La prisión de Crumlin Road Gaol en Belfast

Belfast y en general Irlanda del Norte fueron una gran sorpresa en nuestro viaje por el norte de la isla. Paisajes asombrosos, una costa indómita -donde lo mismo nos besaba el sol que nos barría el viento-, y una ciudad en otros tiempos industrial que se ha reconvertido en un ejemplo de modernidad y de transformación urbana sin perder su identidad. Después de pasear por el barrio de Queens y su universidad, o de movernos de mural en mural con la ruta en Black Cab, y por supuesto de visitar el Titanic Quarter donde se levantaron los colosos marítimos; nos quedaba un punto imprescindible en todo viaje a Belfast, la prisión de Crumlin Road Gaol.

Patio de la prisión de Crumlin Road Gaol
Patio de la prisión de Crumlin Road Gaol

El turismo carcelario lleva años emergiendo como una oportunidad de desarrollo y reutilización de viejas prisiones en desuso, y un homenaje a la memoria. Son muchos los países que en vez de tratar de esconder las miserias o penurias vividas puertas adentro, abren las puertas de las cárceles para que los visitantes puedan valorar la libertad. La Conciergerie en París, el presidio de la isla de Alcatraz en San Francisco, el sugerente Chateau de If en Marsella, o la Prisión de Pentridge en Victoria (Australia) se han convertido en auténticos reclamos turísticos, y poco a poco crece el número de espacios que podemos visitar. Nosotros hemos recorrido en nuestros viajes algunos, como el centro de tortura El-de Haus en Colonia empleado por las SS nazis, o The Old Town Jail (Stirling), pero la visita a la  prisión de Crumlin Road Gaol llena de congoja el alma.

Llegamos hasta sus puertas en la calle que da nombre a la prisión, donde el robusto edificio de estilo victoriano sirve para fines muy distintos a los de su origen. Es una zona Loyalist, es decir unionista a favor de la permanencia de Irlanda del Norte en Reino Unido, pero Crumlin Road fue el escenario de varios asesinatos y ataques por ambos lados durante los años de plomo. Un paseo por el barrio sirve para comprender el clima de tensión apenas ayer, cuando el odio estigmatizaba la vida de Belfast. Memoriales, paredes pintadas recordando trágicos episodios, pero también otros mensajes de esperanza, fraternidad y hermanamiento, son parte del paisaje de los barrios populares de la ciudad.

Historia de Crumlin Road Gaol

El mejor aniversario para una cárcel es que cierra sus puertas, y la prisión de Crumlin Road Gaol lo hizo en 1996, 150 años después de que empezase a alojar “huéspedes” en 1846. Es la única cárcel superviviente de la época victoriana (mediados del XIX) que aún existe en Irlanda del Norte.

Entrada a la prisión Crumlin Road Gaol
Entrada a la prisión Crumlin Road Gaol

La historia de la prisión Crumlin Road en Belfast se remonta a 1841, fecha en que fuera diseñada por Charles Lanyon, un afamado arquitecto e ingeniero  civil de la época.  Sus puertas abrieron por primera vez en 1846 y no fueron cerradas con fines carcelarios hasta el 31 de marzo de 1996. “The Crum”, apodo para designar la prisión se alzó siguiendo el proyecto de diseño radial empleado en muchas cárceles, que permitía tener un espacio central, The Circle, desde el que controlar las cuatro alas que parten de ese círculo. Este diseño fue copiado del ‘Sistema Celular Radial’ de Pentonville, un modelo reproducido en otras 54 prisiones.  Para darle robustez se empleó roca basáltica, con un coste de la época de 60.000 libras esterlinas.

La sección C de la prisión Crumlin Road en Belfast
La sección C de la prisión Crumlin Road en Belfast

La prisión contaba con lavandería una sastrería y una pequeña fábrica de botas y zapatos, donde los internos confeccionaban uniformes y calzado, tanto para los guardias como para los internos.

La cárcel fue construida para alojar entre 500 y 550 prisioneros de forma individual en cada celda, sometiéndolos a un confinamiento sin comunicación. En años posteriores hasta 3 presos podrían haber ocupado una sola celda, como fue el caso a principios de los años setenta.

En éste recinto se concentran 150 años de sufrimiento, horror, muerte, siento testigo también de nacimientos, matrimonios, tortura, fugas y revueltas. Asesinos, violadores, terroristas pero también sufragistas pasaron por sus celdas. Aquí nacieron niños y hasta se llevaron a cabo matrimonios, que contrastan con las ejecuciones, fugas, revueltas y huelgas de hambre.

En marzo de 1846, llegaron los primeros prisioneros, 106 prisioneros (hombres, mujeres y niños) que provenían de la cárcel del condado en Carrickfergus, algunos como previo paso a su exilio a los penales de Australia o Tasmania. Las mujeres permanecieron encerradas en la ala D, cerca del hospital y maternidad del presidio, aunque las sufragistas se alojaron en el ala A durante el período 1913-1914. En los primeros años de la cárcel, los niños también fueron encarcelados por robar alimentos o ropa en una ciudad donde abundaba la pobreza en los distritos de la clase trabajadora. Convivían con presos adultos hasta que en 1858 se decretó que los menores de 14 años no podían estar en la misma cárcel que los adultos.

