Visita a la fábrica de cerveza artesanal Dolle Brouwers en Bélgica

Hoy en día nos resulta muy familiar e incluso de moda el consumo de cerveza artesanal, pero en 1980 cuando Dolle Brouwers empezó a embotellar cerveza con una producción pequeña, casi experimental, muchos lo tildaron de loco, y por ello le puso el nombre de Dolle Brouwers, (los «cerveceros locos» a su fábrica). Hoy en día es una de las cervezas artesanas más valoradas y su proyecto lleva más de 35 años consolidado, y sin invertir en marketing ni acudir a ferias.

Entrada a la fábrica de cervezas
Entrada a la fábrica de cervezas

La historia de Brouwerij de Dolle Brouwers viene de lejos, casi 200 años cuando el doctor Louis Nevejan fundó la cervecería en 1835, y a su muerte en 1882 la familia Costenoble, durante tres generaciones produjo cerveza en Esen. En 1980 Kris Herteleer que había ganado junto a su hermano Jo un concurso de cerveza artesanal en Bruselas, volvieron a abrir las puertas de la antigua fábrica con el nombre para honrar a la peña ciclista (De Dolle Trotters), deporte del que son apasionados.

Packs de Arabier preparadas para consumir
Packs de Arabier preparadas para consumir

En Brouwerij de Dolle Brouwers la variedad de cervezas no es muy amplia, pero cada una de ellas ofrece sabores versátiles a base de lúpulo Nugget de los campos de Popering, a unos 30 km de distancia y colindando con Francia. La Oerbier (Original) fue la primera cerveza en producirse y por eso lleva el logo del muñeco amarillo con el tridente. Producida al inicio de forma casera, sus 9% grados adquiridos en una fermeatación algo más lenta primero fuera  de la botella y luego en una segunda embotellada la otorgan fortaleza.

La Arabier es una Belgian Strong Ale con un 8% de graduación alcohólica, strong ale con mucho lúpulo. La Stille Nacht (Noche de Paz) tiene una graduación más alta, 12%, con sabores amargos y dulces que se mezclan dejando un regusto muy agradable, con color oscuro y toques afrutados, de modo que ideal para las fiestas navideñas.

La Extra Export Stout, cuya producción mira mucho al mercado estadounidense, algo más ácida que la stout normal. La Boskeun (conejo del bosque lo que se interpreta con su divertido logo) es una cerveza estacional, que se prepara para consumir durante la Pascua, mientras que la Dulle Teve (o Mad Bitch), fuerte y sabrosa, con sus 10% grados y su esencia de caramelo blanco.

Y finalmente la más novedosa, la Cosmos Porter, oscura ALE, que ganó el premio de los consumidores en la Fiesta de la Cerveza de Zythos, una de las más importantes de Bélgica.

Oerbir, presente en todos los rincones de Dolle Brouwers
Oerbir, presente en todos los rincones de Dolle Brouwers

En nuestro caso tuvimos la gran suerte de estar de viaje por Bélgica, recorriendo los puntos turísticos más emblemáticos como Brujas, Gent o Bruselas. Nuestro amigo Marco, italiano pero ya residente desde años en Bélgica nos había hablado de la pequeña fábrica y el domingo nos convenció para visitar Dolle Brouwers, en un pueblo llamado Esen, al noroeste del país en la región más occidental de Flandes, y casi dos horas de Bruselas.

A las dos del mediodía nos presentamos en la entrada para iniciar la visita, y junto a nosotros aparecieron dos parejas de Estados Unidos y otra de Japón que escondía una curiosa historia detrás…

Puntualmente de Dolle Brouwers abrió sus puertas y empezamos a charlar con Kris, alma y motor del proyecto. Mientras observábamos la decoración (hasta los baños tienen los dibujos de las cervezas), abrimos el libro de visitas y nos sorprendió ver una foto impresa de una pareja de novios japoneses que en su boda habían hecho la tarta nupcial con el logo de la cerveza. Nuestra primera impresión fue pensar que eran fanáticos de Dolle Brouwers, pero aún nos dejó más alucinados el hecho de que los japoneses que iban a hacer la visita  con nosotros empezaron a dar saltos al verse reconocidos en la foto. sin poder creerlo nos contaron casi entre lágrimas que eran ellos y que habían venido desde Japón expresamente para conocer la fábrica porque en dos meses abrían un bar en Tokio donde venderían las cervezas artesanas de Dolle Brouwers.

Nuestros amigos japoneses y distribuidores de las cervezas de Dolle Brouwers en Tokio
Nuestros amigos japoneses y distribuidores de las cervezas de Dolle Brouwers en Tokio

El propietario los reconoció y comenzamos a charlar todos animadamente sobre la curiosa coincidencia. Poco después nos contarían que una de las políticas entre fabricante y distribuidores era que al menos una vez al año vinieran a visitar la fábrica.

