El Caminito del Rey, una ruta de vértigo en el corazón de la sierra de Málaga

Fotografías del Caminito del Rey

Las fotografías del Caminito del Rey atraen al viajero por el magnetismo de su paisaje, por el vértigo de sus pasarelas adosadas a enormes rocas, la sensación de vértigo al caminar al borde del precipicio. El Giróscopo Viajero ya se había aventurado hace tiempo en Francia en una ruta similar conocida como “el Sendero del Vértigo”, por las Gargantas del Carança. Una maravilla natural entre senderos excavados en la roca y pasarelas en el río Carança, situada en el corazón de los Pirineos Orientales. La recordamos cuando por fin las fotografías del Caminito del Rey dejan de ser imágenes deseadas para convertirse en realidad. 

Cuando pensamos en la provincia de Málaga, en seguida se nos vienen a la mente imágenes de la Costa del Sol y sus muchos encantos, de la efervescente capital, de la belleza de Ronda y de la Sierra de las Nieves, y en los últimos tiempos también del Caminito del Rey. Ya que fue reabierto hace cuatro años para que los amantes del senderismo pudieran disfrutar de una de las rutas más bonitas de Andalucía.

Ruta de vértigo

A finales del verano, en pleno septiembre, es una época ideal para hacer la ruta del Caminito del Rey – siempre y cuando se haya reservado con tiempo, ya que hay una larga lista de espera -, pues las temperaturas no son demasiado altas y todavía se puede disfrutar de la luz estival. Además, ya es un período más relajado en el que los turistas no acuden en masa a una de las provincias más populares de Andalucía. 

En nuestro road trip por la provincia de Málaga, nos adentramos en la Sierra de Málaga para llegar al Desfiladero de los Gaitanes, un espectacular cañón excavado por el río Guadalhorce, que impone por su altura y sus paredes calizas escarpadas. Forma parte de un gran Paraje Natural situado el la zona occidental de las Cordilleras Béticas. El Caminito del Rey se alza sobre el río Guadalhorce a lo largo de pasarelas de hormigón sujetas a la roca caliza. Es un recorrido espectacular desde su inicio en la zona del pantano del Conde de Guadalhorce hasta su salida por la presa del Chorro, que atraviesa dos desfiladeros, varios cañones y un gran valle por pasarelas y senderos. Una ruta de unos 8 kilómetros que se hace entre 3 y 4 horas. 

Tomas espectaculares de las pasarelas del Caminito del Rey

El Caminito del Rey, una ruta lineal

Cómo llegar al Caminito del Rey. Aparcamiento y autobús lanzadera

El Caminito del Rey no es una ruta circular, sino lineal, con un sentido único de Norte a Sur, por lo que hay que dejar el vehículo en el aparcamiento al final del recorrido y tomar un autobús lanzadera que nos lleve al punto de partida. Nosotros  elegimos el aparcamiento que hay en el Sur, al lado de la Estación de Ferrocarril de El Chorro – Caminito del Rey (Álora), donde termina la ruta. Y para llegar al punto de partida en el acceso Norte (Ardales), cogimos un autobús lanzadera que cuesta solo 1,5€ que nos lleva a la entrada en solo 20-25 minutos. Además, en el trayecto en bus ya se puede ver el desfiladero, parte de la pasarela que va pegada al mismo y el puente final. Con lo que la emoción aumenta considerablemente y uno ya se prepara para vivir una experiencia extraordinaria. 

Pero también se puede dejar en el acceso Norte (Ardales), donde también hay un aparcamiento, y al final del recorrido coger el autobús lanzadera en el acceso Sur, al lado de la Estación de Ferrocarril de El Chorro, en Álora. En Ardales está el Centro de Recepción de Visitantes, donde nos proporcionan cascos para comenzar la ruta por el Caminito del Rey. 

El Caminito del Rey. Historia de una de las rutas de senderismo más bellas de España

El Caminito del Rey es una espectacular obra de ingeniería

La historia del Caminito del Rey se remonta a principios del siglo XX, cuando se decidió construir un canal entre los embalses del norte hasta el Chorro, aprovechando el desnivel de 100 metros de altura en el río Guadalhorce para crear una central hidroeléctrica. Para realizar el mantenimiento de dicho canal se hizo un camino conocido en aquella época como “Los balconcitos” y que después se terminó llamando Caminito del Rey, ya que el rey Alfonso XIII inauguró la obra el 21 de mayo de 1921.

