Ruta gastronómica por el Gers, tierra del Armagnac y del foie gras

Degustar los platos del Gers sin prisa, con delectación

Les invitamos a una ruta gastronómica y enológica por el Gers, una provincia del suroeste de Francia que se muestra discreta entre lugares conocidos como las Landas, el País Vasco francés, Burdeos y Toulouse. Sin embargo, todo el mundo ha oido hablar del foie gras, del Armagnac y, por supuesto, de D’Artagnan. El Gers es la tierra del más célebre mosquetero, de bastidas y ciudadelas sensacionales, de ciudades de arte e historia, como su capital Auch, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Pero también es tierra de un rico patrimonio natural y gastronómico. 

Viajar por el Gers es atravesar paisajes de colinas, viñedos y campos de cereales – algunos dicen que esta pequeña provincia del sur de Francia es la Toscana francesa -. En esos viñedos crecen las uvas que producen los tres emblemas de la Gascuña: el Armagnac, esa sorprendente aguardiente llamada Floc de Gascogne y los vinos gascones y sus numerosas denominaciones de origen. Pero también vinos antiguos procedentes de cepas prefiloxéricas que sobrevivieron en las tierras arenosas del Gers, sabores de antaño que ya solo se pueden probar en Macaronesia. 

Sabores del Gers

Acompáñennos a este road trip por las carreteras del Gers, en un viaje donde podamos perder la noción del tiempo, donde todo pasa despacio, buscando lugares donde detenerse para admirar el rico patrimonio monumental y la belleza de los paisajes. Pero también para perderse en los mercados de productores locales en busca de miel, de foie gras, de quesos o de Armagnac. Sentirse como un habitante más e impregnarse del buen ambiente, de las terrazas ya concurridas en esta primavera luminosa. 

Y en este viaje gastronómico por el Gers, pararemos en fantásticos restaurantes de provincia donde se elaboran platos de la cocina gascona. Los degustaremos sin prisa, saboreándolos, jugando a descubrir su ingredientes. Una ruta gastronómica y enológica que se prolongará en los inolvidables alojamientos del Gers, casas rurales (o gîtes) y B&B (o chambres d’hôtes) donde los anfitriones ofrecen al viajero la posibilidad de degustar delicias locales en las tables d’hôtes. Un concepto del todo interesante que incluye alojamiento y una cena compartiendo mesa con los dueños del alojamiento y quizás otros inquilinos. Esta opción es sin duda la mejor, ya que el encuentro gastronómico se convierte en un momento de compartir con la gente del lugar a la que nos une mucho más que el simple viaje. 

Si  les gusta el turismo slow, el Gers le invita a ese viaje apacible por un mundo de sabores y olores que permanecerán una vez se termine y despertarán tiempo después recuerdos de las tierras de Gascuña.

Tres emblemas del Gers: el Armagnac, el Floc y los vinos de Gascuña

El Armagnac, uno de los emblemas del Gers

El Gers es una tierra de vinos con una larga historia, anterior a la época galo-romana, y los viñedos cubren en la actualidad casi la totalidad del territorio. La diversidad y la riqueza de los vinos de Gascuña se debe a la calidad de la tierra, la generosidad del clima y al saber hacer de los viticultores. Aunque el producto más célebre de Gascuña es el Armagnac, el aguardiente de los Príncipes, considerada como el aguardiente más antigua de Francia.

Pero junto al Armagnac, hay otros dos productos vinícolas emblemáticos del Gers: el aperitivo Floc de Gascuña y los vinos Côtes de Gascuña, Saint Mont y Madiran y Pacherenc du Vic-Bilh. Para conocer estos productos nos acercamos a un célebre viñedo del Gers: el Domaine Bilé, situado en la localidad de Bassoues, donde la familia Della Vedove cultiva viñas desde 1968 y fabrica Armagnac, Floc y vinos Côtes de Gascogne con que han recibido varios premios. 

El Floc, aguardiente del Gers

Enamorados de los vinos como somos, siempre buscamos adentrarnos en los viñedos de los lugares a los que nos llevan nuestros viajes. Así caímos rendidos ante los vinos de Tenerife, los vinos de la Gomera, y aquí en Francia, de los vinos de Fronton o de los vinos de Bergerac. A lo largo de nuestras rutas vinícolas hemos afianzado nuestra idea de que hay vinos de calidad fuera de las grandes denominaciones de origen.

