Ruta por los Balcanes 4 – Belgrado

Rakia en el Bar Pitanja Znak, conocido como "?"
Rakia en el Bar Pitanja Znak, conocido como “?”

Belgrado nos recibió de noche, y pese a ir pertrechados de mapas, Google maps y varias indicaciones se nos antojó una ciudad grande. El tráfico era bullicioso y tras llegar desde el sur de Serbia, sosegado y en calma como los monasterios que visitamos, cruzar los barrios más modernos de Novi Beograd, nos puso en la órbita y el ritmo frenético de las grandes urbes.

Nuestro alojamiento (Villa Forever en la calle Marsala Birjuzova) se hallaba tan céntrico que casi nos topamos de frente con él. Después de aparcar precariamente en un callejón sin ninguna señal, y localizar el hotel volvimos a recoger las maletas y….sorpresa. en apenas quince minutos ya teníamos una multa. Increíble si tenemos en cuenta que no había parquímetro ni personal que nos informase de donde comprar.

Para empezar….¿Que es una Kafana?

Como grandes amantes de la cocina típica, la gastronomía, los platos locales y como no las cervezas y demás líquidos de cada zona, lo primero que nos despertó curiosidad, era entender que era una Kafana.

La Kafana equivale a lo que en España podemos entender como una taberna, pero con una acepción todavía más amplia y rica. Además de punto de encuentro, en las kafanas se come y se bebe comida serbia, escuchando a menudo música serbia. Para la gente de aquí el ocio no se puede entender sin tomar una cerveza, o los aguardientes de rakija (rakia), o peljinkovac en las kafana.

Después de dejar las maletas, nuestro bautismo en las kafana fue curiosamente en uno de lo más míticos de Belgrado, y al que atribuyen más antigüedad, el Pitanja Znak, en el número 6 de la calle Kralja Petra, frente a la catedral de la ciudad. Este pub, conocido como “?”, el símbolo de interrogación, nos recibió en la primera noche de Belgrado, con una cerveza Jelen en una mano y con un Rakia en la otra.

Guiados por el mapa caminamos hacia el centro, concretamente hacia la calle Skadarlija, donde habíamos leído que se ubicaba el centro y la parte histórica de Belgrado. Descubrirla sin apenas gente nos permitió absorber ese áurea bohemio que la rodea, empedrada, cerrada al tráfico y con numerosos bares y restaurantes a los lados, como un pequeño Montmartre o Trastevere serbio. En estos locales se reunían los intelectuales, escritores y artistas que poblaban Skadarlija y acudían a los cafés y restaurantes como Tri Sesira (3 sombreros), Ima Dana, Dva Jelena, Zlatni Boka, Dva Bela Goluba.

Calle Skadarlija en Belgrado
Calle Skadarlija en Belgrado

Nosotros optamos por Tri Sesira, con la suerte inmensa de que además de tranquilo, la comida fue copiosa y sabrosa (a base de chorbas – sopas -, ensaladas simples pero jugosas y carne), regada por el movimiento imparable de un grupo de música tradicional cuyo ritmo demoniaco marcaba como un compás los cuatro tiempos de la cena, en un frenesí que regado por licores embriagadores nos hizo vivir un frenesí gastronómico. Inolvidable….

La noche de los Escoceses

La verdad es que ni de lejos nos esperábamos una noche tan divertida como la que vivimos en la primera salida a cenar por Belgrado. Nada más llegar a las escaleras que bajan la calle de Skadarlija vimos una multitud de faldas a cuadros, con piernas al aire (no olvidemos que había estado nevando), y no muy atractivas ciertamente. Las calles estaban repletas de escoceses y nuestro asombro sólo menguó cuando entendimos que al día siguiente se  celebraba un partido de clasificación del Mundial de Brasil 2014 entre Serbia y Escocia. Sabedores de como se las gastan los aficionados escoceses (tenemos un gran amigo, Iain, loco por el fútbol), seguimos su estela, buscando compartir momentos épicos en los bares.

Las cervezas fueron cayendo, a un rimo vertiginoso, pero para dos chicos del norte el reto era muy atractivo. Charlando de fútbol, la vida y otros temas más livianos, fuimos pillando confianza hasta el punto que las petacas de Whiskey escocés salieron de las faldas para ofrecernos brindis por la victoria de Escocia. Los camareros, que hablaban italiano nos fueron sirviendo jarra tras jarra, jocosos ante las situaciones surrealistas que genera una tribu de escoceses alegres y que paraban de entonar canciones escocesas.

La noche invitaba a seguir, pero al día siguiente no esperaba una ruta por la ciudad, y hubiese sido un pecado arriesgarla. Nos despedimos de nuestros amigos escoceses con el abrazo y la fraternidad de los que aman la vida y la cerveza, deseando mucha suerte a la selección de los Highlands.

Belgrado nevado

Una de las mayores sorpresas -y por que no regalos- del viaje fue despertarnos a la mañana siguiente con Belgrado nevado. Los cuatro copos se habían convertido en una capa de 30 cm de nieve que había teñido de blanco toda la ciudad, y seguía nevando….

Después del repentino subidón de alegría nos percatamos de que esa misma mañana debíamos devolver el coche de alquiler, así que después del repostaje del desayuno partimos raudos hacia la agencia de alquiler de coche.

