El Monasterio de la Rábida y los Muelles de las Carabelas de Huelva

En nuestro recorrido por la provincia de Huelva, el Monasterio de la Rábida en Palos de la Frontera tenía una marca profunda en el mapa de viaje. La conquista (que no descubrimiento) de América ocupa una de las etapas más importantes de la Historia de la Humanidad. Y por tanto, corresponde verla y estudiarla con distancia, sin prejuicios, y abordar el contexto de la travesía de Colón, que significó a la postre el contacto bidireccional con un territorio hasta entonces ni siquiera soñado. El Monasterio de Santa María de la Rábida es una de los puntos esenciales del itinerario histórico artístico denominado “Los Lugares Colombinos“.

Palos, tierra de marineros

Al otro lado de la desembocadura del Río Tinto está la población de Palos de la Frontera, cuyo nombre procede del vocablo romano Palus (“laguna”). Estamos en un lugar de gran concentración histórica. Se piensa que en la misma ubicación del monasterio hubo un santuario fenicio, donde el dios “Baal” atendía las plegarias para hinchar las velas de los barcos. Los romanos, tras expulsar a los fenicios del Mediterráneo ibérico, reconvirtieron el oratorio para congraciarse con su diosa Proserpina.

En la Antigüedad, se pensaba que en la zona,- límite de lo conocido y lo desconocido- se hallaba uno de los accesos subterráneos con el inframundo, al igual que en la “entrada” del cabo Tenaro en el sur de la península de Mani en el Peloponeso.

De la época musulmana nos queda el topónimo de “La Rábida”, que deriva de “Ribat”, guarnición defendida por monjes guerreros, equiparables a las ordenes cristianas. con la Reconquista, el lugar se cristianizará como ermita dedicada a la Virgen . Y tiempo después, fueron los templarios quienes tuvieron una de sus “casas de abrigo” y templo de advocación a Nuestra Señora de los Milagros, antes de que los franciscanos fuesen sus moradores, siendo según la leyenda el mismo San Francisco de Asís quién fundó con doce discípulos el monasterio.

Mapa medieval de Palos de la Frontera
Mapa medieval de Palos de la Frontera

Cuando en 1828 Washington Irving se acercó hasta Palos, queriendo palpar el lugar de la partida de la expedición de Colón hacia América, dejó por escrito su decepción. ” No había muelle ni desembarcadero” escribió. La tierra ya entonces había vencido al mar, y el asentamiento del puerto llevaba siglos oculto, enterrado.

La desembocadura del Río Tinto se transformó con la sedimentación y la acción del ser humano. La profundidad y calado era mucho más profunda que la actual, y el puerto de Palos era un refugio perfecto para los navíos en el siglo XV. Población volcada en las actividades de mar, de aquí son oriundos marineros y armadores como los hermanos Pinzón, figuras sin las que Colón no hubiese podido llevar a cabo su expedición hacia América.

Arqueólogos de la Universidad de Huelva encontraron y excavaron en el 2014, el antiguo puerto de Palos desde donde partió Colón en 1492. Las Ordenanzas Municipales de la época dejaron constancia de la existencia del puerto, una fuente, una alota y un forno. La sorpresa de los arqueólogos fue que en realidad era un alfar, es decir, un conjunto de hornos lo que hubo en Palos, un vestigio industrial único en España. Los dos hornos más grandes se dedicaban a la fabricación de  fabricaban ladrillos y tejas, y se calcula que de una sola hornada podían salir hasta tres mil ladrillos, que sirvieron por ejemplo para construir la iglesia local de de San Jorge Mártir. Otros hornos se dedicaban a la fabricación de cerámica, o a la cocción de alimentos: pan o animales, como demuestran los restos hallados.

Ruta del primer viaje de Colón a América desde Palos
Ruta del primer viaje de Colón a América desde Palos

Otro de los elementos hallados es la alota, el edificio central del puerto, compuesto de bodegón, fonda y almacén. Por allí circulaban productos frescos para comerciar o avituallar a los marineros. Palos era parada habitual en el comercio desde los puertos mediterráneos de Francia, Italia, o Grecia, hasta los de Portugal, los Países Bajos o Inglaterra. En la alota se gestionaban los impuestos aduaneros y se recaudaban los tributos señoriales. Monedas de varios países se han hallado durante los estudios arqueológicos.

Además de alojar a Cristóbal Colón entre 1485 y 1486, otros navegantes como Hernán Cortés, Gonzalo de Sandoval y Francisco Pizarro también pasaron por el monasterio tras sus expediciones de conquista. E incluso se enterró a Martín Alonso Pinzón, fallecido a los pocos días del regreso del primer viaje colombino.

Lo que tenía que haber sido el punto de despegue económico de Palos generó el efecto contrario. Con el descubrimiento de América fueron Sevilla y Cádiz los grandes beneficiados. Los armadores, artesanos y marineros de Palos cruzaron el Atlántico encandilados con las grandes proyecciones económicas y laborales que auguraban los nuevos territorios de Ultramar. La Casa de la Contratación y el negocio con las Indias se constituyó en Sevilla, y de Cádiz partió la segunda expedición de Colón. La ensenada de Palos se cubrió con los siglos de olvido y sedimentos.

