Ruta en bicicleta eléctrica de Somo a Langre: Cantabria

Dicen que las mejores vistas de Santander se obtienen desde el lado este de la bahía. Allí se encuentran playas inconmensurables como la de Somo, los Tranquilos en Loredo, Langre o Galizano. Además de la magnífica ubicación soleada, los rompientes de las olas han permitido desarrollar una economía local entorno del surf. Por otro lado, las dunas del Puntal y el y estuario del Miera, forman parte de un parque natural costero, hábitat de diferentes especies de flora y fauna.

Nuestros pasos reincidentes por Cantabria nos han llevado allí, para conocer los tesoros de los municipios que forman parte de Ribamontán al Mar. Y hoy os hablaremos de una actividad deportiva, rutas en bicicleta eléctrica.

Pablo podría parecer un tuareg en el desierto. Cuando el viento solo soplaba a favor para emprender en materia de surf, se subió metafóricamente a un dromedario (de dos ruedas) y se lanzó a la aventura de emprender con Wild Race, una empresa de alquiler de bicicletas eléctricas.

Ruta en bicicleta eléctrica en Ribamontán al Mar
Ruta en bicicleta eléctrica en Ribamontán al Mar con Pablo

No fue fácil remar para consolidarse y obviar las suspicacias sobre la viabilidad de su negocio, pero hoy es una de las actividades de turismo que permiten compaginarlo con el surf y otras actividades deportivas.

Hoy nos quiere enseñar una mezcla de varias rutas que ofrece, combinando el interesante interior de Ribamontán al Mar donde encontramos la Iglesia de Santa Eulalia y la Casona de Suesa, el Convento de Las Trinitarias, la ermita de Santa Polonia del s. XVII, el Santuario de Nuestra Señora de Latas, la fábrica de Cervezas Rocker (Somavilla) en Carriazo; con las playas de Somo, Loredo, Langre y Galizano.

RUTA EN FAT BIKES

Empezamos saliendo de su campamento base en el Barrio El Cotorro en Suesa para tomar dirección hacia la playa de Somo. Pasamos por delante del Taller de la Cerámica decorado con la “piel” de graffitti pintada por Okuda. Descendemos hacia la playa divisando Santander al fondo, y atravesamos la población vacacional hasta introducir nuestras bicicletas eléctricas en el arenal. Las nubes dan aún un respiro y los pobladores de la playa son esencialmente alumnos de las escuelas de surf calentando brazos para lanzarse a cazar olas.

Con las fat bike levitamos sobre la arena, si bien hay que ser consciente de que no hay que meter las bicicletas en la orilla donde se podrían hundir las ruedas y además estropear la bici con el agua salada. Para los que adoramos pedalear con resistencia la experiencia del plus eléctrico es novedosa, pero pronto nos rendimos al placer de la velocidad. Para otros que son neonatos en las habilidades de andar en bicicleta, agradecen sin duda ese impulso que proporciona la batería eléctrica.

Pablo nos comenta que uno de los momentos estelares es hacer la ruta al atardecer, con el sol escapando tras la figura recortada del Palacio de la Magdalena en el otro extremo de la bahía de Santander.

Llegamos al final de la playa, pasando a través de bosques de pinos, acebos, encinas o laureles que besan la costa. Agradecemos la sombra de los árboles que forman una especie de túnel natural en el que las bicicletas despegan. Sorprende la presencia de estos pinares que recuerdan más la costa catalana, y descubrimos que fue el Rey Alfonso XIII quién ordenó repoblar con pino marítimo la zona, para que desde Santander se divisase este verdor en el lado opuesto de la bahía.

En bicicleta por las pasarelas de Loredo
En bicicleta por las pasarelas de Loredo

La Playa de la Langre es una de nuestras preferidas de Cantabria. Sus abruptos acantilados nos recuerdan el paisaje del oeste de Irlanda y no podemos resistirnos a una parada para deleitarnos con las vistas plácidas desde lo alto.

Playa de Langre
Playa de Langre

Pablo nos convence para seguir la ruta por los acantilados volviendo en dirección a Loredo, y de este modo descubrimos un paisaje costero con formaciones de roca peculiares como la “pata del dragón”, o unas inmensas piscinas al pie de los riscos que cambian de color según los rayos de sol se asoman entre las nubes.

“Pata de Dragón” en los acantilados de Langre
“Pata de Dragón” en los acantilados de Langre

En el camino las continuas subidas y bajadas se salvan con facilidad gracias al reprís de las bicicletas eléctricas y tras un placentero recorrido desembocamos en la playa de los Tranquilos. La isla de Santa Marina, el islote de la Corbera con el faro de Mouro, la península de la Magdalena, o el faro de Cabo Mayor forman una silueta tremendamente bella en el horizonte.

Playa de los Tranquilos con vistas de Santander
Playa de los Tranquilos con vistas de Santander

El rumbo ahora discurre por el carril bici que permite afrontar con seguridad el movimiento entre las pedanías, sensacional para recobrar el aliento del paseo con las fatbikes. Regresamos al punto de partida atravesando caminos tranquilos con campos de maíz que sirven de forraje para los ganaderos de las poblaciones de Ribamontán al Mar.

Sin duda un plan perfecto para conocer esta preciosa franja costera de Cantabria.

ALQUILER DE BICICLETAS ELÉCTRICAS EN RIBAMONTÁN AL MAR

Si te interesa esta ruta puedes escribirnos a info@elgiroscopo.es . Será un placer contarte más cosas de esta zona de Cantabria y de cómo alquilar bicicletas eléctricas.

Mil gracias a Pablo de Wild Ride por su tiempo y el recorrido que nos ha hecho.

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