Panorámicas de Tampere desde sus tres torres mirador: Näsinneula, Pyynikki y Solo Sokos Torni

El ambiente de Tampere delante de la Torre Solo Sokos Torni

Las Torres Näsinneula, Pyynikki y Solo Sokos Torni se alzan como orgullosas vigías de la ciudad de Tampere invitando al viajero a contemplar la Capital de la Sauna de Finlandia desde las alturas. Una ciudad cosmopolita, efervescente desde el punto de vista cultural, con un interesante pasado industrial, que se encuentra en medio de un paraíso natural, en un istmo que separa los lagos de Näsijärvi y Pyhäjärvi. Cualquier época es buena para mirar la ciudad desde estas bellas atalayas. En invierno, cuando los lagos se congelan y Tampere ofrece a sus habitantes pistas de hielo infinitas. En verano, cuando los días no se terminan y los atardeceres son eternos. O en otoño, el llamado tiempo de Ruska, cuando el panorama desde las alturas tiene los colores del otoño.

Las Torres Näsinneula, Pyynikki y Solo Sokos Torni son los estandartes de la ciudad de Tampere, que pueden divisarse desde casi cualquier lugar. Actúan como balizas que orientan a los pobladores de esta urbe finlandesa. Cuando nos giramos, siempre aparece una de ellas consiguiendo que nos situemos y no lleguemos nunca a perdernos. Asimismo, cada una de ellas puede verse desde las otras dos, se miran y parece que mantienen conversaciones diarias acerca de lo que ocurre en la ciudad. Y las tres trazan un triángulo en la geografía de Tampere que las une a través de líneas imaginarias. También el cielo las une, así como las panorámicas que nos regalan cada día desde su cúspide.

Con todo, cada torre de Tampere tiene algo particular que ofrecernos, una singularidad que las hace distintas entre sí. Si quieren descubrirlas con nosotros, acompáñennos en esta ruta apasionante a los cielos de Tampere. ¡Dejen el vértigo en casa, las vistas panorámicas desde Näsinneula, Pyynikki y Solo Sokos Torni ocuparán su mente y su mirada por un buen rato!

Tampere desde el bar panorámico de la Torre Solo Sokos Torni

La Torre Solo Sokos Torni de Tampere

Llegamos a Tampere en tren con la compañía pública VR, y ya podemos contemplar desde la estación la curiosa Torre Solo Sokos Torni (‘torni’ significa ‘torre” en finlandés), con su moderna fachada negra horadada de ventanas. Desde cada una de ellas, los huéspedes del Hotel Solo Sokos tienen vistas privilegiadas de la ciudad y de uno de los lagos que la rodean. Atravesamos la corta distancia que nos separa de la torre, disfrutando del ambiente que hay en pleno corazón de Tampere. Llama la atención el contraste entre la modernidad de la Torre Solo Sokos Torni y de los edificios de ladrillo rojo que la rodean. Antiguos depósitos de locomotoras, hoy convertidos en restaurantes y espacios culturales donde se dan cita los habitantes de Tampere. 

Dos momentos se superponen en esta visita a la Torre Solo Sokos Torni, que se corresponden con dos viajes a Finlandia. Un verano, en el que la gente de la ciudad había tomado la calle y los edificios de ladrillo rojo llenaban sus terrazas de gente. Y un otoño algo frío, cuando la misma gente prefería subir a lo alto de la Torre Solo Sokos Torni. Y no solo por sus vistas…

Así que, curiosos, decidimos seguir su ejemplo y subir en el ascensor que nos llevará en nada a una altura de 88 metros. Nada más llegar, nos damos cuenta porqué tanta gente se da cita en la Torre Solo Sokos Torni. Allí, en el piso 25, se halla el Moro Sky Bar y su terraza en la azotea que se ha convertido desde el año 2014 en uno de los lugares populares de reunión para contemplar Tampere y disfrutar de una copa. Ahí nos reunimos con Olga, nuestra anfitriona, en nuestro primer viaje a Tampere para degustar esas cervezas artesanas locales, tan llenas de sabor y aromas. 

El Moro Sky Bar, en el ñiso 25 de la Solo Sokos Torni, uno de los lugares populares de reunión para contemplar Tampere y disfrutar de una copa.