Los vinos de Gascuña son uno de esos casos. Probamos los vinos del Domaine du Bilé el primer día de nuestro viaje por el Gers, en uno de esos alojamientos con encanto, el Domaine au Perisson. El frescor de los blancos, la personalidad de los tintos, y la sorpresa del Floc, un aperitivo dulce y sensual, quizás demasiado dulce para nosotros, ya que preferimos la rotundidad del Armagnac, el cual degustaremos varias veces más a lo largo del viaje coronando copiosas comidas. 

Una rápida lección de Armagnac y de vinos gascones en el Domaine Bilé nos sirve como introducción a otra zona vinícola de Francia. Y un viaje al Gers incluye necesariamente un viaje a sus vinos, aperitivos y digestivos.

Cepas prefiloxéricas en el Gers
Cepas prefiloxéricas en el Gers

Si los vinos del Gers nos dejaron con buen sabor de boca, la gran sorpresa fue encontrarnos con cepas prefiloxéricas. Ya saben, esas vides que resistieron a una enfermedad, la filoxera, que acabó con las viñas de Europa a finales del siglo XIX. Pensábamos que las cepas filoxéricas solo existían en las islas Canarias, Madeira, Azores y Cabo Verde. Pero resulta que en la zona del Armagnac, en pleno corazón de la Denominación de Origen Saint Mont, se encuentra una parcela de viña que reúne características excepcionales. 

Visitamos la Viña de Sarragachies en compañía de Eric Fitan, presidente de la D.O. Saint Mont, una pequeña parcela con más de dos siglos, que mira al paisaje de colinas del Gers. Todavía la tarde es luminosa aunque la luz baja se proyecta en las hojas verdes de las viñas que cubren de color este lugar que es testigo único de una viticultura de antaño. Eric Fitan nos revela entre las vides los secretos de por qué han sobrevivido estas cepas a la filoxera. Al parecer, está por un lado la naturaleza particular de este suelo, especialmente arenoso, lo que permitió esa resistencia a la filoxera. Pero también los cuidados de su dueño René Péderbernade y su familia que protegieron estas viñas sin saber que poseían un sitio excepcional por su biodiversidad vinícola relevante con más de 20 cepas locales, de las cuales 7 todavía no han sido identificadas en la actualidad. 

Denominación de Origen Saint Mont

Al mismo tiempo, la familia Péderbernade estaba perpetuando métodos de cultivo ancestrales, desaparecidos hoy, como la plantación en pies dobles dispuestos en cuadrado. Por sus características, la viña de Sarragachies fue inscrita en los Monumentos Históricos de Francia. Y, aunque algunas de las viñas ya son demasiado antiguas para ser cosechadas, otras no lo son, y al parecer dan una uva que produce un vino delicioso. Por supuesto, se han plantado pies a partir de estas cepas, por lo que estas variedades antiguas se han perpetuado de algún modo. 

Terminamos la visita de la Viña de Sarragachies, propiedad ahora de Isabelle Péderbernade, que tiene una maison d’hôtes al lado y también cultiva el azafrán. Y en todo momento hemos disfrutado con la sensación de haber estado en un lugar extraordinario. En la próxima visita al Gers, esperamos poder probar esos vinos de cepas prefiloxéricas.

Cervezas artesanales en el Gers. Cervecera Jean Brasse

En este viaje por el Gers descubrimos otro proyecto local interesante, realizado con pasión como todos los que descubrimos en la provincia. Una cervecera artesanal y ecológica desarrollada por Alexis, maestro cervecero, y Charlotte, que ha trabajado siempre en el campo de la ecología y del desarrollo sostenible. 

Cervezas artesanales en el Gers. Cervecera Jean Brasse

En nuestros viajes solemos visitar cerveceras, y últimamente más todavía con el desarrollo de la nueva guía de cervezas hermana de El Giróscopo Viajero: Beers & Trips, surgida a raíz del boom de las cervezas artesanales. También en el Gers se están recuperando esos viejos métodos para producir nuevos sabores de cervezas que conquistarán al viajero tanto como los vinos gascones. Nuestra visita a la cervecera Jean Brasse, situada en Gimont, entre Toulouse y Auch, es un viaje al proceso de fabricación de unas cervezas artesanales que, además, intentan reducir el impacto sobre el medio ambiente. Lo hacen ahorrando energía y agua, y utilizando materias primas locales, toda una filosofía eco-responsable que hace todavía más interesante el proyecto.

