Ruta corriendo por el Volcán de Faial, Islas Azores

Ruta corriendo por la caldera del volcán de Faial. Las islas Azores son todas diferentes y todas impresionantes. Un Portugal inesperado.

La fuerza destructiva del vulcanismo se manifiesta a veces de forma terrible, como en la isla Canaria de La Palma. Las erupciones volcánicas son una de las formas en las que se crea la superficie terrestre. En las dorsales oceánicas, el magma del manto interno construye la corteza terrestre. A través de fisuras, surgen volcanes, que primero son submarinos, después afloran de las aguas oceánicas. Así surgieron las nueve islas del Archipiélago de las Azores y del resto de Macaronesia: Islas Canarias, Madeira, Cabo Verde y las propias Azores.

En las Azores, las islas han emergido sobre fisuras perpendiculares a la Dorsal Atlántica a lo largo de decenas de miles de años. Parecen muy antiguas pero la última, la del volcán dos Capelinhos, ocurrió entre 1957 y 1958 en la parte más occidental de Faial. Fue una erupción de la que surgió un pequeño volcán submarino que creó una península de varios km2, en un fenómeno parecido al de la erupción de El Hierro en 2011, pero bastante más intensa.

El volcán de la isla de Faial.

Mirador de la Caldeira de Faial

La erupción del Volcán de Capelinhos fue el último periodo de la formación de la isla hasta la fecha. No obstante, la mayor parte del edificio volcánico de la isla lo constituye otro volcán mucho más imponente, el de la Caldera de Faial. Justo por su cresta de casi 7 km que rodea el imponente cráter, correremos hoy.

El volcán de Faial surgió hace unos 400.000 años creando una montaña que hoy llega hasta los 1000m de altura. La cresta del volcán serpentea 400 metros por encima del fondo del volcán. En el fondo plano, se observa un pequeño cono y dos lagunas.

Caldera del Volcán de Faial.

El interior de la Caldeira de Faial

La caldera se formó por el hundimiento de toda la parte central del cono eruptivo. Este hundimiento tuvo lugar hace unos 1000 años, con lo que se trata de la caldera más reciente de todas las Azores. El resultado fue un cráter plano de casi 2km de diámetro.

La importancia de este espacio natural es inmensa, ya que en su cráter se encuentran dos tercios de la flora vascular (con vasos de savia) endémica del archipelago azoriano. En su interior hoy se observa un cono volcánico pequeño y, junto a la pared suroeste, otra formación, ésta, de rocas traquíticas, la Rocha do Altar. El punto más alto que atravesaremos durante la ruta corriendo, es el Cabeço Gordo, con 1043 metros, cumbre de Faial.

Hasta la erupción de Capelinhos y los terremotos que provocó, el fondo de la caldera de Faial contenía un lago de agua de lluvia. Los movimientos sísmicos crearon fisuras y la laguna se vació casi completamente. Hoy la vegetación ha ocupado el fondo de la caldera desde las paredes que, muchas veces, caen a pico en pendientes acantiladas.

La flora endémica incluye un tipo de enebro, el Juniperus brevifolia y el águila ratonera de los Azores (Milhafre dos Açores), uno de ellos nos siguió un rato mientras corríamos por la arista del volcán. Una rareza es un minúsculo gorgojo, el Calacalles azoricus, que sólo existe en la misma caldera.

Acceso a la Caldera. 

Ruta señalizada que rodea la Caldeira de Faial

Nuestra idea era bajar a la caldera, pero el acceso está muy reglamentado. No se puede descender libremente ya que se trata de una Zona Especial de Conservación (ZEC) y Zona de Protección Especial de la Red Natura 2000. También es un geositio del Geoparque de los Azores dela UNESCO.

Corriendo por la cresta de un volcán. 

Sendero de 7 kilómetros por la cresta del Volcán de Faial

Como llegar al volcán de la isla de Faial.

Las nubes suelen estar presentes en la cumbre del volcán, como un espeso gorro que no deja ver el cielo. Al igual en otras islas de Azores, es normal que la costa esté libre y con sol y que a mil metros, las nubes hagan bajar la temperatura y provoquen la lluvia horizontal tan típica de toda a Macaronesia. Durante nuestra visita al triangulo del grupo central (Faial, Pico y São Jorge) no pudimos ver el cráter en los primeros días.

