico de Bellotas en Cortegana, un lugar excepcional y único al contar con el único secadero de madera construido en 50 años, cuya contribución organoléptica al jamón es un sello distintivo de calidad. Para profundizar aún más en el universo del jamón  y la tradición chacinera, podemos visitar el Museo del Jamón de Aracena.

Secadero de Jamones de Jabugo de la fábrica El Lazo en Cortegana
Secadero de Jamones de Jabugo de la fábrica El Lazo en Cortegana

PUEBLOS DE LA SIERRA

En la Sierra encontramos algunos de los pueblos más bonitos de España. Puede parecer pretencioso definirlos así, pero cuando se disfruta de ellos desde un mirador, dentro o a distancia; cuando se pasea por sus calles empedradas, o cuando se siente la armonía estética regular sin desgarres modernos, se entiende porque los pueblos de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche son un tesoro. Nosotros hemos recorrido algunos de estos pueblos blancos, pero son muchos más los que forman esta hilera de teclas de piano que no para de sonar y seducir al visitante.

Almonaster la Real
Almonaster la Real

Aracena

Aracena es la población más grande de la sierra, y punto de entrada en nuestro viaje. Desde aquí hemos visitado otros pueblos como Cortegana, Alájar, Jabugo, Aroche, o la Real.

En fuentes islámicas encontramos referencias al asentamiento andalusí de Qatrasana, previo a la construcción del castillo en el siglo XIII tras la reconquista por la Orden del Hospital.

En Aracena es inevitable hablar de la Gruta de las Maravillas, que asombrará hasta a los ya habituados a conocer grutas y cavidades.  En nosotros despertó una fascinación especial, ya que la diversidad de formaciones pétreas es tal, que por colorido, texturas y armonía, podría ser considerada una de las más bellas de España y Europa. Fue la primera gruta en acondicionarse para ser visitada en la península ibérica, y su recorrido es un deleite visual geológico que no en vano ha servido de escenario de localización de películas.

Gruta de las Maravillas de Aracena
Gruta de las Maravillas de Aracena

Sobre la Gruta de las Maravillas, coronando la roca kárstica, se yergue el castillo de Aracena, fantástico punto panorámico que permite ver el pueblo diseminado por sus faldas. Accedemos al patio de armas y alcázar, donde se conserva el aljibe y la Torre Mayor o del Homenaje. Sobre la montaña también encontramos la Iglesia prioral de Nuestra Señora del Mayor Dolor (siglos XII-XV), el templo cristiano más antiguo de Aracena con su característico estilo gótico – mudéjar. Además de numerosas iglesias y ermitas mudéjares, en Aracena hay que nombrar la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los mejores ejemplos renacentistas de la provincia de Huelva. Y de arquitectura civil son igualmente interesantes el edificio regionalista del ayuntamiento, y los Lavaderos de la Fuente del Concejo, y el Casino Arias Montano, ambos obra del célebre arquitecto Aníbal González.

Aroche

Los arochenos son conscientes de que viven en un enclave prodigioso. El patrimonio histórico de Aroche se ha convertido en la mejor baza para dirigir la promoción turística de la población, y evitar la sangría poblacional que sufren las comarcas del interior de Andalucía. Declarado Conjunto Histórico en 1980, los monumentos del castillo islámico, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, la muralla artillera del siglo XVII y abundantes casas señoriales, componen un puzle a disfrutar con paciencia.

Perspectiva de Aroche
Perspectiva de Aroche

El castillo almohade construido a finales del siglo XI-principios del XII, preside el cerro de Aroche, entorno al cual se despliegan las casas. Junto a la fortaleza, la plaza de toros es sin duda peculiar por su ubicación. La densa muralla, con cuatro baluartes y una gran torre -la Torre de San Ginés-, funcionó como defensa en la Guerra contra Portugal en 1640, y serpentea recorriendo el cerro, envolviendo la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción.

