Volendam, un pueblo con encanto cerca de Amsterdam. La Vieja Holanda

La belleza de la arquitectura del pueblo pesquero de Volendam

Viajar a Amsterdam puede convertirse en algo más que un viaje a la hermosa capital nórdica de los canales, de la arquitectura singular y de las bicis. Si se dispone de unos cuatro o cinco días, puede ser la ocasión para conocer lugares fascinantes como los jardines de Keukenhof, si el viaje a Holanda es entre abril y mayo. O para conocer la zona de la llamada Old Holand”o “Vieja Holanda”, donde se encuentra el pueblo pesquero de Volendam.

A un paso de Amsterdam, la “Old Holand”ofrece al viajero diferentes rutas para conocer algunos de pueblos costeros y de interior que nos dan una idea de cómo es la campiña holandesa y la zona costera del Mar del Sur. Es cierto que muchos de ellos son muy turísticos, por estar situados tan cerca de la capital de Holanda. Y que en un viaje por todo el país seguramente podremos encontrar pueblos más encantadores y auténticos. De todos modos, vale la pena asomarse a la Vieja Holanda para llevarse en el equipaje instantáneas de la gran ciudad que es Amsterdam, mezcladas con otras de pueblos típicos holandeses.

Nosotros paramos en Volendam, un pueblo de pescadores a tan solo 20 kilómetros de Amsterdam que puede verse conjuntamente con otros dos pueblos cercanos: Edam, el pueblo del famoso queso, y Marken, otro pueblito pesquero lleno de encanto. Una jornada es suficiente para conocerlos.

El colorido de Volendam ilumina el pueblo aún en un día nublado

Rutas por la Vieja Holanda (“Old Holand”)

La Vieja Holanda está al alcance del viajero que visita Amsterdam y deja algún día para ver algo más. A sólo media hora de la Estación Central de la capital de Holanda se encuentran pueblos costeros con encanto, molinos de viento, granjas donde se elaboran los célebres quesos holandeses, y los paisajes verdes con canales de las llanuras de Holanda.

La Vieja Holanda es ideal para visitar en bicicleta, uno de los medios de transporte más utilizados en el país. El hecho de que su geografía sea llana facilita los desplazamientos. Aunque también es posible hacer rutas a pie y en barco. De hecho, hay un barco que comunica Volendam con Marken, una travesía interesante para ver ambos pueblos costeros desde el Mar del Sur.

Mapa de las rutas por la Vieja Holanda

Una de las rutas por la Vieja Holanda es la región de Het Land van Leeghwater, donde hay granjas tradicionales o Stolpboerderij, con techos con forma de pirámide. Pero lo que más llama la atención es la impresionante obra de ingeniería que hizo de Holanda lo que es: mantener el nivel del agua bajo gracias a los molinos que evacuaban el agua, acequias y canales. Los paisajes de esta ruta son espectaculares. Destaca el pueblo de Broek in Waterland con sus numerosos pólderes (tierras por debajo del nivel del mar), sus 38 kilómetros de diques, sus molinos restaurados. La región de De Beemster, que está dentro del Patrimonio de la UNESCO.

Una tercera ruta por la Vieja Holanda es la de la zona industrial en la rivera del río Zaan, activa durante el siglo XIX. Paisaje de molinos de viento, pero también fábricas de galletas, chocolate, jabón, arroz, harina y zuecos. Uno de los lugares más conocidos es Zaanse Schans, con sus molinos y sus casas de madera.

Nosotros nos centraremos en esta ocasión en los pueblos costeros.

Visita a los pueblos costeros de Edam, Volendam y Marken

Volendam

Como son pueblos pequeños, lo ideal es visitar Edam, Volendam y Marken, e incluso Monnickendam en una sola jornada, pueblos pesqueros que vivieron de la pesca y el comercio, y ahora viven también del turismo. Están situados a orillas del Mar del Sur (Zuiderzee), una zona en la que se construyeron pólders, llamada IJsselmeer.

Ciertamente son pueblos muy turísticos que reciben millones de turistas por su situación cercana a Amsterdam. Pero, obviando la parte comercial, que puede ser algo molesta para turistas que buscan la autenticidad de los pueblos holandeses, el viajero puede llevarse una imagen de cómo es un pueblo de la costa de Holanda. A pesar de estar volcados hacia el turismo, todavía mantienen cierto carácter auténtico.

Unas horas en Volendam

Qué hacer, qué ver en Volendam

La mañana amenaza con lluvia. Recordemos que estamos en un país lluvioso. Suerte es venir a Amsterdam 7 días y que solo llueva 2, como nos ocurrió a nosotros. Pero hay que ser conscientes de que en Holanda llueve mucho, y el día de hoy está cubierto en Volendam. Vamos a descubrir el Mar del Sur con los tintes nubosos de algunos cuadros holandeses que recordamos. Pero mientras no llueve, hay que reconocer que esta luz de tormenta dota al paisaje holandés de encanto.

