Museos Serlachius en Mänttä-Vilppula, centro de arte contemporáneo en Finlandia

Mänttä de la industria a la cultura.

Nuevo pabellón del Museo Gostä Serlachius en Mänttä, una ciudad de arte e industria que sorprende. ©Iñigo Pedrueza.

Finlandia siempre sorprende a los viajeros que se interesan por el país. Finlandia sigue sorprendiendo porque el país progresó y evolucionó muy rápidamente desde la pobreza a comienzos del siglo XX, hasta grados impecables cien años atrás de modernidad y justicia social a finales del mismo siglo. El paso de la sociedad agraria a la industrial ha sido veloz. Hoy, Nokia lidera la tecnología 5G, Suunto, Polar, Wärtsilä, Pöyry son firmas relevantes en sectores claves de la nueva economía. La industria derivada de la silvicultura, las madereras y papeleras han sido otro gran sector económico en Finlandia, y Stora Enso o Metsä son referentes. Al mismo tiempo, las reconversiones industriales, las crisis han llevado a muchas ciudades tradición fabril a transformarse en polos culturales. Es habitual hablar de Bilbao, y en menor medida de Málaga o Lille en Francia, como ejemplos de ciudades industriales que han evolucionado hacia el sector de los servicios y el turismo. 

Bien, en Finlandia los casos de transformación urbana y, sobre todo, de cambio económico son numerosos. Muchos de esos casos, aunque a menor escala menor, se parecen al modelo de Bilbao, ciudad industrial del norte de España, que gracias al Museo Guggenheim inaugurado en 1997, y sobre todo a una reordenación económica e industrial y a un régimen fiscal particularmente beneficioso, ha superado la crisis industrial de los años 1980. En Finlandia la reconversión se ha hecho de manera más modesta pero siempre sabiendo aprovechar los medios a su disposición. 

Factoría papelera de Metsä junto al Pekilo, centro de arte contemporáneo de Mäntä. ©Iñigo Pedrueza.

Muchos de los complejos industriales de la primera industrialización son bastante antiguos en Finlandia, provienen de factorías manufactureras que aprovechaban los recursos hídricos para mover molinos y producir mercancías ya desde el siglo XVIII. La industrialización del siglo XIX utilizó los mismos recursos para construir grandes factorías donde se utilizaba la electricidad  hídrica, como en Tampere, en Verla, en Imatra, en Forssa, en la región de Salo (Mathildedal), etc… La gran particularidad escandinava es que en Finlandia es normal que el pasado industrial se reutilice y se recupere, que no se destruya. Los amantes de la arqueología industrial disfrutarán mucho el viaje a Finlandia. Si bien los edificios de la primera y segunda industrialización se reutilizan, el caso de Mänttä-Vilppula es bastante diferente ya que ha escogido una vía diferente para dar valor al pasado e integrarlo en el presente. Tampere es una ciudad mucho más grande y ha creado un complejo diverso en la gran fábrica de Finlayson en Vapriiki. Verla pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y presenta sobre todo la recuperación del patrimonio industrial como museo, de la misma manera que se hace en Forssa. Y Mathildedal explota más el lado lúdico y de servicios turísticos. En cambio, Mänttä-Vilppula destaca por su proyección como centro de arte y sobre todo de arte contemporáneo.

Mänttä-Vilppula, ciudad de arte.

Obra presentada durante el Festival Mäntän Kuvataideviiko 2019, en el Muselo Pekilo. ©Iñigo Pedrueza.

En principio nada haría pensar que Mänttä-Viippula sea uno de los centros artísticos de Finlandia. Mänttä-Vilppula, una pequeña ciudad formada por la unión de dos pequeños municipios y que sólo cuenta con 10 mil habitantes desperdigados entre lagos. Situada entre Tampere y Jyväskylä, pero un poco alejada de las grandes vías de comunicación, para visitar Mänttä hay que decidirlo. La ciudad nació como muchos otros centros industriales nórdicos, con la construcción de la factoría industrial por un inversor particular, muchas veces temerario, pero siempre innovador. Mänttä debe casi todo a Gustaf Serlachius y a todos los obreros que con él, erigieron la ciudad desde finales del siglo XIX. La ciudad surgió en torno a los rápidos de Vilppulankoski, esenciales siempre para producir la base energética de la industria maderera y del papel que surgiría después. Hoy la importancia industrial se ha reducido, pero la gran fabrica de pasta de papel de Metsä sigue siendo el centro de la actividad económica de la ciudad. Mänttä-Vilppula es un lugar idílico, una pequeña ciudad rodeada de bosques, lagos y Parques Nacionales en el centro de Finlandia, uno de tantos paraísos desconocidos en este país magnifico. ¿Cómo explicar por tanto, qué sus museos y sus eventos artísticos sean tan conocidos e importantes? La diferencia  radica en que la familia Serlachius era, además de intrépida en economía, amante del arte y de la cultura. 