Arucci Turóbriga

El Museo Arqueológico sirve de presentación y antesala de la visita que hacemos al yacimiento de Arucci Turóbriga. La ciudad romana fue fundada en tiempos de Augusto, a fines del siglo I a.C. (15-10 a.C.), continuando el proceso de romanización de la Beturia. Los arqueólogos, que aún continúan excavando, han puesto en relieve la existencia del foro, las termas, la necrópolis, el Campo de Marte, viviendas señoriales con elementos de decoración importantes, comercios, y una importante muralla no defensiva. Al lado de las ruinas de Turóbriga se halla la ermita de San Mamés de estilo mudéjar y profusamente decorada con frescos en su interior que van del siglo XIV al XVII.

Yacimiento de Arucci Turobriga en Aroche
Yacimiento de Arucci Turobriga en Aroche

Cortegana

Al pasar por Cortegana hay que tener presente que no solo es el Castillo su único punto de interés. Enclavada en el centro del Parque Natural de la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, los arroyos discurren por sus dominios. Leves colinas pobladas de bosques de encinas, alcornoques, castaños dan color su paisaje, siendo preludio de un casco histórico donde las miradas suelen dirigirse al Castillo y su barbacana.

Castillo de Cortegana
Castillo de Cortegana

Poblada desde al menos el Neolítico, en época musulmana, Cortegana era cabecera de una de las comarcas de Sevilla. Al igual que otros castillos de la sierra, el de Cortegana sirvió para acuartelar a las tropas reunidas ante el conflicto con el vecino Portugal en el siglo XVII. La figura del hijo natal de Cortegana, Pedro Romero de Terreros tiene un gran peso en la historia, ya que tras su viaje a México se convirtió en uno de los hombres más ricos de su tiempo. Gracias a amasar grandes fortunas con la explotación de minas, se convirtió en Conde de Regla, edificando una suntuosa Hacienda en el Estado de Hidalgo que visitamos en uno de nuestros viajes por México.

El casco urbano de Cortegana, de gran belleza en su conjunto, reúne todas las características de la arquitectura popular de la zona y en él destaca la Iglesia del Divino Salvador (declarada junto al castillo, Bien de Interés Cultural).

Vista del pueblo de Cortegana desde el castillo
Vista del pueblo de Cortegana desde el castillo

Como hemos dicho, la visita al Castillo Sancho IV El Bravo es obligada, al ser uno de los castillos mejor conservados de la sierra. Su construcción es del siglo XIII – XIV, y además de los varios niveles que proporcionan vistas magníficas de Cortegana, en su interior hay un pequeño  museo con piezas arqueológicas, muestras de artesanía y mobiliario de época. Junto al castillo está la Ermita de Nuestra Señora de la Piedad.

Hacia el centro habitado encontramos la iglesia parroquial del Divino Salvador, del siglo XVI, Monumento Nacional en estilo mudéjar y con un retablo de Díaz de Palacio y Fernández de Moro. Otros puntos a incluir en la ruta son la Iglesia de San Sebastián (estilo gótico mudéjar), la Ermita del Calvario, los Casinos modernistas regionalistas de Sociedad (Gran Casino y Nuevo Casino, siglo XIX), la Plaza de Toros, las Fuentes y Lavaderos del Chanza, o casas monumentales como la Casa Estrada, un estallido de eclecticismo.

Alájar

Llegamos a Alájar, donde la calma y la paz aún se sienten más en este paraíso del silencio que es la Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Quizá por ello lo eligió el humanista Benito Arias Montano, figura tan desconocida como importante, siendo bibliotecario del monasterio de El Escorial de la corte de Felipe II, alquimista y astrólogo, participando en el Concilio de Trento, o siendo un intelectual destacado en los círculos europeos.

Entradas a diferentes casas de Alájar
Entradas a diferentes casas de Alájar

Al igual que en Linares de la Sierra, en Alájar las miradas se dirigen a menudo al suelo. Muchas casas tienen en su entrada mosaicos que forman figuras de temática floral o animal. Nos cuentan que estos elementos ornamentales son de influencia de pueblos al otro lado de la frontera con Portugal. Una de las aldeas que se encuentran alrededor de Alájar es la del Calabacino, dónde desde hace décadas viven artesanos llegados de otros países.

