Vilanova de Cerveira, vila das artes de Portugal, saca su crochet a la calle

Engalanar una calle es arte en Portugal, no se hace de cualquier manera, se hace con esmero y elegancia. Lo saben bien en Vilanova de Cerveira, cuando El crochet sale a la calle” (“O crochet sai á rua”). Las calles de toda la localidad portuguesa se visten de croché durante todo el verano, y El Giróscopo Viajero, casi sin quererlo ha descubierto este curioso evento cuando buscaba la belleza de laVilla de las Artes” (Vila das Artes).

Esta espectacular muñeca hecha de ganchillo nos da la bienvenida al evento "O Crochet sai á rua"
Esta espectacular muñeca hecha de ganchillo nos da la bienvenida al evento “O Crochet sai á rua”

Así es Portugal. En pueblos y ciudades ya de por sí bellos, en todos los rincones se encuentran mil y un detalles que forman parte de un conjunto que nos habla de belleza. Siempre que viajamos a Portugal nos encontramos con parterres con mil flores que forman figuras de infinitos colores. En tiempos de fiesta o con motivo de cualquier evento, las calles y plazas se ornamentan con arcos, cintas y figuras de tonalidades brillantes.

Así la belleza de Portugal destaca más. Ya no son sólo sus magníficos monumentos, la organización de sus cascos antiguos, la espectacularidad de sus paisajes. También contribuye a ella ese sentido de la estética, ese sentido artístico que produce en los visitantes poderosas sensaciones y emociones. De sur a norte, del Algarve a Oporto y Lisboa, pasando por pequeñas localidades como Óbidos, Nazaré o Vilanova de Cerveira, hasta el archipiélago de Madeira y Porto Santo, en Portugal han descubierto cómo encontrar la belleza.

Las calles de Vilanova de Cerveira engalanadas en el evento "O Crochet sai á rua"
Las calles de Vilanova de Cerveira engalanadas en el evento “O Crochet sai á rua”

Descubriendo un pedazo del norte de Portugal en un día

El Giróscopo Viajero se asomó recientemente al norte de Portugal regresando a lugares en busca de rincones que pasaron desapercibidos, de matices enmascarados. Parece increíble todo lo que puede verse en una intensa jornada de verano. Los días son largos todavía en agosto en esta parte occidental de la Península Ibérica. A lo largo del día pasaremos por la feria y las calles de Vilanova de Cerveira, por la desembocadura del río Miño, donde comienza la costa Atlántica de Portugal, comenzando por Caminha, con sus playas largas. Más tarde, Viana do Castelo, joya de la Costa Verde y una de las villas más antiguas de Portugal, Ponte da Lima. Pero cada lugar de Portugal merece un aparte, por lo que los sacaremos poco a poco de la maleta de los viajes giroscópicos para dedicarle próximamente un espacio en nuestro blog.

Hoy la protagonista es Vilanova de Cerveira, ya que el evento “El croché sale a la calle” (“O crochet sai á rua”) todavía está de actualidad y nos gustaría avisar a viajeros y amantes del crochet que aún pueden visitar la localidad portuguesa antes de que se termine el mes de septiembre.

El mar de puestos blancos de la feria de Vilanova de Cerveira, desde el Castillo medieval. El río Miño al fondo
El mar de puestos blancos de la feria de Vilanova de Cerveira, desde el Castillo medieval. El río Miño al fondo

Pasamos primero por la famosa feria de Vilanova de Cerveira, que se celebra los sábados, un mar de puestos blancos que veremos más tarde desde lo alto del mirador del castillo. Allí podemos encontrar todo tipo de productos prácticos, muchos de los cuales están fabricados en Portugal. Es ya típico encontrar españoles que pasan al otro lado de la frontera atraídos por las ferias portuguesas, y no es de extrañar, ya que en ellas puede encontrarse de todo.Y lo mejor es que aquellos que deciden pasar la jornada en Portugal por tenerlo tan cerca, ponen de excusa la feria, pero en realidad también van para pasear por las magníficas villas, y disfrutar del patrimonio monumental y de la gastronomía.

