Jyväskylä cuando acaba el invierno, La región de los lagos de Finlandia.

Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Jyväskylä. ©Iñigo Pedrueza.

Jyväskylä es una ciudad que conocemos bien, una ciudad que crece y se desarrolla constantemente, gracias a su polo tecnológico y universitario. Una ciudad muy conocida por su Rally Neste, el Rally de los Mil lagos que hizo famosos a Ari Vatanen, Juha Kankkunen, Markku Alen, Tomi Makinen, Markus Grönholm, Henri Toivonen… Pero Jyväskylä también destaca por ser una de las ciudades donde la arquitectura humana y luminosa de Alvar Aalto y su esposa Heino, se expresó de manera más numerosa y perfecta. Jyväskylä es también uno de los corazones de la región de los lagos, de todo ese centro-este de Finlandia, ese laberinto verde y azul (blanco en invierno), donde bosques, lagos, peninsulas e islas, crean recovecos y paisajes esplendorosos. 

Jyväskylä es un ejemplo de esa Finlandia viva, una Finlandia que se integra perfectamente en Europa con cientos de estudiantes extranjeros, con decenas de nuevas empresas tecnológicas que desarrollan nuevos proyectos y crean riqueza. Además, como en toda Finlandia, el diseño, la moda, la gastronomía y los festivales abundan, mostrando que estamos en un país divertido y con un gran ambiente. Si quieren disfrutar y descubrir qué es Finlandia, Jyväskylä es un lugar magnífico para hacerlo. Finlandia en general no sufre por el momento el turismo de masa y ciertamente la mayoría de sus ciudades y las regiones que las rodean son excelentes espacios de vida y todo tipo de creación. Hay tanto para ver, tantos proyectos que pululan y miran hacia el futuro, que es la tercera vez que visitamos la ciudad y la espectacular naturaleza que la rodea. Y no será la última, porque nuevos eventos y nuevas actividades nos aguardan en esa ciudad donde tenemos ya muchos amigos

Jyväskylä en invierno.

Pescando en el lago helado, la primavera en Finlandia. ©Iñigo Pedrueza.

En este nuevo viaje hemos redescubierto Jyväskylä a principios de marzo, en un invierno que se terminaba. Esto necesita una explicación ya que a finales de marzo, en el centro de Finlandia, la nieve sigue decorando el paisaje y los lagos siguen perfectamente congelados, pero los fineses ya ven la primavera. Para los finlandeses se trata de la primera primavera, aunque para los europeos del sur esto nos parezca difícil de entender. Ellos nos dicen, pletóricos, que los días son más largos, que la nieve ya no cubre los árboles y que en las calles ya se adivina el asfalto. Sin creerles demasiado, nosotros disfrutamos de medio metro de nieve en los Parques Nacionales que rodean Jyväskylä o patinando en el lago Jyväsjärvi que abraza el puerto de Jyväskylä. 

Marzo es un mes muy bueno para descubrir Finlandia porque la nieve aún no se ha ido, pero los días son cada vez más largos (en el equinoccio de primavera  la duración de los días se equipara con el resto de Europa y a partir de él se hacen más largos que en España), más luminosos. Por otro lado, el frío ya es leve, bailando apenas unos pocos grados por debajo o alrededor del 0º. El verano ya se acerca, y en Finlandia la gente disfruta de cada minuto. No quiere decir que durante el invierno la gente se quede encerrada en casa, no, la gente sale, hace deporte, se baña en agujeros hechos en el hielo, disfruta de la sauna e ilumina todo lo que puede las calles y las casas. Pero la llegada de la primavera, y de la luz, cambia los bioritmos y crea una agitación que durará hasta septiembre. Se cambia la decoración, se inician obras, se modifican los horarios y se ocupa más la calle y la naturaleza. En Finlandia hay siempre gente por las calles, las tiendas, los cafés o los restaurantes, nunca demasiada, pero siempre hay gente. Un equilibrio muy interesante entre la soledad y la vida en sociedad. Un ejemplo quizá.

Pero volvamos al corazón de Jyväskylä, una ciudad siempre activa y con una gran oferta cultural en buena parte, gracias a su activa y generosa oficina de turismo local.

Arquitectura en Jyväskylä

Edificio Aira, uno de los primeros trabajos del matrimonio Aalto. ©Iñigo Pedrueza.