Su función original era entonces meramente práctica: servía para unir los extremos del salto hidroeléctrico para obtener energía, y también para comunicar a los habitantes de la comarca y facilitar su día a día. El Salto hidroeléctrico del Chorro fue creado en 1903 para suministrar de energía a Málaga. Años más tarde se construyó una gran presa para poner regadío en la fértil vega de la Hoya de Málaga. De esta forma también se aseguraba la regulación del caudal del agua para la central hidroeléctrica del Chorro. 

El Caminito del Rey, que se construyó como sendero de servicio para la central, terminó siendo usado por los habitantes en su vida cotidiana para ir del Gaitanejo al Chorro. Incluso muchos de ellos vivían en cuevas por la zona de Gaitanejo, donde se encontraba el inicio del canal. El Caminito contaba incluso con luz eléctrica, y se pasaba a pie, en bicicleta o a caballo para ir a la escuela, al bar o a la tienda. 

El Caminito del Rey discurre en parte por pasarelas de vértigo

Pero con el tiempo se fue abandonando y sufrió una importante degradación por lo que el paso se hace imposible. Hasta que se rehabilitó y se volvió a abrir en marzo de 2015 y hoy tiene una finalidad turística, atrayendo a miles de turistas.

Por otra parte, tenemos que hablar de los trenes que pasaban por el Desfiladero de los Gaitanes, de la conexión que tiene el ferrocarril con el Caminito del Rey. Hasta que llegó el AVE, el tren de alta velocidad, el Caminito del Rey era el único acceso ferroviario a Málaga desde el interior de Andalucía a través de un túnel excavado en la pared este del desfiladero. Una magnífica obra de ingeniería que podremos contemplar a lo largo de la ruta. Túneles, viaductos y puentes situados en la margen izquierda del río Guadalhorce que atraviesan el Desfiladero de los Gaitanes a la misma altura que el Caminito del Rey. Forma parte de la línea de ferrocarril que conectaba Córdoba con Málaga, construido en 1866. Pero este no es el único túnel que hay en la zona, también podemos ver otro túnel bajo la Sierra de Huma que se construyó recientemente para el acceso del AVE.

Ruta por el Caminito del Rey

Dos recorridos para llegar al Centro de Visitantes

Formación geológica llamada “tafoni”, conocido como el “Arco Gótico” antes de comenzar el Caminito del Rey

Salimos temprano de Málaga para llegar al aparcamiento que hay en el acceso Sur del Caminito del Rey y aprovechar el frescor de la mañana, ya que aunque estamos ya en septiembre, todavía hace bastante calor durante el día y no conviene hacer esta ruta con excesivas temperaturas. Llegamos al aparcamiento cercano a la Estación de tren de El Chorro, un café y un hotel-restaurante con encanto. Tenemos tiempo, o sea que allí tomamos un café mientras esperamos a que salga el autobús lanzadera. La parada está al lado del aparcamiento, por lo que andamos los metros que hay hasta allí del restaurante y ya vemos a otros senderistas que se dirigen expectantes al mismo sitio que nosotros.

Durante el recorrido en autobus ya podemos ver algunos de los tramos finales del Caminito que recorreremos en breve. Nos deja en el café-restaurante El Kiosko, zona de recepción, donde ya se concentra alguna gente, parada del autobús lanzadera y del parking. Aunque ese no es el punto de partida de la ruta; en realidad hay dos recorridos que nos permiten llegar hasta el centro de Visitantes: la Senda de Gaitanejo (2,7 km) y el Túnel peatonal y la pista de Gaitanajo (1,5 km). Nosotros fuimos por el acceso 1, entrando por un túnel junto al restaurante y siguiendo una señal que indica que todavía tenemos que caminar 2,7 kilómetros para llegar al Centro de Visitantes. Durante el camino ya disfrutamos de los paisajes de la zona, ya que vamos por la margen derecha del río. Llegados a un punto nos llama la atención una pared con una extraña formación geológica llamada “tafoni”, que es conocido como el “Arco Gótico”. Aunque se le llama así erróneamente, ya que su forma es redondeada. Lo que tiene de particular son las hendiduras que hay en la arenisca.