Vilanova de Cerveira: patrimonio monumental

El río Miño mira a Portugal y a España
El río Miño mira a Portugal y a España

La feria de Vilanova de Cerveira se encuentra en la entrada de la ciudad, pegada al casco antiguo. Por lo que, tras echar un vistazo a los puestos y comprar algunas cosas, decidimos dar una vuelta, pero antes nos encontramos con la maravilla del río Miño, que toca con sus curvas ahora España, ahora Portugal. Tan cerca, tan sólo atravesarlo y nos encontramos en dos paraísos tan diferentes, tan iguales. Se oye música a lo lejos, parece que en la vecina Galicia, cubierta de niebla, hoy hay fiesta. Nos quedamos todavía un rato mirando al Miño dividido por pequeñas islas: la de Boega y la de los Amores, antes de volver a través del arco de piedra que nos conduce a la ciudad antigua de Vilanova de Cerveira.

Subimos desde el Miño por sus calles y en seguida nos topamos con el Solar dos Castros, que alberga la Biblioteca Municipal y fue declarado Edificio de Interés Público en 1970. Y no es de extrañar, ya que se trata de un hermoso palacete del siglo XVII.

La Iglesia de Vilanova de Cerveira a través del croché
La Iglesia de Vilanova de Cerveira a través del croché

Cuando entramos en el casco antiguo desde las orillas del río Miño, lo hicimos por una de las puertas de la muralla de 7,5 metros que rodea la ciudad y que aún muestran las marcas de los pedreros que las reformaron a finales del siglo XV.. No es la única, hay otra que conduce a las ruinas del castillo medieval (1320), uno de los grandes atractivos del patrimonio histórico de Vilanova de Cerveira. Caminamos por las calles empedradas y nos atrevemos a subir por estrechas escaleras a dos de las ocho torres cuadradas defensivas. Las vistas panorámicas de Vilanova de Cerveira son magníficas.

La Casa Verde, palacete de estilo brasileiro
La Casa Verde, palacete de estilo brasileiro

Vilanova de Cerveira: Vila das Artes

En Vilanova de Cerveira la cultura y el arte tienen un espacio destacado, por eso es conocida como Vila das Artes. Además de hacer una tour por su patrimonio monumental, también podemos hacer una ruta de las esculturas, como la famosa escultura de asiento ondulado, de Silvério Ribas, que se encuentra delante de la biblioteca. Ya en la plaza principal está la escultura de un tronco y su sombra. José Rodrigues es el autor de muchas de las obras que podemos ver en este ruta por las calles de Vilanova de Cerveira. Como la que está delante del ayuntamiento: Esforço que se vistió de crochet este verano. Llama la atención también el extraño reloj que vemos en una de las calles: se trata de Evolution and Theory” de Zadok Ben-David.

“Evolution and Theory” de Zadok Ben-David
“Evolution and Theory” de Zadok Ben-David

Vilanova de Cerveira también es considerada “Vila das Artes” por ser pionera en la realización de la más antigua Bienal de Arte Internacional dentro de Portugal, la Bienal de Cerveira, que comenzó en 1978, pasando a ser punto de encuentro de artistas de todo el mundo. Exposiciones, conferencias, debates, espectáculos, performances,…que tienen lugar en diferentes espacios, como el Forum Cultural, el Castillo, el Convento de São Paio.

Y como no podía ser de otro modo, en Cerveira, Vila das Artes – marca de la localidad – se creó en 2015 un nuevo evento artístico que hará todavía más atractiva esta localidad del norte de Portugal: El croché sale a la calle” (“O crochet sai á rua). Todo comenzó cuando el municipio de Vilanova de Cerveira animó a los cerveirenses a tricotar una pieza en crochet para formar parte de un proyecto único de ornamentación de las calles de la villa. A él se fueron uniendo los centros de día IPSS, la residencia de la tercera edad, la Casa del Artesano y los comercios locales, convirtiéndose en un proyecto comunitario para embellecer el centro histórico y promover esta magnífica Vila das Artes. ¡Y está siendo todo un éxito!.