Esta vez no visitaremos el Museo Aalto, pero sí varios de los primeros edificios del genial arquitecto finlandés y también uno de sus edificios más altos, el bloque de apartamentos del barrio de Vitaniemi.

Por un lado gracias a las sugerencias de Johanna, nuestra amiga de Visit Jyväskylä pudimos descubrir y conocer algunas de las primeras obras de Aalto. Durante los días en que compartimos experiencias con nuestros amigos de Jyväskylä, recorrimos las calles del centro donde se ocultan varios edificios de esa primera época de Aalto. Pudimos ver desde fuera el edificio del Club Obrero de Jyväskylä, cuando aún definía su estilo, con referencias italianas (sobre todo toscanas) pero ya con un cuidado en la organización espacial. Un edificio multiusos  construido en 1924 que sin alejarse de la planta típica de un teatro decimonónico, ya comienza a aplicar los conceptos funcionalistas que sean la clave de su arquitectura.

Pero lo más especial fue poder visitar uno de los apartamentos del edificio Aira, un bloque de  pisos destinado a los trabajadores de la compañía ferroviaria construido entre 1924-26 y donde pudimos conversar con los actuales inquilinos. Gracias a la Oficina de Turismo, el apartamento se ha podido visitar en las jornadas de puertas abiertas que muestran el patrimonio arquitectónico menos conocido de Jyväskylä. En el exterior ya hay pequeñas evoluciones, pero siguen los guiños a la arquitectura clásica italiana, sobre todo en la decoración. En los interiores ya se aprecian  los espacios diáfanos y adaptados a las familias que los habitaban. Habitaciones luminosas y prácticas, pero también algunos efectos ópticos para crear perspectivas, incluso en estos apartamentos pequeños. Escaleras amplias y siempre pequeños detalles estéticos, y ya la filosofía funcionalista con los vanos y la luz, siempre buscando mejorar las condiciones de vida de las personas que habitarían esas casas. La conversación con los inquilinos, como siempre, añadió mucha información y mucho interés a una visita muy especial ya que no son muchas las personas que tienen ese privilegio de poder ver por dentro un apartamento diseñado por los Aalto hace ya casi 100 años.

Vitatorni, uno de los edificios más altos creados por Alvar y Aino Aalto. ©Iñigo Pedrueza.

Para terminar nuestro paseo arquitectónico visitamos el barrio de Viitaniemi, un bello ejemplo de urbanismo escandinavo. Allí entre edificios de pequeño tamaño, perfectamente orientados y adaptándose a la pequeña península,  se alza una modernísima aún hoy, torre de apartamentos, el Viitatorni Apartment House. Un bloque de 13 pisos construido en 1961, que a pesar de su volumen se muestra ligero y luminoso. Grandes ventanales se abren sobre el lago y la fachada principal se escalona evitando los vis-à-vis.

Tienda de moda y diseño Koto.

Tienda de diseño Koto, un proyecto atractivo y abierto que promueve el diseño finlandés. ©Iñigo Pedrueza.

Los graffitis han decorado algunas de los grandes muros ciegos de algunos edificios de Jyväskylä. El colorido y el mensaje, a veces oculto, añaden misterio y diversión a las calles de la ciudad. Frente a uno que muestra a dos personas ocultas tras gafas doradas, encontraremos la tienda de diseño KOTO. Este proyecto, creado por jóvenes emprendedoras tiene por objeto ofrecer y promover la moda y el diseño finlandés. Pero lo más importante es que se trata de un espacio abierto a diseñadores que empiezan y que no tienen necesariamente los medios para distribuir o vender sus productos.

KOTO alquila a muy bajo precio partes de su tienda para que esos nuevos diseñadores puedan presentar sus creaciones, abriendo la posibilidad para que la meritocracia tenga su justo beneficio. Una treintena de diseñadores de toda Finlandia presentan sus objetos, vestidos, ropa pret-à-porter, (camisetas, blusas, pantalones…) y accesorios (pendientes, cinturones, bolsos, carteras…). Todo en una tienda muy agradable que atrae a un público diverso de toda edad, tanto masculino como femenino. Junto a esos objetos de diseño colorista y alegre, café, té y dulces finlandeses, completan un espacio abierto y disponible. Un ejemplo de como hacer las cosas de manera diferente, siendo rentable y promoviendo prácticas saludables en la producción y comercialización de ropa. Un proyecto plausible, que combina calidad, diseño y un precio que para nada es desorbitado. El mundo quizá no pueda ser perfecto, pero puede ser diferente.

