La villa medieval de Samobor en Croacia

Samobor hace de carta de presentación del Parque Natural de Zumberak en el Norte de Croacia. Sus montañas sirven de frontera física con la vecina Eslovenia. En nuestro viaje por Eslavonia, la región oriental de Croacia, tuvimos tiempo de hacer una pequeña escapada y visitar este pueblo poco conocido entre los viajeros.

Samobor sigue siendo una ciudad tranquila, de pequeñas dimensiones, y elegida por los habitantes de Zagreb para escapadas de fin de semana. El arroyo Gradna, acaricia su centro, para desembocar más adelante en el río Sava, y ocho puentes cruzan por encima de sus aguas.

Paseo junto al río en Samobor
Paseo junto al río en Samobor

Desde 1242 ostenta el título de “ciudad libre real”, cuando el rey Béla IV firmó su acta de fundación. Sin embargo, la historia de Samobor es mucho más antigua, tal y como demuestran los hallazgos arqueológicos que datan presencia humana hace 25,000 años. Desde entonces hay un rastro de poblamiento que abarca la Edad de Piedra, la Edad del Bronce y de Hierro, la época romana y la Edad Media. Precisamente en el Medievo Samobor fue una destacada encrucijada comercial. Fruto de ello se generó una riqueza que quedó plasmada en iglesias y capillas de madera, elegantes casas de tonos pastel: naranja, rosa, crema, que hacen del pueblo un lugar interesante para descubrir.

Pan de jengibre de Samobor
Pan de jengibre de Samobor

Son varias las tradiciones peculiares que aún sobreviven en Samobor. Por un lado la elaboración del pan de especias, inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Los recuerdos de corazón de pan de jengibre croata son un reclamo visual. Por otro lado el oficio de cortador de cristal muestra la larga tradición de los artesanos de Samobor, originada hace  más de 180 años. En el museo de la ciudad se guardan valiosas artesanías de vidrio de la historia de la ciudad, mientras que los viejos maestros enseñan a sus jóvenes sucesores  sus habilidades en el oficio.

Una de las primeras fábricas de vidrio de Croacia se abrió en Samobor, en la finca de la baronesa Vilhelmina Kulmer en Osredek el 12 de marzo de 1839. La baronesa solía visitar la ciudad checa de Karlovy Vary cada año para recibir tratamiento médico y allí notó que los visitantes compraban recuerdos locales de vidrio. Siendo la dueña de vastas áreas forestales que podían proporcionar rápidamente la materia prima para calentar hornos de vidrio, reclutó a los maestros checos y comenzó la producción en Samobor. La manufacturación se extendió y aparecieron varias fábricas de objetos de vidrio, alcanzando renombre internacional, y un turismo de visitantes locales y extranjeros interesados ​​en comprar productos de vidrio exclusivos. Sin embargo, pronto la materia prima para la producción de vidrio se volvió escasa, los bosques de la cordillera de Samobor y Žumberak habían sido cortados, y la madera de más lejos era costosa. El carbón de madera utilizado en la fábrica “Karolina” no era bueno porque la fábrica no podía sostener la competencia de la fabricación de vidrio checa y vienesa, por lo que en 1904 la producción se detuvo por completo, y la mayoría de los profesionales se trasladaron a una nueva fábrica de vidrio en Hrastnik cerca de Trbovlje.

El área de la fábrica “Karolina” y el valle del arroyo Bregana es hoy un lugar turístico visitado por excursionistas, cazadores, pescadores y viajeros que buscan respirar aire fresco en sus espesos bosques. Apenas hay evidencias de la fábrica ya que la piedra se vendió para la construcción de casas. Sin embargo, una parte de la tradición de la fabricación de vidrio sigue viva en Samobor, convertida en souvenirs o productos más exclusivos.

Ruta por Samobor – Qué ver

La torre de la iglesia amarilla de la parroquia de Samobor puede servir como orientación para llegar al centro de la ciudad o simplemente seguir la corriente de Gradna. En menos de cinco minutos se accede a la Plaza del Rey Tomislav, a menos que se detenga en uno de los muchos cafés de Samobor, donde no falta el famoso pastel de crema de Samobor kremšnita. Otra recomendación gastronómica es su salsa picante «Samoborska mustarda», un tipo de mostaza muy sabrosa, que junto a sus embutidos y el licor dulce «bermet» son típicos del pueblo.

Estampas de Samobor en Croacia
Estampas de Samobor en Croacia

Plaza del rey Tomislav

La villa medieval se engalanó después del incendio de 1797 con los adornos arquitectónicos de la arquitectura barroca. Palacios, iglesias y su ayuntamiento, componen un precioso conjunto alrededor de la Plaza del Rey Tomislav.

Durante siglos, la plaza principal ha sido el lugar de encuentro de los lugareños. Todos los edificios de la plaza fueron construidos en estilo barroco tardío, clasicista o Bauhaus. El ayuntamiento está en el número 5, diseñado por el famoso constructor de Zagreb, Bartol Felbinger. En su fachada hay relieves que muestran a los alcaldes Ferdo Livadić y Ljudevit Šmidhen.