Una sombrilla de crochet engalana esta fachada ya de por sí bella
Una sombrilla de crochet engalana esta fachada ya de por sí bella

“El crochet sale a la calle” (“O crochet sai á rua”)

Nos sorprende llegar a las calles de Vilanova de Cerveira después de haber recorrido la feria y encontrarnos con un espléndido casco antiguo que, además de recordarnos a otros, magníficos, que ya hemos conocido en otros rincones de Portugal, está engalanado con extraordinarias muestras de crochet.

En la plaza principal de Vilanova de Cerveira, tremendamente animada en este luminoso día de agosto, nos topamos de pronto con una muñeca gigante vestida con un traje imposible tejido a mano.

No sabíamos de este evento, y pensándolo bien es una de las cosas que más nos gustan cuando viajamos, salir a la aventura, con los planes hechos a medias, habiendo leído algo sobre el lugar, pero dejando sitio para el asombro.

Bolas de colores cuelgan de cenefas de ganchillo
Bolas de colores cuelgan de cenefas de ganchillo

Y cual es nuestro desconcierto al ver las calles, las fachadas y los rincones más inverosímiles de Vilanova de Cerveira adornados con estupendos trajes de ganchillo. De nuevo ese sentido estético de querer embellecer los lugares, tan portugués, tan de nuestro agrado. No sólo los balcones de Cerveira se visten de crochet, también las ventanas y puertas, los bancos de las plazas, los árboles, los maceteros gigantes y ¡hasta las papeleras!.

Parece imposible que hayan realizado un trabajo manual tan laborioso y perfecto. Imaginamos esas manos hábiles realizando durante horas cadenetas y más cadenetas para unirlas creando flores, frutos, líneas y curvas de trajes, ojos, bocas, cabellos de figuras reconocibles. Todo un trabajo artesano de meses que espera con ansia e ilusión el verano para poder mostrarse a los visitantes y viajeros que tengan la fortuna de poner los pies en Vilanova de Cerveira.

Desde el 1 de junio al 30 de septiembre, la Villa de las Artes saca con orgullo y satisfacción las obras realizadas durante sólo ellos saben cuantas horas y visten con ilusión las fachadas de sus casas. Y se hacen con unas calles que son suyas más que nunca. De un lado a otro de las fachadas se despliegan redes y bolas de crochet de diferentes tamaños. A través de esas redes azules podemos entrever la iglesia, que parece aún más bella. Y las bolas juegan unas con otras y se mueven al ritmo de una brisa casi inexistente en este día caluroso de verano.

E.T. y Elliott volando por los cielos de Vilanova de Cerveira
E.T. y Elliott volando por los cielos de Vilanova de Cerveira

Los habitantes de Vilanova de Cerveira quieren mostrar que viven en un rincón lleno de belleza a orillas del Miño. Y llenan de flores de colores las puertas, colocan con descuido en un balcón una preciosa sombrilla de crochet abierta. También los espacios institucionales se adornan con espectaculares obras de croché. Como el ayuntamiento, que luce aquella mítica imagen de la conocida película E.T. el extraterrestre, en la que se plasma la inquebrantable amistad entre el niño y el extraterrestre. Increíblemente vemos la imagen de ambos subidos en la bicicleta volando con la luna de fondo. Esta inesperada imagen nos deja sin habla ante la originalidad y la perfección con que está hecha.

Y seguimos sorprendiéndonos con cada obra de ganchillo que encontramos en las calles de Vilanova de Cerveira. Desde luego, este evento “El croché sale a la calle” (“O crochet sai á rua”) provoca en los visitantes una fascinación que se refleja en las miradas y en los gestos. ¡Qué gran idea han tenido en este bonito rincón de Portugal sacando a la calle las artes de algunos de sus habitantes!.

