Ruta en bicicleta eléctrica por El Hierro. Hechizados por la primavera canaria

Ruta en bici por El Hierro

La primavera se ha instalado en la isla de El Hierro, haciéndola todavía más bella de lo que es. Subimos por la carretera que lleva a San Andrés desde el Valle de El Golfo, pasando por el Mirador de La Peña. Miramos todos los días al mar, el bravo Atlántico que nos envuelve con su furia desde uno de los hoteles más tranquilos y encantadores de El Hierro: el Pozo de la Salud. Pero hoy nos encaminamos hacia el interior de la isla, hacia uno de los únicos pueblos que se encuentran en altitud: San Andrés para hacer una ruta en bici por esta zona de meseta.

De camino nos vamos internando poco a poco en un paisaje que tiene poco que ver con la variedad de paisajes de El Hierro, ni si quiera parece volcánico. Casi nos recuerda a Suiza por los pastos verdes cubiertos de flores silvestres, aunque las colinas de El Hierro son pequeñas al lado de los Alpes suizos. Tenemos que detener el coche para contemplar un rato esta belleza. Es temprano y el frescor flota en los prados del municipio de Valverde, y el mar de nubes se encuentra suspendido justo en el horizonte de los campos de amapolas. Todavía los Alisios no han cubierto la meseta, y quizás hoy no lo hagan.

Campos cubiertos de amapolas en el interior de El Hierro

Mantos de flores silvestres amarillas, violetas, blancas engalanan los prados. Desde luego la primavera es una de las mejores épocas para venir a descubrir la isla de El Hierro. Todavía nos perdemos un buen rato en el rojo intenso de los campos de amapolas.

El cielo está azulísimo hoy en las zonas altas de El Hierro, luce el sol, parece que la lluvia horizontal provocada por los Alisios no piensa hacer hoy su aparición. O al menos nos va a dar una tregua. Al parecer es extraño porque en la zona de San Andrés los Alisios descargan su humedad prácticamente a diario, invadiendo el paisaje de niebla. Pero hoy no parece que sea así, veremos pues un panorama poco habitual en la zona mesetaria de El Hierro.

Montados en fantásticas bicicletas eléctricas

Montados en bicicletas Orbea Keram 15 con magníficos motores Bosch con batería de 500 vatios. ©Benjamin Schaulin

El punto de encuentro con los guías que nos van a llevar en bici por los paisajes primaverales del municipio de Valverde, ya nos esperan en San Andrés. Son bicicletas eléctricas Orbea Keram 15 con magníficos motores Bosch con batería de 500 vatios. Creo que nos ayudarán a subir y bajar las colinas y el terreno escarpado de la zona. El otro día habíamos hecho otra ruta en bici con bicicletas de montaña, sin motor, y la experiencia también había sido estupenda. La de hoy creo que también será divertida.

Ralf y Benjamin son un alemán y un suizo que se afincaron en El Hierro ya hace tiempo como tantos otros extranjeros, que terminaron por convertirse en herreños y contribuir a que los visitantes descubran la isla con su mirada.

Así que comenzamos nuestra ruta intentando no usar el motor de las bicicletas por el momento, todavía estamos en llano y sería un poco vergonzoso. Será mejor hacer algo de deporte y comenzar a pedalear.

Comienza la ruta en bici por El Hierro. Rumbo a las Ruinas de la Albarrada

Felices con Ralf en nuestras bicis eléctricas, ¡qué fácil es manejarlas! ©Benjamin Schaulin

Nos internamos pues en la primavera de las cumbres de El Hierro, por la Meseta de Nisdafe, que está a 1070 metros sobre el nivel del mar, hasta que hacemos la primera parada en un lugar mágico, intuimos que no será el último. Se trata de La Albarrada, uno de los pueblos más antiguos de la isla, al igual que el pueblo de Las Montañetas, un poco más arriba de Guarazoca, muy cerca de aquí, restaurado para el Turismo Rural; o el poblado de Guinea, convertido en uno de los primeros Ecomuseos de España.

El caso de La Albarrada es diferente. Nos encontramos con ruinas, pero podemos apreciar el conjunto con los accesos a las viviendas abandonadas a finales del siglo XIX, y las tierras del exterior dedicadas a la agricultura y a la ganadería, una muestra de la convivencia insular de ambas. Podemos imaginar cómo fue durante siglos la vida de muchas familias herreñas.

