Ruta por el Lago Saimaa. De Imatra a Lappeenranta, Carelia del Sur, Finlandia

¡¡Bienvenidos al Lago Saimaa!!

Finlandia es un país de lagos. Cuando queremos imaginarnos sus paisajes, la primera fotografía que nos viene a la cabeza son esas aguas que parecen espejos en los que se reflejan los bosques, una imagen que transmite una quietud profunda, evocadora, tan característica de la naturaleza finlandesa. Esa sería la fotografía del verano, ya que en invierno estos lagos se congelan y la imagen está dominada por el blanco de la nieve y del hielo. 

El Giróscopo Viajero ha recorrido los lagos de Finlandia a lo largo de las diferentes estaciones del año, en Laponia, en la Región de los Mil Lagos y en Carelia. En esta ocasión el protagonista ha sido el mayor lago de Finlandia, quinto de Europa: el Lago Saimaa, con una superficie de 4460 km2. Si miramos el mapa, parece que en la región del Lago Saimaa hay más agua que tierra. Y a lo largo de nuestro viaje por Finlandia, sus aguas formaron siempre parte del paisaje. Aunque parecían varios lagos repartidos en miles de kilómetros cuadrados, en realidad era siempre el Lago Saimaa el que estábamos viendo.

La belleza del lago Saimaa en verano

Impresiona también el hecho de que en la región haya alrededor de 13 mil islas, multitud de canales estrechos y puentes. En realidad el Lago Saimaa es como un laberinto en el que se mueven los barcos por rutas que parece que no tienen fin. Desde luego Finlandia también es un país de islas: no hay más que atravesar el Archipiélago de Turku o el Archipiélago de las islas Åland para darse cuenta. Y esa geografía característica es parte de la belleza del paisaje del Lago Saimaa.

Situado en el sureste del país, el Lago Saimaa se extiende por dos regiones de Finlandia: Savonia del Sur y Carelia del Sur. Se necesita al menos una semana para descubrir todo lo que este área tiene que ofrecernos. Nosotros dividiremos la ruta por el Lago Saimaa en dos: comenzaremos por la región de Savonia del Sur, de su capital, Mikkeli a Savonlinna hasta Punkaharju. Continuaremos por la región de Carelia del Sur, ya en la frontera con Rusia, para ir de Imatra a Lapeernanta. Entre una y otra encontraremos similitudes en los paisajes, pero diferencias en la historia, ya que la de Carelia del Sur está íntimamente ligada a la de Rusia.

Imatra, ciudad fronteriza a un paso de Rusia

La iglesia ortodoxa de San Nicolás

Imatra es una ciudad dominada por el Lago Saimaa, el río Vuoksi, que lleva las aguas del Saimaa hasta el lago Ladoga en Rusia – y su posición fronteriza con Rusia – a tan solo 7 kilómetros -. Si preparamos el viaje con tiempo, podríamos visitar Rusia, llegar a Viborg, la antigua Viipuri finlandesa, que pasó a manos soviéticas en la II Guerra Mundial. Todavía hay una relación muy cercana con esta ciudad y un tráfico de turistas fluye entre Viipuri e Imatra los fines de semana y en vacaciones. 

Hay que saber que las dos guerras contra los soviéticos, la Guerra de Invierno (1939-1940) y de la Guerra de Continuación (1941-1944) marcaron la historia de ambos países, y en las ciudades fronterizas como Imatra todavía quedan las huellas de estos eventos. En el acuerdo firmado entre la URSS y Finlandia, esta perdió un 10% de su territorio y hubo un éxodo de 400 mil refugiados que fueron reubicados en diferentes partes de Finlandia.

Imatra se fundó en 1948 a partir de tres municipalidades existentes. Desde la ciudad podemos ver Rusia casi desde cualquier punto, y a lo largo de nuestra visita comprendemos la importancia histórica y cultural de la frontera de Finlandia con Rusia.

Comenzamos la ruta por el Lago Saimaa en la región de Imatra, siguiendo el curso del río Vuoksi, que domina el paisaje, con la visita a dos de las joyas arquitectónicas de la zona: la iglesia ortodoxa de San Nicolás, construida en 1956 por el arquitecto Toivo Paatela. Un magnífico ejemplo de arquitectura que puede verse en otros lugares de Finlandia: como el Monasterio ortodoxo Valaam Spaso-Preobrazhensky y la catedral ortodoxa de Uspenski, en Helsinki – la más grande de Europa del este -.