Ayuntamiento de Samobor en la plaza Rey Tomislav
Ayuntamiento de Samobor en la plaza Rey Tomislav

Desde la plaza se yergue el campanario de la iglesia de Santa Anastasia (Sveta Anastazija). Detrás del templo,la avenida “Pasaje de los poetas croatas” o tome la ruta desde el exterior, a través del Parque de la Patria Gratitud al lado de la estatua dedicada a los últimos defensores de la Guerra de la Patria Samobor, a las escaleras que descienden a la calle Milan Lang y hacia El monasterio franciscano con la iglesia de la Santísima Virgen María. Justo enfrente del monasterio, eche un vistazo a la “primera casa de vacaciones” en Samobor, la famosa villa de Wagner con el parque Sequoia o el edificio de la vieja escuela. Tome la calle Langova y la calle Perkovčeva, pase la fuente en el cruce y regrese a la plaza principal sobre el puente que data de 1906, que en ese momento era el segundo puente de hormigón armado en Europa.

Plaza de Tomislav con la iglesia de San Anastasia al fondo
Plaza de Tomislav con la iglesia de San Anastasia al fondo

Castillo de Samobor

Un camino bajo la sombra nos sumerge en el bosque camino del castillo de Samobor. Entre la espesura comienzan a aflorar las ruinas del castillo en la ladera de la colina.

Castillo de Samobor
Castillo de Samobor

A lo largo de los siglos muchos reyes y nobles fueron los dueños de la ciudad de Samobor. Su construcción fue promovida por el rey checo Ottokar II de Bohemia en 1268, probablemente en el lugar de una fortificación previa, con el uso de frenar las aspiraciones territoriales del rey Stephen V de Hungría.

Las familias nobles Arpadović, Babonić, Anžuvinac, Frankopan, Erdody, los duques de Celje, Matija Korvin, las familias Ungnad, Gruber, Auersperg, Kulmer, Kiepach, Alnoch y Montecuccoli, fueron algunos de sus habitantes, perfilando la fisonomía del castillo. Así, del primer castillo románico-gótico, se fueron dibujando nuevas formas con influencias de gótico tardío y renacentista, y ya a finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII se convirtió en un castillo de estilo barroco.

Están documentados los litigios entre los señores del castillo y los habitantes de la ciudad de Samobor, recurrentes desde el siglo XV hasta 1769. Para inicios del siglo XX el castillo estaba en ruinas, y el conde de Erdödy-Kulmer, último propietario, lo vendió a la ciudad. Hoy podemos entrar libremente para ver la torre del homenaje y la pequeña capilla gótica de Santa Ana, del primer tercio del siglo XVI. Recorremos parte del perímetro pentagonal que se construyó para su defensa.

Piscinas SRC Vugrinščak

Para refrescarnos en los calurosos días de verano la histórica piscina de Vugrinščak, renovada en 2019, nos transporta a los populares baños “hidropáticos” de Samobor abiertos en 1889.

Ferry en Medsave

Otra de las sorpresas de Samobor es su ferry. En su recorrido surcando el río Sava podemos ir de Samobor a Zaprešić, evitando un tramo por carretera de 17 km. Las reminiscencias impresionistas, con paisajes fluviales floridos, han fomentado que se desarrolle cada mes de junio un evento llamado “Acuarelas en el ferry”.

Tren Samoborček

Pese a estar relativamente cerca de la capital croata, Samobor no contó con tren hasta 1901, tras la demanda de sus ciudadanos al emperador Franz Joseph I. El tren “Samoborček” se hizo popular por varios motivos, pero sobre todo porque era muy lento, de hecho la gente andaba junto a las vías prácticamente a la misma velocidad, ya que su velocidad máxima era de unos 20 km / h. Al menos sirvió para fomentar el turismo del pueblo, convirtiéndose en eterno gracias al celuloide con su aparición en la película croata del director Krešo Golik “Tko pjeva, zlo ne misli”. Cuando efectuó su último viaje en 1979 -ya en esos tiempos a mayor velocidad- los vecinos de Samobor quedaron apenados, lo que llevó a que la asociación Samobor Rotary Club luchase por conservarlo.  La locomotora y dos vagones presiden el parque Južno naselje.

Cómo llegar a Samobor

Samobor se encuentra a apenas 20 km de Zagreb. Desde el aeropuerto de Zagreb el trayecto en coche de alquiler dura media hora aproximadamente. Si llegamos desde el centro de la ciudad de Zagreb, podemos optar por los  autobuses  que salen cada media hora desde la Estación de Autobuses.

El coche se puede dejar en el estacionamiento más grande de la ciudad, justo detrás de la universidad de Samobor la calle Kompare o en cualquiera de las calles de acceso cerca de la plaza central de la ciudad. Los domingos el estacionamiento es gratuito.

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