Primer cañón, el de Gaitanejos, al principio del Caminito del Rey

El acceso 2 es más corto y se encuentra 200 metros antes del restaurante, y se hace a través de un túnel peatonal que da acceso a una senda que termina por enlazar con la Pista de Gaitanejo. 

Una vez en el Centro de Visitantes vemos ya varios grupos que esperan su turno para comenzar la ruta. En donde se encuentra la Caseta de Recepción está la Central Hidroeléctrica de Gaitanejo (1927), una de las más longevas de España. Cuando nos toca, nos ponemos el casco y comenzamos a andar. Al principio del camino se puede ver la Presa de Gaitanejo desde un pequeño mirador que rodea a una torreta y una gran cascada de agua que nos recuerda que el Caminito del Rey servía de vía de mantenimiento del canal. Desde este punto también pueden verse las casas-cueva de Sierra Parda, donde vivía el personal de la central y trabajadores que mantenían el canal. El Caminito del Rey fue para ellos una comodidad para llegar a la población del Chorro y a la estación de ferrocarril.

Primer Cañón del Caminito del Rey. El Desfiladero de Gaitanejo

La altura del desfiladero

Asombrados, comenzamos a caminar por la ancha pasarela de madera que discurre pegada a la pared por el espectacular Desfiladero de Gaitanejo, uno de los dos grandes desfiladeros de la ruta. Tiene apenas 10 metros de ancho y la altura es considerable, tanto hacia arriba como hacia abajo, aunque apenas da vértigo, ya que la pasarela es lo suficientemente amplia y la seguridad extrema.

En los primeros tramos avanzamos por un desfiladero estrecho al fondo del cual se adivinan las aguas azules del río Guadalhorce. Nos paramos para admirar las enormes paredes anaranjadas que se alzan hasta las nubes. La belleza brutal del Caminito del Rey es tal que nos quedamos sin palabras, y los cascos blancos avanzan con rostros fascinados sin apenas mediar palabra entre ellos. Solo mirando admirados, sintiéndose pequeños en medio de este desfiladero espectacular. Llama la atención la morfología de las paredes del desfiladero, pequeñas cavidades llamadas “marmitas” resultado de la erosión del agua del río y de la disolución de la piedra caliza. 

La pasarela hace una serie de meandros descendiendo y aproximándose al río Guadalhorce

Llegados a un punto, las paredes se abren y la pasarela hace una serie de meandros descendiendo y aproximándose al río. La plataforma de madera se mezcla con escaleras y el desfile de cascos discurre como hormigas avanzando hasta volver a una pasarela pegada de nuevo a la enorme pared. Este es un buen lugar para detenerse y contemplar la belleza del paisaje, tanto hacia adelante como hacia atrás, ya que la parte estrecha del desfiladero se levanta vertical a nuestras espaldas. De hecho, uno se queda perplejo una vez baja la pasarela y mira hacia arriba, puesto que se ve muy de cerca cómo es la pasarela y cómo está clavada a la roca, y la gente camina tan tranquila por ella sin darse cuenta de la altura que los separa del fondo. 

Las postales son hermosas: las paredes del desfiladero que se alzan hacia el bonito cielo azul que se abre más arriba. Un detalle curioso: restos del antiguo tendido eléctrico que había entre El Chorro y la Presa del Conde de Guadalhorce.

Por el tramo que pasamos ahora, con la pasarela pegadita a la pared, vemos perfectamente el agua del canal y hasta la escuchamos. Nos separamos el uno del otro para hacer las fotos más espectaculares. El río está ahora muy cerca y forma pequeñas cascadas en su discurrir. La ruta por el Caminito del Rey está siendo tan placentera que nos quedaríamos horas contemplando boquiabiertos esta maravilla natural. 

El magnífico Desfiladero de Gaitanejo

Segundo Cañón del Caminito del Rey. El Tajo de las Palomas

Nos encontramos ahora con una terraza con vistas panorámicas de una buena parte del sendero y de la verticalidad del segundo desfiladero: el Tajo de las Palomas. ¡Las fotografías son extraordinarias!. Si miramos hacia adelante, vemos cómo la plataforma hace una curva siguiendo la línea natural de la roca, y se pierde en el horizonte. Muy pequeños, varios cascos blancos se caminan perdiéndose allá al fondo. Algunos pinos verdes decoran ahora el paisaje y el desfiladero abandona por un rato esa imponente verticalidad. Esta zona apenas da vértigo, tampoco la anterior. Hasta más adelante no tendremos esa sensación.