La iglesia ortodoxa de San Nicolás de Imatra se alza imponente en este día veraniego, y antes de entrar nos paramos a contemplarla. Como muchas otras iglesias finlandesas está construida en madera, y sus cúpulas verdes recuerdan a las cúpulas de iglesias ortodoxas rusas. En su interior destaca la riqueza decorativa y los iconos típicos que datan del siglo XVIII. 

El emplazamiento privilegiado de la iglesia ortodoxa de San Nicolás a orillas del río Vuoksi, la hace todavía más atractiva.

La Iglesia de las Tres Cruces de Alvar Aalto

La Iglesia de las Tres Cruces de Alvar Aalto

Muy diferente es la arquitectura de la iglesia de las Tres Cruces de Alvar Aalto, un templo protestante de la iglesia luterana que se encuentra en Vouksenniska. Aunque construida también en los años 50 del siglo XX, concretamente en 1953, es un ejemplo de Funcionalismo que nos recuerda a otras iglesias del célebre arquitecto finlandés que vimos en ciudades de Finlandia como Lahti o Seinäjoki.

Un magnífico edificio blanco con una torre campanario de 34 metros de altura que fue diseñada como una escultura. Rodeamos la iglesia de las Tres Cruces antes de entrar y en seguida reconocemos el estilo de Alvar Aalto por la forma de trapecio irregular en el diseño de la planta, la síntesis entre la funcionalidad del edificio y la estética simbólica, los pomos de las puertas y la iluminación. 

Entramos en la iglesia que está dividida en diferentes espacios para el culto y las salas parroquiales. También en el interior reconocemos el estilo de Aalto, el abanico tripartito, las cubiertas de cascarón,  las paredes onduladas y las enormes aletas que atraviesan el espacio, las ranuras por las que entra la luz. También las soluciones prácticas, como los tabiques móviles para separar o unir espacios y las paredes insonorizadas movidas por motores eléctricos. Y, por supuesto, la simplicidad, la predominancia del color blanco y la magnífica iluminación que crea ambientes diferentes. 

Aunque la Iglesia de las Tres Cruces no impresiona tanto como la de Lahti por su amplitud y su iluminación, sirve como perfecto ejemplo de estudio de la arquitectura de Alvar Aalto, y muchos piensan que es uno de sus trabajos más originales. 

El Campanario de Ruokolahti y Memorial de la Guerra de Invierno

El Campanario de Ruokolahti y Memorial de la Guerra de Invierno

En el cementerio de Ruokolahti se alza este bello campanario de madera del siglo XVIII y hay un memorial de la Guerra de Invierno de Finlandia contra los soviéticos, uno de los escenarios de la II Guerra Mundial. Es interesante ver las diferencias de los cementerios finlandeses con otros europeos actuales. Tanto en los memoriales de guerra como en los cementerios comunes, las tumbas se encuentran en la tierra, no existen los nichos en Finlandia, y eso se debe a la poca población que hay en el país.

El edificio que destaca en el Memorial de Ruokolahti es el campanario, uno de los más antiguos de la localidad (1752), y llama la atención por su buen estado de conservación y por su curioso estilo. Su belleza es tan destacable como el memorial de guerra. Ya sabemos que entramos en uno porque en la puerta con arco está franqueada por dos soldados y aparecen las fechas de las guerras.

En todas las ciudades y pueblos de Finlandia hay memoriales de guerra que recuerdan a los soldados muertos en las guerras mundiales y en la Guerra de Invierno y la de Continuación. Ocurre lo mismo en países como Francia, donde también se rinde homenaje a los soldados que perdieron su vida en las guerras.

Memorial de la Guerra de Invierno en Imatra

Lo que sí es curioso es que el francotirador Simo Häyhä, apodado “Muerte Blanca” por el Ejército Rojo que al parecer mató más de 500 hombres durante la Guerra de Invierno, de 1939 a 1940, y el más efectivo de la historia. Tenía una técnica muy cuidadosa porque no usaba mirilla (que reflejaba la luz) y tiraba a ojo, pero era muy bueno. También masticaba nieve para no echar vapor y no ser visto. Aunque lo hirieron en la cara, que se quedó deformada y marcó su vida de algún modo, Simo Häyhä vivió hasta los 96 años. En este memorial lo homenajean como un héroe, aunque seguro que los vecinos rusos que vienen a hacer turismo a Imatra no pensarán lo mismo…

Pero no es lo único que llama la atención de Imatra con respecto a la guerra. Ya que muy cerca visitamos un antiguo aeródromo en un frente de guerra. Y observamos un pequeño monumento a los pilotos alemanes de la Luftwaffe que apoyaron a los finlandeses contra los soviéticos. Es reciente, ya que hasta hace poco era complicado comprender esta relación.