Cántaro de rosas de crochet
Cántaro de rosas de crochet

En un parterre situado en la plaza del ayuntamiento, cercano a la iglesia, de un cántaro cae un reguero de rosas rojas que parece que no tiene fin. Curiosos y admirados ya de lejos por la originalidad de los jardines portugueses, vamos acercándonos y nos damos cuenta de que no son rosas reales, sino de ganchillo. Un exquisito trabajo que nos deslumbra.

Ciervos, medallones, flores, parras, uvas…engalanan las calles de Vilanova de Cerveira

Volvemos a ver un ciervo que ya habíamos visto en la entrada de la feria de Vilanova de Cerveria. Imponentes animales de croché con cuernos y patas de colores nos miran desde arriba orgullosos porque son mostrados como el símbolo inequívoco de Vilanova de Cerveira; ya lo dice la palabra. Nos hace gracia toparnos con estas altas y simpáticas figuras en varios rincones de la villa. En total son 11 ciervos de 5 metros, ataviados de formas diferentes.

Ciervos de crochet en Vilanova de Cerveira
Ciervos de crochet en Vilanova de Cerveira

Tomamos otra calle que se encuentra esta vez decorada en tonos rosas, de nuevo esas bolas que parecen suspendidas en el aire, bajo las que pasan los cautivados visitantes de este bonito rincón de Portugal. Las miradas de sus habitantes son más bien risueñas y gozosas antes las muestras de pasmo de los paseantes.

De cada puerta cuelgan cortinas, cenefas y medallones de crochet, en cada lugar de un color y con características diferentes. Cada habitante ideó un diseño para diferenciarse de su vecino y así hacer más bella la calle. Me fijo en una casa engalanada con una cenefa con cuadrados de colores de la que, a su vez, cuelgan unas bolas también de colores.

La fachada de una peluquería luce unas tijeras de ganchillo
La fachada de una peluquería luce unas tijeras de ganchillo

Algunos establecimientos adornan sus fachadas con humor, como el peluquero (“cabeleireiro” en portugués) que saca el secador vestido con un traje de crochet, y coloca unas tijeras gigantes de ganchillo. Estos detalles nos hacen sonreír de nuevo y pensar en la estupenda creatividad de alguna gente.

Seguimos por las calles adornadas de Vilanova de Cerveira admirando los pequeños detalles, pensando que no vamos a encontrar obras de crochet como todas las que acabamos de ver, pero nos quedamos impresionados con una casa de ventanas azules completamente cubierta de ganchillo. La fachada totalmente vestida de blanco, en la parte alta unas golondrinas alzando el vuelo, y de las ventanas tiestos alargados cubiertos con flores de colores de crochet.

Pero la maravilla no se termina ahí. Abajo, unas setas rojas con lunares blancos “crecen” en la esquina. Y lo más cautivante de esta casa: la parra de crochet que sube por la fachada y las uvas de ganchillo moradas con sus hojas, ¡toda una muestra de destreza única!. La Vila das Artes parece más artística en estos momentos.

Espectaculares uvas cuelgan de una parra de crochet
Espectaculares uvas cuelgan de una parra de crochet

Caminamos por las calles de crochet de Vilanova de Cerveira volviendo al punto de partida, la plaza central, animada por los visitantes de la feria del sábado que se han encontrado con la sorpresa de que el crochet salió a la calle. Se nota todavía el entusiasmo en sus caras, mientras se sientan tranquilamente a disfrutar del sol del verano pensando ya en degustar una de las deliciosas especialidades de la gastronomía portuguesa.

Nosotros caminamos hacia la salida del pueblo, ya que todavía nos esperan otras dos ciudades magníficas del norte de Portugal: Viana do Castelo y Ponte da Lima. Abandonamos la Villa de las Artes prometiéndonos volver el próximo año para admirar las nuevas muestras de croché que están seguramente gestándose ya en las mentes creativas de los habitantes de Vilanova de Cerveira, y que seguramente nos dejarán prendados como lo han hecho este año.

Fascinantes golondrinas y flores de ganchillo
Fascinantes golondrinas y flores de ganchillo

 

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