Vuelo en helicóptero sobre el cielo de Barcelona

Volar es algo que nos apasiona. La cara de desbordante felicidad cuando hemos podido surcar el cielo habla por sí sola. Una de las experiencias que recordamos con más cariño es el vuelo en Paratrike en la costa de Cantabria. Por ello la idea de disfrutar de Barcelona, una de nuestras ciudades preferidas, a bordo de un helicóptero nos sedujo al instante.

Helicóptero aterrizando
Helicóptero aterrizando

La ciudad se presta a disfrutarla desde el aire. El tamaño coqueto de Barcelona, regado de monumentos y edificios característicos, y el mar besando su costa, ofrecen un retrato inolvidable.

Volar sobre una ciudad tan poblada como Barcelona requiere una estricta regulación, y por ello los vuelos siguen rutas fijas e inamovibles, de manera que el recorrido es inalterable y totalmente controlado por los responsables de control del tráfico aéreo de Barcelona.

Al llegar a la terminal de embarque hacemos el check-in y nos pesan para decidir donde nos ubican en el helicóptero. Mientras esperamos nuestro turno nos explican las normas de seguridad, ponemos el móvil en modo avión y nos colocamos los auriculares de protección contra el ruido, que realmente silencia nuestras voces.

Esperando el vuelo
Esperando el vuelo

Nos ha tocado junto al piloto, que nos saluda al llegar, pero las vistas son perfectas desde cualquiera de los asientos ya que la capacidad es para cinco personas, seis con el piloto. Las aspas aceleran el ritmo de rotación y como una pluma empujada por el viento el helicóptero comienza a ascender. A continuación gira 180 grados sobre sí mismo y ganamos altura con dirección al mar. Ya a unas decenas de metros vira de nuevo, esta vez a la izquierda, y enfilamos las playas despidiendo la figura del Hotel Vela que parece navegar sobre el mar de edificios de Barcelona.

Vista de Barcelona desde el helicóptero con el Hotel Vela delante
Vista de Barcelona desde el helicóptero con el Hotel Vela delante

La alfombra de playas se van sucediendo: Barceloneta, Somorrostro, Sant Miquel, Sant Sebastià, Nova Icària, Bogatell, Mar Bella, Llevant… E inmediatamente detrás de cada una, la cohorte de edificios del skyline de Barcelona, las columnas mellizas de la Torre Mapfre y el Hotel Arts, la inconfundible Torre cilíndrica Agbar en Glorias o la Pérgola fotovoltaica del Forum.

Panorámica de Barcelona desde el helicóptero
Panorámica de Barcelona desde el helicóptero

Rebasado el Forum y el puerto deportivo, y ya sobre las chimeneas del Besós el helicóptero gira a la izquierda “regateando” las nubes y se sitúa en el carril aéreo sobre la Diagonal. Al estar sentado junto al piloto disfruto de una estampa sensacional con la gigantesca avenida muriendo al fondo de la ciudad.

Sobrevolando el forum
Sobrevolando el forum

Desde lo alto hasta el edificio de la Torre Agbar parece una torre de juguete con su mosaico de colores. Un poco más adelante, a la izquierda, la Sagrada Familia crece día a día, intentando hacer algo de cosquillas a los cielos de Barcelona. A esta velocidad el Paseo de Gracia, Plaza Catalunya o las Ramblas requieren estar raudo, y nuestra cámara intenta cazar los espacios más emblemáticos de la ciudad condal. De todas formas, una de las cosas que más fascina es la perfecta cuadrícula urbanística del arquitecto Ildefons Cerdà, que diseñó un plan de trazos rectilíneos que hace “respirar” la ciudad.

Vista de la Diagonal desde el Forum
Vista de la Diagonal desde el Forum

Ya no tan lejos se distingue el Camp Nou, primero con su forma de coliseo, y de pronto con su verde hierba que parece ahora un patio de recreo. El helicóptero gira una vez más y hasta distinguimos el lema del Futbol Club Barcelona “Més que un club”.

