Cómo llegar de Ibiza a Formentera y qué ver

Formentera se ha convertido en una visita obligada para los viajeros que acuden a Ibiza de vacaciones. Somos muchos los que no nos resistimos a sus encantos y decidimos destinar parte de nuestro tiempo en recorrer los 85 kilómetros cuadrados de éste escenario incomparable.

Para llegar a Formentera hay que tener en cuenta que no dispone de aeropuerto, por lo que para trasladarnos hasta allí debemos hacerlo en barco. Desde nuestro punto de vista la mejor forma de hacerlo es en alguno de los cuatro Eco Fast Ferry de BALEÀRIA.

Siempre apostamos por un turismo sostenible, creemos que se puede conseguir que tanto las empresas y los turistas hagan lo posible para que viajar no se convierta en degradar los lugares que visitamos. Por ello nos parece muy interesante la incorporación de 4 Eco embarcaciones de Baleària en su flota, cuatro barcos que a través de sus innovaciones ecoeficientes han conseguido reducir las emisiones de CO2.

Los nuevos barcos Eco Fast Ferry de Baleària te trasladan en 30 desde Ibiza a Formentera

Ya desde el puerto nos damos cuenta que los nuevos catamaranes son más ligeros y modernos, en su parte superior cuentan con paneles solares, pero una vez que subimos a la zona exterior del barco, el solarium, constatamos que el ruido es prácticamente inexistente. Los nuevos motores han conseguido eliminar la contaminación acústica, haciendo que el trayecto de 30 minutos que une ambas islas sea muy relajante.

Gracias al proyecto Pangea de Baleària consiguen que las Islas Pitiusas sigan siendo paradigma de la sostenibilidad haciendo que todos participemos en el Código ético de Turismo de las Naciones Unidas. Un objetivo que se consigue utilizando motores de última generación, placas solares fotovoltáicas, un casco de poliéster reforzado con fibra de vidrio y una proa aerodinámica que ayuda a que nos sintamos más estables sobre el barco.

A partir de 2018 las embarcaciones albergan en cada trayecto un máximo de 350 personas, 270 butacas interiores y 80 butacas exteriores por lo que te recomendamos reservar online tu billete, además si viajas con motocicleta también la podrás embarcar, incluso si son eléctricas podrás cargarlas durante el viaje.

ANTES DEL VIAJE

Te recomendamos reservar tu billete online a través de su web para que no te quedes sin él, sobre todo si viajas durante los meses de verano, aunque no te preocupes si no lo haces, también podrás comprar tu ticket en la oficina del puerto e incluso en el propio barco. Los horarios de los ferrys durante el verano son muy amplios y los trayectos se amplían cada media hora a partir de las 09:00 de la mañana hasta las 23:30. Durante estos horarios podrás embarcar en alguno de los 4 ferrys Eco (Eco Aqua, Eco Tierra, Eco Aire y Eco Lux), pero si tienes que viajar con tu vehículo podrás hacerlo en las otras embarcaciones grandes, el Formentera Direct y el Posidonia.

DURANTE EL VIAJE

Una vez en el puerto nos dirigimos a la embarcación y nos ponemos a la fila, en breve podremos subir a bordo, en nuestro caso nos decantamos por ubicarnos en la parte del solarium, es un viaje agradable si el mar está en calma, puedes disfrutar de unas vistas increíbles y poder hacer cientos de fotografías. La música nos acompaña durante nuestra travesía, sin molestos ruidos de motores, haciendo que sea una experiencia relajante.

Desde la cubierta exterior de los Eco ferrys se puede disfrutar sin ruidos del paisaje

Para los que prefieran descansar, pueden hacerlo en el interior, hay dos plantas con asientos muy confortables, mientras, en las pantallas de televisión podremos ver documentales o dibujos para los más pequeños. Además en la cubierta interior disponen de enchufes para poder cargar las baterías de móviles, cámaras de fotografías o cualquier aparato eléctrico, algo que se agradece enormemente.

También si lo deseas puedes tomarte algo en el bar del barco, siempre apetece una rica Estrella Galicia para refrescarnos antes de llegar a nuestro destino.

ATRAQUE Y DESEMBARCO

Tras una escasa media hora ya hemos llegado a la bella Formentera, además hemos tenido la gran suerte de poder disfrutar de la maniobra de atraque desde la cabina, mientras nos explicaban las ventajas que tiene capitanear unos barcos tan avanzados tecnológicamente hablando.

Ahora nos toca redescubrir la isla que conocimos el año pasado, (os recomiendo leer nuestro articulo,  recorriendo parte de ella en bicicleta), poniendo nuestro granito de arena para contribuir también a la sotenibilidad de éste paradisíaco paraje.
Durante nuestra última visita decidimos acercarnos a al otro extremo de la isla para enseñar a nuestra pequeña viajera otro rincón mágico. Por ello tras alquilar un coche en una de las oficinas locales (mucho más económicas que las famosas) nos ponemos rumbo al Faro de Cap Babaria.