Visita al Monasterio de la Rábida

Llegando desde la ciudad de Huelva cruzamos el puente donde convergen los ríos Odiel y Tinto. Los ojos se dirigen no lejos, al alcor donde sobresale la figura del Monasterio de la Rábida. Sobre esta elevación natural del terreno de poca altura y de bordes suaves, estratégica en su día, el monumento nos abre sus puertas. Cabe anotar, ya desde el inicio de la visita, que la nomenclatura aceptada de monasterio es inexacta, ya que deberíamos referirnos al convento de la Rábida, ya que no tenía una vocación eremita, si no evangelizadora y de contacto con la población, diferente a los monasterios, tradicionalmente alejados de las comunidades. Por otro lado se le denominó también Hospedería, refugio para recibir, tanto a marineros en apuros como a población local durante incursiones piratas. En 1856 el conjunto fue catalogado como “Monumento histórico y artístico de la Nación” y declarado “Primer Monumento histórico de los pueblos Hispánicos” en 1949.

Grabado del Convento de la Rábida
Grabado del Convento de la Rábida

Llamamos a la puerta del Monasterio de la Rábida en Palos de la Frontera. Allí nos espera Eloy Majadas, el monje franciscano que nos guía por su interior. Fray Eloy es una mezcla del sabio Jorge de Burgos del El nombre de la rosa de Umberto Eco, cuyos conocimientos abruman y divierten, expuestos con gracejo.

Antigua puerta de entrada al monasterio por donde accedió Colón
Antigua puerta de entrada al monasterio por donde accedió Colón

Desde principios del Siglo XIII los frailes franciscanos han estado presente en este pequeño alcor sobre el estuario en que confluye los ríos Tinto y Odiel, en el término municipal de Palos de la Frontera, Huelva. El Monasterio de Santa María de La Rábida se construyó entre los siglos XIV y XV, con líneas estéticas de de estilo gótico-mudéjar. El terremoto de Lisboa de 1755 dañó considerablemente al convento, acometiéndose posteriores reformas. En 1856 fue declarado Monumento Nacional.

A través del relato ilustrado con gestos y con una voz que retrocede cinco siglos, Fray Eloy nos cuenta que el prior del monasterio, Juan Pérez,  escuchó e intercedió por Colón. Sin duda fue indispensable la ayuda de Fray Antonio Marchena, del también fraile Juan Pérez, y de los hermanos Pinzón, sin los que las dos carabelas y la nao no hubiesen salido nunca de Palos. Los hermanos Pinzón —Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón y Francisco Martín Pinzón, marinos y exploradores españoles ejercieron de armadores y reclutadores de los marineros de la expedición de Colón. Su prestigio fue fundamental para que los propios marineros creyesen que no iban hacia lo desconocido.

Pinturas en el claustro del monasterio con temática colombina
Pinturas en el claustro del monasterio con temática colombina

Iglesia

Recorremos las estancias del monasterio. Habiéndonos situado frente a la puerta a la que llamó un Cristóbal Colón desesperado y buscando ayuda material y comprensión, accedemos a la modesta iglesia mudéjar de una sola nave cubierta con un artesonado neomudéjar (siglo XVI).  Allí está la imagen de alabastro de Santa María de La Rábida o de los Milagros (gótico francés, siglo XVI), patrona del pueblo y del monasterio. Sigue las líneas de la escuela andaluza, y la leyenda cuenta que permaneció bajo las aguas de la ría durante la conquista musulmana, siendo “rescatada” por las redes de unos pescadores.

Iglesia del Monasterio de la Rábida
Iglesia del Monasterio de la Rábida

El ábside posee arcos apuntados y en el altar hay un Cristo, que sustituye al destruido durante la Guerra Civil. El interior de la iglesia está decorado con pinturas de Juan de Dios (siglo XVIII) escenificando la vida de San Francisco.

Claustro

Inmediatamente salimos a disfrutar del claustro del siglo XVI, que estuvo a punto de desaparecer con la desamortización de Mendizabal en 1836 y  de Madoz de 1855. De modestas dimensiones y siguiendo el modelo de San Isidoro y Guadalupe con su estilo mudéjar. Las paredes del claustro muestran frescos del siglo XV restaurados y cuadros de artistas contemporáneos interpretando “momentos colombinos”. En el siglo XVII se superpuso un piso fortificado con almenas, en previsión de ataques piratas.

Claustro del Monasterio de la Rábida
Claustro del Monasterio de la Rábida

Fray Eloy nos acompaña a la sala de Conferencias, donde nuestro guía interpreta a Colón, exponiendo su proyecto al fray Juan Pérez. La Historia nos envuelve, como un rocío que empapa, y que nos transporta a un momento crucial que cambió el rumbo de las gentes a ambos lados del Océano.