Se dice que pese a su estrecha vigilancia, alguno de los intentos de fuga fructificó, entre ellos el primero en 1886. El 15 de enero de 1943, el Jefe de Estado Mayor del IRA y Otros tres prisioneros republicanos (incluido el republicano líder de Belfast Jimmy Steele), escaparon de la cárcel. La prisión de Crumlin Road evoca recuerdos del conflicto del norte de Irlanda -conocido como The Troubles, Los Problemas – especialmente después de la Guerra Civil irlandesa entre los favorables al acuerdo con Reino Unido -del que se había independizado Irlanda- y los contrarios que querían que Irlanda del Norte no permaneciese bajo dominio británico. También en las décadas de 1940 a 1950 muchos prisioneros que llegaron a la prisión estaban imputados por terrorismo del IRA y los Unionistas.

Durante los años más duro del conflicto irlandés, prisioneros del IRA y unionistas, ambos acusados de terrorismo, fueron encarcelados en The Crum. Esta situación de convivencia entre presos llevó a las autoridades carcelarias a crear “El Sistema Independiente” para separar los presos en función de su afiliación, evitando el contacto y así ajustes de cuentas dentro de la prisión.

En 2012 el espacio renovado volvió a abrirse al público, sirviendo de memoria viva de la historia de Belfast, pero dotada de nuevos equipamientos para eventos, conciertos y reuniones.

Visita a la prisión

El recorrido guiado nos lleva por el interior de la cárcel visitando la zona de recepción, calabozos, túnel, pasillo del gobernador y oficina, el “círculo” que conectaba las alas de las celdas, la sección C, la celda hombre condenado a muerte, la sala de ahorcamiento y el cementerio.

Cuando los prisioneros llegaban a Crumlin Road Gaol les esperaba la zona de recepción y no para darles la bienvenida precisamente. Despojados de su nombre e identidad, aquí solo eran números. Después de ficharlos se les duchaba y ya con el uniforme carcelario eran conducidos a la celda.

El túnel subterráneo conectaba la prisión con el juzgado situado al otro lado de la calle, también obra del arquitecto Charles Lanyon, en estado ruinoso tras su cierre en 1998 y posterior incendio en 2009. La ubicación frente a la prisión servía para evitar tanto las posibles fugas durante el traslado como los altercados al ser conducidos para su juicio. Construido entre 1849 y 1850, se estima que entre 1970 y 1996 más de 25 mil presos pasaron de un extremo a otro.

Túnel de la prisión e Crumlin Road en Belfast
Túnel de la prisión e Crumlin Road en Belfast

La sección C es uno de los pabellones donde estaban las celdas de los prisiones. Se ha rehabilitado para ofrecer de la forma más fidedigna, las condiciones de vida de los encarcelados. El recorrido permite conocer de forma cronológica el ámbito carcelario desde 1840. Una de las celdas es la del condenado a muerte, que una vez con el veredicto fatal, pasaba sus últimos días hasta la fecha de la ejecución. Al final de la Sección C, como si fuera el final del camino de la vida, se encuentra la celda de ahorcamiento, que sustituyó al patíbulo al aire libre en 1901, y que estuvo en funcionamiento hasta 1961.

En el patio se encuentra el cementerio, donde se enterraba a los ahorcados con una tumba solo marcada por un número en la pared del muro, y a la que nunca tenía acceso la familia del condenado. Diecisiete personas fueron colgadas, y quince de ellas permanecen aún aquí.  Thomas Pierrepoint fue durante muchos años el verdugo de Crumlin Road Gaol, conduciendo a seis presos a la horca. En 1973 la condena a muerte de un preso del IRA fue condonada ante la presión internacional y el clima de ebullición política en Irlanda.

Sala de la horca de la prisión de Crumlin Road Gaol en Belfast
Sala de la horca de la prisión de Crumlin Road Gaol en Belfast

Tours y visitas a la prisión de Crumlin Road Gaol en Belfast

La visita guiada a la prisión explica la historia de mujeres y niños retenidos dentro de sus muros, pasando por la segregación política de los presos republicanos y unionistas, y conocer por qué se tomó la decisión de cerrar la prisión. .

Crumlin Road Gaol está abierta los 7 días de la semana, durante todo el año (excepto el 12 de julio, 24, 25, 26 de diciembre y 1 de enero ). La primera visita guiada comienza a las 10:00 y la última es aproximadamente a las 16:30. Entradas disponibles en la taquilla de la cárcel de Crumlin Road

Hay tienda de regalos, restaurante y cafetería. El recorrido es accesible para sillas de ruedas (excepto el área del túnel y la celda), y hay estacionamiento gratuito. Como un guiño al mundo carcelario, en Crumlin Road Gaol se suceden eventos musicales como los tributos a los conciertos de Jhonny Cash y Elvis Presley que actuaron en cárceles.

Vídeo de la cárcel de Crumlin Road Gaol en Belfast

Mapa de la prisión de Crumlin Road Gaol en Belfast

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