Entrevista al antropólogo Francesc Bailón, especializado en la cultura inuit

Francesc Bailón Trueba es muchas cosas: antropólogo cultural, product manager de una agencia de viajes de aventura y expediciones, que organiza viajes culturales y antropológicos al Canadá, Groenlandia y Siberia; comisario de varias exposiciones dedicadas a las poblaciones del Ártico, profesor de la Fundació Arqueològica Clos – Museu Egipci, del centro cultural Arqueonet, de l’Escola d’Humanitats Artkhé y de las Aules d’Extensió Universitària per a la Gent Gran de Catalunya, y ha participado en numerosos reportajes en radio, prensa y televisión. Pero más allá del catálogo curricular encontramos a una persona con una conciencia inquebrantable. Su pasión y respeto por las poblaciones inuit podría parecer una obsesión, pero nada mejor que indagar en su pasado para conocer de donde le proviene.

Le conocimos hace años en una exposición en Barcelona sobre los duelos cantados en la cultura inuit, y desde entonces hemos seguido su rastro en la nieve. Aprovechando que nadie puede viajar en este “encierro”, hemos querido entrevistarle y conocer más sobre los inuit, y sobre sus viajes.

Entrevista

Giróscopo Viajero: ¿Llegar a ser una persona especializada en la cultura inuit, imaginamos que lleva tiempo y vocación no?

Francesc Bailón: Llevo desde 1997 dedicándome al estudio e investigación de este pueblo. Yo diría que no solo es tiempo y vocación lo que se necesita, sino también mucho esfuerzo, sacrificio y creer en uno mismo, sabiendo cuál es tu objetivo y seguir luchando a pesar de los obstáculos y barreras que puedes encontrarte en el camino. Y en este sentido es muy importante continuar siendo fiel a tus principios que deben ser inquebrantables. También es importante no acomodarte en lo que ya has hecho y seguir siempre trabajando, dando lo mejor de ti mismo. Y eso creo que es lo que he estado haciendo hasta ahora. No es nada fácil, pero pienso que si persigues tus sueños y crees en ellos, nada ni nadie te podrá parar.

Iceberg en el fiordo de Nagtivit. Groenlandia (2018)
Iceberg en el fiordo de Nagtivit. Groenlandia (2018)

Giróscopo Viajero: Hemos leído que una experiencia que te marcó fue hacer el servicio sustitutorio de la mili en el museo de Antropología de Barcelona. ¿De qué manera te empaparon las salas del museo?

Francesc Bailón: Poder trabajar en el Museo Etnológico de Barcelona me permitió acceder a muchas obras de la antropología clásica ya que me pasaba muchas horas allí trabajando en la biblioteca. Y precisamente fue aquí donde cambió mi vida como antropólogo para siempre. Una lectora me dejó un libro para que lo guardase y el título de la obra me llamó mucho la atención: Poesía y canto primitivo de Cécil Maurice Bowra. Me llevé el libro a casa y en él descubrí que los inuit antiguamente solucionaban sus propios conflictos internos, excepto el asesinato, improvisando canciones y poemas. Realmente esta costumbre me fascinó. Aprovechando que trabajaba en la biblioteca fui indagando sobre estos duelos cantados y fue así cuando un día de primavera de 1997 decidí dedicarme al estudio e investigación del pueblo inuit e ir en busca de estos poetas del Ártico. Siempre agradeceré a esta lectora que me dejará ese libro aunque nunca supe su nombre.

Giróscopo Viajero: ¿Tu labor como antropólogo no se circunscribe al Ártico no? Has estado conviviendo con lacandones (México), cakchiqueles (Guatemala), manggarai de Indonesia,  kazajos de Mongolia…entre otros. ¿Qué te ha sorprendido más de estas experiencias?

