Rute verde, rutas por la Subbética Cordobesa

El Rute más verde, senderos y rutas por la Subbética Cordobesa

El Rute más verde, senderos y rutas por la Subbética Cordobesa

La ciudad de Rute es la más industrial y manufacturera de toda la comarca de la Subbética, junto a su vecina Lucena. En nuestra Guía de la Andalucía Insólita y en un artículo previo, mostramos esa parte de este pueblo cordobés. En Rute se producen excelentes anisados, galletas, alfajores, chocolate, los excelsos piononos, jamones… Una ciudad pequeña, un pueblo grande con emprendedores y artistas que nos sorprendió tanto en nuestra primera visita. Sin embargo, como no podía ser de otra manera, Rute tiene otra cara, una cara mucho más verde y natural, no en vano forma parte del Geoparque y Parque Natural de las Sierras Subbéticas.

El paisaje impresionante que se contempla desde algunas rutas de senderismo en Rute

La Subbética se posiciona en el nuevo turismo como un destino de naturaleza, de cultura, de relajación y reencuentro con los espacios abiertos. Rute es otro excelente campamento base desde el que se pueden organizar unas vacaciones de senderismo, de observación de aves o de estrellas, de deporte o de relax en la Subbética Cordobesa. La imagen más conocida en Andalucía de Rute, se vincula al anís y las manufacturas de galletas, dulces o los riquísimos jamones. Pero Rute, y los pueblos vecinos, poseen sendas, monumentos arqueológicos e históricos, bosques y árboles singulares, así como asociaciones que defienden a los animales y el medio ambiente.

En este artículo exploraremos las posibilidades turísticas del Rute verde, una nueva sorpresa en esta Andalucía singular que tanto ofrece al resto de España y a Europa.

Senderismo en Rute.

Rute Viejo

Rute se encuentra al suroeste del parque Natural y Geoparque de las Sierras Subbéticas, a un paso de la autovía A-45 que une Córdoba con Málaga. A una hora del aeropuerto de Málaga y de la Mezquita de Córdoba, Rute es un lugar perfecto para conocer todo el centro de Andalucía.

Desde Sierra Alta en Rute se ve el Embalse de Iznájar

Como decíamos, el senderismo se encuentra entre sus elementos de interés. A espaldas de Rute comienza el Parque Natural y el Geoparque de las Sierras Subbéticas, y los senderos que se internan en él. Desde Rute se pueden culminar los principales picos de la Subbética. Son rutas de más de 8 horas, que recorren la Horconera, el Pico Bermejo y la propia Tiñosa que culmina a 1570 metros de altura. No obstante, hoy les hablaremos de una ruta más corta y asequible, que se puede realizar comenzando desde el mismo centro del pueblo.

Ruta de Sierra Alta.

La belleza de Sierra Alta, el ascenso y el descenso hacia Rute

El objetivo es la Sierra Alta en Rute, una cresta caliza que permite una vista despejada de buena parte de la comarca. Además de dominar toda la zona sur del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, desde el Pico de Sierra Alta se podrá contemplar el embalse de Iznajar. Y con tiempo despejado, que es casi siempre, la mismísima Sierra Nevada Granadina.

Inicio y recomendaciones.

La Torre del Canuto y las vistas del Embalse de Iznájar. Y más arriba, las sierras

Comenzamos la ruta con los aromas del anís. El Parque del Fresno, en Rute es el punto de partida, junto a la fábrica de anís Machaquito y al Museo del Anís de Anselmo Córdoba. Muy cerca, su Patio con Duende anima Rute, y también muy cerca, el Museo del Jamón nos puede inspirar delicias para la vuelta, tras el ejercicio.

Es una ruta asequible si se está en buena forma física y acostumbrado a andar. Hay cuestas y piedra suelta, por lo que no se recomienda si no se tiene costumbre de hacer senderismo. Sin embargo, cualquier deportista amateur o caminante la hará sin dificultad.

Dependiendo de la estación se recomienda comenzar la ruta por la mañana, ya que el sol puede calentar en exceso a los senderistas. Salimos a unos 700 metros de altura para recorrer unos 9 kilómetros en un recorrido que puede ser lineal o circular, en parte. Nos dirigimos hacia la Torre Canuto, una torre vigía de origen árabe, un elemento muy común en toda la antigua frontera entre el Reino de Castilla y el de Granada.

Ascenso por el pinar.

