Viaje en el rompehielos Sampo en Finlandia

Navegando en el mar Báltico congelado en un rompehielos finlandés: ¿Pasear sobre el mar y nadar en el hielo?

El rompehielos Sampo parado en el golfo de Botnia antes de nadar y hacer floating en el agua casi congelada.©María Calvo.

El Sampo es un antiguo rompehielos de la armada finlandesa que fue retirado de servicio y que ahora se utiliza para realizar excursiones desde Kemi por el Golfo de Botnia, al norte del mar Báltico. Este tipo de actividades no se pueden realizar en demasiadas partes del mundo, y menos en buques históricos como el Sampo. El Giróscopo Viajero tuvo el placer de hacerlo y este es el relato de la pequeña aventura.

En Finlandia, en la Laponia costera, se puede descubrir cómo funcionan los rompehielos, cuál es su trabajo y función. Y por supuesto. disfrutar de la parte lúdica, caminando sobre el hielo y bañándonos con un traje de supervivencia en las aguas del mar Báltico. La Laponia litoral es la parte menos conocida del norte Finlandés, pero es igualmente atractiva, con ciudades como Kemi y Tornio-Haparanda, ya en la frontera con Suecia.

El origen de la flotilla de rompehielos que trabajan durante en invierno entre Finlandia y Suecia, fue la necesidad de abrir vías de navegación entre los puertos y las aguas libres del sur del Báltico. De esta manera se permitiéndoselas las comunicaciones comerciales de Laponia y Norrbotten con Estocolmo, Helsinki, Turku, Vaasa, etc… El mar se congela con más facilidad en la parte interior del Golfo de Botnia que en era resto del Bático o en la agitada costa atlántica noruega. Ello se debe al escaso calado y el bajo porcentaje de sal en el agua del Golfo de Botnia. Así, en invierno durante varios meses, sin los rompehielos no sería posible la navegación. Las excursiones en el Sampo son una oportunidad magnifica para descubrir la navegación en la banquisa sin ningún riesgo, en familia o con los amigos.

Un rompehielos veterano y fiable.

La estela que deja el rompehielos Sampo tras quebrar la capa de hielo cerca de Kemi. ©María Calvo.

El Sampo es el rompehielos más antiguo aún en funcionamiento. Construido y botado en 1960, en los famosos astilleros Wartsila de Helsinki, el Sampo sirvió durante 25 años para la marina finlandesa abriendo vías de navegación en toda Finlandia. Un buque con 75 metro de eslora y casi 18 de manga, que desplaza 3500 toneladas y cuyo calado es de 7 metros. Su potente hélice mide 4 metros y pesa 8 toneladas. Si bien hoy encontramos rompehielos de hasta 160 metros de eslora y 35000 toneladas de desplazamiento, el Sampo que fue construido en los años 60 era un portento tecnológico en su época.

Los rompehielos realizan su trabajo, quebrar el hielo de la banquisa y abrir vías de navegación, únicamente gracias la inercia que le otorgan la potencia de sus motores y a su propio peso. No se trata de un ariete que choca contra el hielo, más bien se trata de una gran ballena que sube sobre el hielo y lo rompe. La proa está diseñada y reforzada elevarse sobre el hielo y romperlo. Este diseño, unido a la potencia de sus motores eléctricos, apoyados por un sistema diésel, hace que el rompehielos se eleve levemente sobre el hielo y lo rompa gracias a su peso y al lastre que lleva. El Sampo puede romper hielo con grosores de entre uno y dos metros. Cuando el hielo no cede o si la potencia no es suficiente, el rompehielos debe maniobrar y recular, coger impulso y embestir de nuevo la banquisa. Sus motores eléctricos maniobran con mayor facilidad, y son alimentados en electricidad por los motes dieses.

El Sampo operó de 1960 hasta 1985, cuando ya no era lo suficientemente ancho para crear los canales cada vez más amplios que necesitaban los cargueros modernos. En la actualidad una flota de 8 rompehielos asegura la creación y el mantenimiento de las vías navegables durante el invierno en el mar Báltico, en colaboración con sus compañeros suecos. Oulu, Kemi o Tornio en Finlandia y Umeå o Luleå aprovisionadas de esa manera..

La excursión en el Sampo.

En el puente de mando del Sampo. ©María Calvo.