Alojamiento ecológico.

Hotel Green Star, un alojamiento que cumple los criterios del Nordic Ecolabel. ©Iñigo Pedrueza.

Otro ejemplo de proyecto diferente es el del hotel Green Star, un hotel agradable y con todo lo necesario para una estancia en Jyväskylä. Situado a un paso de la estación de tren y autobús, en pleno centro de la ciudad, el hotel Green Star ha sido creado siguiendo las normas estrictas de la etiqueta Nordic Ecolabel que garantiza una serie de requisitos ecológicos. Se ha cuidado el consumo energético, el origen de los materiales y alimentos, el uso del agua que hacen que su impacto contaminante sea mínimo. Este pequeño proyecto creado por emprendedores que deseaban hacer algo concreto a escala local, ya tiene dos hoteles, el de Jyväskylä y otro en Joensuu. Pronto en Vaasa se abrirá el tercero. Un diseño sencillo pero cuidado, funcionalista y práctico, pero con materiales de calidad, se une a espacios comunes donde se puede tomar un café o tener una pequeña reunion de negocios. Personal atento y amable. ¿Qué más se necesita en un hotel? Exacto, el precio, que finalmente es similar al de otros hoteles equivalentes pero no tan cuidadosos en su práctica ecoeconómica.

Diseño finlandés desde la tierra de los miles de lagos.

Lampara de Heli Mäkiranta en el restaurante ©Iñigo Pedrueza.

Precisamente en la recepción del hotel Green Star tuvimos el privilegio de encontrar y conversar con la diseñadora Heli Mäkiranta. Otro ejemplo de trabajo y de dedicación a la finlandesa, es decir, la utilización de las capacidades de cada persona para crear negocios de manera inesperada, con trabajo, pero sin la tensión y la obligación del éxito que caracteriza otras culturas empresariales como en EEUU.

El caso de Heli Mäkiranta es ejemplar ya que su formación no era de diseñadora, sino que empezó trabajando como encargada de ventas de una empresa de muebles. Casi como hobby, en sus ratos libres, Heli comenzó a crear lamparas usando materiales típicamente finlandeses como la madera. Dando un cambio en su vida, algo habitual en Finlandia donde la sociedad no limita ni dirige tanto la experiencia profesional, Heli se puso a estudiar y especializarse en diseño de interiores, mientras continuaba desarrollando sus diseños. En 2018, el boca a boca generó un éxito inesperado y casi sin saber como el pequeño taller artesanal vio las lamparas de Heli Mäkiranta en la portada de revistas de diseño internacionales. Con el título en la mano, no tuvo otra opción que crear su propia marca QUU DESIGN.

Heli Mäkiranta presentándonos su nueva lámpara. ¡Muchas Gracias!

Materiales de calidad, sencillez y solidez de los diseños y un belleza simple y humilde, típicamente finlandés. Como nos contaba Heli, de repente llamadas de Singapur, de los Estados Unidos o las galerías de Londres. Un éxito que, gracias a una cultura que prima la parte social y la cooperación, no se le suele subir a la cabeza a los finlandeses. La muestra de ello fue el rato y el trato tan agradable que pasamos con Heli Mäkiranta. Nos dedicó su tiempo descubriéndonos sus productos, y nos trajo un prototipo de una nueva lámpara, para que pudiéremos verlo casi en primicia. Finlandia encanta por la belleza de sus paisajes, pero sobre todo por la humildad de sus gentes, siempre abiertas y siempre dispuestas a contar y a mostrar sus increíbles proyectos.

Festivales en Jyväskylä.

El Giróscopo Viajero con el equipo del Olut Satama y el Wine Garden festival en el Explosion Bar.

Si se dan cuenta, estamos hablando de turismo, de Jyväskylä, pero sobre todo de encuentros con gente interesante, precisamente lo que añade más interés a un viaje. Continuamos con otros dos proyectos muy interesantes, uno del que ya hemos hablado en otras ocasiones y otro completamente nuevo. El primero el Festival de Cerveza artesana Olut Satama que tendrá lugar el fin de semana del 14 de junio en la explanada del puerto de Jyväskylä. Nos reunimos con sus fundadores Robert Kurki, Noora Hietanen y Roosa Pihlajamäki, tres jóvenes emprendedores que crearon este Festival en 2015 y que este año celebrará su 4º edición. De nuevo, casi de la nada, casi por casualidad y casi en broma, se creó un Festival que ha aprovechado el tirón de la cerveza artesana fabricada por microcervecerías devolviendo sabores fuertes y sabrosos. Para la edición 2019 se espera la presencia de 100 cerveceras de toda Finlandia y Escandinavia. Y con un poco de suerte, el equipo del Giróscopo Viajero cubrirá el evento para nuestra página paralela Beers & Trips.