Peña de Arias Montano

La atracción telúrica que ejerce éste monumento natural es tal, que incluso sin que nadie nos advierta, percibimos una corriente energética que nos recorre. Podría parecer una reacción casual pero es la misma sensibilidad que sienten los animales ante peligros inminentes como incendios o tormentas, y que lejos de ser peseudociencias, se basan en la capacidad de algunos humanos en percibir energías o vibraciones electromagnéticas.

Peña Arias Montano, un lugar especial

Muchas civilizaciones elegían los emplazamientos de sus ciudades o templos no por condicionamientos económicos o de subsistencia, y no en vano la peña de Arias Montano está horadada con miles de cuevas usadas como necrópolis ya desde la Edad de Bronce. Los primeros eremitas de la región usaron las cuevas como refugio, e impresiona la llamada  “Bañera de la Reina“, una pila bautismal de época paleocristiana (siglo VI).

Peña de Arias Montano en Alájar
Peña de Arias Montano en Alájar

Las vistas de todo el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche son espectaculares, e invitan a sentarse bajo los árboles sin más ambición que la de agradar a los ojos, y dejar reposar la cámara de fotos un instante.

Después de cargar energía podemos aprovechar a entrar en la Ermita de la Reina de los Ángeles, con claras trazas de  templos mudéjares, reformada varias veces y que sufrió el saqueo durante el verano de 1936. La ermita es la meta de la Romería de La Reina de los Ángeles, una de las más festejadas en la sierra.

Almonaster la Real

El conjunto monumental de Almonaster la Real define perfectamente la simbiosis cultural y arquitectónica de los pueblos de la sierra. Se llegue por donde se llegue se obtiene una preciosa vista del pueblo con el cerro del castillo y la mezquita.

Panorámica de Almonaster la Real
Panorámica de Almonaster la Real

La Mezquita de Almonaster La Real, denominada en un documento de 1.583 como “iglesia antigua de moros” tiene su origen al menos en época romana. Posteriormente fue una basílica visigoda del siglo V, aprovechada durante el reinado de Abd al-Rahman III para erigir una mezquita en el siglo X.  El aparentemente sobrio interior es precisamente lo contrario, con numerosas columnas y capiteles romanos de los S. I y II, elementos visigodos del V al VII, e inconfundibles siluetas musulmanas como el mihrab, el el shan o patio abierto para las abluciones, el liwan, sala de oración cubierta, y el alminar al que nos asomamos curiosos pese al fuerte viento que parece desafiar nuestras ganas de disfrutar de las vistas de Almonaster la Real.

Mezquita de Almonaster La Real
Mezquita de Almonaster La Real

Otro de los vestigios únicos es la  portada de estilo manuelino portugués en la Iglesia gótico-mudéjar de San Martín. Pero a los monumentos hay que añadir el plácido paseo por sus calles empedradas, vistosas y cuidadas hasta el extremo que parece un plató cinematográfico.

Calles de Almonaster La Real
Calles de Almonaster La Real

Jabugo

El pueblo de Jabugo da nombra a la Denominación de Origen Protegida (DOP) Jabugo, y aquí encontramos su sede, en el interior del Edificio El Tiro, diseñado por el arquitecto Aníbal González, el mismo que se encargó de numerosos edificios para la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla. En su interior el Centro de Visitantes e Interpretación del Jamón ofrece un recorrido por salas donde se da a conocer el proceso de elaboración y las características típicas del jamón ibérico: la cría en la dehesa de los animales, el sacrificio, la salazón, el curado en los secaderos y el proceso de venta.

Edificio El Tiro, Denominación de Origen Protegida (DOP) Jabugo.
Edificio El Tiro, Denominación de Origen Protegida (DOP) Jabugo.