En el momento de la degustación de las cervezas artesanales apreciamos todo el trabajo que hay detrás de estas. La intensidad de los sabores de las cervezas rubias, tostadas, blancas y negras, se suman a la variedad de sabores que nos invaden en este viaje gastronómico por el Gers.

Dejaremos para la próxima vez el taller para aprender a fabricar nuestra propia cerveza que ofrecen en Jean Brasse, donde uno se convierte en maestro cervecero por un día y aprende las reglas del arte del mundo de la cerveza. 

Por cierto, decir que el nombre de las cervezas es un bonito juego de palabras en francés: “Je brasse” significa “elaboro cerveza”, y “j’embrasse”: “abrazo, beso”. La guinda perfecta a un proyecto encantador.

Pasión por la Apicultura en el Gers
El Pain d’Epices, hecho con miel, pura delicia

Otro proyecto apasionante que descubrimos en el Gers es el de los apicultores Paul y Caroline Peigner y su Domaine apicole du Pillardon, situado en Bassoues, donde elaboran miel y pain d’épices desde hace años.

Los campos del Gers son ideales para elaborar mieles de flores diferentes que florecen en varios períodos del año. Paul y Caroline Peignier llevan sus 500 colmenas de un lado a otro para que las abejas de raza negra local puedan polinizar desde la primavera temprana hasta el verano. Así elaboran miel de flores de primavera, de flores de altitud, de flores de verano, de flores del valle, como: tilo, acacia, castaño, brezo,… Esta miel se recolecta al final de la floración, cuando está madura, sin utilizar repulsivos, y extraída con cuchillo por centrifugación en frío.

Charlamos sin mirar el reloj con estos apasionados, que nos cuentan lo duro que es su trabajo y todos los obstáculos a los que tienen que enfrentarse. La recompensa, estas mieles deliciosas y los bizcochos hechos con el 50% de miel, harina ecológica, mantequilla y especias: el exquisito pain d’épices. Cuando nos marchamos todavía tenemos el sabor de la miel en el paladar.

El azafrán también se cultiva en el Gers
Mermelada de azafrán hecha en la Maison de Ninan

Seguimos una ruta en la que todavía no se terminaron las sorpresas, pues en los campos cercanos se cultiva el azafrán. ¡Quién nos iba a decir que en el Gers también hay azafrán! Esta provincia de Francia nos asombra a cada instante. 

No hace mucho tiempo que descubríamos esta especia preciosa en Irán, el llamado “oro rojo”, la especia más cara del mundo, ya que se necesitan miles de flores para obtener un kilo de azafrán. Con 200 flores se consigue un precioso gramo. Irán es el mayor productor del mundo, y después está España, donde hay muchas explotaciones familiares de cultivo tradicional y artesano.

El Azafrán de Ninan también se trabaja de forma artesanal, se plantan los bulbos entre julio y agosto: el Crocus Sativus, y después vienen días de deshierre a mano, sin productos químicos. Nosotros llegamos al Gers en abril, en primavera, cuando los campos de azafrán están en reposo, pero nos imaginamos cómo será en septiembre y octubre cuando florecen y cubren de violeta la colina. Isabelle nos cuenta que la cosecha es una fiesta, se reúnen varios familiares y amigos para recolectar la delicada flor. Pero es después cuando comienza el trabajo duro: la extracción de los frágiles filamentos y el secado al abrigo del aire y de la luz. 

Quizás volvamos algún día para participar en esta fiesta de la cosecha del oro rojo. Mientras tanto degustaremos los platos que prepara Isabelle en su alojamiento, donde nos ha dado una mermelada de naranja con azafrán para que nos llevemos a casa de regalo. ¡Probaremos pues el oro rojo del Gers!

Sabores auténticos de la gastronomía del Gers 
Sabores auténticos de la gastronomía del Gers

En nuestra ruta gastronómica por el Gers nos encontramos con sabores auténticos de una cocina elaborada que rememora recetas de antaño y, al mismo tiempo, actualiza la cocina con notas contemporáneas ideadas por grandes chefs. Pero el secreto de la cocina del Gers se encuentra en los ingredientes de calidad, en los productos locales elaborados por la gente del lugar. No olvidemos que en los campos del Gers se crían al aire libre las vacas mirandesas, los pollos gascones y el cerdo negro de Bigorre – un tipo original de los Pirineos -. Pero también la oca y el pato criados al aire libre, en explotaciones familiares donde producen foie gras, magrets y confits deliciosos. El foie-gras de oca es el más antiguo, el más tradicional, su sabor fino y delicado; el foie-gras de pato es más rústico y su gusto es pronunciado, con carácter.