El campo del Furbol Club Barcelona desde el helicóptero
El campo del Furbol Club Barcelona desde el helicóptero

Sabemos que el tiempo está pasando demasiado deprisa, y que vamos a encarar la recta hacia el helipuerto, así que no nos despistamos y señalamos con el dedo las torres del Hotel Porta Fira y de la  Torre Realia BCN, ambas obras del arquitecto japonés Toyo Ito.

Hotel Porta Fira
Hotel Porta Fira

Enfrente aparece otro de los emblemas de Barcelona, la mole de Montjuic,  uno de los conjuntos más armoniosos con el museo Nacional de catalunya (MNAC), la torre de telecomunicaciones de Santiago Calatrava, el Palau Sant Jordi y como no el Estadio Olímpico que nos hace llegar como un suspiro la canción de Barcelona cantada a dúo por Freddy Mercuri y Monserrat Caballé.

El helicóptero pasando sobre Montjuic
El helicóptero pasando sobre Montjuic

El World Trade Center nos indica que estamos llegando al final del viaje y en una maniobra serena y sutil el helicóptero aterriza como si estuviese acolchado.

Abajo nos espera Marcela con la cámara en mano para retratar nuestra llegada. Pies en tierra nos da cierta envidia ver a los nuevos pasajeros que suben al helicóptero sin parar las aspas para emprender un nuevo vuelo.

Aterrizando tras el vuelo en helicóptero
Aterrizando tras el vuelo en helicóptero

Queremos agradecer a Cathelicopters por su colaboración, pero especialmente por la amabilidad del personal y la charla amena que mantuvimos antes del vuelo.

Hay varios tours disponibles para volar, todos ellos con salida desde el helipuerto junto a la terminal de cruceros. El primero es un sencillo pero muy sugerente sobre las playas (BCN Costa Tour), que dura unos 6 minutos. El segundo es que llevamos a cabo nosotros, el Sky Tour con una duración de 12 minutos (ver mapa abajo), y finalmente el más completo y espectacular Montserrat Tour que además de incluir el vuelo por Barcelona, incluye las montañas de Montserrat (35 minutos aproximadamente de experiencia).

Mapa del recorrido del Vuelo en helicóptero sobre Barcelona
Mapa del recorrido de los vuelos en helicóptero sobre Barcelona

Consejos e información del vuelo en helicóptero

Hay que tener en cuenta que la distribución de los cinco pasajeros no es aleatoria y se basa en el reparto de peso para que el helicóptero esté equilibrado. Desde todos los asientos hay excelentes vistas.

Nuestra recomendación es sencilla, tratar de disfrutar de la experiencia, sin dedicar excesivo tiempo a sacar fotos (sobre todo selfies) ya que la memoria es el mejor recuerdo del vuelo.

Para los fotógrafos hay que comentar que a menos que queramos un detalle muy particular de un edificio, es mejor llevar montado un objetivo corto, por ejemplo un 18-55 mm, ya que nos permitirá tener un campo de visión de Barcelona mucho más amplio. Por otro lado, en los segundos que tardemos en cambiar de objetivo nos habremos perdido algunas buenas fotos.

Vídeo del vuelo en helicóptero

Aunque nos hubiese gustado grabar todo el vuelo en vídeo, preferimos disfrutar de las vistas sacando fotos y deleitándonos con nuestros propios ojos de la perspectiva aérea. Sin embargo con este vídeo de nuestros amigos de Cathelicopers os podéis hacer una idea de nuestra experiencia.

Mapa de la ubicación de CatElicopters

Cathelicopters tiene su punto de salida de los vuelos en helicóptero en el puerto de Barcelona, justo debajo del puente Europa de la terminal de llegadas de cruceros. Para llegar podemos optar por el taxi, o el metro hasta las paradas de Drassanes o Paralel y luego un paseo de veinte minutos.

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