Noora, Roosa y Robert nos hablaron de todo eso en el Bar Explosive donde probamos algunas de las cervezas locales. De eso y de su nuevo proyecto, el Wine Garden Festival de Jazz y Vino que complementará a su hermano, el último fin de semana de julio. Un nuevo proyecto que está interesado en dar a conocer vinos con carácter y encanto provenientes de todo el mundo al público finlandés. Si son los espumosos los que más éxito tienen, vinos como los canarios (tinerfeños, gomeros,…) o cántabros de España o los vinos del sudoeste de Francia (Gers, Tarn, Tarn-et-Garonne, Dordoña-Périgord) podrían triunfar en Finlandia. Intentaremos poner nuestro granito de arena para que esto ocurra. 

Centro de vacaciones y deporte Revontuli.

Cabañas de diseño mirando a un lago. Finlandia cuando termina el invierno. ©María Calvo.

A las afueras de Jyväskylä a 45km del centro, se encuentra el centro de vacaciones Revontuli, un complejo muy interesante porque ofrece otro tipo de alojamiento y de servicios. Si no le interesa visitar la ciudad, y prefiere quedarse en un entorno natural casi completo, pero con todos los servicios necesarios para sus vacaciones, el Centro Revontuli puede ser perfecto para ello. Diversos tipos de alojamiento, desde los apartamentos hasta las cabañas típicamente finlandesas. Precisamente, durante nuestra visita invernal pudimos conocer una de las cabañas más modernas, con forma de kota, el tipi escandinavo pero en su versión de diseño contemporáneo. Un techo trasparente hace perfecto este tipo de alojamiento para ver las estrellas o las Auroras Boreales. Porque Jyväskylä es una de las mejores zonas para descubrir este increíble fenómeno. Sus cielos invernales suelen estar despejados y Revontuli, alejado de las luces de la ciudad es un lugar ideal para ello. Frente al lago, estas cabañas individuales de diseño tienen vistas abiertas y se encueran cerca de las saunas del complejo. Allí pueden disfrutar de esa experiencia cultural que es la sauna, y si se atreven, salir y bañarse en el agujero creado en el hielo. Por la noche, las familias salían de la sauna y se sumergían unos segundos en el agua casi helada, un ejercicio tan intenso como sano! Durante nuestra visita el lago estaba completamente helado y se podían ver a los pescadores realizando agujeros en el hielo para pescar. Uno aquí, otro cien metros más allá. 

El centro de vacaciones de Revontuli, tiene en su edificio central dos restaurantes, una bolera y una sala de fiestas. En invierno se pueden alquilar motos de nieve, bicicletas eléctricas, fatbikes, esquís y raquetas. En verano, un campo de golf surge de entre la nieve y las motos de agua substituyen a las de nieve. Canoas, kayak y bicicletas se ofrecen en alquiler. Además gracias a Jorge Machado y su empresa Lumak, se puede alquilar material deportivo y también sus servicios como guía para excursiones, actividades o experiencias de conocimiento y supervivencia en la naturaleza. Y todo en perfecto español. Para más información, no tienen más que escribirnos.

Diseño en Korpilahti.

Cuencos de madera de la Galeria Höyry en Korpilahti. ©Iñigo Pedrueza.

Habíamos conocido Korpilahti, un pequeño pueblo a 25 km al sur de Jyväskylä, durante nuestra singladura en la casa barco el verano pasado. Sin embargo, no tuvimos el tiempo de visitar el bonito edificio de la Galería de Arte Höyry. Allí en una pequeña y antigua planta de producción de electricidad, las turbinas de vapor han dejado su sitio a una empresa de diseño. La pareja formada por Ulla Huttunen y Arto Salminen, producen objetos de madera y cerámica y venden su obras y las de otros artesanos y artistas locales. Lámparas de madera, platos y complementos fabricados en diversos tipos de cerámica y madera, son representativos de una manera de concebir arte y artesanía que sigue encantándonos en Finlandia. Objetos funcionales pero que muestran gusto y un respeto exquisito por los materiales que utilizan. Se trata de objetos bellos, sin duda, ya sea por la textura, la forma o el color. Objetos hechos para sentir placer al tocarlos, al utilizarlos. Toda una filosofía funcional, que como vemos no se restringe únicamente a la arquitectura. 

