El Castillo de Castro Laboreiro. Parque Nacional de Peneda-Gerês, Portugal

La muralla de la fortaleza de Castro Laboreiro

Al norte de Portugal, en pleno Parque Nacional de Peneda-Gerês, se alza el Castillo de Castro Laboreiro, en la cima de la aldea del mismo nombre, a más de 1000 metros de altitud. Impresiona el silencio inmemorial que reina en el valle por el que serpentea el río Laboreiro – afluente del Limia – envuelto por un imponente macizo montañoso. Parece como si el tiempo se hubiese parado en este rincón del Alto Miño, donde se asentaron diferentes culturas a lo largo del tiempo por la privilegiada situación geográfia. Como si una de las aldeas más emblemáticas del Parque Nacional de Peneda-Gerês, Castro Laboreiro, siguiese aislada en la belleza de este paisaje montañoso, de este rico valle salpicado de puentes que atraviesan el río Laboreiro. Como si las “viúvas de vivos” estuviesen todavía esperando a que regresasen sus maridos que emigraron en busca de una vida mejor. 

Las ruinas de la fortaleza. La aldea de Castro Laboreiro al fondo

Desde lo alto del Monte Laboreiro, se intensifica esa sensación de estar en un lugar sin tiempo, rodeados de la magnífica fortaleza medieval de Castro Laboreiro, disfrutando de unas de las vistas más bellas del Melgaço. El silencio se rompe por un ladrido lejano, o quizás un aullido. Es el diálogo sempiterno entre el guardián del ganado – el Cão de Castro Laboreiro, una raza autóctona, de las más antiguas de la Península, de tipo amastinado – y el lobo ibérico.

Al borde del abismo, en las murallas del Castillo e Castro Laboreiro

Ruta al Castillo de Castro Laboreiro

Aunque es verano, apenas nos cruzamos caminantes que se acerquen a descubrir una de las localidades más bellas del Parque Nacional de Peneda-Gerês. Quizás sea porque las playas de Portugal son más atractivas en esta época del año, o porque alguna gente busca lugares conocidos como Ponte de Lima o Viana do Castelo. Sin embargo, el Castillo de Castro Laboreiro es una joya del patrimonio histórico de Portugal, primera parada para descubrir el Parque Nacional de Peneda-Gerês.

La subida al Monte Laboreiro se hace por un camino de piedras entre grandes rocas de granito salpicadas de vegetación. Es una ruta panorámica con vistas a la aldea de Castro Laboreiro y al magnífico paisaje que la rodea. En algunos tramos hasta hay excavadas unas escaleras en la roca que hace más fácil el ascenso.

Camino empinado para llegar a lo alto de la fortaleza. Panorámicas de Castro Laboreiro

Es un camino empinado que nos hace ganar altitud en muy poco tiempo y nos lleva a miradores inesperados casi en cada recodo. Llegado a un punto ya las panorámicas son magníficas: inmensas rocas en primer plano, la carretera a un lado, la montaña a otro, la aldea al fondo, cada vez más pequeña y, lejanas, aldeas diminutas coronando las crestas. 

Subida al Castillo de Castro Laboreiro

En nada alcanzamos los 1033 metros de altitud y desde aquí comprendemos la importancia estratégica del lugar a lo largo de la historia. Con asentamientos en la Edad de Hierro y en tiempo de los romanos, constituía un buen lugar para vigilar el paso entre los grandes valles del Miño y del Limia. En el año 1141 Don Afonso Henriques mandó construir esta fortaleza para reforzar su defensa en plena línea froteriza. Aunque el Castillo de Castro Laboreiro fue seriamente dañado al inicio del reinado de D. Afonso III por la invasión de las tropas del reino de León (1212), y destruido por un temporal en el siglo XIV. Fue bajo el reinado de Dom Diniz que se reconstruyó (1290) y en el siglo XVI se reforzó con cinco torres de planta cuadrangular, la torre de homenaje y la cisterna al norte.

El aislamiento que vivió este rincón de Portugal contribuyó al buen estado de conservación de algunas partes del Castillo de Castro Laboreiro. Al igual que el hecho de que fuese declarado Monumento Nacional. Avanzamos hacia las dos zonas en las que está dividido. La primera, al norte, en el nivel superior: el centro militar formado por las ruinas de la torre de homenaje situada en el centro de la plaza de armas, y una vieja cisterna. En sus muros se abren dos puertas: la principal, denominada “Porta do Sol” (situada al este), y la “Porta da Traição” o “Porta do Sapo” (situada el norte). 

La fortaleza de Castro Laboreiro
Puertas de entrada al castillo

Accedemos a la zona sur del Castillo de Castro Laboreiro, que se halla en un plano inferior, y lo hacemos a través de un puente con arco. Con sorpresa contemplamos un gran recinto secundario delimitado por murallas orientadas en dirección este-oeste. Al parecer, su función primitiva era albergar ganado y bienes en caso de amenaza. Hasta se conserva el redil donde se juntaba el ganado, prueba de la importancia ganadera de la región de Melgaço.

El recinto secundario con las murallas

Panorámicas del Parque Nacional da Peneda-Gerês desde las murallas del Castillo de Castro Laboreiro

Caminando por las murallas del Castillo de Castro Laboreiro

La parte más emocionante de esta incursión en el Castillo de Castro Laboreiro es caminar por sus murallas situadas al borde del abismo. Se pierden en el infinito como queriendo fundirse con este paisaje escarpado e inescrutable. Dejamos vagar la vista por este relieve rocoso por el que serpentean caminos que se internan en bosques tupidos y misteriosos. Y en el horizonte, una sucesión de picos y macizos montañosos. Desde lo alto de las murallas se puede apreciar también el bello conjunto de la fortaleza. 