También están los cereales, legumbres como el ajo blanco, el ajo violeta o las alubias blancas (haricot Tarbais) y verduras, frutas (como el melón de Lectoure o el kiwi de l’Ardour), miel, azafrán…

Con esta base y el buen hacer de los cocineros, en el Gers se elabora una gastronomía de calidad, de forma lenta – otro de sus secretos – que invita también a los comensales a degustarla poco a poco, identificando los sabores, disfrutando sin prisa de lo que se tiene en el plato.

Restaurantes del Gers
Restaurantes de calidad en el Gers

Numerosos son los restaurantes del Gers donde poder comer platos de gran calidad elaborados en muchos casos por chefs de la cocina gascona. Comenzamos el viaje en L’Echappée Belle (también hotel), situado en el corazón del pueblo de L’Isle Jourdain, a solo 25 minutos de Toulouse. Un restaurante que ha llevado premios en la Guía Michelin y en la guía Gault & Millau. Su chef actual, Thierry Lair, crea para sus clientes una carta sabrosa y auténtica.

En otra de nuestras paradas, en la belleza del pueblo de Bassoues, en la coqueta terraza del Restaurante Saint-Malo, antiguo restaurante L’Inattendu, probamos la cocina familiar, casera de Martial y Laura, realizada a partir de productos locales. 

Y en el Restaurante La Ferme aux Buffles, situado en tierras de Armagnac, nos espera la sorpresa de comer en un lugar muy especial: entre los búfalos de la granja de Marcial, que construyó una terraza panorámica de madera en medio del campo donde pastan estos tranquilos animales. Las condiciones metereológicas no nos permitieron vivir esta experiencia, pero degustamos delicias gastronómicas en el restaurante interior disfrutando igualmente de las vistas de los búfalos a través de los ventanales. Una de esas delicias era el queso de leche de búfala, llamado la tome de bufflone, que nos dejó muy buen sabor de boca.

Manjares en los restaurantes del Gers

Otro de los magníficos restaurantes que visitamos fue el de L’Auberge des Bouviers, una bonita casona del siglo XVII situado en pleno casco antiguo de Lectoure, un pueblo fortaleza erigido en un promontorio lleno de palacetes, casas de piedra, jardines y unas termas. Este es uno de los restaurantes más antiguos de la ciudad, donde volvemos a encontrarnos con platos de calidad de inspiración gascona con los que nos deleitamos: una crema de queso con ajo (pura delicia), el tradicional confit de pato, vieiras y un postre delicioso. El chef Bastien Boulard dejó su Normandía natal para preparar delicias en este albergue medieval.

Maison d’hôtes en el Gers. Alojamientos y tables d’hôtes

Alojamientos con encanto en el Gers. Maison d’Ardure

El concepto de Maison d’hôtes – una especie de Bed & Breakfast – nos interesa siempre en nuestros viajes. No es lo mismo disfrutar de un bonito hotel con todos los servicios, que alojarse en una casa con encanto – que puede estar situada en la ciudad o en el campo – cuyos propietarios te abren las puertas para que disfrutes de su hogar, que también es su trabajo, para compartir momentos con ellos. En una buena parte de las Maison d’hôtes también hay table d’hôtes, lo que significa que los huéspedes pueden cenar y disfrutar de la gastronomía de la región. 

Las Maison d’hôtes del Gers eran todos alojamientos con encanto, situados en un ámbito rural, en un entorno natural magnífico, y en casas restauradas con alguna particularidad que las hace todavía más encantadoras. Como en otros viajes que hicimos por Francia, los dueños de estos alojamientos se dedican con pasión a su trabajo, a recibir a los huéspedes, por lo que la estancia es muy agradable. Esta gente a veces incluso abandonó su vida anterior para construir su proyecto y vivir una vida al ritmo que marca el suroeste de Francia. Y lo cierto es que se les ve felices. 