Alfareros y ceramistas en mitad el bosque.

Harry Marttinen fabricando un bol de arcilla en un momento.©Iñigo Pedrueza.

Continuando con nuestro descubrimiento de la belleza humilde de Jyväskylä y sus alrededores. Visitamos el taller y la tienda de los señores Harry Marttinen y Miina-Liina Marttinen, en Hankasalmi. Una pareja septuagenaria que en su Galería Sepän fabrica todo tipo de cerámica, con un estilo más tradicional, pero con una presteza y facilidad pasmosa. Formas antiguas, utilizadas desde hace siglos para crear vajillas e instrumentos humildes y necesarios. Simples pero francos, sin engaños. El señor Harry nos mostró como se fabrica un cuenco en apenas cinco minutos, antes de calzarse los esquís e irse a dar una vuelta. Una vez Finlandia muestra cómo hay que trabajar y cómo hay que disfrutar de la vida. Ese cuenco adorna una de las estanterías de nuestra casa. ¡Muchas gracias!.

Parques Nacionales, Naturaleza.

Parque Nacional de Leivonmäki. Un boj con árboles pequeños pero muy viejos. ©María Calvo.

Varios parques Nacionales se sitúa en los alrededores de Jyväskylä. En está ultima visita recorrimos el de Leivonmäki.Llegamos hasta el mirador de Kirveslammen en mitad de una zona semipantanosa cubierta por medio metro de nieve, o más. Este tipo de formación se llama boj, un terreno húmedo donde puede haber zonas de turba y pantano. Debido a la acidez el terreno es pobre e impide el crecimiento de muchos arboles y ralentiza el de los que consiguen crecer, como los pinos. En estas zonas, que en verano se recorren por pasarelas de madera, los pinos pueden tener la apariencia de un árbol de apenas unos pocos años, cuando su edad puede superar ¡los dos siglos!

En invierno, el manto helado cubre toda la zona y solo las colinas formadas por los glaciares, los eskers, destacan sobre la nieve. En los eskers, la vegetación es más grande y más rica, ya que la composición del terreno es distinta, y el tamaño de los árboles mucho mayor. Una vez más hicimos esta visita en la compañía de Jorge Machado.

Un domingo de invierno primaveral en Jyväskylä. Aprendiendo en el lago, encima del lago.

El último día, debíamos pasar la mañana en Jyväskylä. No teníamos plan hasta el mediodía cuando nos reuniríamos con Heli Mäkiranta, así que nos dispusimos a recorrer la ciudad. Sin rumbo llegamos al lago, donde tendrá lugar el Festival de la cerveza Out Satama y el Rally Neste Mil Lagos. 

Con sorpresa contemplamos que el hielo congelaba todo el lago. Desde lejos parecía vacío porque la reverberación de la luz del domingo nos atrapó. Según nos acercábamos podíamos contemplar más detalles. Por ejemplo la máquina quitanieves que había creado una carretera serpenteante que daba la vuelta al lago. Una carretera de hielo donde comenzamos a ver a gente patinar, esquiar. Llevábamos nuestras botas de monte pero caminar sobre el hielo resbaladizo requiere cierto aprendizaje así que, con un poco de miedo al principio, nos pusimos a andar sobre el lago. Aún bastante verdes, resbalábamos a menudo, sin llegar a caer, buscando el equilibrio en cada paso. Al final del viaje nuestro cuerpo ya había interiorizado la manera de mantenerse en pie, y caminar sobre la nieve, con pasos cortos y el abdomen siempre tenso y preparado para equilibrar nuestro peso. Pero ahí estábamos aún al principio, gateando como niños casi. 