Pero una tarde, de repente, el cielo casi se despejó y pudimos vislumbrar los rebordes del cráter desde la zona de Valadouro, donde hay unas piscinas naturales increíbles. Cogimos el coche, que para estás islas se recomienda que sea potente y tenga un motor mínimo de 1500cc para poder circular fácilmente por las carreteras empinadas. Como nos encanta descubrir senderos. hicimos caso omiso a la ruta recomendada por el Google Maps y simplemente con el mapa escogimos el camino que lleva por carreteras secundarias y pistas forestales hasta la cumbre cerca del Cabeço Gordo. Este acceso no se recomienda sin un coche con la potencia requerida. En lugar de llegar al Parking donde termina la carretera que sube desde Horta por la zona de Flamengos, aparecimos en la misma cresta del volcán, muy cerca de las antenas repetidoras de Cabeço Gordo. La carretera es bonita, y más cercana si estamos en la zona de Capelinhos o Valadouro. Podemos aparcar en la zona de Queimadas al oeste de las antenas de Cabeço Gordo. Es prácticamente la zona más alta de todo el recorrido. Desde Valadouro se tarda unos 20 minutos 

Desde el centro de Horta se tarda unos 22 minutos por las carretera asfaltada de Flamengos hasta el parking de Cabeço Gordo, al este de las antenas de la cumbre, unos 15km.

Ruta corriendo por la cresta de un Volcán.

Corriendo por la Cadeira del Volcán de Faial

Nosotros hicimos el recorrido en el sentido contrario a las agujas del reloj, lo que deja una fuerte subida para el final. Al revés. esa subida se convierte en bajada pero no evita recuperar el desnivel en el resto del sendero. En cualquier caso se trata de un camino muy estrecho, donde a veces hay que poner un píe delante del otro para pasar por rodada de tierra entre los bloques de turba blanda. El terreno está casi siempre húmedo o mojado, con lo que es resbaladizo. Además afloran muchas rocas volcánicas que hay que esquivar, pasar sin resbalar y saltar. La turba está cubierta del altas hiervas en muchos tramos o de raíces de enebros poderosos que nos incitan a tropezar.

Todo esto hace que el recorrido sea bastante duro y muy difícil mantener el ritmo. Desde nuestro punto de salida el sendero es relativamente plano pero ya entendemos la dureza del terreno por la estrechez del sendero, los charcos y las zonas de barro húmedo. El sendero pasa por debajo de las antenas de Cabeço Gordo con algún tramo de subida dura.  Llegando a la zona de Parking habremos completado corriendo un kilómetro. Allí hay que pasar sobre el arco que da acceso al mirador y seguir el sendero atravesando una paso de madera sin salirnos de la senda. En esa parte hay una subida por un terreno más abierto y ancho, donde sopla más viento. Hay menos vegetación que en el primer kilómetro que discurre prácticamente por la zona interior de la caldera. Tras culminar esa subida que se hace ya dura por el calor y, sobre todo la humedad, tenemos una zona de bajada donde recuperar. Ya hemos completado dos kilometros. 

La verdad es que con tanta humedad y a una altura de más de mil metros, la carrera se hace dura, no es fácil mantener el ritmo por los saltos y las esquivas. Todo ello dificulta el disfrutar de las vistas a esa altura, donde ya se ven las dos lagunas en el fondo de la caldera y el cráter del cono volcánico más pequeño. Antes de llegar al giro en vértice por donde anda el kilómetro tres, la vegetación empieza a ser más tupida. Muchos enebros enrevesados comienzan alargar su raíces hacia el camino y el sedero parece excavarse en una rodada. En algunas zonas lo está realmente y pasamos rozando los lados. Esa parte es dura, con constantes subidas y bajadas. Las vistas son espectaculares, pero el esfurezo, la altura y la humedad comienzan a notarse.