Ruta a Sierra Alta, Rute

Rápidamente nos internamos en las primeras estribaciones de este reborde sureño de la Subbética. La primera parte del recorrido, en dirección norte, bordea un pinar cuya sombra se agradece. Se pasa al lado del refugio de la Asociación en Defensa del Burro de Rute (ADEBO), del que hablaremos después. Muy pronto dejaremos este sendero que nos llevaría hasta Priego de Córdoba y que va a formar parte de la Ruta Subbéticana, un recorrido senderista que va a recorrer toda la Subbética. Giramos hacia el este y comenzamos a ascender una de las partes más empinadas del recorrido. No es demasiado larga, pero nos hace ganar mucha altura y llegar a la Torre vigía de Canuto. Actualmente se está restaurando, y como se puede imaginar, desde este punto se goza de increíbles vistas en dirección este, sur y oeste.

Torre vigía del Canuto

Una breve pausa para hidratarnos un poco y seguimos por una pista forestal que desciende un poco antes de que tomemos un sendero a la izquierda, en dirección a Sierra Alta. Según vamos ascendiendo hemos dejado atrás el pinar primero, los acebuches y encinas después. La vegetación se hace más rala y la vista se despeja. Ya bordeando la cresta vemos el otro lado de la Sierra Alta, el que mira hacia el centro del Geoparque, hacía el Poblado de El Algar, hacía Lucena y Cabra.

Junto al punto geodésico que marca la altitud máxima de la Sierra Alta,1.326 metros encontramos un pequeño refugio tradicional de pastor. Circular, hecho con piedra sin argamasa y recubierto con un techo de leña, que aún se usa en caso de necesidad.

La Torre del Canuto y las vistas del Embalse de Iznájar. Y más arriba, las sierras

Hemos ganado más de 600 metros de altitud y contemplamos todo el centro del Parque Natural. La hoya en forma de mini circo glaciar de la Horconera, el Pico Bermejo y La Tiñosa, la cumbre de toda la provincia de Córdoba. Desde la cresta se puede ver Sierra Nevada con el Veleta y el Mulhacén, a nada que el día sea un poco claro.

Para el descenso podemos volver por el mismo camino, pero si tenemos tiempo y nos animamos, se puede seguir por la cresta de la sierra en dirección de Rute. De hacerlo así utilizamos el sendero que recorre la cresta y que desciende poco a poco hacía el último espolón de la Sierra, ya casi encima de Rute. Allí se encuentra un puesto de observación contra incendios. La Torre Vigía y Rute se encuentran bajo nosotros. Por otro sendero empinado bajamos hasta las antenas que encontramos al comienzo, junto a la Torre Vigía de Canuto. Otro descenso y ya volvemos a Rute, dispuestos a tomar un refrigerio comer en alguno de los buenos restaurantes ruteños.

De ruta en Rute. Descubriendo Rute Viejo.

Descubriendo Rute Viejo, el paisaje es magnífico, con las sierras de la Subbética

Otra de las rutas asequibles y animadas es la que permite descubrir el Rute Viejo. Esta es más suave y casi todo el mundo puede hacerla, siempre que esté acostumbrado a andar. Tiene mucho menos desnivel y el tiempo que necesitemos dependerá de las paradas y las fotos que hagamos.

Contemplando el paisaje de las Sierras Subbéticas desde Rute Viejo

El objetivo es redescubrir el Rute Viejo, la antigua fortaleza y poblado árabe que vigilaba el flanco norte de la Sierra Alta durante los siglos en los que la zona fue frontera entre Castilla y Granada. Rute Viejo fue el origen del actual Rute. Fue erigida por los nazaríes a comienzos del siglo XIII para defender su frontera norte y el camino a Granada. Conquistada y vuelta a conquistar varias veces, por los dos contendientes, sería Juan II de Castilla el que la tome definitivamente en 1433. La fortaleza está situada en un lugar escarpado y con difícil abastecimiento de agua. Por ello, cuando la frontera desapareció tras la conquista de Granada, el viejo Rute se abandonó definitivamente a principios del siglo XVI. El actual Rute se trasladó a 3 kilómetros al sur hacia una zona más accesible y adaptada a los nuevos tiempos de paz.

Magnífico paisaje de olivares desde los senderos de Rute

Para llegar a Rute Viejo se sale del mismo punto de partida, recorreremos el mismo pinar de la ruta anterior. Pero continuaremos en dirección norte para descubrir unas estructuras de piedra semi excavadas donde se fabricaba la cal, quemando la piedra caliza. Llamados caleras o caleros, eran esenciales para obtener la cal viva con la que blanquear las viviendas. Siguiendo el sendero dejamos a nuestra izquierda, hacia el oeste, el Club de Tenis y el Área Recreativa de Sierra Alta. Hasta ese punto también se puede llegar en coche y desde allí ascender por un sendero hacía el Pinar y ahorrarse una parte del recorrido.