Como en toda Finlandia, el diseño contemporáneo destaca por su gusto delicado, su simplicidad y su funcionalismo. En el Moro Sky Bar disfrutamos mirando cada detalle del mobiliario, las lámparas y la vajilla. El diseño finlandés nos conquista por su atractivo y por su belleza en cada viaje. El bar más elevado de Tampere un buen lugar para disfrutar de un ambiente relajado, de unas tapas y un buen cóctel.

Y lo mejor del primer Sky bar de Tampere, las vistas panorámicas de la ciudad y del lago Pyhäjärvi. Aunque el sol no se anima a salir en este día otoñal, los colores del otoño colorean los parques y los islotes en el lago Pyhäjärvi que contemplamos maravillados a través de los amplios cristales del bar panorámico. Casi podemos tocar los edificios, el puente blanco cerca del cual ahora está la nueva sauna Kuuma, …Y, no muy lejos, la torre Näsinneula que nos llama desde el barrio del parque de atracciones de Tampere para que miremos la ciudad desde otro punto de vista.

Así que le hacemos caso, aunque nos cueste irnos de este lugar fantástico, con este muro acristalado a través del cual nos pasaríamos mirando todo el día. Prometemos volver en verano para ver uno de esos atardeceres rojizos o en invierno, cuando la nieve cubra Tampere de blanco y los habitantes se lancen a patinar y a pescar al lago Pyhäjärvi.

Panorámicas de 360º desde la Torre Näsinneula, la 2ª más alta de Escandinavia

La Torre Näsinneula, la 2ª más alta de Escandinavia, se encuentra en el parque de atracciones Särkänniemi

Recorremos los 2,7 km que separan la Torre del Solo Sokos Torni de la Torre Näsinneula. Preferimos caminar porque es verano y estamos en nuestro enésimo viaje a Finlandia, país ya muy querido para nosotros. La temperatura es agradable y siempre nos gusta pasear por las calles de Tampere, una ciudad tan llena de vida. Aún más en verano, cuando sus habitantes se lanzan a la calle y ésta pasa a ser su segundo hogar, porque es una de las estaciones más cortas del año y hay que aprovecharla. Y como los días duran tantas horas – se hace de noche a penas dos o tres horas -, las jornadas dan para mucho. Y Tampere tiene una oferta cultural tan amplia…

La Torre Näsinneula nos mira en todo momento desde sus imponentes 130 metros. No olvidemos que es la segunda torre más alta de Escandinavia, por lo que para ella es fácil hacerse ver. Para nosotros es perfecto, porque es como un faro que nos guía en todo momento, y aunque nos perdamos entre callejuelas, a la vuelta de la esquina siempre vamos a encontrarla ahí, indicándonos el camino a seguir.

Su fisonomía es diferente a las otras dos torres de Tampere: está compuesta por un alto poste cilindro de hormigón, un mirador y un restaurante giratorio en su cumbre y una aguja, mástil de acero con una baliza metereológica. Es justo la fotografía de la Torre de Observación Puijo de la ciudad de Kuopio (1962) y de la Space Leedle, construida para la Feria Mundial de Seattle en 1962, en las que se inspira. La Torre de Observación Nässinneula es de una década más tarde: se construyó entre 1970 y 1971.

Desde el mirador panorámico de la Torre de Observación Näsinneula

Se encuentra en uno de los parques de atracciones más completos del país: el parque Särkänniemi. Lo cierto es que, a lo largo de nuestros viajes por Finlandia, hemos encontrado mucho de estos parques de atracciones y constatado el gusto de los finlandeses por los mismos – ocurre lo mismo en la vecina Suecia -. Cuenta con la montaña rusa más alta de Finlandia, áreas de patinaje, pistas y trampolines de Air Track y de Super Track en el parque de aventura, un tren cerdito para los más pequeños, un planetario donde ver películas FullDome,…