Durante la visita Kris nos fue mezclando datos sobre el proceso de fabricación, y la historia de las fábricas de cerveza belgas, que hasta principios del siglo XX proliferaron por toda Bélgica como la espuma -En 1906 llegó a haber 586 en la parte Occidental de Flandes, y ahora apenas hay 21-. De hecho Kris recibió hace años el «Martillo de Oro», un premio por la investigación que había llevado a cabo sobre las antiguas fábricas belgas.

Comprobando la evolución de la cerveza
Comprobando la evolución de la cerveza

Las instalaciones son tan auténticas y artesanales que podemos respirar el olor de la cerveza mientras se fermenta, y sentir, a diferencia de las gigantescas fábricas de las marcas más conocidas, como es el proceso auténtico de fabricación. Recorremos las salas donde se almacena el lúpulo, se mezcla y vemos los fermentadores, y las bañeras de cobre casi salidas de un museo donde se va gestando la cerveza sin procesos de pasteurización o filtrado, y  «al aire», sin cubrirse, al estilo tradicional.

Kris durante la visita de la fábrica
Kris durante la visita de la fábrica

Tras la visita pasamos al bar, donde pudimos charlar tranquilamente con Kris y Elsa, la mujer de Kris, y comenzar nuestra particular cata de cervezas, desde la Oerbier, la Arabier, hasta incluso tener la exclusiva de bebernos la primera cerveza de la «cosecha», una Boskeun que estaba bajo control de una máquina que mide la presión para ver la evolución de la fermentación y conocer cuando se puede comenzar a consumir.

Máquina que mide la presión de la cerveza para saber el momento en el que es apta para consumir
Máquina que mide la presión de la cerveza para saber el momento en el que es apta para consumir
Nos llevamos de recuerdo la "chapa" de la cerveza
Nos llevamos de recuerdo la «chapa» de la cerveza

Además, El Giróscopo Viajero tuvo la suerte de que al coincidir nuestra visita con la de los distribuidores japoneses, Kris y Elsa nos invitaron también a degustar una botella especial que sólo toman los amigos de la casa y que no se vende.

En Dolle Brouwers se mezclan los amantes de la cerveza llegados de todas partes del mundo, con la gente local que viene al bar a tomarse unas cervezas creándose un ambiente cordial en el que nos sentimos casi de la casa, especialmente tras la segunda cerveza. De la mano de Elsa, fueron cayendo las diferentes versiones de cerveza que producen, servidas por maestría mientras nos iba contando los años de su juventud que pasó en Lanzarote y donde conoció al artista Cesar Manrique.

Foto con Elsa mientras probábamos las diferentes cervezas artesanas de Dolle Brouwers
Foto con Elsa mientras probábamos las diferentes cervezas artesanas de Dolle Brouwers

Los detalles se cuidan en Dolle Brouwers, pero desde el inicio han seguido fieles a sus principios, y por ello la producción anual es limitada y se ha huido de la producción en masa de otras fábricas artesanas (algunas de ellas absorbidas por ofertas jugosas de las grandes empresas de la industria cervecera belga).

Los baños están decorados con los logos de las cervezas
Los baños están decorados con los logos de las cervezas

Y es que lucha de sus propietarios es por mantener un nivel alto de sabor al mismo tiempo que el proyecto de carácter local logra abrirse camino en mercados tan complicados como el estadounidense o el japonés, por no hablar del belga, donde la cantidad y calidad de cervezas implica producir un producto exigente.

Una rica Oerbier de Dolle Brouwers
Una rica Oerbier de Dolle Brouwers

Los fines de semana los propietarios ofrecen visitas guiadas (sábado en flamenco y domingo en inglés) por las humildes instalaciones de Dolle Brouwers, donde tanto si somos simples consumidores, como productores o distribuidores, podemos conocer desde dentro el proceso de fabricación.

Decoración del bar
Decoración del bar

Mapa de la Fábrica de De Dolle Brouwers

7 comentarios de “Visita a la fábrica de cerveza artesanal Dolle Brouwers en Bélgica

    1. Aitor Pedrueza

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      Gracias Antonio, bienvenido. Puedes seguirnos en las redes sociales para conocer novedades sobre nuestros destinos y artículos. Saludos

  1. Cerveza artesana con historia y encanto. Suena genial. Otro motivo más para perderse por Brujas y alrededores. Muchas gracias por compartir

    1. Aitor Pedrueza

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      Gracias Eduardo! Te lo recomendamos, la visita a la fábrica es realmente auténtica. Gracias por seguirnos.

  2. cervezas-artesanal

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    Me gustaría probar esa autentica cerveza artesanal, cuando vaya a Bélgica tratare de conseguirla y saborearla

  3. Matías Romero

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    Me encanta. Osea yo iría a cualquier fabrica de cerveza para ver en primera persona todo el proceso. Como amante de la cerveza, asistir a la de Dolle Brouwers es una fantasía.

    1. El Giróscopo Viajero

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      Hola Matías! Te lo recomendamos.Por cierto, si quieres hacer publicidad de tu web mejor nos contactas. No admitimos el linkbuilding 😉

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