Refectorio del Monasterio de la Rábida
Refectorio del Monasterio de la Rábida

Caminamos por otras estancias, ora preguntando al monje, ora siendo preguntados por él las motivaciones que nos traen al monasterio y a Huelva. Se van sucediendo el refectorio con su púlpito que “alimentaba” los oídos de los monjes mientras comían; la sala capitular, conocida como ‘Celda del padre Marchena’, con un bello artesonado del siglo XVIII y obras pictóricas que recuerdan escenas de la Llegada a América de la expedición y la Conquista. El fraile franciscano Antonio de Marchena se encontraba en 1484 en calidad de custodio de la orden y recibió a Colón en su primera visita al monasterio. De su conversación salió el interés y ayuda posterior que brindó ante la corte.

Sala capitular del Monasterio de la Rábida
Sala capitular del Monasterio de la Rábida

El Monasterio de la Rábida es a su vez un museo, albergando frescos del pintor Daniel Vázquez Díaz, con el hilo argumental denominado “Poemas del Descubrimiento”. El magnífico retratista y paisajista onubense muestra los hechos históricos con un estilo pre cubista, fruto de su paso por París.

Frescos obra de Daniel Vázquez Díaz en el interior del monasterio de la Rábida
Frescos obra de Daniel Vázquez Díaz en el interior del monasterio de la Rábida

La biblioteca es otro lugar simbólico del monasterio. Custodia documentos y objetos de valor histórico, como una copia del mapamundi de Juan de la Cosa en el que aparece por primera vez la costa americana. En una de las salas están las banderas de cada uno de los países americanos y cofres con tierra de cada uno de esos países, reflejando los lazos creados a partir de la conquista. El sincretismo, fusión y mestizaje es sin duda el mejor patrimonio que nos ha quedado quinientos años después.

Desde las ventanas del monasterio miramos hacia afuera buscando el mar, alejado en estos tiempos pero que en su día llegaba hasta sus pies. Además de la travesía colombina, otra gesta se inició desde aquí, el vuelo del Plus Ultra en 1926 para lograr volar desde Palos de la Frontera-Buenos Aires. Los tripulantes de dicha expedición se hospedaron en el monasterio. En el horizonte el sol se esconde, marcando el camino hacia el que marcharon la la nao Santa María y las carabelas Pinta y Niña la madrugada del 3 de agosto de 1492.

Muelles de las Carabelas

Cuando se acercaba el quinto centenario de la llegada a América de Colón, se empezó a trabajar en un proyecto para recrear el muelle desde donde partieron las tres naves. La Sociedad Estatal Quinto Centenario trabajó en un proyecto para que no de forma temporal, quedase una representación del acontecimiento. Para ello se construyó una dársena semicircular con dos pantalanes donde están fondeadas las tres embarcaciones: a babor la carabela Niña; en el centro la nao Santa María; y a estribor la carabela Pinta. El encargado de la realización del edificio anexo en el que se interpreta y se introduce a la llegada a América de los españoles, es obra del Arquitecto Pluvio Fernández Heredia, inaugurado el 15 de marzo de 1994.

Muelle de las Carabelas de Palos
Muelle de las Carabelas de Palos

Caminamos por el muelle, sin duda estupefactos por la complejidad de la travesía en los que se antojan, quinientos años después, cáscaras de nuez, que sin embargo demostraron su eficacia para cruzar el Océano Atlántico. Subimos a cubierta de la Pinta, la Niña y la Santa María, izando la vela de la imaginación, y blandiendo la única espada que merece la pena portar, la tolerancia y el entendimiento entre pueblos.

Del mismo modo, de forma paralela a la celebración del quinto centenario, el entorno del monasterio modificó su fisonomía con la construcción del Foro Iberoamericano, obra de los arquitectos Álvarez Checa y Corbelo. Conceptualmente es un teatro al aire libre, de reminiscencias grecoromanas, y  capacidad para 4000 espectadores. En el mismo entorno se encuentra el Jardín Botánico José Celestino Mutis, con ejemplares de la flora de Iberoamérica.

Información de visita al monasterio

Mapa de la Rábida
Mapa de la Rábida

Leyenda

1 Monasterio de Santa María de la Rábida

2 Muelle de las carabelas

3 Tótem

4 Muelle de la Reina

5 Monumento al Plus Ultra

6 Plaza Macuro

7 Foro Iberoamericano

8 Universidad Internacional de Andalucía (UNIA)

9 Casa Zenobia Camprubí

10 Monumento a los descubridores

11 Paseo de los Escudos

12 Parque Botánico José Celestino Mutis

Horario Monasterio de la Rábida

De martes a domingo de 10:00 a 18:00 h. (última visita con audioguía a las 17.00 h. / sin audioguía a las 17.30 h.) Cerrado: Todos los lunes, y los días: 24, 25 y 31 de diciembre; 1, 5 y 6 de enero.

Horario Muelle de las Carabelas

De martes a domingo de  9:30 a 20:00h. Lunes cerrado.

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2 comentarios de “El Monasterio de la Rábida y los Muelles de las Carabelas de Huelva

  1. cristina monzon

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    Magnífico. Gran explicación. Felicidades por el artículo del Monasterio de la Rábida y los Muelles de las Carabelas de Huelva

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