Los barcos pesqueros del puerto de Volendam

Y al llegar a Volendam nos encontramos con otra luz, la de sus casas de colores, la de la arquitectura característica de este país, que descubrimos primero en Amsterdam y que es tan ajena a la arquitectura a la que estamos acostumbrados en el sur de Europa.

Al llegar a la plaza de Volendam donde nos deja el autobús, nos encontramos ya con esta arquitectura llena de encanto, anuncio de lo que vendrá después al llegar al embarcadero (“De Dijk”o dique), el lugar más turístico del pueblo de Volendam.

Volendam nació a mediados del siglo XIV, ya que los habitantes de Edam necesitaban un nuevo puerto, para lo que construyeron diques en torno al antiguo puerto y drenaron las tierras. Sus habitantes vivieron durante mucho tiempo de la actividad pesquera; ahora también lo hacen del turismo.

En realidad, Volendam es un pueblo muy pequeño y la visita es rápida, casi se reduce a este animado paseo a orillas del mar interior de IJsselmeer. Por eso es perfecto combinar la visita a Volendam con Edam y Marken.

Paseo por el dique de Volendam

Paseo por el puerto de Volendam

Además de numerosos turistas, hay bastante animación por parte de los locales: grupos de gente se reúnen en restaurantes de Volendam para alguna celebración. Lo cierto es que el espíritu de la población holandesa es bastante animado, pudimos comprobarlo estos días en Amsterdam, y lo hacemos ahora en Volendam.

Un largo paseo se despliega a orillas del lago UJsselmeer, por la que pululan numerosos turistas. Restaurantes, tiendas de souvenirs y de artesanía ocupan los bajos de las casas del dique de Volendam. En nuestra opinión es demasiado turístico, pero la belleza de la arquitectura que mira al mar, y el muelle lleno de barcos de colores nos fascinan al mismo tiempo. Es una mezcla extraña que provoca cierto rechazo y hechizo.

Comenzamos a pasear, pero como ya es hora de comer, optamos por uno de los muchos restaurantes que hay en el dique de Volendam, donde nos encontramos con una gastronomía basada en productos del mar.

Gastronomía holandesa. Productos del mar

Pescado marinado, una especialidad de la gastronomía holandesa

Descubrimos y disfrutamos la gastronomía de Volendam desde una terraza mirando al puerto. Comienza a llover y los turísticas se resguardan de la lluvia, por lo que disfrutamos de una vista del pueblo de Volendam despejado, sin apenas gente, un privilegio, sabiendo lo turístico que es.

La segunda sorpresa llega con los platos típicos de Volendam: delicioso pescado fresco procedente de IJsselmeer. Se puede escoger entre mejillones, ostras, anguilas,…la variedad de pescado de la cocina holandesa es amplia. Pero nosotros nos decidimos por el pescado ahumado y el pescado macerado en salmuera, dos modalidades típicas de la zona. Son muy típicos los filetes de abadejo fritos (“lekkerbekje”, o los bocaditos de merlán o de bacalao fritos (“kebbeling”) o la anguila ahumada que se suele comer en bocadillo (“broodje paling”).

A lo largo del paseo marítimo de Volendam vemos varios puestos de pescado cocinado al momento o platos de arenques (“haring”) ahumados o en salmuera. Los arenques también se pueden comer en bocadillo acompañados de pepinillos en vinagre y cebolla picada (este bocadillo se llama: “broodje haring”). Hay mucha variedad y todos tienen una pinta apetitosa. Algunos se deciden por comprar algún pescado en estos puestos, pero tal y como está el día, nosotras optamos por sentarnos al abrigo de una lluvia que finalmente aguanta poco y da paso a claros que nos permitirán visitar el pueblo tranquilamente.

Degustamos una sopa de pescado, y unos platos de gambas peladas (“garnalen”) con diferentes salsas, y de arenques marinados, y otros pescados más pequeños y menos fuertes que los arenques. El gusto de esta forma de preparar el pescado es diferente, pero muy interesante. Desde luego, los viajeros giroscópicos siempre estamos dispuestos a probar nuevos sabores de la gastronomía del mundo.

Calles de Volendam

Pescaderías y panaderías holandesas

Otros de los lugares que llamó nuestra atención en Volendam fueron las pescaderías y las panaderías, de las cuales nos llevamos algunos productos para disfrutarlos durante los días que todavía nos quedaban en Amsterdam.

Las pescaderías son espectaculares. Además de pescado fresco: salmón, lenguado, bacalao,…hay muchas comidas preparadas a base de pescado: por un lado, están los fritos: calamares, mejillones, gambas, pescadito,…y, por supuesto, los ahumados y los marinados: arenques, y otros pescados que ponen en pequeños recipientes y puedes llevarte a casa.