Nos fuimos acercando a la carretera de hielo, por la que no dejaban de pasar pequeños grupos de esquiadores, patinadores. Una familia llamó nuestra atención, dos jóvenes padres con cuatro niños de diferentes edades. La más pequeña que no tendría cuatro años y que a penas levantaba unos palmos del suelo, cayó con estrépito. Se dio una buena costalada y quedó tendida en el suelo. Los padres y los hermanos siguieron patinando y realizando cabriolas o buscando tirarse los unos a los otros. El bebé se agitó, intento levantarse, al parecer indemne, y no lo consiguió. Pataleó, se revolcó, se dio la vuelta y se puso de rodillas, levantó un pie y cayó de nuevo. Sin un grito, sin un lloro, sin la atención de sus padres. Los patines la estorbaban, la fuerza le faltaba. Poco a poco, con algo de suerte consiguió levantarse y tenerse en pie. Dio otro paso y volvió a caerse. Esta vez le costó menos levantarse, hasta la siguiente caída. En silencio, contemplamos la escena, pensando en los hijos de nuestros amigos o de la gente que nos cruzamos por las calles de Francia, de España… Pensamos en las mañas de tantos de nuestros conciudadanos sureños, que se quejan y gruñen, pero que no hacen nada por cambiar las cosas o que si hacen algo, lo que hacen es para ser más egoístas, menos solidarios e igualmente inútiles.

Aprendiendo en un lago. ©Iñigo Pedrueza.

La niña, finalmente comenzó a patinar sola, como sola se levantó. Sus padres la miraban de reojo pero no intervenían. Porque no era necesario, porque esa niña estaba volviéndose capaz, independiente. Estaba aprendiendo, ya con pocos años, la verdadera independencia, la que crea individuos válidos y crea ciudadanos. Así al poco, los padres y los hermanos dejaron de dar círculos entorno a la niña a la que no miraban pero que nunca estuvo abandona, y la familia, en silencio, siguió su camino, esta vez con una pequeña niña de cuatro años patinando entre tembleques e incertidumbres.

Quizá esa última escena, fue la que más no impresionó, la que más nos marcó. La imagen de una sociedad, de una filosofía, de una alternativa. Después, conversado o escribiendo, nos dimos cuenta de los porqués, de las causas que hacen que Roosa, Heli, Johanna, Robert, Aino, Noora, Jorge, Ulla, Harry, etc…. sean capaces de imaginar sus proyectos.

Agradecimientos.

Finlandia nos encanta y nos acoge siempre con cariño y atención. ¡Muchas gracias!

Una vez más debemos dar gracias a una larga lista de amigos, conocidos y nuevos contactos.

Un abrazo especial para Anna-Kaisa Talvitie. Ella y su familia son los inquilinos del apartamento del edificio Aira, creado por Alvar y Aino Aalto hace casi 100 años y que habitan disfrutando de las maravillas del funcionalismo. Gracias por compartir el placer de vivir, al menos un ratito, en un monumento.

Gracias a Aino Pohjoisenmäki, fundadora de KOTO Designmarket.

Fue un placer encontrar y descubrir los diseños de Quu, la empresa de Heli Mäkiranta, y comprender como se puede tener éxito, con suerte, pero sobre todo con trabajo y dedicación.

Reencontrarse con Robert Kurki, y conocer a Noora Hietanen y Roosa Pihlajamäki fue un placer como siempre. ¡Nos vemos en el Festival de la Cerveza de Jyväskylä!

Un saludo para Petra, directora de comunicación del Complejo Vacacional Revontuli, que tan amablemente nos acogió y nos mostró sus instalaciones.

Un abrazo para nuestro amigo Jorge Machado, otro sureño enamorado de Finlandia, con el que descubrimos esta vez el paquete nacional de Leivonmäki. Un guía perfecto para conocer la Finlandia central. ¡Hasta la próxima compañero!.

Un saludo para Ulla Huttunen y Arto Salminen, artistas y dueños de la Galería Höyry de Korpilahti. Disfrutamos de su arte y de su amabilidad.

Fue un placer encontrar al artista Harry Marttinen y Miina-Liina Marttinen en su Galería Sepän, en Hankasalmi los alrededores de Jyväskylä. Ver como se fabrica en directo un cuenco con un poco de arcilla y agua, mucha sabiduría y esa humildad sencilla que nos encanta de Finlandia, fue una verdadera lección.

Dedicamos también este artículo a la niña minúscula que aprendió solita a patinar en un lago helado. ¡Crece bien y no dejes de aprender!. 

Un beso y un abrazo muy fuerte para Johanna Massola, nuestra cicerone, nuestra primera amiga de Jyväskylä. Sin ella nada de esto sería posible, sin ella y  sin ¡Visit Jyväskylä!

Arte en Jyväskylä. ©Iñigo Pedrueza.
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