Museos Serlachius en Mäntta.

Los dos edificios del Museo Gösta Serlachius de Mänttä. ©María Calvo.

Gösta Serlachius, nieto de Gustaf siempre soñó con hacer de Mänttä un centro de arte. Gran coleccionista, creó la la Fundación de Bellas Artes Gösta Serlachius en 1933 aunque no vivió lo suficiente para ver realizado su sueño. Hoy hay tres sedes principales, la primera es el propio Museo Gösta Serlachius situado a poco más de dos km del centro en un entorno natural excepcional.

Allí se exponen las colecciones de arte principales. Cuenta con dos edificios, la residencia de la familia Serlachius, el Joennimei Manor House construido a finales del siglo XIX. Debido a las necesidades de espacio en 2014 veía la luz un pabellón anexo de estilo contemporáneo creado por el estudio español de los mexicanos y eslovenos Mara Partida, Hector Mendoza y Boris Bezan. 

Museo Gösta Serlachius.

Vista del Joennimei Manor House desde el nuevo pabellón. ©María Calvo.

Tras la muerte de Gösta Serlachius, una zona de su mansión familiar, el Joennimei Manor House, fue abierta como museo en 1945. La colección del Museo Gösta recorre la Edad de Oro del arte finlandés. Artistas fundamentales que produjeron sus obras entre 1880 y 1910, cuando Finlandia aún pertenecía a Rusia. El Museo Gösta cuenta con obras de pintores y escultores como Akseli Gallen-Kallela, Pekka Halonen, Albert Edelfelt, Eino Leino, Helene Schjerfbeck, Eero Järnefelt, Robert Stigell, Walter Runeberg o Emil Wikström. Pero también explora nuevas vías mucho más contemporáneas con autores tanto finlandeses como extranjeros.

Especial interés tiene el nuevo pabellón inaugurado en 2014 en un estilo contemporáneo muy diferente del del edificio principal. La obra se integra perfectamente con el primer pabellón, la casa Joennimei, con las colecciones que se presentan y con el espacio natural que lo rodea.

Construido por el estudio de arquitectura español MX_SI, cuyos fundadores son los mexicanos Mara Partida y Hector Mendoza y el esloveno, Boris Bezan. Para levantar el edificio se usó en buena medida, madera de  picea, el abeto de la zona. La madera elemento esencial de la naturaleza finlandesa y de la riqueza de la familia Serlachius, mantiene la armonía del lugar. Los bosques, la roca, el lago Melasjärvi, la isla Taavetinsaari que rodean la propiedad son parte del conjunto museístico. El dialogo entre edificios de diferentes estilos, entre la presencia humana y la magnificencia de la naturaleza no afecta a la logística y a la utilidad del edificio. Gracias a el se solucionó la falta de espacio para exposiciones temporales y para la creciente colección de la Fundación Serlachius. El nuevo bosque de pilastras que recubre el pabellón está puntuado por zonas de vidrio que reflejan la luz y la naturaleza como si del propio lago se tratase. Los espacios interiores son plenamente multifuncionales siguiendo la larga historia de la influencia del funcionalismo finlandés. Ahí se nota que los arquitectos supieron asimilar lo mejor del funcionalismo y de la filosofía finlandesa integrando en un mismo conjunto el interior y el exterior.

Escultura en mitad del parque del Museo Gösta Serlachius.©Iñigo Pedrueza.

El paisaje, una vez más es el mejor cuadro que puede ofrecer Finlandia, a sus ciudadanos y a los visitantes. La luz penetra en todo el edificio garantizando esa relación entre humano y naturaleza, incluso en los largos meses del invierno de oscuridad. 