De camino al Árbol Garoé

La primavera espléndida del mirador de el Árbol Garoé

Seguimos nuestra ruta en bici por El Hierro por la PR EH 7, y a tan solo 3,5 km de San Andrés, y muy cerca de el pueblo de Tiñor, hay un sitio muy especial para los herreños, el lugar donde en otro tiempo estuvo el “Árbol del Agua”, el Árbol Garoé, cuyas hojas destilaban el agua producida por la llamada lluvia horizontal. Este fenómeno lo conocen bien también otras islas Canarias, como Tenerife, La Gomera o Gran Canaria, que tiene lugar cuando los vientos Alisios descargan la humedad del océano en altitudes que van de los 800 a los 1400 metros. Además, como el garoé estaba en un recoveco de una pared rocosa, parecía una fuente natural. Y como la zona era arcillosa, impermeable, se acumulaba una gran cantidad de agua.

Los antiguos habitantes de la isla, los bimbaches o bimbapes sabían de la riqueza de este árbol en una isla donde la escasez de agua era una evidencia y un grave problema. Así lo consideraron un árbol sagrado que sació su sed hasta finales del siglo XV, y después la de los conquistadores españoles.

La imagen habitual del Macizo de Ajonse es la de un paisaje envuelto en un mar de nubes, de humedad, gracias a la cual la vegetación es abundante y verde, y siempre tienen esas gotitas de agua depositadas en las hojas que provoca un continuo goteo hasta el suelo. De ahí que en toda la isla de El Hierro haya depósitos situados estratégicamente para luchar contra los incendios. En otros tiempos, el agua se recogía por medio de albercas y charcas.

Donde estaba el Árbol Garoé, ahora hay un til que también sabe captar la lluvia horizontal

Hoy nos encontramos con un panorama completamente diferente. El sol luce en las colinas y apenas hay unas nubes que flotan y que seguramente al final del día se conviertan en lluvia horizontal. Nos cuentan nuestros guías que es raro tener estas vistas tan despejadas desde el mirador donde se encuentra el centro de visitantes del Árbol Garoé. La primavera hace que el paisaje esté más verde, más bello, y al fondo se adivina el mar el mar.

Entramos en el Centro de visitantes donde una amable recepcionista nos explica la historia del árbol sagrado. No nos encontraremos con el garoé primitivo, ya que fue destruido por un huracán, pero en 1949 se plantó en su lugar un til. Tampoco nos encontraremos con las nieblas que lo envuelven. Seguramente, cuando la lluvia horizontal le regala agua a este rincón de El Hierro, el Árbol Garoé estará hermoso, sumido en una bruma misteriosa, haciendo que el lugar sea más mágico todavía.

El paisaje pintoresco de Las Rosas, San Andrés

Nos encantó la ruta en bicicleta por El Hierro

Descendemos ahora por caminos entre colinas, las bicicletas responden de maravilla en las subidas empinadas, es lo que tiene ir en bici eléctrica, no estamos acostumbrados a estas velocidades en subida, es realmente divertido. El paisaje es idílico. Muros bajos de piedra separan propiedades dedicadas a cultivos y pastos verdes cubiertos completamente de flores silvestres amarillas, violetas, y para completar el conjunto caballos blancos. Otro alto en el camino para disfrutar de esta belleza.

Nos dirigimos de nuevo hacia San Andrés. La tranquilidad en esta parte de la isla de El Hierro es, si cabe, mayor. Apenas se ve gente, recorremos los caminos, entre prados separados por muros de piedra, huertos sembrados. En seguida comenzamos a ver casas típicas herreñas, con una arquitectura sencilla de piedra. Algunas son casas rurales para alquilar, un buen lugar para pasar las vacaciones en El Hierro. Estamos en Las Rosas, un caserío que pertenece a San Andrés.

Desde este punto las vistas al mar son estupendas, y el día está tan claro que podemos ver la isla de La Gomera a lo lejos. Y por si olvidábamos que estábamos en una isla volcánica, en el paisaje pueden verse pequeños volcanes, aunque la primavera nos engañe y parezca que estamos en cualquier otro lugar, de tan cubierto de flores que se encuentra todo.