El Castillo de Imatra, el más bello edificio de Finlandia

El Castillo de Imatra, el más bello edificio de Finlandia

Nuestra visita continúa al lado del acantilado de los rápidos de Imatra, donde se encuentra el espectacular Castillo de Imatra, un edificio de estilo Art Nouveu o Jugend de 1903, declarado uno de los monumentos más bonitos de Finlandia. En 1846 se construyó el primer hotel de Finlandia en el lugar donde se encuentra el hotel actual, un hotel modesto, pero con unas vistas impresionantes de los rápidos de Imatra. En 1871, se reemplaza por un chalet de estilo suizo en el que caben más personas, que llegan de San Petersburgo y otros lugares de Finlandia para admirar el espectáculo de los rápidos. Al lado de este se construye en 1893 el Hotel Cascada, que recibe en su inauguración a los turistas románticos del país. Ambos edificios se destruyen en un incendio. 

Así que en 1903 se construye este edificio estilo Jugend que recuerda a un castillo medieval, concebido por el arquitecto Uso Nyström, una belleza Art Nouveau conocido como Hotel Nacional de Imatra o Imatran Valtionhotelli. En esa época Finlandia todavía era el Gran Ducado de la Rusia zarista en 1903 y la aristocracia procedente de San Petersburgo llegaba masivamente. 

Tras contemplar el exterior de este magnífico edificio, nos dirigimos al interior conscientes de la importancia turística de este hotel a principios del siglo XX, y nos imaginamos a la aristocracia rusa acercándose a pasar unos días aquí y admirando los Rápidos de Imatra.

Ya en la entrada del Castillo de Imatra podemos apreciar el magnífico estilo Art Nouveau o Jugendstil, que en aquella época representaba un arte nuevo y moderno que rompía con la tradición academicismo. Recorremos cada una de las salas en las que pueden verse esas líneas curvas, la asimetría, la inspiración en la naturaleza con esa preferencia por los vegetales y las formas orgánicas.

En el mirador del último piso, uno de los más lujosos, en el que pasaron la noche los zares rusos, hay unas impresionantes vistas ds los Rápidos de Imatra. Adoptando el punto de vista de estos ilustres huéspedes, podemos imaginar la belleza de los rápidos desde este lugar privilegiado.

Los Rápidos de Imatra y el Parque Kruununpuisto

Mural de los Rápidos de Imatra

Los Rápidos de Imatra (Imatrankoski) son una de las atracciones turísticas más antiguas de Finlandia, que existía ya hace 300 años, a finales del siglo XVIII, incluso una de las atracciones más conocidas de Europa, ya que había 500 m3 de agua cada segundo y en 1899, 1160 m3. Hasta aquí vino la emperatriz Catalina II de Rusia para contemplar la belleza y la fuerza del agua en este estrecho canal, cuando todavía los rápidos fluían con libertad. La construcción del Imatran Valtionhotelli (Hotel Nacional de Imatra) aumentó la llegada de turistas.

Solo podemos imaginarnos los Rápidos de Imatra, ya que durante nuestra visita el agua no baja por el cauce del río Vuoksi. El espectáculo se presencia solo en algunos momentos del verano, en Navidad y Nochevieja y dura alrededor de 20 minutos: la presa libera el agua que cae unos 20 metros de altura y el caudal llega a ser de unos 500 metros cúbicos por segundo. Mientras, suena la música del gran músico finlandés: Jean Sibelius. Todo un espectáculo que con seguridad entusiasmaba a los turistas de principios del siglo XX, y que hoy lo sigue haciendo.

Todavía quedan huellas de la guerra en la región del Lago Saimaaa, como estas trincheras

El Parque Nacional de Koli no fue el único lugar elegido por los pintores románticos para inmortalizar los paisajes de Carelia. También los Rápidos de Imatra fueron elegidos por el pintor Akseli Gallen-Kallela, que los retrató en uno de sus cuadros. 