En este pabellón se encuentra también el magnífico restaurante Gösta, que cuenta con vistas preciosas al parque que rodea el complejo, al lago y las islas que lo acompañan. En el parque se realizan exposiciones temporales que llegan también a las isla Taavetinsaari. Varias esculturas de Harry Kivijärvi se exponen de manera permanente. La oferta gastronómica es deliciosa y una buena muestra de lo mejor de la cocina finlandesa, muy poco famosa fuera de sus fronteras, pero que merecería mucho más respeto. El chef Henry Tikkanen, elegido cocinero del año en Finlandia se esmera cada día en dar lo mejor del país a todos los visitantes.

Para reservar su entrada u otros servicios en pinche en el enlace que les dejamos debajo:

Entradas al Museo Serlachius.

Museo Gustaf.

La Casa Blanca, el Museo Gustaf ©Iñigo Pedrueza.

La segunda sede es el Museo Gustaf Serlachius, que lleva el nombre del fundador de la empresa y que se encuentra en la antigua sede de la empresa Serlachius. En la primera planta del edificio se homenajea al fundador en una exposición teatralizada, “Paper Devil”, donde se narran las aventuras y desventuras de uno de los fundadores de la industria forestal moderna en Finlandia.

Este edificio se conoce como la Casa Blanca, por el color de sus paredes. Se encuentra junto al lago Koskenlampi, en los rápidos que crearon Mänttä y la gran factoría de pasta de papel que aún funciona hoy. Fue oficina central de las empresas Serlachius, construida por Jarl Eklund, aunque se llego a pensar en Alvar Aalto para realizar el proyecto. De cualquier manera, la Casa Blanca es un precioso ejemplo de la arquitectura funcionalismo al exterior y un caso tardío de modernismo y art Deco al interior, ya que se terminó en 1934.

Durante nuestra visita pudimos contemplar parte de los fondos en un edifico magnifico que recuerda mucho a los edificios funcionalistas que británicos que aparecen en la serie de Televisión Hercule Poirot. Por suerte no hay tramas negras en los museos de Finlandia, sólo exposiciones temporales muy interesantes como las de la pareja  de artistas Olli y Buckan Ehrström, amigos de Gostä Serlachius..

Centro de Arte Pekilo y Festival de Arte Contemporáneo de verano.

Grafitti hiperrealista de Jussi Twoseven. ©Iñigo Pedrueza.

Por último, el tercer trípode es el Centro de Arte Pekilo situado en una antigua factoría industrial, un entorno perfecto para celebra en el arte contemporáneo más vanguardista. Aquí cambiamos de contexto y de estilo artístico. Se trata del Mäntän Kuvataideviiko, el Festival de Arte Contemporáneo que se celebra entre junio y agosto con artistas y obras de la vanguardia finlandesa, escandinava y europea. Es la exposición más grande de arte de vanguardia de todo el país.

En la muestra de 2019 pudimos disfrutar, entre otros, con cuadros de Selja Raudas a quien conocimos en Jyväskylä y que muestra con sus pinturas abstractas de los glaciares de Groenlandia los problemas del cambio climático. Nos encantaron también las obras de Jussi TwoSeven, una mezcla entre el grafitti urbano y la pintura clásica y que bordea el hiperrealismo; o las esculturas pop contestatarias de la española Anna Estarriola. Una explosiva exposición del arte más vanguardista de Finlandia.

Un pequeño video sobre Mänttä, su historia y el arte en Finlandia.

Cómo llegar a Mänttä-Vilppula

Vista del lago adyacente al Museo Gösta desde el parque del Art Hotel Honkahovi©Iñigo Pedrueza.

La mejor manera es alquilar un coche ya que el trasporte público aunque existe no es tan flexible como en otras zonas. En coche se puede llegar en más o menos una hora y cuarto, tanto desde Tampere como desde Jyväskylä. dDs ciudades que hay que visitar en Finlandia central. La carretera 58 une ambas ciudades y pasa por Mänttä y Vilppula. 

Hay conexión por autobús desde ambas ciudades y se tarda más o menos lo mismo. El Museo Serlachius cuenta con minubuses que hacen el trayecto directo hasta los museos, saliendo de la estación de tren de Tampere.

