Visita al Palau modernista Baro de Quadras en Barcelona

Barcelona y el modernismo no se acaban, y por eso intentamos poner en relieve edificios no tan conocidos, como el Palau Baro de Quadras que hemos conocido por dentro recientemente.

Los detalles se aprecian con una mirada detenida sobre los suelos donde el pavimento de mosaico de teselas romano esconde muchos mensajes: la fuente proporcionando ese aire fresco de los patios andaluces de herencia árabe; los forjados de las lámparas con dragones alados, los esgrafiados, la madera policromada, o la escalera señorial que asciende al primer piso. En las paredes de la planta baja la decoración amarilla y azulada islámica aporta claridad. Y si ponemos un poco de atención en la entrada de Diagonal aún se conserva la antigua acera, previa a la sustitución por el clásico trébol barcelonino.

Escalera principal en el interior del palacio Baró de Quadras
Escalera principal en el interior del palacio Baró de Quadras

Historia del Palacio Baró de Quadras

La monarquía tenía un pingüe negocio en la concesión -en este caso invención- de títulos nobiliarios, que servían a la pujante burguesía en dignificar a ojos de la alta sociedad sus figuras como nuevos ricos. La monarquía española de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX tenía vínculos importantes con la burguesía catalana que sufragaba las empresas internacionales como durante la Guerra de Cuba y Filipinas.

El título nobiliario de la Baronía de Quadras se creó en 1900 bajo la el periodo de la Reina Regente María Cristina, madre de Alfonso XIII, y Manuel de Quadras y Feliú Prim fue el primer barón. Ardua debió de ser la tarea para indagar en el Señorío de su casa que databa al parecer de 1378, pero la riqueza amasada por este industrial textil le proyectó hacia lo más granado de la sociedad catalana.

Un nuevo noble sin su palacio no es nadie así que el primer barón de Quadras solicitó al arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch la obra de construcción en la finca situada -hoy en día- en el número 373 de la Avenida Diagonal. Puig i Cadaflach no era un desconocido para el barón ya que ya había solicitado sus servicios para la rehabilitación del antiguo castillo del señorío, residencia veraniega de la familia.

Fotos de época del interior del palacio Baró de Quadras
Fotos de época del interior del palacio Baró de Quadras

El edificio de propiedad del barón había sido comprado en 1884 por su padre José Quadras i Prim, y fue reformado entre 1902 y 1906. La entrada principal estaba en la calle Roselló, como era habitual en las calles que como ramales partían del casco histórico de Barcelona en las calles con dirección al Tibidabo. El nuevo palacio estaría dentro del denominado “Quadrat d’Or”, el prestigioso área del ensanche destinado para las viviendas de los más pudientes de Barcelona, y donde la densidad de obras modernistas es considerable.

Lluís Domènech i Montaner se encontraba seguramente en su momento más creativo, habiendo acabado en los años precedentes la Casa Amatller (1900), el Palau Macaya (1901), el Palau Serra (1903), y la Casa de Punxes un año después de empezar el palacio del barón (1905) y que por fortuna le quedaba a apenas unas manzanas de distancia.

El arquitecto pensó en dos fachadas diferentes, en la Diagonal la influencia del gótico del norte de Europa es palpable, mientras que en Roselló el choque estético es menor, y las formas son las de una casa señorial modernista de la Eixample de Barcelona.

Fachada de Diagonal del palacio
Fachada de Diagonal del palacio

En la balconada de Diagonal la intensidad iconográfica merece pararse frente a la acera para distinguir a Sant Jordi matando al Dragón y a San… La fachada se completa con toques platerescos como los medallones que representan a familias cortesanas, elementos florales y escudos, mientras que las dos esculturas de la entrada parece que se reaprovecharon de algún otro edificio, y hacen alusión al mestizaje y el comercio con el que los indianos hicieron su fortuna. La mano de Eusebi Arnau y de Alfons Juyol, exponentes de la escultura modernista es igualmente destacable, así como el forjado de la puerta de Manuel Ballarín.