Francesc Bailón: Sin duda el denominador común de todas estas experiencias que me enriquecieron como persona fue convivir con pueblos que se habían adaptado a su medio, sin transformarlo ni modificarlo, extrayendo de su entorno, y de una forma sostenible, todo lo que necesitaban para vivir, y aprendiendo las señales que la naturaleza les daba. Creo que la oportunidad de conocer pueblos ancestrales como éstos te permiten conocer mejor cuáles son tus raíces y en lo que ahora te has acabado convirtiendo. Cuando convivo con etnias siempre realizo un viaje interior, es como una medicina que me ayuda a ser mejor persona.

Giróscopo Viajero: ¿Por qué pese a vuestro estudio e investigación de las comunidades indígenas del Ártico, siguen siendo casi tan desconocidos como los fondos de las Marianas?

Francesc Bailón: Pienso que durante muchos años, antropólogos, historiadores y exploradores se han dedicado a distorsionar la realidad cultural de estos pueblos, buscando siempre lo más atractivo y exótico y dejando de lado el estudio de aquellos elementos que han permitido a todas estas comunidades indígenas adaptarse a un entorno hostil, donde tan fácil es la muerte como difícil la vida. No es nada sencillo vivir en el Ártico y aún más en las condiciones que habitan algunos pueblos nativos, como el caso de los nenets de Siberia. Y en este sentido considero que es más interesante conocer esta adaptación, y todos los mecanismos derivados de ella, que simplemente recurrir a un tópico que ni caracteriza ni define lo que son estas comunidades indígenas.

Giróscopo Viajero: ¿Tienes contados tus viajes y expediciones al Ártico?

Francesc Bailón: Sí, los tengo contados porque cada viaje es una experiencia y un aprendizaje nuevos y porque lo considero un regalo que me da la vida. Las regiones polares las necesito como el aire que respiro. De momento llevo 36 expediciones al Ártico y espero poder realizar muchas más para seguir aprendiendo.

Giróscopo Viajero: Entonces, ¿serás como de la familia no?

Francesc Bailón: Sinceramente a lo largo de mis expediciones y en algunos proyectos que he llevado a cabo, los lazos familiares con los inuit se han ido reforzando. Siempre recordaré una vez que me dijeron “vosotros, los occidentales, venís y luego os marcháis pero nunca regresáis con nosotros”. Y eso es lo que hicieron y hacen muchos antropólogos. Pero yo no me considero como ellos. Por este motivo para mí es muy importante regresar cada año al Ártico porque allí tengo muchos amigos y gente que ya me considera como parte de su familia. La complicidad que me une a ellos es un valor que no tiene precio y que ido ganando con mis regresos.

Cazador Inguhuit del norte de Groenlandia (2004)
Cazador Inguhuit del norte de Groenlandia (2004)

Giróscopo Viajero: Desde las regiones árticas, ¿los inuit miran mucho hacia afuera, o es un microcosmos con preocupaciones mucho más mundanas?

Francesc Bailón: Está claro que por encima de todo lo que más les preocupa es lo que acontece en su territorio, ya que sus vidas están ligadas a su entorno natural y humano. Sin embargo, esto no significa que no miren más allá de su hábitat natural y que no estén informados. Sin ir más lejos, cuando empezamos a tener los primeros casos de contagio en España por el Covid-19, un amigo inuit de la costa este de Groenlandia me llamó para saber si yo y mi familia estábamos bien. Me preguntó cómo estaba la situación y que creía yo que podría suceder en un futuro.

Giróscopo Viajero: La idea de que iglús son la vivienda de los inuit es uno de los mayores tópicos sobre ellos. Pero, ¿en estos tiempos no dan ganas de quedarse un par de días para olvidar el ruido informativo que nos aturde cada…minuto?

Francesc Bailón: Efectivamente el tema de los iglús es uno de los tópicos referentes a este pueblo. Los inuit no son los creadores del iglú de nieve, fueron los dorset, un pueblo prehistórico que habitó en el Ártico hace ya casi 3.000 años, y además la mayoría de los inuit nunca vivió en estas casas tradicionales. Por otra parte, un iglú es el lugar perfecto para no oír nada de lo que sucede en el exterior. En el interior de un iglú no oyes lo que pasa fuera. Es una manera excelente de aislarse y desconectar y además 100% sostenible.

