Ruta por el monte Buciero en Santoña

Durante nuestro recorrido por Cantabria éste verano, hemos descubierto lugares tan maravillosos como el bello Monte Buciero, un paraje natural en Santoña que alberga en sus 600 hectáreas numerosas y diferentes especies de árboles así como una gran vida animal.

El Faro del Caballo, uno de los puntos impresionantes de la ruta por el monte Buciero
El Faro del Caballo, uno de los puntos impresionantes de la ruta por el monte Buciero

Pero este escenario natural que se encuentra en la Villa Marinera de Santoña guarda un as bajo la manga, tal vez uno de sus mayores atractivos, son sus acantilados, sólo puedo decir que las vistas desde la escarpada costa nos trasladan a las aguas turquesas del Caribe pero con la bravura de la Costa Cantabra.

El día comienza animado, una vez tomado un buen desayuno en la Ciudad de Castro Urdiales, campamento base durante nuestra estancia en Cantabria, nos disponemos a realizar una Ruta de Senderismo en la cercana Santoña, tan sólo unos veinte minutos nos separan de la cuna de las anchoas en salazón.

Fortaleza de San Martín
Fortaleza de San Martín

Para llegar a las inmediaciones del Monte Buciero debemos atravesar todo el Paseo Marítimo de Santoña hasta llegar a los pies del Monte dónde encontramos un amplio aparcamiento, justo debajo de la Fortaleza de San Martín, hace un día perfecto para realizar una ruta a pie, el calor no es aplastante y la brisa marina del Cantábrico nos saluda, así que ya estamos preparados, comenzamos!!!

Nada más empezar, pasamos al lado de la Fortaleza de San Martín, un fuerte construido sobre los antiguos muros de un Castillo de la época de Felipe II, hoy en día está restaurado y es posible visitarlo, aunque quizá lo hagamos en otra ocasión, el ansia por divisar los famosos acantilados nos puede, así que iniciamos con muchas ganas la pequeña ascensión.

Ganando altura según avanzamos en la ruta
Ganando altura según avanzamos en la ruta

Durante la senda vemos una serie de Baterías edificadas durante 1811 y 1812, cuando España se defendía de los ataques de las tropas francesas, la Bateria baja de Galbanes fue declarada Bien de Interés Cultural, no serán las únicas que veamos durante nuestro recorrido.

Kayak en el Cantábrico
Kayak en el Cantábrico en los alrededores de Santoña

Pero… de repente, que ven nuestros ojos, la costa nos sorprende con unas maravillosas vistas, la Peña del Fraile con cavidades prehistóricas en su interior, quizás una de las imágenes más fotografiadas de la zona, aunque no es de extrañar, las turquesas aguas baten la rocosa costa creando un espectáculo para todos los sentidos. Las leyendas locales cuentan que tras una fuerte Salva de todas las baterías a la vez hicieron que la “cabeza” del Fraile se desprendiera del resto.

Cartel que anuncia el descenso de escaleras al faro del Caballo
Cartel que anuncia el descenso de escaleras al faro del Caballo

Continuamos la caminata entre vegetación y piedra, una ruta sin demasiada dificultad, de momento, pasamos bajo túneles de árboles, mientras respiramos el perfume de la hierba húmeda, hasta que llegamos al un cruce que nos indica el desvío hasta el Faro del Caballo, con un detalle escrito bajo el nombre “700 escalones”, muy importante para los que no conozcan la zona, os puedo asegurar que 700 escalones más otros 100 si deseamos bajar hasta el mar, pueden entumecer nuestras rodillas, poner al límite nuestros gemelos y hacer sufrir a nuestros abductores, así que aquellos que no estén en forma ¡Cuidado!

Llegando al faro del Caballo en Santoña
Llegando al faro del Caballo en Santoña

El inicio de la escalinata es de vértigo, los escalones son desiguales y empinados, nos cruzamos con caras de cansancio que ya regresan del Faro, ¿habrá sido una buena idea?, bueno, no es momento para echarse atrás y después de unos minutos de bajada, la panorámica nos deslumbra, el mar nos saluda, el azul turquesa nos traslada a otros lugares, entonces me doy cuenta de que sí merece la pena, que lugar tan maravilloso, las formaciones de roca hacen las delicias de los que realizan kayak, que se cuelan entre sus agujeros y pasadizos, mientras que numerosos veleros vienen hasta aquí atraídos por tan bello lugar.

El agua azul profundo junto al faro del Caballo
El agua azul profundo junto al faro del Caballo del Monte Buciero

Una vez en el Faro del Caballo encontramos a bastante gente descansando, o tomando un baño un poquito más abajo, tras superar 100 escalones más, allí un grupo de chavales saltan al agua, nosotros ya no tan chavales decidimos entrar en el Faro, una pequeña escalera de caracol nos lleva a la luz que hoy en día está inutilizada, en fin, hay que continuar, miro hacia arriba, ya estoy sudando.

La bajada de las 700 escaletas al faro
La bajada de las 700 escaletas al faro

Cuando estoy subiendo las escaleras me doy cuenta de que tengo que ponerme en mejor forma, los gemelos me dicen “te lo dije”, mientras niños con sus padres pasan como si tal cosa a nuestro lado, en fin, juventud divino tesoro. Ahora nos cruzamos con los que bajan y se lo que están pensando….

Por fin estamos arriba, la Ruta de los Faros y Acantilados no ha terminado, pero hay que recuperar fuerzas, así que junto al mejor escenario posible, mirando al horizonte comemos algo para continuar, queda mas de la mitad del camino, unos 8 kilómetros más para rodear el Monte y llegar al punto de partida.

Faro del Pescador
Faro del Pescador. Santoña

Durante al menos dos kilómetros caminamos entre madroños, encinas y laureles quizá el recorrido más sombriego, la verdad que se agradece porque el calor empieza a apretar, y tras un tramo un poco más peligroso en el que debemos agarrarnos a cuerdas para no caer, en parte debido a las lluvias de los días anteriores, llegamos al segundo de los Faros, el Faro del Pescador, éste sin embargo sigue funcionando en la actualidad, por ello el acceso es mucho más fácil, de hecho aquí continuaremos la ruta por carretera en perfectas condiciones hasta la famosa Playa de Berria junto al Penal de Santoña, viendo estas playas el Cantábrico nos cautiva más, Cantabria y por extensión todo el norte cuenta con las playas más bellas que haya visto nunca, arenales acompañados casi siempre de montañas que los custodian, lugares sin masificar, conteniendo la esencia de la naturaleza, si, lo se, me he enamorado de Cantabria y no puedo evitarlo.

Playa de Berria
Playa de Berria

Ya queda menos, aunque el último tramo de la Ruta guarda unos cuantos kilómetros de subida, que nos llevarán al Fuerte del Mazo y el Polvorín de Helechal, y tras un par de kilómetros más por fin llegamos de nuevo al inicio, el Fuerte de San Marín. Ha sido una jornada increíble, el escenario es único y los actores y actrices que me han acompañado son de Oscar, así que puedo decir que la jornada de hoy ha sido de cine.

Hay otras cuatro rutas en torno al Parque Cultural del Monte Buciero, aquí os dejamos un enlace de la oficina de turismo de Santoña dónde os podéis descargar en pdf las diferentes sendas, prometemos realizarlas todas en nuestro próximo retorno a tierras cántaras!!! De hecho puede leer el artículo sobre las Culminaciones de Buciero.

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