Qué ver, qué hacer en Castro Laboreiro

La aldea de Castro Laboreiro. Riqueza del patrimonio prehistórico

La iglesia Matriz, casas de piedra de Castro Laboreiro. El pueblo visto desde la cima cerca del puente romano

Es todavía nuestra primera parada en la visita al Parque Nacional de Peneda-Gerês, así que apuramos para callejear por la aldea de Castro Laboreiro. Descendemos del castillo hasta alcanzar el núcleo urbano con sus casas de piedra, su bonita Iglesia Matriz y el llamado “Pelourinho de Castro Laboreiro” – con un sorprendente pináculo priamidal en lugar de una cruz. Un buen momento para hacer un alto y disfrutar una cerveza bien fresquita.

Buscamos el puente romano (“A Ponte Velha”) de Castro Laboreiro y nos encontramos con gente disfrutando de las aguas refrescantes de las pozas que forma el río. El municipio de Melgaço, al que pertenece Castro Laboreiro, está lleno de puentes romanos, fortificaciones medievales y alineamientos megalíticos. De hecho, Castro Laboreiro posee uno de los patrimonios prehistóricos más ricos de Portugal, con sus grabados y pinturas rupestres, 120 dólmenes que datan de hace 5000 años y monumentos megalíticos funerarios.

Pozas que forma el río Laboreiro, ideales para bañarse en verano

La riqueza patrimonial se completa con iglesias medievales, hornos comunitarios, molinos y los típicos hórreos de la zona: los llamados “espigueiros”. Más tarde descubriremos un conjunto sensacional de espigueiros que posee pueblos como Soajo y Lindoso.  

Las «Inverneiras» y las «brandas» de Castro Laboreiro

También, a 3 kilómetros al sur, de Castro Laboreiro se encuentra  la pequeña aldea de Assureira– así como el el puente romano de Cava da Velha – situada en una zona de menor altitud. Es interesante saber que en la comarca hay numerosos núcleos habitacionales temporales, ya que la población buscaba valles y zonas más bajas huyendo de los inviernos rigurosos. Se denominan “inverneiras”, típicos del complejo sistema antiguo de transhumancia de las Sierras del Parque Nacional de Peneda-Gerês. Por el contrario, estas familias pasaban el verano en las llamadas «brandas», localizadas en lo alto de la sierra, donde hay campos fértiles donde pastaba el ganado.

Para saber más sobre este sistema de transhumancia que apenas prevalece actualmente hay que visitar el Núcleo Museológico de Castro Laboreiro, donde se conserva el patrimonio histórico y etnográfico de la zona.

El puernte romano de Castro Laboreiro, conocido como «Ponte Velha»

El Castillo de Castro Laboreiro, primera parada en un viaje por el Parque Nacional de Peneda-Gerês

El Castillo de Castro Laboreiro es la primera parada en un viaje por el Parque Nacional de Peneda-Gerês, el único parque nacional que posee Portugal, creado en 1971. Situado en el extremo norte del país, en la zona fronteriza entre las provincias de Miño y Trás-os-Montes, y Galicia. Una maravilla natural que abarca un enorme territorio forestal, desde la Sierra da Peneda hasta la Siera do Gerês, además de la Sierra do Soajo y la Sierra Amarela. El Parque Nacional de Peneda-Gerês forma junto al parque natural español de Baixa-Limia – Serra do Xurés, el Parque Transfronterizo Gerês-Xurés y la Reserva de la Biosfera con el mismo nombre.

Imágenes del Parque Nacional de Peneda-Gerês

Recorremos durante dos días la belleza paisajística de una de las atracciones naturales más importantes de Portugal, atravesando puertos de montaña, descubriendo espectaculares cascadas, playas fluviales magníficas y contemplando fantásticas panorámicas desde numerosos miradores. Además de viajar en el tiempo a aldeas de granito que apenas cambiaron desde la creación de Portugal en el siglo XII, donde se mantienen usos y costumbres de otras épocas.

Los espigueiros de Lindoso y de Soajo, Vilarinho das Furnas con su aldea sumergida por la construcción de una espectacular presa, Pitões das Júnias y las ruinas del monasterio benedictino de Santa María das Júnias, o la pintoresca aldea de Fafião.

Por no hablar de uno de los bosques más importantes del parque nacional: la Mata da Albergaria, por donde pasa la via romana (Geira) que unía Braga y Astorga. Además del parque termal del Gerês o el Santuario de São Bento.

Pero les contaremos la visita al Parque Nacional de Peneda-Gerês en un artículo dedicado a esta maravilla de Portugal. Continuamos camino pues hacia la siguiente parada, con las imágenes del castillo y de la aldea de Castro Laboreiro, y del paisaje espléndido del parque nacional todavía grabadas en nuestra retina. Un lugar al que regresar para descubrir la riqueza de su patrimonio prehistórico y etnográfico.

Actividades en el Parque Nacional de Peneda-Gerês. Senderismo en Castro Laboreiro

Cómo llegar al Castillo de Castro Laboreiro

Desde Galicia, la aldea de Castro Laboreiro no está muy lejos, sobre todo desde Ourense: a 1 hora y 13 minutos en coche, 74 km por la A-52.

Artículo escrito por María Calvo Santos.

Dónde dormir en Castro Laboreiro

Es una buena opción quedarse a dormir en Castro Laboreiro si van a pasar sus vacaciones en el Parque Nacional de Peneda-Gerês, ya que hay preciosas casas y hoteles rurales que les servirán como campamento base para conocer la zona. Aquí pueden encontrar su alojamiento:


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