Cazadores en trineo de perros. Groenlandia (2013)
Cazadores en trineo de perros. Groenlandia (2013)

Giróscopo Viajero: Has participado en trabajos cinematográficos como Nadie quiere la noche (2015), de Isabel Coixet, en documentales como Deshielo junto a la actriz Leticia Dolera, o en en la serie documental Rituals (2018) de la BBC Natural History Unit de Tom Mustill. ¿El cine, es un buen vehículo para desmontar mitos?

Francesc Bailón: Sin duda el Séptimo Arte es una buena forma de dar a conocer la cultura inuit, desgraciadamente muchas películas y documentales no muestran la auténtica realidad de este pueblo y tienen tendencia a vivir de tópicos, lo que sin duda es una falta de respeto para esta cultura. Afortunadamente en los proyectos cinematográficos donde he tenido la oportunidad de colaborar, se ha respetado mucho mi trabajo, y ha permitido al público acercarse mucho más a la auténtica realidad de este pueblo.

Giróscopo Viajero: De tu viaje a Groenlandia en busca del último poeta del Ártico nació el libro ” Los poetas del Ártico. Historias de Groenlandia”. Cuéntanos cómo fue la experiencia.

Francesc Bailón: Cuando fui por primera vez a Groenlandia en 2002 me di cuenta que todo lo que había leído hasta entonces no tenía nada que ver con lo que estaba viendo y viviendo en esos momentos. Las obras que había leído previamente a mi viaje de Knud Rasmussen, Peter Freuchen, Jean Malaurie, entre otros, describían una sociedad inuit que ya no existía y que había desaparecido hacía al menos medio siglo. Obviamente estas personas habían vivido otra época y aunque sus textos me ayudaron y mucho a adaptarme a la vida en el Ártico, sentí la necesidad de dar a conocer al mundo cómo vivían actualmente los inuit. Mis dos primeras expediciones a Groenlandia, en busca de los poetas del Ártico fueron las más intensas por el desconocimiento real que tenía de los inuit. La experiencia fue positiva y negativa a la vez, me pasaron cosas buenas pero también cosas malas que me hicieron madurar como persona y me abrieron los ojos ante la realidad que tenía ante mí. Y aunque continué viajando al Ártico, sin duda los viajes que realicé en 2002 y 2004 al norte de Groenlandia me marcaron para siempre y me señalaron el camino a seguir. A veces pienso que si hubiera sabido antes lo que me sucedería durante estos dos primeros viajes a Groenlandia, y los problemas con los que me encontraría, quizá no los hubiera realizado en aquel momento, donde era una persona inexperta e ingenua en el Ártico. Después de tantos años viajando a las regiones polares me he dado cuenta que empecé por lo más difícil y por lo más auténtico, pero quizás si no lo hubiera hecho, ahora no estaría realizando esta entrevista. Sin duda mi primera obra, Los poetas del Ártico. Historias de Groenlandia reúne todos mis miedos y mis peores temores. Y en este sentido quería también transmitirlos a mis lectores, pues todo sueño implica un alto coste en la vida y por supuesto un sacrificio.

Duelo cantado con Anda Kuitse. Groenlandia (2015). Foto de Guille Cascante
Duelo cantado con Anda Kuitse. Groenlandia (2015). Foto de Guille Cascante

Giróscopo Viajero: ¿Mejor un duelo de poemas que de sables no? Además de que quizá el vencido en el duelo te podía salvar la vida en una tierra agreste el día de mañana…

Francesc Bailón: La verdad es que me fascinó el hecho de saber que existía un pueblo en el mundo que no resolvía sus conflictos con la violencia física sino con el ingenio de sus palabras. Cuando leí que los inuit afirmaban que la lengua era el único instrumento que se afila con su uso entendí que debíamos aprender y mucho de esta cultura, y sobre todo en los tiempos que corren. En 2013 tuve la oportunidad de conocer al último poeta del Ártico, Anda Kuitse. Dos años después Anda me hizo un duelo cantado, y en ese momento no solo cumplí un sueño de hacía casi 20 años sino que también entendí que hay otras formas y más pacíficas de solucionar un conflicto. Ojalá pudiéramos aprender todos de esta costumbre tan bonita y original.