En el pueblo, además del citado edificio El Tiro, destaca la iglesia de estilo mudéjar de San Miguel Arcángel, l Tiro Pichón, construido a principios del siglo XX, con los característicos trazos artísticos del arquitecto sevillano Aníbal González, así como algunas casas típicas repartidas por el pueblo. Para muchos, el patrimonio más importante de Jabugo, es inmaterial con las fiestas patronales, en honor de la Virgen de los Remedios y San Miguel Arcángel.

El Jamón Ibérico de Pata Negra es la seña de la población, aglutinando un conjunto de empresas elaboradoras que velan por la excelencia de un producto único.

Otros destino de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

Y aún nos quedan otros rincones como Cumbres Mayores, Arroyomolinos de León, Cala, Cañaveral de León, Castaño del Robledo, Corteconcepción, Cumbres de Enmedio, Cumbres de San Bartolomé, Encinasola, Fuenteheridos, Galaroza, Higuera de la Sierra, Hinojales, Linares de la Sierra, La Nava, Los Marines, Puerto Moral, Rosal de la Frontera, Santa Ana la Real, Santa Olalla del Cala, Valdelarco, Zufre. Mucho para ver o mejor dicho, más motivos para volver a la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Información para disfrutar de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

En cada uno de los ayuntamientos de los pueblos de la Sierra hay puntos informativos para obtener ideas de qué visitar, además de rutas propuestas para disfrutar de la estancia.

¿ Dónde Comer – Restaurantes ?

La gastronomía de la Sierra gira de forma comprensible en torno al cerdo ibérico, del que hay un abanico de recetas extenso. Pero la calidad de los productos kilómetro cero: quesos, quesos de cabra, carne de caza, verduras de temporada, castañas y las setas, vienen a complementar un buen puñado de platos tradicionales en los que no falta el chorrito del aceite de oliva local.

Gastronomía de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche
Gastronomía de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche

Así encontramos el Ajo gañán, una tapa muy sabrosa a base de sardina y patata sobre un trozo de pan; o las Albóndigas de chocos, condimentadas con guindilla, azafrán y vino blanco.

Algunos de los mejores lugares para comer son  el Restaurante Russes Gastrobar (Calle Noria, 1 Aracena), el Restaurante El Camino, Ctra. Cortegana- Aracena, km 6,8. junto a Almonaster la Real; o el Restaurante Jesús Carrión (Calle Pozo de la Nieve 35. Aracena).

Tours y guías

Si buscas excursiones, tours, y actividades en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche puedes escribirnos y te ayudaremos. Colaboramos con empresas de la zona que te pueden enseñar lugares increíbles durante tu estancia.

¿Cuándo visitar la Sierra?

Todas las estaciones son recomendables para venir a la sierra. En verano las temperaturas más frescas que las de la costa atraen a un turismo que aprecia la tranquilidad y la montaña. En Otoño los bosques se tiñen de colores ocres, rojizos y marrones, y la recogida de castañas y setas tiene muchos adeptos. El invierno es frío pero al mismo tiempo permite animarse con el turismo cultural, con actividades relacionadas con el patrimonio. Y qué podemos decir de la primavera, cuyo estallido de verdor y florecimiento es un reclamo para acudir a la sierra, que mantiene ese verdor todo el año.

Agradecimientos

Ha sido un viaje en el que además de conocer el territorio hemos tenido el placer de charlar, escuchar y aprender mucho de gente como Javier Prieto, responsable del receptivo “Somos Destino Rural”; Pilar Rodríguez de la Confitería Rufino; de Jamones Lazo, a los responsables de la Gruta de las Maravillas y a todos los guías que han permitido conocer la sierra, entre ellos los de Lynxaia, la asociación de amigos del castillo de Cortegana, y del yacimiento de Arucci – Turóbriga.

Agradecemos la predisposición del Patronato de Turismo de Huelva, así como de la Junta de Turismo de Andalucía, y a los  y a los ayuntamientos de Aroche, Alájar, Aracena, Cortegana, Jabugo, y Almonaster la Real.

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