Tras haber recorrido 700 metros, vemos el llamado Puente del Rey, aquel que cruzó Alfonso XIII en 1921, un puente que comunicaba las dos laderas del Tajo de las Palomas, la vía del tren y las pasarelas.

Mirando hacia atrás se alza espectacular la roca y excavado en ella el túnel del tren, una magnífica obra de ingeniería que nos deja anonadados. Por ahí pasa el tren que antiguamente era el único camino ferroviario que ligaba el interior de la Península Ibérica a Málaga. Volvemos a ver otro tramo de túnel más adelante; desde este lado se puede admirar perfectamente. Y si miramos abajo, observamos el discurrir de las aguas azules, ajenas a nuestras miradas asombradas. 

Poco después llegamos al Mirador de Rocas Llanas, donde hay un panel informativo sobre la fauna de la zona, desde donde se puede contemplar una enorme pared de color anaranjado, la del Tajo de Ballesteros. El final del segundo cañón se abre al Valle del Hoyo.

Dejamos atrás el espléndido Tajo de las Palomas

El Valle del Hoyo. Zona de descanso

Llega el momento de parar tras haber caminado 910 metros, puesto que a partir de este momento limitan el número de personas que hará el último tramo del Caminito del Rey. Nos sentamos un rato en este punto donde el desfiladero se abre mucho y deja espacio a un manto de pinos que cubre las laderas, es el Valle del Hoyo. Avanzamos al siguiente descansadero por una senda que baja hasta que se obtiene una gran panorámica del Valle del Hoyo, con el Tajo de Ballesteros a la izquierda. Al fondo se puede ver el río Guadalhorce, muy azul, que discurre lejano.

Pasamos más tarde las ruinas derruidas del Canal de agua y por la Charca del Sapito Pintojo (tras 1380 metros recorridos), donde muchos paseantes se detienen a hidratarse y a aprovechar el frescor de la sombra. Nosotros continuamos por una subida por un pinar, donde se encuentra uno de los desalentadores del recorrido. Y pasada una zona de derrumbe vemos la Casa del Hoyo, una explotación agrícola abandonada. Y más tarde zonas del canal construidas a cielo abierto con gruesos muros – aunque la mayoría de los tramos del canal se construyeron en galería -. La construcción del canal se había realizado porque se necesitaba generar energía en la central con un caudal de 10 mil otros pro segundo. En el antiguo túnel de servicio del canal se habilitó un refugio para los murciélagos. En la pequeña escalera de madera que lleva al último tramo de pasarelas, vemos una gran compuerta de control del canal.

Panorámicas espectaculares del Valle del Hoyo

Al fondo vemos que se estrecha de nuevo en el último cañón: “el Gran Gaitán”, punto que se corresponde a la última parte del recorrido, y la más espectacular junto con los primeros tramos. 

Tercer cañón del Caminito del Rey. Desfiladero de los Gaitanes

Cuando ya hemos realizado 2,5 km de recorrido, llegamos de nuevo a un tramo colgante de pasarelas pegada a las paredes verticales, situadas a más de 100 metros de altura, donde el desfiladero se estrecha muchísimo: es el Desfiladero de los Gaitanes. En este momento sentimos que el Caminito del Rey es una ruta de vértigo. Aunque no da miedo porque la pasarela es muy amplia, sí es emocionante sentirse abrazado por estas rocas, mirar al río allá abajo, cada vez más lejos, y alucinar con el túnel excavado y el puente para el tren. 

Además, a partir de ahora comenzamos a ver las antiguas pasarelas del Caminito del Rey, ya rotas y oxidadas y recordamos alguna historia de amigos que nos encontramos en este viaje por Málaga. Decían que antes la ruta sí que era de vértigo, más difícil y con menos seguridad.