Giróscopo Viajero: Hemos leído sobre la conciencia de la comunidad de los inuit. ¿Quizá deberíamos aprender algo sobre ellos en estas latitudes no?

Francesc Bailón: Los inuit siempre han pensado por el bien del grupo y nunca de forma individual ni egoísta. Este pueblo considera que la familia y la comunidad son básicas para su subsistencia. Por ese motivo se ayudan entre ellos y siempre tienden la mano al que está menos favorecido. Creo que esto es algo que se debería aplicar en la sociedad occidental. Este valor humano es una de las muchas cosas que se han perdido con la llegada de la industrialización y del la globalización. Una mirada a estas comunidades indígenas nos permite entender cuál eran nuestros orígenes y en lo que nos hemos convertido ahora.

Giróscopo Viajero: En su día iniciaste una campaña para que la Real Academia de la Lengua Española cambiase la denominación “esquimal” para referirse a los inuit. ¿Por qué es importante el cambio?

Francesc Bailón: En 1977, en la primera conferencia inuit circumpolar se decidió que debía eliminarse el término “esquimal” y solo usar la palabra “inuit” para referirse a este pueblo. El motivo es que para ellos el primer término es despectivo, además que significa “comedores de carne cruda” mientras que “inuit” es como siempre se han denominado así mismos y por definición significa “seres humanos”. Creo que es lamentable que se continúe utilizando un insulto cada vez que nos referimos a esta etnia, es una falta de respeto y creo que los miembros de la Real Academia de la Lengua Española deberían ser conscientes del agravio cultural que están cometiendo. Cada vez que veo esto en la RAE “Aviso: La palabra inuit no está en el Diccionario”, me duele en el alma porque ellos deberían ser los primeros en introducir este término, explicar que la palabra “esquimal” es peyorativa y de esta manera la información podría llegar al resto de la gente para que le dieran un buen uso. Pese a todo, yo seguiré explicando esta diferencia terminológica y defendiendo el derecho que tiene todo pueblo a ser respetado por su nombre y por su cultura.

Giróscopo Viajero: Tu has convivido con ellos de una forma muy lejana a lo que se podrían entender como unas vacaciones, con situaciones de riesgo en las que los vínculos se han estrechado.

Francesc Bailón: Si una cosa aprendí de mis primeras expediciones al Ártico es que la única manera de poder entender y conocer a los inuit era vivir con y para ellos no al margen de éstos. Los he acompañado a cazar, he pescado sobre el hielo, he conducido un trineo de perros y les he dado además de comer y puesto los arneses. He compartido alegrías, penas y preocupaciones. He asistido a un bautizo o a un cumpleaños o a un entierro. He vivido con ellos el día a día, y sufriendo las inclemencias del ambiente ártico e incluso he tenido accidentes que podrían haber sido casi mortales. Hasta en tres ocasiones los inuit me han salvado la vida y eso es algo que si no lo vives es difícil de explicar. En pocas palabras, he intentado integrarme a su mundo, en lo bueno y en lo malo, aunque siempre soy consciente que seguiré siendo un extranjero y nunca uno de ellos. Pero esto también es bonito porque demuestra que dos culturas completamente opuestas y distintas también pueden estar unidas por unos lazos de amistad.

Conduciendo un trineo de perros. Groenlandia (2019). Foto de Maria Jover
Conduciendo un trineo de perros. Groenlandia (2019). Foto de Maria Jover

Giróscopo Viajero: La lengua inuit se forma como el alemán o el euskera, con desinencias de sufijos. ¿Te desenvuelves bien?