En Roselló no se pudo completar todo el diseño original de Puig i Cadaflach como permiten corroborar los planos conservados, y entre los árboles se observan los trazos del estilo de la Sezession vienesa que desde Centro Europa empujaba el modernismo europeo.

Fachada a la calle Roselló del Palacio Baró de Quadras
Fachada a la calle Roselló del Palacio Baró de Quadras

El palacio Baró de Quadras fue nombrado monumento histórico artístico de Interés Nacional en 1976 pero la vida del edificio de la familia Quadras no ha parado. Aquí estuvo el Museo de la Música, más tarde la sede de Casa Asia, que posteriormente de trasladó en julio de 2013 Pabellón de San Manuel del Hospital Modernista de Sant Pau, y hoy acoge al Institut Ramón Llull, que  promueve la lengua y cultura catalana.

El interior del palacio

La planta baja actuaba de acceso para el carruaje, y había sendas entradas para los propietarios y el personal de servicio, con escaleras independientes.

Detalles del interior del Palacio Baró de Quadras
Detalles del interior del Palacio Baró de Quadras

El patio con la escalera gótica envolviendo la fuente mientras sube era el acceso principal para la familia y los invitados. Las vidrieras, el mosaico del suelo confeccionado por un maestro italiano, las lámparas forjadas y los azulejos arabescos dan armonía a la planta baja.

La escalera nos conduce el Salón que da a la Avenida Diagonal, por tanto era importante en la distribución de la casa que uno de los espacios comunes diera hacia la calle para mostrar la ostentación y para permitir a los dueños ver a través del mirador. Además hay que tener en cuenta que la orientación es oeste, de manera que por las tardes la iluminación del salón es amplia.

Las columnas que separan el salón del mirador formando una galería son de mármol con  bases y  capiteles decorados con motivos florales. Los materiales de madera y cristal conservados eran de gran calidad como los vitrales Tiffani de las ventanas. Los arcos que rodean el salón siguen ese estilo morisco que recuerda al de la plaza de Toros Monumental.

En el lado opuesto y con vistas a la calle Roselló está el Comedor, que al igual que el Salón es un espacio con columnas que forman a su vez otra galería. La chimenea capta las miradas con su decoración pero la decoración floral de la pared es sumamente vistosa.

Elegante chimenea en el comedor del Palacio Barón de Quadras
Elegante chimenea en el comedor del Palacio Barón de Quadras

El Baño aunque no se conserva físicamente fue novedoso como muestran las fotografías de la época, con bañera y ducha, y WC de madera.

Visitas organizadas al Palau

Los miércoles se llevan a cabo las visitas guiadas al Palacio Baró de Quadras ( 11h en inglés, 12h. en catalán  y 13h. en castellano), de manera que podemos disfrutar del interior del edifico con grupos reducidos para no disturbar la labor que desempeña el Institut Ramón Llull.

Agradecimientos

Gracias a Núria por la visita guiada y a nuestros amigos de Casses Singulars por su predisposición y por su labor de “abrir las puertas” a edificios célebres de Barcelona, como Casa de las Punxes, el Palau Macaya y Casa Amatller -todos también obra de Puig i Cadafalch-, la biblioteca Arús, Casa Felip, Casa Rocamora, entre otros.

Cómo llegar al Palau modernista Baro de Quadras en Barcelona

La entrada está situada en el número 373 de la avenida Diagonal de Barcelona, y las estaciones de Diagonal o Verdaguer son las mejores opciones para llegar en metro.

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2 comentarios de “Visita al Palau modernista Baro de Quadras en Barcelona

    1. El Giróscopo Viajero

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      Hola Carmen! Sólo es posible visitar el Palacio del Barón de Quadras los miércoles porque al tratarse de la sede del Institut Llull se intenta no disturbar su trabajo fijando un día a la semana para las visitas. Espero que puedas ir.
      Saludos

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