Ruta por los Balcanes 8: Liubliana, capital de Eslovenia

Liubliana, capital de Eslovenia se había antojado desde la preparación del viaje como un punto rodeado de desconocimiento, a la sombra de otras ciudades europeas que han logrado un halo de fama a veces no tan justificado. La posibilidad de integrar su visita en el periplo de Balcanes que estábamos realizando nos suscitó mucho interés por conocer de primera mano y poder juzgar con rigor.

Escultura del dragón de Liubliana, símbolo de la ciudad
Escultura del dragón de Liubliana, símbolo de la ciudad

El hecho de utilizar Liubliana como campamento base para las excursiones por Eslovenia nos permitía tener al alcance las cuevas de Postojna o el castillo de Predjama, y al mismo tiempo la oportunidad de aprovechar la tarde/noche aún oscura en abril en una ciudad con suficientes atractivos. La experiencia de Máribor, mucho más tranquila nos animó a elegir Liubliana por su animados pubs y restaurantes en el cauce del río Liublianica.

Coqueta, sencilla, pero al mismo tiempo merecedora de pasearla con la tranquilidad de esas ciudades que parecen no tener nada y tienen mucho, Liubliana late con el dinamismo de su masa social universitaria, activa y presente en todas las facetas del día y la noche de la ciudad.

Puente triple
Puente triple que conecta la plaza Mestni

Desgraciadamente el tiempo que arrastrábamos durante toda la semana de viaje por los Balcanes con nieve ya venida a menos pero con una lluvia prácticamente incesante nos condicionó la ruta por Liubliana.(* después la hemos visitado con sol y buen tiempo y Ljubljana cambia totalmente).

Bajo la fina lluvia comenzamos el circuito desde la pensión donde dormíamos, muy cerca de la plaza Mestni, uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad, y que precede al puente triple que conduce al Stari Grad, el barrio viejo. Como nos fue imposible hacernos antes con un mapa de Liubliana decidimos acudir a una de las dos oficinas de turismo de la ciudad, la situada en Krekov trg 10, junto al mercado al aire libre, que está a las espaldas de la catedral de San Nicolás.

Tras unas indicaciones en español (no fue la primera ni la última vez que encontramos gente que hablaba español) nos animamos a subir a pié al castillo por la cuesta que serpentea la ladera de la colina donde se yergue la fortificación.

Castillo de Liubliana
Castillo de Liubliana

El castillo es el principal atractivo turístico de mucha gente, especialmente por la perspectiva que ofrece sobre Liubliana, pero cuenta con otros encantos como la cafetería en el patio de armas, moderna y agradable, el Museo de la Ciudad que recorre el pasado de creación de la capital eslovena, y un recorrido por algunas partes del castillo como mazmorras, capillas, salones y almenas.

Desde uno de los laterales tenemos una vista privilegiada del moderno funicular que conecta el castillo con la ciudad baja. No es un trayecto largo, pero son muchos los turistas que lo utilizan para subir y evitar la ascensión a pié.

Funicular del castillo de Liubliana
Funicular del castillo de Liubliana. Foto de nuestro segundo viaje en junio

Ya con el sol oculto decidimos darnos un homenaje en nuestra última cena en tierras eslovenas, acompañado como no de las suculentas cervezas balcánicas. Tanto la zona de Mestni Trg, que desemboca en el ayuntamiento, como Cankarjevo nabrežje que da al río, son dos calles con mucho ambiente, la primera más diurna y la segunda repleta de jóvenes que se sientan en los pubs a charlar, ajenos al frío y la lluvia, envueltos en las mantas que proporcionan los bares, algo muy frecuente en Liubliana. Este hecho sorprende cuando menos ya que muestran un ánimo jovial más cercano a los países mediterráneos que a los centro-europeos.

Las calles animadas de Liubliana
Las calles animadas de Liubliana

Al día siguiente, casi a la carrera no quisimos perder la oportunidad de acercarnos al antiguo cuartel militar hoy ocupado por el Centro Social Metelkova Mesto, uno de los núcleos más importantes de Europa de Arte Independiente, que aboga por la defensa de la cultura en manos de la ciudadanía, abierto a todo aquel que desee aportar sus dotes artísticas. Además de conciertos, exposiciones y muestras de arte urbano, el centro ubicado cerca de la estación de tren es un museo al aire libre, con pinturas, esculturas y decoración que hace que la cámara de fotos ardiera a cada paso que dábamos.

Arte en el Centro Metelkova Mesto en Liubliana
Arte en el Centro Metelkova Mesto en Liubliana

El viaje se asomaba al fin, cruzando una nueva frontera, esta vez más etérea gracias a que con Eslovenia en el tratado Sengen no hacía falta utilizar el pasaporte. Trieste, Italia, última estación.

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