Panorámicas desde el Mirador de Isora

Panorámicas espectaculares desde el Mirador de Isora. Monumento natural de Las Playas

Nuestros amigos ciclistas nos tienen preparada una sorpresa. Nos dirigimos a toda velocidad hacia el mar, o eso parece. Sintiendo la brisa primaveral en la cara, disfrutando de nuestro velocípedo, cada uno metido en sus pensamientos. El azul del mar es intensísimo, nos dejamos llevar hacia él como si una fuerza extraordinaria nos obligase a no dejar de pedalear. Quizás es esa fuerza volcánica de la isla, el magnetismo de las entrañas de la tierra. Me quedo atrás contemplando desde la velocidad cómo la costa se recorta como si estuviera viéndola en un mapa. Mis compañeros se paran y se dirigen a una explanada, un cartel reza: Mirador de Isora, situado a 1050 metros de altitud, desde el que se puede contemplar la zona sureste de la isla.

Al parecer estamos en uno de esos fantásticos miradores de El Hierro. El primer día de nuestro viaje a la isla ya la vimos desde uno de los miradores más espectaculares: el Mirador de la Peña, hecho por César Manrique. Las vistas de la costa de El Golfo nos dejaron sin palabras. Poco a poco queremos recorrer todos los miradores de la isla.

Aparco la bici y me dirijo al Mirador de Isora que está formado por varias plataformas escalonadas. Desde la de arriba veo a mis compañeros en el de abajo y de telón de fondo un espectáculo: el Atlántico azulísimo, inmenso se torna verde casi cristalino en la orilla, ante él se levanta un inmenso acantilado de perfiles abruptos. Estamos mirando hacia el Monumento Natural de Las Playas, resultado de deslizamientos que se cree que ocurrió al mismo tiempo que el de El Golfo. Tiene forma de anfiteatro de 9 kilómetros de largo, y frente a las playas de cantos se encuentra el Roque de la Bonanza, uno de los símbolos de El Hierro. Y por una pequeña franja entre el mar y el acantilado pasa la carretera que termina en el Parador Nacional, más allá no hay carretera. Para llegar al sur de El Hierro, a la Restinga, hay que ir por el Pinar.

¡Qué belleza la bruma el el Mirador de Jinama, que nos deja ver El Golfo a ratos!

Al parecer tenemos suerte porque el día es fantástico, luminoso, y la lluvia horizontal todavía no ha hecho acto de presencia. Nos cuentan que muchas veces hay que esperar en el Mirador de Isora para poder admirar la belleza de Las Playas. Es lo que nos ocurrió a nosotros con el Mirador de Jinama, desde el que pudimos contemplar El Golfo a ratos, cuando la bruma nos dejaba. Aunque debo decir que también tiene su encanto ver como la lluvia horizontal juega en las alturas de El Hierro, regalándonos cuando le apetece fotografías de su geografía vertiginosa.

Las panorámicas espectaculares de Las Playas hacen que no queramos irnos del Mirador de Isora. Desde luego los miradores de El Hierro contribuyen a que el viajero se vaya con una idea precisa de la geografía, la geología y la extraordinaria belleza de la isla.

Bar El Pueblo en Isora

Al final conseguimos desprendernos del magnetismo del Mirador de Isora. Cogemos nuestras bicis y toca ir cuesta arriba, no podemos evitar poner el turbo, para una vez que manejamos unas bicis eléctricas…Nos dirigimos a Isora, una parada para tomar un café. El ambiente es bueno a esta hora del vermut, el sol anima a los lugareños a salir a la terraza. Nos llama la atención que en el bar hay una máquina expendedora de leche condensada, para hacer un “café leche y leche”, con leche y leche condensada, ¡toda una bomba!. Es tan típico tomarlo que hasta hay máquina para no perder tiempo. Y algunos prefieren el barraquito, con un chorrito de Licor 43 o aguardiente.

El pueblo de Isora es bonito, con sus casas encaladas y sus patios y huertos, y el día y la primavera todavía lo hacen más bonito. Esta zona de la isla es más apacible, si cabe, que la zona costera, pero su encanto es evidente.

Las casas tradicionales herreñas en el pueblo de Isora

Regresamos a San Andrés, donde habíamos comenzado, cerrando así el círculo de nuestra ruta en bici por El Hierro, bueno, un pedacito de él. Nos despedimos de nuestros guías hasta un próximo viaje a El Hierro, isla a la que no se puede más que regresar.