Francesc Bailón: La verdad es que es una lengua sumamente complicada para mí. Yo hablo un poquito de kalaallisut (groenlandés) y algo menos de tunumiutut (dialecto de la costa este de Groenlandia). Sin embargo, cuando los inuit groenlandeses hablan muchas veces les entiendo. En pocas palabras, entiendo más que hablo su lengua. Siempre intentó esforzarme para dirigirme a ellos en su propio idioma, sé que es muy importante para los inuit y es una forma más de mostrar mi respeto y admiración por este pueblo.

Giróscopo Viajero: ¿De hecho la memoria es algo verdaderamente importante para ellos no? Por ejemplo al recién nacido le bautizan con el nombre del último fallecido en el pueblo.

Francesc Bailón: La memoria es un aspecto sumamente importante para este pueblo, tanto en el pasado como en el presente. Yo me atrevería a decir que esa memoria, y además transmitida de forma oral, continúa siendo vital para la realización de las actividades tradicionales de esta gente y para el mantenimiento de su cultura. Un claro ejemplo es el ritual de la eponímia. Los inuit antes de ser cristianos consideraban que el ser humano tenía dos almas, el alma del cuerpo y el alma del nombre. Cuando nacía un niño o una niña (la lengua de los inuit no tiene género) le ponían el nombre de la última persona fallecida en el pueblo, de esta manera el alma del nombre del difunto continuaba viva en el recién nacido, que además recibía las cualidades, las virtudes y defectos de esta persona fallecida. Con la llegada del Cristianismo se produjo un sincretismo religioso entre el chamanismo, animismo y la fe en Dios. Actualmente, en muchos cementerios inuit todavía podemos ver cruces anónimas, que no llevan nombre. El motivo es que continúan realizando el ritual de la eponímia y si un recién nacido recibe el nombre del difunto, ¿Qué sentido tiene poner su nombre en una tumba? la persona fallecida, de una forma u otra sigue viva en la memoria de la comunidad, a través de ese nombre que fue puesto a un niño o una niña.

Giróscopo Viajero: Volvemos a los mismo, el respeto por la memoria, y más en un pueblo que durante mucho tiempo solo podía contar con la transmisión oral para recordar.

Francesc Bailón: Hasta que los inuit no aprendieron a leer y escribir, y de eso hace ya mucho tiempo, la tradición oral era la base de su conocimiento. Las historias, cuentos, leyendas y mitos servían para mantener viva su cultura y tenían un carácter epistemológico. En cierta forma, esa tradición oral nunca se ha perdido y sigue siendo fundamental para la transmisión de los valores y las costumbres que caracterizan a esta gente.

Giróscopo Viajero: ¿Cuándo vuelves allí Francesc, en cuanto salgamos de esta locura del confinamiento?

Francesc Bailón: Pues sí, por culpa del COVID-19 no puede viajar a Siberia en marzo ni a Groenlandia en abril. Espero poder hacerlo a finales de agosto, ya que tengo previsto ir de nuevo a la costa este de Groenlandia con un grupo de viajeros. Pero ya veremos, las cosas están cambiando constantemente aunque la esperanza es lo último que se pierde.

Giróscopo Viajero: ¿Y mientras llegue ese momento?

Francesc Bailón: Uno de los proyectos en los que estoy inmerso y para ayudar y entretener a la gente en estos días de confinamiento, es escribir de vez en cuando en mi blog el relato del viaje polar más extraordinario de la historia. Se trata de una expedición ártica pura y dura de supervivencia escrito en estos momentos de supervivencia y confinamiento. Espero algún día convertirlo en novela y que quede así inmortalizado para siempre. Lo que sucedió hace casi 150 años puede servirnos ahora para cambiar el mundo, porque como dicen los inuit, no vale la pena preocuparse por aquello que no puedes cambiar. Pero ahora estamos ante un momento de posible cambio y está en nuestras manos decidir cuál es el futuro que queremos.

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2 comentarios de “Entrevista al antropólogo Francesc Bailón, especializado en la cultura inuit

  1. Me parece genial saber de otras culturas su ejemplo de vida , la adaptación al clima ,escuchar a la naturaleza vivir en conjunto gran ejemplo de vida .ser libre

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