Sobre el puente colgante

Como ahora el desfiladero se retuerce en varios puntos, serpenteando por las paredes en un recorrido más aéreo que antes. Vemos la pasarela pequeña y la gente todavía más allá al fondo, siguiendo los accidentes de la roca. Recorreremos 800 metros con paredes que se alzan 250 metros sobre nosotros y 100 metros sobre el nivel del río. Las vistas son magníficas desde un saliente aterrazado con un cristal bajo los pies, a través del cual se puede ver el río. Este balcón de cristal del Caminito del Rey nos ofrece espectaculares perspectivas de la pasarela agarrada a la roca. Parece mentira que hayan hecho esta obra en un lugar tan impresionante. Lo cierto es que da un poco de vértigo pisar ese suelo de cristal, sentir que estamos suspendidos en el vacío, con la inmensidad del cañón rodeándonos. Una pequeña prueba que nos prepara para el paso próximo por el puente colgante. Desde este mirador vemos la línea de ferrocarril, el túnel y el impresionante viaducto, una complega obra de ingeniería realizada para hacer el trasvase de agua del puente del canal entre las dos paredes del desfiladero.

Aquí se puede ver el camino de madera a uno y otro lado

Vértigo en el puente colgante

Tras 2,9 kilómetros de recorrido, ante nosotros el último tramo del Caminito del Rey: el puente colgante sobre el río, de 35 metros de longitud Los cascos blancos se acumulan en el inicio esperando su turno. Antes de llegar tenemos que seguir la pasarela que hace una amplia curva en medio de la cual se puede ver el camino de madera a uno y otro lado, y de frente el puente. Es quizás uno de los puntos más espectaculares del Caminito del Rey. 

Y ya a los pies del puente colgante nos toca nuestro turno. Ahora sí nos recuerda un poco a las pasarelas de las Gargantas del Carança, en los Pirineos franceses, aunque la altura aquí es mucho mayor. Nada menos que 105 metros al vacío. Cuesta un poco animarse a pasar el puente, pero es mejor no pensar, así que nos lanzamos y lo mejor es hacerlo individualmente, para que nadie mueva el puente demasiado. La emoción es tal que en un momento nos paramos para mirar a uno y otro lado y también hacia abajo, con lo que la adrenalina se dispara. Las aguas del río se oyen con mucha fuerza en este punto, lo que embellece aún más el momento. 


Pero en seguida se termina y nos invade una sensación de alegría por haber logrado pasar el tramo más difícil y más emocionante. La parte que nos queda también es preciosa, con otra perspectiva del puente. Una pasarela de salida colgada con vistas a la nueva central hidroeléctrica del Chorro y de los restos de la ciudad fortificada de Bobastro, un yacimiento mozárabe. Seguimos por un pequeño recodo con bancos para descansar y después una subida por empinadas escaleras que salvan el puente y el túnel del ferrocarril, hasta que vemos la puerta de salida. Hasta este tramo del Caminito del Rey es espectacular. 

Bajada desde el puente colgante

Casi al final, las vistas del conjunto son fantásticas: las altísimas paredes del desfiladero, la pasarela horizontal pegada a la roca y el embalse. También se ve el final del túnel ferroviario y un puente verde. Hacemos zoom para ver a la gente caminando al borde del abismo. ¡Es realmente espectacular! Y bajando sorprende el Viaducto de los Albercones, llamado también Puente de la Josefona, con su gran arco, realizado en 1926 en piedra y hormigón. Hasta que llegamos al pueblo del Chorro, al punto de partida de nuestro recorrido por el Caminito del Rey.

Felices y cansados seguimos nuestro recorrido hacia la Costa del Sol donde nos esperan otras interesantes visitas. En el camino rememoramos los episodios de la ruta que acabamos de hacer, las fotografías que ya se han quedado impresas para siempre en nuestra memoria. Es difícil no quedar prendados de esta ruta de vértigo en el corazón de la sierra de Málaga: el Caminito del Rey.

Tras pasar el puente, vemos la nueva central hidroeléctrica del Chorro

Cómo llegar al Caminito del Rey

Para llegar al Caminito del Rey en coche particular desde Málaga, hay que tomar la autopista A-357 hacia MA-5403, 59 km pasando por los municipios de Cártama, Pizarra, Carratraca y Ardales, que se realizan en unos 50 minutos. Dependiendo del aparcamiento donde quieran dejar el coche (acceso Norte o Sur, leer información al principio de este artículo), pueden llegar al acceso Sur tomando la carretera a Álora en Pizarra y dirigirse a la Estación de El Chorro por la A-342. 

Si vienen desde Ronda, tienen que llegar a Ardales por la A-367 y tomar ahí la MA-5405. Llegarán en unos 60 km y tardarán alrededor de una hora. 