La excursión dura 4 horas y sale del puerto de Kemi en la isla de Ajos a pocos kilómetros al sur del centro de la ciudad. Un detalle muy importante de la excursión en el Sampo es, que durante el viaje se visitan las tripas del barco, la sala de máquinas, de comunicaciones y el puente, con lo que se puede entender cómo funcionan estos barcos tan necesarios en las latitudes circunpolares. La navegación recorre varias millas en el Golfo de Bosnia, mientras vemos al Sampo quebrar y reventar la capa de hielo blanco que, rápidamente, se tiñe de ocre al surgir las aguas líquidas y barrosas del Báltico. Grandes bloques de hielo se desmenuzan y resbalan por los costados del Sampo, sin dañarlo, creándose un canal abierto oscuro y libre tras la estela negra del rompehielos.

Una vez recuperados de la impresión, nos alejamos de la borda y empezamos a recorrer el Sampo. Visitamos el puente de mando, charlamos con el capitán, que nos comenta historias del pasado sin dejar de quitar un ojo de la inmensidad blanca y de los instrumentos. Después vemos la sala de comunicación y radio. Más tarde, nos sumergimos en la sala de máquinas entre el estrepitoso de los motores. Allí, varios marinos se encargan de aplicar las decisiones del capitán y el puente para que las máquinas produzcan la potencia necesaria. En los modernos rompehielos no son necesarios tantos operarios, pero es sumamente interesante descubrír cómo funcionaban las cosas antes de la era digital.

Sala de maquinas del rompehielos Sampo. ©María Calvo.

Por supuesto, visitamos el restaurante con el indispensable café finlandés y su inseparable munki, necesario para el baño que nos espera. Porque se en que nos vamos a bañar en aguas a 0º, ¿verdad que lo saben?

Bañarse en el congelado Báltico, la experiencia del floating.

El otro punto fuerte del viaje, el baño. Esta vez no nos bañaremos sin ropa, estamos en un barco de la marina, que tiene sauna por supuesto, pero hoy nos enfundaremos un traje de supervivencia con el que no pasaremos frío, ni nos mojaremos.

Meterse en un traje de ese tipo es una verdadera aventura que necesita la ayuda de los miembros de la tripulación del Sampo. Una vez dentro del traje no hay manera de moverse de forma normal, nos hemos convertido en un pingüino bien alimentado y mullidito. Poco a poco, salimos al puente y de ahí nos acercamos a popa para descender al hielo, a la banquisa, porque mientras nos vestíamos el Sampo se ha parado en el hielo y ya muchos pasajeros están andando sobre el hielo en mitad del Golfo de Botnia.

Flotando en el Báltico.@María Calvo

La nieve fresca que ha caído por la noche cruje bajo nuestras botas y, tambaleantes, nos acercamos poco a poco al borde del gran canal que ha creado el Sampo. El agua es muy oscura y suponemos que fría. Poco tiempo nos dejan para pensar, nos sentamos y como una lancha nos impulsan al agua donde un montón de viajeros chinos ya flotan junto a nosotros.

No era la primera vez que nos bañábamos en las aguas casi congeladas, ni siquiera con los trajes de supervivencia, pero sí la primera en el mar. Este tipo de actividades se denomina floating en inglés y es cada vez más popular en todo el norte de Europa, y se lo recomendamos sin duda. Con estos trajes se flota sin ningún problema aunque no se sea un gran nadador y no hay ningún peligro, más allá de que se nos moje la cara, la única parte del cuerpo no cubierta por el traje.

No sentimos frío, ni ninguna preocupación y, rápidamente, nos olvidamos de qué flotamos boca arriba en mitad del mar Báltico. Mientras, comienza la primavera y, sin embargo, toda la naturaleza, el mar y la tierra aún duermen bajo el manto blanco y tranquilo de la nieve y el hielo. Muchas cosas para pensar y reflexionar, cuando salgamos del mar, dejemos nuestro traje de pingüino y con el sabor del café en los labios volvamos rompiendo más hielo a Kemi, para seguir descubriendo Laponia.


Agradecimientos

Agradecemos el apoyo en nuestro viaje a la Laponia marítima a Visit SeaLapland, y sobre todo a Experience 365, a Noora Barria por su amabilidad, gracias a quien nos embarcarnos en un crucero en el fascinante Rompehielos Sampo. Además de conocer el asombroso castillo de hielo, cenar en el restaurante de hielo, y pasar una noche en las fantásticas villas de cristal de Kemi, con vistas panorámicas al mar congelado.

Para más información y si quiere reservar su billete para el viaje en el Sampo y demás actividades en la zona de Kemi y Tornio y en la Laponia litoral, puede rellenar el formulario que le dejamos abajo.

Nombre (requerido)

Correo electrónico (requerido)

Asunto

Mensaje

Intentando comunicarnos por radio, pero algo fallaba y ¡no fue posible! ©María Calvo.
Te ha gustado? Comparte este viaje !

Escribe un comentario!! (Vamos...es gratis y nos hace ilusión saber que te ha parecido.