Visitamos también el Parque Kruununpuisto, el parque natural más antiguo de Finlandia, situado alrededor de los Rápidos de Imatra, que fue fundado en 1842 por el zar Nicolás I. Paseamos cerca de la central hidroeléctrica más grande de Finlandia. Estos rápidos se controlaron precisamente a través de la presa de la central hidroeléctrica inaugurada en 1929, y en 1937 cuando se terminó de construir, los rápidos se secaron. En la actualidad, la central hidroeléctrica de Imatra genera energía renovable para Finlandia.

Seguimos el sendero de 1,5 km, donde hay grabados en la roca y cuevas que se crearon después del nacimiento del río Vuoksi hace 5700 años. Son el resultado de la erosión del agua y del material rocoso que transportaba. Los más pequeños tienen el tamaño de una taza de te y los más grandes la de un hombre. 

También visitamos la estatua de una mujer que desciende en posición horizontal muerta por los Rápidos de Imatra, en homenaje a las personas que se acercaban a los rápidos par suicidarse.

El sorprendente Museo de los veteranos de Guerra

El sorprendente Museo de los veteranos de Guerra

Antes de terminar el día en Imatra, todavía regresamos al tema de la guerra con la visita al extraordinario Museo de los Veteranos. Este edificio neoclásico está situado enfrente del hotel Valtionhotelli, y se conoce como la Casa de Piponius, nombre del constructor Henrik Piponius, En 1979 compró la casa el juez Reino Ikävalko y su hijo Jarmo, quien nos recibe junto a su gato Manu. 

Pasamos alrededor de una hora en esta visita guiada recorriendo las diferentes salas de la casa convertida en un auténtico museo, explorando la historia de Finlandia bajo el dominio sueco, como un Gran Ducado autónomo del Imperio ruso y durante la guerra civil. El Museo de los Veteranos de Imatra presenta una variedad de recuerdos de la Guerra de Invierno (1939-1940) y de la Guerra de Continuación (1941-1944): uniformes de los miembros de la Organización Lotta Swärd, uniformes de soldados finlandeses y de la Unión Soviética. Incluye un rincón especial dedicado al legendario francotirador finlandés de la Guerra de Invierno Simo Häyhä.

Por otra parte, el museo también nos cuenta la historia de la casa y de sus antiguos propietarios, y en el salón admiramos un hermoso fresco de 1926. En una sala separada, se exhiben los recuerdos de los Juegos Olímpicos de Helsinki, México y Moscú – ya que Reino Ikävalko  estaba interesado en los deportes -. Salimos entusiasmados del Museo de los Veteranos, tras este pequeño viaje al pasado de Finlandia.

De Imatra a Lappeenranta

Uno de los edificios de madera de la Fortaleza de Lappeenranta

Dejamos Imatra para visitar otra de las ciudades del que se encuentra a orillas del Lago Saimaa: Lappeenranta, fundada en 1649, que fue el centro del comercio del alquitrán finlandés y una importante ciudad comercial. Pues se encuentra en una península rodeada por el Lago Saimaa, un lugar estratégico para fines comerciales y de transporte.

Lappeenranta fue fortificada por los suecos en la década de 1720, y tras la pérdida de Viborg se convirtió en una importante ciudad fronteriza. Cuando unas décadas después la frontera entre Suecia y Rusia se trasladó al río Kymi, los rusos continuaron ese proyecto de fortificación.

Situada a unos 30 kilómetros de la frontera rusa, Lappeenranta recibe en la actualidad muchos turistas procedentes del país vecino. Es conocida por su famoso mercado, donde pueden degustarse algunas de las especialidades locales. Algunos de los monumentos más bellos de la ciudad son la iglesia ortodoxa griega, que es la más antigua de Finlandia, el ayuntamiento de madera y la torre del agua, con vistas panorámicas de la ciudad. Pero nosotros nos visitaremos la magnífica fortaleza y la zona del puerto, desde donde parten los cruceros por el Canal Saimaa.

Antes de ir a Lappenranta y descubrir su fortaleza y su puerto, conoceremos la historia del Canal Saimaa y pararemos en algunos de los tramos de la antigua construcción. Terminaremos la jornada haciendo un crucero por el canal que parte de Lappenranta.