Gozamos de una vista privilegiada del parque Särkänniemi cuando llegamos a lo alto de la Torre Näsinneula después de haber cogido un ascensor que nos subió en 32 segundos. Y caminamos por el mirador panorámico circular que nos ofrece vistas de 360º ¡hasta una distancia de 20 kilómetros!. Las atracciones se ven pequeñas desde aquí y la gente que comienza a entrar en el parque, diminuta. La verdad es que la diferencia de altura se nota con respecto a la torre Solo Sokos, ya que desde aquí los edificios tienen otras dimensiones. Las panorámicas de Tampere son diferentes: la Torre Näsinneula nos regala otra cara de la ciudad, ya que se encuentra justo a orillas del lago Näsijärvi, el que está al otro lado del istmo. Si nos ponemos en uno de los puntos del mirador, incluso podríamos pensar que no estamos en una ciudad, sino en plena naturaleza, ya que solo se ve el lago. Y en cierto modo es así, no solo en Tampere, sino en toda Finlandia. Vayas a donde vayas la naturaleza está presente, y se puede decir que invaden las ciudades, más que al contrario.

La Torre Näsinneula es la 2ª más alta de Escandinavia

Recorremos el mirador circular varias veces para contemplar Tampere al detalle, pena que el cielo azul no se haya mantenido. Pero el verano en Finlandia es así de inestable. Nos sentamos en el bar a tomar un café con uno de esos bollitos que los finlandeses toman a todas horas. Desde luego Finlandia es uno de los países donde se toma más café – acompañado siempre de un tentempié -. Dejamos para otra ocasión una comida en el restaurante giratorio que está en el piso de arriba, aunque nos asomamos por curiosidad. Las vistas son quizás mejores desde el mirador, pero la experiencia de comer mientras el piso gira bajo nuestros pies, aunque imperceptiblemente, tiene que ser una gran experiencia. Mirando Tampere a lo largo de 45 minutos en el que ese restaurante ha girado 360º.

Bajamos de nuevo y miramos una vez más a través del ventanal panorámico. Pensamos que mucha gente desde cualquier punto de la ciudad estará mirando la Torre Näsinneula, y sus luces climáticas – que comenzaron a funcionar en 1971 – para ver qué tiempo hará hoy: la luz verde indica que lluvia y el amarillo significan que el brillará el sol -. De momento, parece que no lloverá…

A lo lejos nos mira la Torre Solo Sokos Torni, mientras que la Torre Pyynikki se esconde en la espesura del parque; es quizás la más tímida de las tres. Aunque tiene mucho que contarnos, precisamente ahora nos dirigimos a ella.

La Torre Pyynikki, un mirador sobre el esker más alto del mundo

La Torre Pyynikki, un mirador sobre el esker más alto del mundo

A la Torre Pyynikki fuimos en dos de nuestros viajes a Finlandia, por lo que tenemos fotografías del otoño y del verano. Llegamos caminando desde el centro, desde la Torre Sokos Torni son aproximadamente 2,8 km, unos 36 minutos a pie, que nos permiten una vez más disfrutar de un paseo por la ciudad de Tampere. En seguida nos adentramos en la Reserva Natural de Pyynikki – un privilegio para una ciudad, aunque común en Finlandia -, un área de bosque y senderos naturales que en invierno se convierten en pistas de esquí – muy apreciada por los habitantes de Tampere. 

Llama la atención la altitud a la que se encuentra, puesto que tenemos que subir para alcanzar la Torre Pyynikki, y es que se encuentra en la cresta de Pyynikinharju, situada entre el centro de la ciudad y el barrio de Pispala. Pyynikinharju es el esker más alto del mundo, que se eleva a 85 metros sobre el nivel del lago Pyhäjärvi. Lo cual hace que la visita a la Torre Pyynikki sea más atractiva porque subir a un mirador sobre un esker es toda una experiencia, si uno es consciente de donde se encuentra.

Por esa razón fue la torre más alta – a pesar de medir solo 26 metros de altura – y popular de Tampere hasta que se construyó la Torre Nässinneula en los años 70 del siglo XX. La Torre de Observación Pyynikki reemplazó en 1929 a una torre de madera construida en 1888, que sufrió numerosos daños durante la Guerra Civil de Finlandia de 1918. Por tanto, es la más antiguas de las tres torres de las que estamos hablando, y difiere bastante de las otras en su apariencia. Se trata de una torre cilíndrica de ladrillo rojo construida siguiendo un estilo clasicista. Imaginando entonces las tres torres vigías de Tampere, nos encontramos con estilos completamente diferentes, imágenes que sin embargo simbolizan la ciudad.