Otra opción es llegar al Caminito del Rey en tren con parada en la Estación de El Chorro: los tres MD 13900 (34950) o MD 13904 (33904) sentido Sevilla-Málaga. O el tren MD 13907, sentido Málaga-Sevilla. 

Vista extraordinaria de la pasarela y de la salida del túnel ferroviario

Autobus lanzadera

El autobus lanzadera que lleva desde los aparcamientos norte y sur a los accesos al Caminito del Rey sale cada media hora, y el trayecto tiene una duración de unos 20-25 minutos. El precio es muy barato, solo de 1,5€ (este precio se supone que variará con el tiempo).

¿Da vértigo el Caminito del Rey?

Cualquiera que vea los videos y las fotografías del Caminito del Rey puede pensar que da vértigo porque una gran parte discurre por pasarelas pegadas al desfiladero, y por el puente colgante del final. Lo cierto es que la altura es considerable y si se mira hacia abajo en algunos puntos la sensación es tremenda. Pero por todo el recorrido la pasarela de madera es super ancha y las protecciones laterales bastante altas. Además hay una cuerda metálica a ambos lados para que la gente se sujete si lo necesita. Incluso, los más aprensivos pueden ir caminando pegados a la pared. 

La seguridad en el Caminito del Rey es muy grande. Recuerden que la rehabilitación de la ruta se hizo en 2015 y todos los materiales fueron renovados. Antes sí que era toda una aventura hacer el recorrido. Por otra parte, si prefieren ir con un guía, eso le dará más seguridad. 

Vista de la pasarela adosada a la roca

Alguno de los miembros de El Giróscopo Viajero, que tiene algo de vértigo en algunas situaciones, hizo el Caminito del Rey sin problema. Quizás el último tramo, que incluye el puente colgante, es el que puede dar más miedo, ya que está bastante alto y se mueve un poco. Pero es más que nada la sensación, ya que no es muy largo y las sujeciones proporcionan gran seguridad.

Por otra parte, no se agobien, ya que el número de personas que hay caminando por las pasarelas es limitado, por lo que se puede hacer bastante cómodamente. Además, hay que ir con cierta distancia de separación entre cada uno para ir a gusto. No olviden que los cascos tienen que ir puestos en todo momento, por si a alguna piedra se le ocurre desprenderse del desfiladero, o por si en algún tramo chocan con alguna pared.

Decir, por último, que la ruta del Caminito del Rey es apta para todas las edades. Hemos visto a niños y gente de 80 años que hacían el camino tan tranquilos.

El Caminito del Rey es espectacular

Consejos

Se necesita al menos media jornada para visitar el Caminito del Rey sin prisa, disfrutando de cada tramo y parándose en él. Incluso se puede llevar un bocadillo y detenerse a mitad del camino (donde no hay pasarelas) para contemplar el paisaje. Hay que calcular al menos 3-4 horas para hacer este recorrido de 8 kilómetros.

Es mejor escoger el horario de por la mañana, si es posible, porque si lo hacen en verano todavía a esas horas todavía no hace demasiado calor. De todos modos, a partir de abril-mayo y hasta septiembre, y sobre todo los meses de verano, hay que llevar algo de agua para el camino, crema protectora y ropa y calzado cómodo para hacer el caminito del Rey.

En el Centro de Visitantes se concentran grupos de personas y hay que tener paciencia antes de que nos toque el turno y nos den los cascos y el visto bueno para entrar y comenzar la ruta. Por lo que no olviden ir sin prisa, ya que este tiempo también cuenta.

Comprar la entrada al Caminito del Rey con mucha antelación, ya que hay una larga lista de espera, pues es una de las rutas de senderismo de Andalucía más populares.  

Al final del recorrido, al final, las vistas del conjunto son fantásticas: las altísimas paredes del desfiladero, la pasarela horizontal pegada a la roca y el embalse. También

Comprar la entrada al Caminito del Rey y visita guiada

Aquí abajo pueden comprar la entrada al Caminito del Rey y hacer la ruta con un guía experto. Es una buena idea reservarla con antelación, ya que hay una larga espera. Si ya saben cuándo van a viajar a Málaga, compren su entrada al Caminito del Rey cuanto antes, mejor con meses o semanas de antelación para asegurarse de tenerla. 

Pinche en los banners siguientes para comprar su entrada: 

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1 comentario de “El Caminito del Rey, una ruta de vértigo en el corazón de la sierra de Málaga

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