El Canal Saimaa, extraordinaria obra de ingeniería

Plano del Canal Saimaa

El Canal Saimaa forma parte de un sistema de canales y vías fluviales interconectados con cientos de lagos que suman unos 814 kilómetros. Es una vía fluvial entre el lago Saimaa y el Golfo de Finlandia, que va desde Lappeenranta hasta la ciudad de Viipuri (Vyborg), en Rusia. Fue construido entre 1845 y 1856, en la época del Gran Ducado, y era la obra de ingeniería civil más importante de Finlandia, con una gran importancia comercial y estratégica. Prueba de ello son las trece mil embarcaciones que pasaron en 1923. Pretendía ampliarse en 1927, pero cuando comenzaron las obras en 1939, comenzó la Guerra de Invierno. Con la cesión a la URSS de Viipuri y el istmo de Carelia se interrumpió el tráfico comercial por el Canal de Saimaa. En 1963, cuando gobernaba el presidente Kekkonen, se arrendó la zona soviética del canal y la isla Ravansaari a Finlandia durante 50 años. Ahí comenzaron las obras de ampliación para que pudieran pasar embarcaciones más grandes.

 El canal actual se construyó pues entre 1963 y 1968. Tiene una longitud de 43 km, de los que 23 km se encuentran en el lado finlandés, mientras que los 20 km restantes en la sección arrendada a Rusia. La diferencia de niveles de agua entre el lago y el golfo es de 76 metros y se compensa con ocho esclusas, y lo cruzan trece puentes

Todavía hoy se transportan mercancías por el Canal Saimaa hacia varias áreas de Finlandia y países europeos. Aunque ha crecido el interés turístico por los cruceros en verano, como el que vamos a realizar.

Visita de la Fortaleza de Lappeenranta

El encantador Café Majurska situado en la Fortaleza de Lappeenranta

Subimos a la Fortaleza de Lappeenranta, uno de los tesoros del patrimonio finlandés, y recorremos los edificios más antiguos que datan en su mayoría de la época del dominio ruso. Están la caseta de vigilancia en la Puerta Principal, que hoy alberga el Museo de Caballería, la Iglesia Ortodoxa más antigua de Finlandia (1785) y la Casa del Comandante, que datan de finales del siglo XVIII. La fortaleza también alberga los edificios del Museo de Arte de Carelia el Sur. En cambio, los cuarteles militares de ladrillo rojo de principios del siglo XX.

La Fortaleza de Lappeenranta ofrece al visitante una interesante ruta por estos edificios y museos, pero también por tiendas de artesanía y restaurantes, así como atracciones y eventos anuales, como el antiguo mercado navideño o los Old Town Days.

Paseamos por la calle principal, Kirtiinankatu – lleva el nombre de la reina sueca Cristina, que reinó cuando se fundó Lappeenranta en la colina de la fortaleza – para admirar los coloridos edificios de madera, que datan del siglo XIX. Para entrar después en el encantador Café Majurska, un edificio histórico en el que se puede tomar una taza de café con uno de los deliciosos bollos o pasteles finlandeses, y admirar el trabajo de los artesanos locales. Es uno de esos bonitos cafés de los muchos que encontramos en el país, con diferentes salas llenas de muebles y objetos de decoración llenos de encanto.

Descendemos después por los terraplenes que rodean la Fortaleza de Lappeenranta desde donde tenemos unas vistas panorámicas fantásticas del puerto. Allí es a donde nos dirigirnos, pues en breve partirá nuestro crucero por el Canal Saimaa.

Crucero por el Canal Saimaa

Crucero por el Canal Saimaa

Una vez en el puerto de Lappenranta, mientras esperamos el barco que nos llevará en un crucero por el Canal Saimaa, paseamos por el magnífico paseo marítimo que continúa por la bahía de la ciudad. En este día de verano resplandeciente, las terrazas del puerto están llenas y los finlandeses aprovechando al máximo las numerosas horas de luz. Ya habrá tiempo en invierno para recogerse en casa.

Por fin llega el barco en el que pasaremos dos horas de crucero para conocer de cerca del Canal Saimaa. Llegaremos hasta la esclusa Mälkiä (de 13 metros), y regresaremos a Lappeenranta. También hay cruceros hasta Vyborg en Rusia, y es tentador, ya que nunca hemos estado en este país, pero quedará para la próxima ocasión, ya que es necesario tener visado.