Las panaderías también nos llamaron, el pan blanco y amarillo, de maíz seguramente es delicioso. También nos conquistaron unos almendrados.

Sigue el paseo por el puerto

Viajera giroscópica por el puerto de Volendam

Seguimos el paseo por el puerto, admirando las casas de Volendam. Hay menos gente cuanto más nos alejamos y el paseo se vuelve más agradable. Hasta hay una pequeña cala. Nos paramos fascinadas en cada casita, son como de cuento, con su pequeño jardín perfecto, los tulipanes y otras flores típicas de la primavera.

Y lo más sorprendente, los grandes ventanales casi sin cortinas que dejan ver lo que pasa en el interior de las casas. Ya pudimos comprobarlo en Amsterdam y otros países nórdicos como Finlandia y Suecia. Los habitantes de la Europa del norte abren sus vidas al exterior, parece que lo que les importa es la luz que entre en sus casas, y no tanto las miradas indiscretas del paseante. Justo lo contrario a lo que ocurre en los países del sur de Europa, más protectores de su intimidad.

Regresamos de nuestro paseo por la parte baja del puerto admirando los barquitos. Allí espera el Marken Express, el barco que lleva al Marken.

Vista desde el puerto de Volendam

Otras cosas que ver en Volendam. El cementerio, el museo, una foto con traje tradicional

En Volendam también puede visitarse el cementerio, que tiene lápidas en las que se pueden leer las profesiones de los fallecidos, la mayoría pescadores. Aunque no visitamos el Museo de Volendam, sabemos que se expone una muestra de trajes tradicionales, además de obras de pintores que visitaron el pueblo en el siglo XIX. Recordemos que el pueblo fue un lugar de encuentro para muchos pintores del siglo XIX, muchos de ellos alojados en el Hotel Saander.

Otra actividad que reclama la atención de muchos turistas es una tienda de fotografía donde la gente puede vestirse con el traje tradicional holandés y guardar después de recuerdo. Pasamos al lado de la tienda y estaba llena de gente, aunque no estaba en nuestros planes hacernos la foto. Pero dejamos esta pista abierta para visitantes futuros.

De Volendam a Marken

El Marken Express para ir a Marken

La idea era terminar la jornada en Marken, tomar el barco “Marken Express” para visitar este otro pueblo costero, con su faro y sus casas de madera. Esta antigua isla convertida hoy en península está tan solo a 40 minutos de Volendam. Y la travesía es una forma de disfrutar del un paseo por el mar, admirando los pueblos desde otro punto de vista. Pero se nos hace tarde, por lo que decidimos dejar Marken y Edam para otra visita a Holanda.

Al menos nos vamos con una imagen de la Vieja Holanda en nuestro equipaje giroscópico. La completan los días en la espléndida capital, y la fascinante visita a Keukenhof, campos de tulipanes que llenaron de color una jornada de la que muy pronto les hablaremos.

Cómo llegar a Volendam

Existen diferentes formas de llegar a Volendam, entre ellas alquilar un coche, si es que deciden viajar por Holanda, ya que es una de las mejores maneras de desplazarse por el país, con libertad para pararse donde quieran y visitar las diferentes ciudades y pueblos holandeses.

Nosotras, para llegar a Volendam nos desplazamos a la Estación Centraal de Amsterdam, punto del que parten numerosos trenes y autobuses para ciudades y pueblos de Holanda, además del aeropuerto. De un modo u otro, pasamos varias veces por la Estación Centraal en nuestro viaje a Amsterdam. Existe un bono que cuesta alrededor de 10€ que permite visitar varios de los pueblos de la “Old Holand” en un día, escoger alguna de las tres rutas, utilizando el autobús las veces que se quiera. Esa fue la opción elegida por nosotros. Eso sí, si desea desplazarse de Volendam a Marken, puede hacerlo en bus y en barco, pero esta última opción no está incluida en el precio del ticket.

Aunque también existe la posibilidad de ir de Amsterdam a Volendam utilizando la Amsterdam Travel Ticket- Region, que es una tarjeta práctica si va a visitar lugares situados dentro de la región de Amsterdam. Permite utilizar el transporte público: trenes, tranvías, autobuses y ferries.

Otra forma de llegar a Volendam es en una excursión con guía en español, que suele incluir otros lugares conocidos, también cercanos a Amsterdam, como son Zaanse Schans, con sus famosos molinos, y Edam.

 


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2 comentarios de “Volendam, un pueblo con encanto cerca de Amsterdam. La Vieja Holanda

    1. El Giróscopo Viajero

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      Nos alegramos mucho de compartir nuestras experiencias de viaje y que estas ayuden a otros viajeros, ¡disfrute de Volendam! Saludos, Mirta.

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