Ingredientes locales

Nos gusta pasar horas en los alojamientos, porque sabemos que nos aventuramos en otro viaje, en el de descubrir el lugar, en este caso el Gers, a través de sus gentes. Ellos nos van a contar en primera persona cómo viven allí, las rutas que se pueden hacer, los lugares que visitar. Con ellos degustamos la gastronomía local en sus tables d’hôtes, porque son uno de los eslabones de la economía local. Promocionan los productos locales: vinos, Floc, Armagnac, foie-gras, miel,…Además también nos ofrecen lo que ellos mismos cultivan y elaboran, como legumbres, verduras, mermeladas, pan, dulces,…

Es fácil entender ahora porqué nos gustan tanto las tables d’hôtes, y las del Gers nos enamoraron, porque una de las mejores cosas de este tipo de alojamiento es el compartir conversaciones, el pasar momentos agradables en torno a una mesa disfrutando de gente acogedora.

Aunque muchos huéspedes buscan simplemente huir del mundanal ruido para disfrutar de la paz y tranquilidad que ofrecen estos alojamientos del Gers, solo con los sonidos de la naturaleza alrededor.

Aquí puede reservar alojamientos en el Gers
El Domaine au Perisson
La hospitalidad en las tables d’hôtes del Gers. Domaine au Perisson

El Domaine au Perisson es una magnífica casa de piedra del siglo XVII típica del Gers, decorada con un aire contemporáneo por Julien y Laetitia. Nos gusta desde el primer momento, por el estilo y por el lugar donde está localizada: un antiguo viñedo con una gran extensión de terreno.  Y sobre todo porque está situada en un entorno magnífico: en medio de una campiña preservada y salvaje, refugio de la fauna y la flora local. Según nos cuentan nuestros anfitriones, es fácil percibir una liebre, un corzo o una ardilla, y unos halcones decidieron anidar en el establo.

Caminamos con Julien, Laetitia y Kiki, su perro que juega con nosotros desde el principio, para descubrir la fantástica piscina ecológica que filtra el agua sin ningún producto químico, rodeada de nenúfares y libélulas. Apetece darse un baño aunque todavía la primavera se está asentando en Francia. Visitamos también el huerto ecológico de donde cosechan algunos productos que comeremos más tarde. El entusiasmo y la pasión con la que trabajan nuestros anfitriones hace que apreciemos rápidamente su trabajo.

Despliegue de manjares en la table d’hôtes del Domaine au Perisson

El despliegue de manjares en la table d’hôtes del Domaine au Perisson es fantástica: diferentes tapas de foie gras, verduras desecadas, quiches de verduras,…y el primer vino gascón que probamos en el viaje y que invadirá nuestro paladar con sus múltiples aromas. En el Domain au Perisson se privilegian los productos de la región, la perspectiva ecológica y la colaboración con los actores locales. Las conversaciones con Laetitia y Julian se alargan hasta altas horas de la madrugada entre aguardiente gascona, el célebre Floc y Armagnac del Domaine de Bilé que probaremos en nuestra visita a las bodegas al día siguiente.

Una muestra de que la gastronomía del Gers y la hospitalidad de sus habitantes nos hacen perder la noción del tiempo. Regresamos todavía en el desayuno a la conversación y a los sabores del Gers. Imposible olvidar tan gratos momentos en los que nos abrieron las puertas del Domaine au Perisson para compartir horas deliciosas, degustando platos estupendos.

Alojarse en el Domaine au Perisson: info@elgiroscopo.es

La Maison de Ninan, platos con sabor a azafrán

En la Maison de Ninan, donde habíamos conocido los viñedos de cepas prefiloxéricas y los campos de azafrán, disfrutaremos de un alojamiento con encanto. En primer lugar, por las habitaciones temáticas, la nuestra sobre la escuela, decorada con detalles que tienen que ver con el tema: una mesa de escolar, cuadernos antiguos, fotografías de colegiales,…Isabelle hasta nos muestra un cuaderno de tiempos de la Iª Guerra Mundial, de una niña que escribía una redacción conmovedora: una carta a su hermano muerto. 

Toda la casa se ha amueblado con muebles renovados por Isabelle y su hermana, lo que le da un toque muy personal. Y otra razón del encanto de la Maison de Ninan son los momentos compartidos con los dueños y los huéspedes en la cena y del desayuno, una ocasión para probar la sabrosa cocina de Isabelle: platos en los que destaca el azafrán plantado por ella y productos derivados de su viña inscrita como Monumento Histórico. Y, por supuesto, el placer de descubrir la zona a través de conversaciones en la mesa. También es posible hacer rutas en patinete eléctrico por los paisajes del Gers.