Subimos a bordo con el resto de veraneantes, que en Finlandia nunca son muchos. Así que hay espacio suficiente para todos, nosotros elegimos la cubierta, aunque el sol está fuerte y hace bastante calor. Las vistas del puerto de Lappeenranta, del Lago Saimaa y de la ciudad son magníficas. Pasamos por la playa de Myllysaari, donde ya hay gente bañándose. 

En poco tiempo iniciamos el viaje por el Canal Saimaa, tranquilamente, sin prisa, conscientes de la magnífica obra de ingeniería por la que estamos pasando. Muchos años tuvieron que dedicarse a su construcción, y ahora aquí estamos, surcando sus aguas. También puede contemplarse el canal desde la parte baja del barco, así que entramos al restaurante. Allí degustaremos especialidades de la gastronomía finlandesa: una excelente crema de setas y una patata rellena de camarones, todo aderezado con una deliciosa cerveza artesana.

Todavía subimos a la cubierta del barco para ver la exclusa y cómo da la vuelta con dirección a Lappeenranta. El viaje de vuelta es tranquilo también, puesto que la velocidad del barco no es muy grande. Una vez en el puerto de Lappenranta, contemplamos de nuevo la ciudad en efervescencia en esta jornada de verano.

Crucero por el Canal Saimaa

Viaje por la campiña finlandesa a la vieja estación de tren Pulsan Asema

Nos despedimos de la ciudad de Lappeenranta contemplando el espectacular castillo de arena construido en la cabecera de la fortaleza. Todos los años se construyen fantásticas figuras de arena inspirándose en temas diferentes. Este año fue el 16º año, y el tema es el de castillos finlandesas, aventuras en el mar,…

Viajamos al interior de Lappeensanta, a unos 24 km del centro, a la campiña finlandesa que luce sus prados verdes en verano, sembrados y zonas boscosas, casas de madera de colores para hacer una ruta encantadora que nos llevará a la Estación de tren de Pulsa. Un lugar sorprendente que nos conquista desde el primer momento. Nos espera Petra Karjalainen, miembro de esta familia suizo-finesa que le han dado vida a este lugar convirtiéndolo en B&B, café y tienda. También se nota su mano, pues es una afamada diseñadora de interiores.

Comenzamos por una de las tiendas situada en un edificio de madera rojo, donde encontramos bonitos objetos de artesanía y decoración. Pero la joya de este conjunto histórico es el edificio principal de la estación, construido en 1869. En él está el café y la tienda de diseño de interior que se encuentra en la antigua sala de espera de la estación y ofrece bonitos artículos de decoración y regalo. El interior es encantador, con salas decoradas con gusto. Salimos a la parte de atrás, al porche donde los viajeros esperaban el tren, otro rincón encantador en la estación de Pulsan Asema. 

La vieja estación de tren Pulsan Asema

La visita continúa en el exterior, donde numerosos visitantes disfrutan del bonito día de verano, y toman bebidas refrescantes en zonas cubiertas a la sombra. Nosotros visitamos los edificios que en el pasado servían para alojar a los trabajadores ferroviarios, y que hoy son estudios o B&B. 

Terminamos la visita a esta sorprendente estación en el café, donde degustamos con Petra y nuestra guía Riita tartas caseras con un aspecto delicioso.

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Regresamos al Lago Saimaa para alojarnos en una cabaña con vistas panorámicas. La noche anterior habíamos estado en el hotel spa Holiday club, un magnífico lugar donde pudimos disfrutar del spa y de un paseo matinal a orillas del Lago Saimaa. A esas horas de la mañana, su belleza es todavía más intensa, sobre todo en este día de verano. Seguramente en invierno, con sus aguas heladas, tiene el mismo encanto. Ahora y a lo largo de nuestra ruta de Imatra a Lappeenranta comprendemos porque es uno de los lagos más bellos de Finlandia.

Mapa del Lago Saimaa

Agradecimientos

Muchas gracias a GoSaimaa por este recorrido extraordinario entre las ciudades de Imatra y Lapeenranta, una ruta por el Lago Saimaa para descubrir su belleza natural y su patrimonio histórico y cultural. Gracias a  Riina Helppi-Kurki y a  Panu Kärri por su acogida. Y, por supuesto, a nuestra guía Riita Musotnen, por ser nuestra guía durante estos dos días.

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