El punto más alto de la isla de Faial: la Caldeira

Ese kilometro 4 nos permitió disfrutar de una estampa increíble con la niebla que luchaba por superar el reborde norte del volcán, sin conseguirlo, muriendo desecha al sobrepasar el borde de la arista. En frente hacia el suroeste los rayos de sol del atardecer, creaban reflejos y claroscuros en la superficie llena de vegetación de la caldera. Aprovechando una cuesta especialmente dura y un terreno que hacía conveniente andar, paramos para contemplar el silencio ruidoso de un volcán adormecido. El viento, las nubes, pájaros revoloteando y avisando de nuestra presencia. O quizá la del Aguila Ratonera de las Azores, el Milhafre dos Azorres, uno de cuyos magníficos ejemplares nos oteaba desde las alturas y emitía sus graznidos particulares.

Ya hablamos superado el ecuador de la ruta cuando nos sumergimos en un terreno ya de sotobosque o micro bosque. Los Enebros que en otras zonas de las Azores son gigantescos, aquí se vuelven enanos. Pero correosos y poderosos. Correr entre ellos es especialmente duro, y hay que mantener la atención para no caer o resbalarse.

En el interior de la Caldeira hay un pequeño cono de escorias y un domo lávico

El kilómetro cinco y el seis siguen esa tónica. En el seis iniciamos una larga bajada con muchos desniveles para llegar a una vaguada despejada donde hay que coger impulso. Lo que queda es lo más duro. Una larga subida de varios de varios cientos de  metros, donde tuvimos que rendirnos y subirla rápido, lo más rápido posible, pero andando. Según ascendemos se va despejado la vegetación hasta la zona donde aparcamos el coche, más ventosa y donde sólo crecen las hierbas y algunas matas de hortensia, una planta tan bella como invasiva.

Sudamos mucho en esos repechos empinados y pedregosos. Pero ya en lo alto, sólo nos quedaban unos cientos de metros para llegar nuestro punto de partida. terminamos por la única zona de pista semi asfaltada de la senda. En este tramo no hay sendero ya que el acantilado cae prácticamente a pico hasta el fondo de la caldera. La carrera la hicimos solos, apenas creamos a una pareja de personas en todo el cambio. Tardamos una hora en hacer los 8km. Habíamos completado el reto de correr por la arista del crater de un volcán portugués. Faial y las Islas Azores ya eran nuestra casa, nuestra tierra, habíamos sufrido, sudado y disfrutado en en este monumento natural.

Indicaciones prácticas.

Mapa de Faial con los dos aparcamientos posibles.

Aparcamiento de Queimadas y de Cabeço Gordo

Ruta desde Horta.

Ruta desde Horta.

Alojamiento en Faial.

Les recomendamos el Hotel Azoris Faial Garden, situado en el antiguo barrio americano de la cosmopolita capital de Faial, Horta. Habitaciones en un alojamiento on encanto y todos los servicios mirando siempre hacia el puerto de Horta y el Volcán de Pico, el monte más lato de Portugal, situado en la vecina isla.

Cómo llegar a Faial. Recomendaciones para un viaje.

Las conexiones aéreas con Faial no son las más abundantes pero existen vuelos directos desde Barcelona y Madrid en algunas épocas del año. Durante el resto del año tendrán que hacer escala en Lisboa o Porto. Hay más vuelos vía Ponta Delgada en la isla de São Miguel, pero eso implica una conexión interna dentro de las Azores.

No se puede llegar en Ferry desde Ponta Delgada. En cambio el Ferry si que funciona muy bien para contactar Faial y Pico, y también aunque con menos cadencia con la otra isla del triangulo São Jorge.

Si es su primer viaje a las Azores el Grupo Central puede ser una buena opción para descubrir está región portuguesa. Piense sin embargo que necesitará al menos 3/4 días en cada isla, por lo que como mínimo 10 días en total. Otra opción es descubrir las Azores en São Miguel, la isla más grande. Para São Miguel necesitará también al menos 7/10 días, por lo que no es recomendable englobar muchas islas en un sólo viaje si no dispone de los días suficientes.

Si esta pensando en viajar al triangulo del grupo central de las islas Azores, les recomendamos que lean nuestro articulo Cómo llegar al Grupo Central de las Islas Azores. Y si necesita contactos con agencias para organizar un viaje a las Islas Azores no dude en escribirnos.

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