Visita al Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera

Retrocedemos a Isora para comer en el restaurante Goyo, y antes visitar el Centro de Interpretación de la Reserva de la Biosfera – que está al lado -, un lugar de los que están incluidos en el pasaporte de El Hierro, un carnet de visitas que vamos cubriendo a medida que viajamos por la isla.

El Centro de Interpretacion de la Reserva de la Biosfera está situado en el Antiguo Casino, una bonita casona. De hecho, en la parte baja hay una interesante exposición de los bailes en el casino.

En la planta superior hay cuatro espacios con información sobre la isla de El Hierro como Reserva de la Biosfera, los ecosistemas insulares, su origen volcánico, la sociedad y la cultura. Una exposición muy didáctica y útil, que nos ayuda a comprender mejor El Hierro. Nos interesa especialmente la parte en la que se habla de los proyectos de futuro, de la innovación tecnológica, la cultura del agua y del proyecto de la central hidroeólica. Paso previo a nuestra visita a Gorona del Viento. ¡Una visita muy instructiva, recomendable!

Gastronomía herreña en el Restaurante Casa Goyo

Restaurante Casa Goyo, una casa de comidas de toda la vida, donde degustar la gastronomía tradicional de El Hierro

Sabemos que no hemos hecho mucho ejercicio, con los motores el paseo en las bicis eléctricas por El Hierro fue coser y cantar. Además hemos parado en muchos sitios. Y claro, terminar en un restaurante de comida típica herreña, lo que significa contundente, no casa mucho con el deporte. Pero al fin y al cabo se trataba de dar un paseo y de visitar lugares, y la bici eléctrica es ideal para ese tipo de visitas.

Y como adoramos la gastronomía de las islas Canarias, entramos felices en Casa Goyo, una casa de comidas de las de antes, de las de siempre. En El Hierro todavía pueden encontrarse este tipo de restaurantes y es todo un placer para los sentidos, sobre todo para viajeros giroscópicos gastronómicos que somos.

Leyendo la carta salivamos: Asado negro, queso herreño a la plancha, garbansos con cochino, carne fiesta, croquetas caseras,…Desde luego ya sabemos que el queso herreño asado estará en nuestro menú, ¡lo adoramos!. Y basándonos en las recomendaciones de la simpática camarera – una venezolana afincada en El Hierro- para coronar el todo, postres caseros, de los que terminamos eligiendo uno muy denso de merengue y limón que parecía que no nos íbamos a comer, pero vaya si nos lo comimos.

Salimos felices de Casa Goyo. El día ha sido perfecto, la ruta en bici eléctrica por El Hierro nos llevó a descubrir el interior del sudeste, pueblos encantadores y panorámicas grandiosas desde el Mirador de Isora. Ahora los Alisios comienzan a recuperar su territorio, cubriendo la meseta de bruma, niebla y frío húmedo, la conocida lluvia horizontal. Misteriosa lo va envolviendo todo, y nos envuelve también a nosotros consiguiendo que apreciemos su belleza mágica.

Gastronomía de El Hierro, unos callos

Reservar una ruta en bicicleta eléctrica por El Hierro

Hacer una ruta en bicicleta eléctrica por El Hierro es una actividad ideal para hacer en familia, y para gente de todas las edades. No es necesario estar en buena forma, la bici lo hace casi todo. Escríbannos si desean reservar una ruta: info@elgiroscopo.es

Agradecimientos

Agradecemos a Turismo de El Hierro por apoyarnos en este fantástico viaje de prensa, a Yaneida Quintero González y a Olga Moles Méndez, técnicos de Turismo del Hierro. Magníficamente organizado por nuestro amigo Paolo Cossovel, guía y propietario de la empresa Atlantidea senderismo y excursiones – El Hierro, un ejemplo de turismo responsable.

Gracias, por supuesto, a Benjamin Schaulin, de VeloHierro y a Ralf Hoffmeister, de Excursiones Ralf, que nos llevaron a conocer este pedacito de la isla de El Hierro. ¡Ha sido un placer!. Gracias Benjamin por las estupendas fotografías que haces. Esperamos colaborar en el futuro con vosotros.

Con nuestras bicis Orbea en el Mirador donde está el Arbol sagrado de los herreños, el Arbol Garoé
Te ha gustado? Comparte este viaje !

Escribe un comentario!! (Vamos...es gratis y nos hace ilusión saber que te ha parecido.