Los caleros de camino a Rute Viejo
Espectacular paisaje de las sierras

Desde los caleros apenas hay un kilómetro hasta las ruinas, por un sendero a veces con bastante maleza. La ruta no es dura, y el peor enemigo puede ser el sol y el calor, si escogemos más la época y la hora del día. El paisaje es típico de Subbética Cordobesa con las plantaciones de olivos, donde cada vez más, escasean desgraciadamente los olivos centenarios de montaña. Los del tipo picudo cuyo AOVE es de extrema calidad se arrancan, y se plantan otros más productivos a corto plazo pero menos adaptados y que producen un aceite menos rico y valioso. Hay también acebuches, -el olivo silvestre-, algunas encinas y arbustos de garriga que van sucediéndose a medida que unos se secan y otros proliferan. Hay más flores en primavera, y más frutos cuando los almendros o las higueras silvestres ofrecen sus recompensas. Amapolas, retamas, y el pinar allá acercándose a las alturas de Sierra Alta.

Entrando en Rute Viejo.

Rute Viejo

El Rute Viejo se emplaza a más de 800 metros de altura, en un reborde del norte de la Sierra Alta. Una parte de la fortaleza se defiende por un alto acantilado, mientras que en la más accesible se levantaron altos muros y torres. Aún se pueden ver unos 240 metros de muralla y dos torres circulares con cinco metros de altura. Es posible que buena parte de los lienzos que aún se pueden contemplar, provengan de modificaciones y refuerzo efectuados tras la última conquista castellana. Se puede entrar en el recinto por alguna de las aperturas de la muralla rota.

El yacimiento aún necesita ser excavado y restaurado para que el visitante pueda comprender bien la disposición de los elementos defensivos y la estructura de la fortaleza. Sin embargo, la visita merece mucho la pena porque se entiende perfectamente el porqué de la elección del lugar. La Tiñosa, el Pico Bermejo y Horconera se ven desde Rute Viejo, así como Los Villares y el castillo del Poblado del Algar que ya pertenece a Carcabuey. Todo el corazón de la Subbética se vislumbra, y toda la llanura hacia Lucena, hacia Cabra y más allá hacia el Genil y Córdoba. Una llanura blanca cuando el sol la tuesta. Una llanura viva y verde cuando el mismo sol la dora con matices oblicuos de atardecer y el verde oliva de su mar se despeja y predomina.

El maravilloso paisaje de olivares y sierras del que se puede disfrutar en las rutas de senderismo de Rute

Una vez restaurado y estudiada la Fortaleza de Rute se convertirá en otro aliciente de este pueblo rico. Una puerta más hacía las rutas que recorren ese privilegio que es la Sierra Subbética, su Geoparque y su Parque Natural.

La encina milenaria de Llanos de Don Juan.

La encina milenaria de Llanos de Don Juan

Este árbol sorprendente y maravilloso se encuentra en los Llanos de Don Juan, pedanía vecina a Rute. Se llega por una pista forestal entre milles de olivos. El mar de olivos que la rodea es una muestra de la humanización del territorio. El paisaje original debió ser mucho más complejo, con acebuches, el ancestro salvaje del olivo, pero también con muchas encinas, zonas de dehesa y de humedal junto a los arroyos. Esta encina milenaria es un reducto de aquel encinar magnífico que debió ser parte del proteico bosque que cubría toda la Península.

La La encina milenaria de Llanos de Don Juan es enorme

Milenaria es un apodo cariñoso con el que ensalzar y resaltar su figura majestuosa, pero en realidad no debe tener más de cinco siglos de existencia. ¡Quién llegará a tales longevidades! ¡Quien pudiera recordar alegrías y misterios durante tanto tiempo! Puede que esta grandiosa encina, que es más un bosque que un árbol, no esté tan contenta. Ella ha visto también todas las desgracias y pesares de las gentes que han vivido y sufrido por estas tierras. Por suerte para ella, ha sobrevivido a desmanes y quemas, a talas y enfermedades.

Impresiona tocarla, sentir la encina milenaria de Llanos de Don Juan

Es una superviviente gigantesca que apoya sus ramas en la tierra cordobesa como si fueran fuertes brazos que sostienen su inmensa copa. Si el tronco es gigante, más gigantesca es la arboladura. Al principio pensábamos que se trataba de varios ejemplares. Pero una vez se penetra bajo su manto protector, donde el sol ya no aprieta y un cierto frescor acompaña una hipotética siesta, nos damos cuenta de que se trata de un solo ejemplar de encina, chaparra, carrasco o en su nombre científico Quercus Ilex.