Pero antes, y con el calor que aprieta hacemos una parada en Cala Saona. He de decir que soy una amante del mar, y por lo tanto no se si me ciega la pasión, tal vez así sea, por lo que una vez que me asomé a Cala Saona, me volví a enamorar, las aguas cristalinas de Formentera te hipnotizan, te atrapan, hechizándote y haciendo que quieras volver año tras año.

A pesar de que nos dijeron que igual había mucha gente, no fue así, no me pareció ver la isla masificada, y eso es un placer. Pudimos disfrutar de una grata mañana buceando en éste lugar, eso sí, no se os ocurra comprar agua en los chiringuitos cercanos, nos cobraron 2,50 Euros por un botellín pequeño de agua, mejor alejarse un poco para comprar agua.

Descubriendo Cala Saona en Formentera
Un baño en las transparentes aguas de Cala Saona

Ya son más de la una y decidimos acercarnos al Faro, y cómo soy de las que no me gusta leer mucho de un lugar antes de ir, pues no nos habíamos enterado de que el acceso al Faro de Cap Babaria estaba cortado con una barrera, un panel informativo nos indica que no se puede rebasar con ningún vehículo motor. Me sentí un poco decepcionada, ya que desde el parking (que se ha habilitado para dejar los coches y motos) ni siquiera se alcanzaba a ver el faro. Desde el parking hay casi dos kilómetros que hay que recorrer a pie o en bicicleta, pero viajamos con una niña de siete años y realizar esa ruta con 34 grados a la una y media del mediodía no era algo responsable. Así que sin poder llegar hasta el faro nos tuvimos que dar media vuelta con un poco de tristeza y decepción. Entiendo que esta medida se ha tomado para que no se sature y colapse la zona, evitando su deterioro y protegiendo el entorno, pero estaría bien que se pudieran alquilar bicicletas en ese punto o en bici taxis, no se alguna alternativa más sostenible que diera la opción también para los más pequeños.

Y de nuevo ponemos rumbo a otro lugar que nos cautivó, Caló des Mort, en dirección al Faro de la Mola encontramos el desvío que nos llevó a otro rinconcito de la isla. Aquí pudimos disfrutar de un baño muy agradable que se alargó más de lo debido, ya que sólo teníamos una jornada para el disfrute de Formentera. Mi pequeña viajera sólo repetía, “Esto es vida”, mamá “Esto es vida”, pues sí, pura vida!!!

Caló des Mort, preciosa cala cerca del Faro de la Mola

Allí muy cerca se encuentra el Chiringuito Bartolo, muy conocido por los locales y cada vez más por los turistas, un lugar peculiar, más al estilo hippie y huyendo de lo fashion, que invita en sus apenas cinco mesas a tomar una cerveza fría y algunas raciones para comer, nada de lujo, nada de sofisticación, pero pura esencia de Formentera.

Aunque nos apetecía conocerlo, decidimos repetir en el Restaurante El Mirador, y es que el Bullit de Peix nos tiene locos desde que lo degustasemos el año pasado, así que sin arriesgar mucho volvimos a llenar la panza con ese riquísimo arroz a banda y el pescado de roca cocido, un delicioso manjar que no olvidaremos nunca.

Desde el Restaurante El Mirador se obtienen unas vistas de la isla de Formentera impresionantes. Vestido de Aire Retro

Las vistas desde aquí son únicas, ambos lados de la isla, aguas azules turquesas a cada lado, los barcos, el cielo… miles de fotografías que no necesitan filtros ni retoques para mostrar la realidad de Formentera, magia pura.

Y cómo el día no es eterno, nos toca acercarnos hasta el Puerto de la Savina para coger nuestro ferry de Balearia, ésta vez regresaremos en el Eco Fast Ferry LUX, un barco que homenajea a los trabajadores del turismo balear, en el que se reconoce la profesionalidad y la responsabilidad para que Formentera siga siendo el paraíso de la Posidonia, la isla tranquila, el paraíso de nuestro mediterráneo. Por supuesto también nos sumamos a ese homenaje y reconocemos el trabajo de los empleados de Baleària, de sus tripulantes, de los responsables, y en especial de Amanda Alegría, por enseñarnos lugares mágicos de las Pitiusas y por su ayuda para realizar todas las gestiones necesarias.

Desde el Puerto de la Savina se puede ver el atardecer, también desde Cala Saona es muy bonito. Ésta vez, las nubes no nos dejaron disfrutar plenamente de él.

Y así, con el sol cayendo al mar, con nuestro corazón repleto de imágenes de la isla, y con la seguridad de que volveremos nos alejamos en nuestro pensamiento abordo del Eco Lux.

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