Alojarse en la Maison de Ninan

La Maison Ardure, delicias del Gers
En la Maison d’Ardure, delicias del Gers

Situada en lo alto de un promontorio, esta mansión gascona del siglo XVII nos ofrece unas vistas muy bellas del pueblo de Terraube – a 30 km al norte de Auch – y su castillo, así como de los extensos campos de melones, uno de los productos estivales del Gers. Un alojamiento de lujo situado en la tranquilidad de la campiña francesa, un lugar en el que también se puede practicar ese turismo lento tan apreciado en la actualidad. Nos recibe Catherine Servant, que también huyó del estrés de la capital para instalarse en la paz de la provincia. Y nos muestra el trabajo de Florence y Michel Ghys, que convirtieron esta mansión en un fantástico alojamiento con encantadoras habitaciones con muebles de anticuarios locales, grandes salas comunes con biblioteca y billar. Y un hamman y un jacuzzi para relajarse antes de degustar las delicias de la cocina gascona.

Les invitamos a una ruta gastronómica por el Gers

Florence se ha especializado en estos platos y ofrece a sus huéspedes una cocina elaborada a partir de productos locales, como carne, verduras y vinos de empresas locales que, como ella contribuyen al desarrollo de la economía local. Así que tanto en la cena como en el desayuno nos sentamos a la mesa de la Maison Ardure para disfrutar de los sabores del Gers. Entre ellos vinos gascones y licores elaborados en este B&B que nos conquistan desde el primer sorbo.

Alojarse en Maison Ardure

El Gers, una provincia donde se come sin tiempo

Ya les habíamos dicho que el Gers es una provincia donde el tiempo se detiene, de que la gente nunca tiene prisa y que el viajero que venga aquí tendrá que pararse para disfrutar como ellos lo hacen. Ocurre lo mismo en sus mesas, donde se degustan despacio los platos magníficos de la gastronomía del Gers, y donde la mesa se convierte también en un lugar para compartir conversaciones que se alargan y no se sabe muy bien cuándo van a terminar.

Nosotros asistimos fascinados a ese magnífico ritual de los tiempos en la gastronomía del Gers, en esas comidas que con varios platos. En la mesa de los restaurantes y de las tables d’hôtes también se paran los minutos. Todo pasa al ritmo de la llegada de los entrantes, de los platillos que hay entre los primeros y segundos platos, de los prebostes y los postres. La gastronomía en Gascuña – en todo el suroeste de Francia – se degusta con delectación. 

Agradecimientos

mmmm, delicias del Gers

Gracias por este viaje de prensa a Turismo Gers. Descubrimos una provincia que nos enamoró también por el paladar. Gracias en especial a Raphaëlle Lequai, del CDT Destination Gers, por compartir mesa con nosotros. Gracias también a Tourisme Auch.

Un placer probar los tres emblemas del Gers: el Armagnac, el Floc de Gascogne (un aperitivo) y los vinos Côtes de Gascogne que probamos en el Domaine de Bilé, gracias a la familia Della Vedove ! También fue un gusto descubrir la cerveza artesanal de la Brasserie Jean Brasse con Alexis y Charlotte.

Gracias a Julien, Laetitia y Kiki por preparnos esos delicionos platos en el Domaine Au Perisson y por las excelentes conversaciones en torno a su mesa. Gracias a Isabelle et Jean-Pascal Pedebernade de Le Safran De NINAN, donde probamos su deliciosa cocina aderezada con azafrán. Allí descubrimos  ese Monumento Histórico que son las viñas prefiloxéricas, acompañados por Eric Fitan, président de l’AOC Vins de Saint Mont.

¡Gracias a la Maison d’hôtes En Ardure, qué delicia sentarse a su table d’hôtes. ¡Gracias a Catherine Servant y a Florence Ghys!

Gracias a Paul hy Caroline Peignier, apicultores apasionados por invitarnos a probar su miel deliciosa y su pain d’épices en el Domaine apicole Au Pillardon.

Nos encantó la cocina de la granja de búfalos del señor Marcial en Aignan: La Ferme Aux Buffles.

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3 comentarios de “Ruta gastronómica por el Gers, tierra del Armagnac y del foie gras

  1. Pingback: Un viaje por el Gers, la tierra de D'Artagnan. Turismo slow en el sur de Francia -

  2. Estoy muy contento de que los españoles viajen a nuestro pais, para descubrir esta tierra típica del suroeste de Francia, tierra de gastronomía, cultura, fiestas, sitios historicos y, sobre todo, de una gastronomía estupenda el – foie gras- y el Armagnac.

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