La encina milenaria de Rute nos envuelve con su abrazo acogedor
Detalle de las hojas de la encina de Rute

La copa es grandiosa midiendo casi 30 metros de anchura, 29×21 metros y cubre unos 600m2 de extensión, invadiendo el espacio de los olivos más cercanos. El diámetro del tronco es de 6,4 metros en la base y cuatro metros y medio en la cruz, de donde parten sus primeros brazos colosales. A pesar de su edad, es joven, con lo que se le auguran muchos siglos de existencia si la cuidamos un poquito. Monumento natural declarado a nivel regional, sería interesante si se incluyese en la lista de árboles singulares protegidos a nivel español y europeo. Esto reforzaría su protección pero también su fama atrayendo a más personas para que la descubrieran y gozasen de su presencia.

La República de los Burros.

La República de los burros de Rute

En este viaje por el Rute aún más insólito no podemos dejar de hablar de “República Borriquera Anarcopoética” ese invento y ese proyecto tan colosal como los brazos de la encina milenaria. Labor hercúlea de Pascual Rovira, el presidente de la Asociación en Defensa del Burro (ADEBO) que ha conseguido poner al burro y a Rute en boca de famosos, de la realeza, modistos, ecologistas y ciudadanos. Un proyecto de protección de este animal doméstico, esencial durante siglos para el transporte y la economía de todo el planeta. Un animal que ha perdido presencia y que se encuentra en peligro casi de extinción en casi toda Europa. Pascual Rovira homenajea el esfuerzo de los ancestros del más de centenar de burros de todos los tipos, razas, colores y proveniencias de su Santuario. Porque la reserva de Rute es un refugio de animales sin importar su raza ni su pedigrí, aquí caben todos, excelente ejemplo que deberíamos comprender y compartir en España, en Europa y en todo el Mundo.

Los burros de “República Borriquera Anarcopoética” no trabajan ni pasean a turistas, pastan, rebuznan y coquetean con los visitantes, viendo el tiempo pasar. Para ellos la vida es un lujo, tranquilos, alimentados y amados. Para los miembros de ADEBO la situación es más complicada ya que se financia casi totalmente por las aportaciones desinteresadas de sus miembros. Pascual Rovira ha conseguido apoyos tan increíbles como los de Camilo José Cela, Rafael Alberti, José Saramago, Antonio Gala, La Fura dels Baus, Agatha Ruíz de la Prada, Medina Azahara y por supuesto los descendientes de otro premio Nobel, Juan Ramón Jimenez. También políticos, periodistas y la Casa Real española han apoyado a la fundación sobre todo de la mano de la reina Sofía.

Refugio de animales y centro de concienciación natural.

Refugio de burros en Rute

Otros inquilinos de este santuario que veremos mientras ascendemos Sierra Alta o nos encaminamos al Rute Viejo, son muchos gatos, cabras y “Dior”, un cerdo de más de 300 kilos que con sus poderosas mandíbulas gruñe amistosamente mientras no deja de comer.

La idea de proteger al burro comenzó con un pequeño refugio y la cabezonería de Pascual Rovira allá por 1989. Su amistad con personajes tan diversos como Albertí, Cela, Saramago, Jesus Quintero o Carlos Herrera, Fidel Castro o la reina Sofía muestra como el ecologismo y la defensa de la naturaleza son una ideología transversal. Necesaria y básica, sobre todo,  para nuestra supervivencia como especie.

Desde la independencia como asociación, Adebo trabaja también en la concienciación y el respeto del burro, animal que tanto ha ayudado a los hombres. En tiempos normales cientos de niños de toda la comarca visitan las instalaciones y aprenden a convivir con este animal con carácter, pero amistoso y cariñoso. La situación actual con las restricciones por la Pandemia han limitado los ingresos de la asociación que depende aún más de las donaciones de sus socios. Así pues la visita del santuario del burro de Rute ayudará a continuar con esta magnífica labor y a recordar que los animales que tanto nos han ayudado, ahora dependen de nosotros.

Rute, sorpresa tras sorpresa, les espera.

La asombrosa y cautivadora encina milenaria de los Llanos de San Juan, a un paso de Rute

Esperamos que este breve recorrido por el Rute menos conocido, el Rute verde, montañoso, histórico y de los animales les haya servido para convencerle más aún de que la Subbética y toda Andalucía rezuman de lugares insólitos. Ahora sólo queda que sus pasos hollen estas tierras tan caminadas y que sus vivencias, alegrías y sueños se unan a los de todos los que por ellas pasaron.

Pará más información visite la página de la Oficina de Turismo de Rute, usando el enlace que les dejamos abajo.

Página de la Oficina de Turismo de Rute

Más sobre Rute, Tierra de Anís y Dulces en la Subbética Cordobesa.

Guía gratuita de la Andalucía Insólita.

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