Panorámicas de la Torre Torni Solo Sokos desde Pyynikki

Cuando llegamos a la Torre de Observación Pyynikki contemplamos admirados a unos escaladores que decidieron llegar a lo alto de la torre trepando. Nosotros subimos en el ascensor que nos lleva al pequeño mirador que hay en lo alto. Desde allí vemos a lo lejos la Torre Näsinneula y el lago Näsijärvi y a nuestras espaldas el otro lago de Tampere, el Pyhäjärvi. Las panorámicas de la ciudad de Tamere son desde aquí diferentes, un nuevo punto de vista que se complementa con los de las otras torres. Visitando las tres, tendremos una fotografía completa de Tampere. Desde lo alto se puede ver la playa de Pyynikki, que está a tan solo 500 metros de la torre, en la que disfrutamos refrescándonos en sus aguas aquel verano de histórico calor en 2018. 

Pero la Torre Pyynikki no solo es conocida en Tampere por ser un mirador con bonitas vistas panorámicas, sino también por sus famosos donuts, más conocidos en finlandés como munkki. Es una especialidad de la cafetería de la Torre Pyynikki, llamada Keskustori, donde se hacen cientos de munkkis todos los días. La receta secreta de este manjar cubierto de azúcar fue creada en 1980 por Eva Suoste, que creó – según dicen algunos – los mejores donuts de Finlandia. Incluso se hacen munkkis veganos y para gente con algún tipo de alergias. Así que esta es otra de las razones para venir a visitar la Torre Pyynikki.

Nosotros pudimos probarlos en dos ocasiones, y aunque hemos probado muchos munkkis riquísimos por toda la geografía finlandesa – ya que es uno de los bollos más conocidos -, podemos afirmar que estos son de los mejores. 

Los famosos munkkis de la Torre Pyynikki de Tampere

Nos despedimos con un sabor dulce de las torres panorámicas de Tampere, cuando comienza a hacerse de noche en la ciudad y las luces se encienden. Ahí comienza otro espectáculo: ya no contemplamos la Tampere desde las torres, ahora contemplamos admirados las torres desde Tampere. Ahora son faros imponentes que nos ofrecen un espectáculo de luz y color, instalando en los tres vértices del triángulo una atmósfera mágica.

Cómo llegar a la Torre Solo Sokos Torni

Para llegar a la Torre Solo Sokos Torni desde la estación de tren, solo hay que caminar 270 metros, unos 4 minutos por el túnel Matkakeskus y por Ratapihankatu hasta el hotel. Una vez allí subir en el ascensor hasta el Moro Sky Bar. La entrada es gratuita, aunque es mejor consumir algo en el bar.

Cómo llegar a la Torre Näsinneula

Para llegar a la Torre Näsinneula a pie, tiene que caminar 2,7 km, unos 34 minutos por Rongankatu o por Hämeenkatu, llegar al parque Särkänniemi, y en el interior del edificio de bienvenida, comprar las entradas y subir en el ascensor hasta arriba. En autobus hay numerosos autobuses: 11B, 11C, 21, 26 y 25. Cuesta unos 5,90€.

Con nuestra amiga Olga en el mirador del Hotel Solo Sokos Torni

Cómo llegar a la Torre Pyynikki

Para llegar a la Torre Pyynikki, hay que caminar 2,6 km, 33 minutos por Hämeenkatu, por Pirkankatu y Hämeenkatu o por Hallituskatu hacia el oeste de la ciudad. Una vez allí, subir en el ascensor que cuesta alrededor de 2€. En transporte público lleva unos 20 minutos, y hay numerosos autobuses (8, 17, 20, 28A, 29A, 80 y 25).

Agradecimientos

Muchas gracias a Visit Tampere por acogernos en esta bonita ciudad en la que siempre descubrimos algo nuevo. Sabemos que en parte se debe a nuestra amiga Olga Javits, que en cada viaje nos prepara interesantes visitas y sorpresas que aumentan nuestra pasión por Tampere. ¡Un abrazo, Olga, y hasta la próxima!.

 

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