Desgraciadamente nos tocó en este punto el momento más desesperante del viaje por los Balcanes. Y es que al caos circulatorio a causa de la nieve tuvimos que añadir un encontronazo con la empresa de alquiler de coches (Budget) a la hora de dejarlo. Todo vino por un cargo extra que se nos obligaba a pagar por dejar el coche en un destino diferente al de recogida (Nis, al sur de Serbia), y otro por ser festivo el día que nos lo alquilaron. Lo pero no fue el plus económico que nos tocó pagar, si no el tiempo perdido y los malos humos que nos exasperaron.

Ya más tranquilos nos dispusimos al asalto de la ciudad, comenzando por un paseo bajo la intensa nieve desde el barrio nuevo de Novi Beograd, al otro lado del rio. La parte nueva tiene escaso atractivo turístico y está formado por largas avenidas residenciales, muy grises y al menos en invierno poco interesantes.

Caminando llegamos hasta el puente, que salvaba el río y nos ofrecía las primeras fotos pintorescas de Belgrado. Ya de vuelta en la orilla del casco antiguo empezamos la ruta por  el castillo de Kalemegdan, cuyo nombre proviene de los vocablos turcos: kale (fortaleza) y meydan (campo de batalla). Su situación sobre el promontorio que domina el meandro del rio explica como de forma prolongada fue habitado por tribus celtas, romanos, godos, hunos, turcos, y arrasado y restaurado después de los destrozos de las guerras mundiales. Hoy en día es un lugar fantástico para pasear por los muros, visitando la fortaleza y la inmensa colección de tanques y carros de combate de nazis, aliados e italianos que participaron en las batallas del frente ruso.

Ya en dirección de nuevo a Skadarlija para ver la zona de día y cruzando el Stari Grad, apreciamos la modernidad de las calles comerciales, con un ambiente fantástico, repleto de gente caminando, siempre atenta a ayudar al turista.

Después de comer de nuevo en Skadarlija, nos acercamos a visitar la catedral ortodoxa San Sava (Hram Svetog Save). Tuvimos la fortuna de descubrirla cuando la noche caía, y las luces que la iluminan la hacen brillar en su grandiosidad. No en vano es la iglesia ortodoxa más grande de Europa y una de las más grandes del mundo. De planta de cruz griega, su interior asombra: 91 por 81 metros, con una superficie de 3.500 m². Dentro pueden entrar unas 10.000 personas y la cúpula alcanza una altura de 70 m. La cúpula central se apoya en sendas semicúpulas reforzadas por una galería de arcos.Impresionados por su fachada restamos atónitos sacando fotos pese al frío.

Edificios aún derruidos por la guerra de los Balcanes
Edificios aún derruidos por la guerra de los Balcanes

Para culminar las visitas turísticas nos sentimos intrigados por el museo Tesla, del que ya conocíamos parte de sus logros científicos y habíamos comprobado la admiración por todos los países de la Ex-Yugoslavia que recorrimos.

El Museo Nikola Tesla, está en la calle Krunska 51 una zona residencial pero céntrica de Belgrado, junto a varias embajadas y consulados extranjeros, entre ellos el de España. La visita al modesto museo nos permite conocer la figura de un gran científico, un genio cuyos conocimientos permitieron un gran salto a posteriores investigadores de disciplinas tan variadas como la física, la electrónica o los campos de la ingeniería y la invención.

Su carácter obstinado y poco plegado a las directrices políticas y militares le llevó a un ostracismo del que el museo y en general todos los países de la Ex Yugoslavia buscan sacarlo, con exaltaciones de Tesla en el nombre de calles, plazas, incluso en los billetes.

Algo cansados, esa noche decidimos descansar ya que el tren partía al día siguiente hasta Zagreb, y tras comprar el billete y tomar un té al lado de la estación volvimos al alojamiento.

Con el nuevo día, de nuevo en camino, tras Sofía, Nis y el sur de Serbia y ahora Belgrado, de nuevo nos tocaba cambiar de destino, esta vez poniendo los ojos en Croacia, Zagreb nos esperaba, y la nieve aún cubría los campos y ciudades que nos cruzábamos camino de la capital croata.

5 comentarios de “Ruta por los Balcanes 4 – Belgrado

  1. Hola!

    Es barato Belgrado? Me gustaría viajar allí, pero no se si en abril hace demasiado frío.

    saludos y felicidades por el relato del viaje

    1. Hola Antonia. La verdad es que si que hace frío. Nosotros estuvimos en abril precisamente y nos cayó una nevada impresionante. De todas formas es una perspectiva genial para conocer Belgrado, te lo recomendamos 😉

  2. Muy bonito el relato,los felicito. Belgrado me suena bien. Diferente. Solo estare 3 o 4 dias en Serbia, Uno en un tour viniendo de sarajevo a Belgrado un dia, otro dia Belgrado, otro Novi Sad y algo mas y quizas un cuarto para ver Monasterios en otro tour. Se que el coche es conveniente pero no manejo sincronico y es un problema a la hora de rentar. Cualquier recomendacion es bievenida.Viajo en mayo del 2017. Lindo todo lo que cuentan y como!! Saludos

    1. Aitor Pedrueza

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      Reply

      Gracias por tus palabras. Te animamos encarecidamente a disfrutar de tu viaje por Balcanes y será un placer ayudarte en lo que podamos.

Escribe un comentario!! (Vamos...es gratis y nos hace ilusión saber que te ha parecido.