Para moverse por Mänttä, sobre todo entre los diversos museos Serlachius, se pueden pedir prestadas bicis en los tres museos para ir desde una parte a otra de la ciudad. Hay botes que también se pueden coger prestados presentando el pasaporte y así dar una vuelta por los lagos del complejo.

Horarios de los Museos Serlachius

En verano los museos abren a diario, entre las 10 de la mañana y las 6 de la tarde (del 1 de junio al 31 de agosto). Durante el invierno los museos cierran el lunes y, sólo están abiertos entre el martes y el domingo, desde las once de la mañana a las seis de la tarde.

Entradas y reserva de tours, servicios y excursiones.

Para comprar sus entradas y reservar tours, excursiones y otros servicios use el enlace que colocamos en el anuncio de abajo.

Otros lugares de visita en Mänttä-Vilppula, qué ver, que hacer en Mänttä

Escultura junto a la Iglesia de Mänttä. ©Iñigo Pedrueza.

Si la visita artística les ha parecido poco, pueden echar un vistazo a dos bonitas iglesias, la de piedra erigida por W.G. Palmqvist en 1928 o la de madera que se encuentra cerca de los rápidos de Vilppulankoski. Planeada por Georg Schereck en 1900 con un altar pintado por otro grande del arte finlandés, Pekka Halonen. En el cementerio contiguo se enterraron a los Serlachius.

Naturaleza alrededor de Mänttä-Vilppula.

Como no podía ser de otro modo, en la zona de Mänttä hay muchísimas posibilidades de disfrutar de la naturaleza finlandesa. Lagos, rutas de senderismo, bosques, la Reserva Natural de Elänmänmäki, o el humedal de Jaakkoinsuo. Por no hablar de los numerosos Parques Nacionales que se sitúan en un radio de unos cien kilómetros.

Dónde comer en Mänttä-Vilppula

Vista del restaurante Gösta. ©María Calvo.

Hemos hablado del gran restaurante del museo Gösta, pero hay otras posibilidades en Mänttä. En el hotel Honkahovi, otro bello edificio funcionalista se pueden disfrutar de los pescados, hortalizas y cervezas locales. El Mänttä Club  o el café Alexander son otra opción, cafés boutique y platos de carne ecológica.

Una última pista es una vinoteca creada en Elo alto d una colina, en un antiguo café de estación de esquí de forma circular. Este restaurante, el Vuorenmaja, está especializado en vinos europeos y cocina alpina, pero utiliza ingredientes de la deliciosa cocina finlandesa. Una mezcla muy curiosa y sorprendente que les recomendamos recordando mucho la amabilidad de los dueños.o

¿Y para dormir en en Mänttä-Vilppula?

Art Hotel Honkahovi ©María Calvo.

Dado que hay mucho que hacer y que Mänttä se encuentra un poco alejada de Tampere y Jyväskylä es probable que se queden a dormir. Hay muchos alojamientos de todo tipo y precio, nosotros le podemos recomendar el Art Hotel Honkahovi, un pequeño hotel exclusivo, con grandes ventanales y habitaciones funcionalistas, un privilegio poder dormir en un hotel que es un delicioso ejemplo de la arquitectura luminosa finlandesa.

¿Necesitan ayuda para organizar su viaje a Mänttä-Vilppula?

Si les interesa la arquitectura, el arte contemporáneo, si están interesados en exponer sus obras en Mänttä, si quisieran más información y ayuda para organizar su viaje a la ciudad del arte en Finlandia, si buscan paquete, escríbanos (info@elgiroscopo.es). Les pondremos en contacto con la empresa local (en inglés) que organiza las visitas, la estancia y las actividades personalizadas en Mänttä.

Nos despedimos agradeciendo de nuevo a Rebekka Tolonen, responsable de prensa y marketing de la Fundación Serlachius, por su cariño, amabilidad y ayuda para realizar este artículo. Nos sentimos privilegiados por poder colaborar en la promoción de esta iniciativa tan interesante y moderna. Un abrazo y hasta pronto.

Más información sobre Mänttä-Vilppula en nuestra guía de Finlandia.

Obra de arte de vanguardia en el durante el Festival Mäntän Kuvataideviiko 2019©Iñigo Pedrueza.
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