Ruta en bicicleta por el Parque de Anaga, Tenerife

En nuestro viaje a Tenerife descubrimos una isla sorprendente en la que vivimos aventuras emocionantes que nos confirmaron una vez más que las islas Canarias todavía guardan tesoros que esperan ser hallados. En pleno invierno, decidimos olvidar el turismo de playa y hacer un viaje diferente recorriendo una buena parte del norte de Tenerife y un pedacito del sur, combinando programas muy diferentes que resultaron en un insólito viaje a una de las Canarias más conocidas.

Ruta en bici por el Parque Rural de Anaga
Ruta en bici por el Parque Rural de Anaga

Increíblemente una buena parte de nuestro viaje a Tenerife consistió en recorrer numerosas bodegas, en las que además de degustar unos de los vinos más deliciosos que nunca probamos, compartimos inesperadas conversaciones de horas en las que aprendimos mucho de la isla. Todavía nos miramos con entusiasmo pensando en el regusto que nos dejaron los vinos de Tenerife.

Otra de nuestras aventuras fue apuntarnos a la carrera nocturna de La Laguna, y recorrer en 10 kilómetros las calles de esta ciudad colonial no amurallada por lo que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fue algo extraordinario participar en esta carrera en este escenario único de palacios, iglesias, y edificios con originales balconadas y artesonados.

No es algo extraordinario subir al Teide, cualquiera que viaje a Tenerife va a visitar el Teide, pero haberlo hecho después de una buena nevada es asombroso. Ver el gran volcán nevado mirándonos desde cualquier lugar de la isla es fantástico. Y fascinante pasear por las nubes en el teleférico del Teide.

De las impresionantes rutas de senderismo por Tenerife, recordamos los paisajes lunares de Roques de García en torno al Teide; tierras de lava que conforman los sobrecogedores acantilados de los Gigantes; un Machu Pichu en el corazón de Tenerife: el formidable Barranco de Masca; o espectaculares de plantaciones de plátano canario, extensiones de preciosos pueblos como La Orotava, Garachico o los Realejos.

Preparados para nuestra ruta en bici por Tenerife
Preparados para nuestra ruta en bici por Tenerife

Y en pueblos de color como Tegueste nos imbuimos de la riqueza patrimonial de la isla. Visitamos la Casa de los Zamorano, museo vivo, símbolo de la memoria colectiva; una bodega tradicional; e incluso una ruta arqueológica, uno de los enclaves guanches más importantes de Tenerife, el Barranco de Agua de Dios.

Precisamente el pueblo de Tegueste se encuentra a los pies del Parque de Anaga, lugar al que nos adentramos con nuestras bicicletas que nos reservaba innúmeras sorpresas que dieron lugar al episodio que les contamos hoy.

Kiraya Bikes, rutas en bici por Tenerife

Acogedores y encantadores, como toda la gente que nos fuimos encontrando por la isla de Tenerife, los miembros de este pequeño gran proyecto de apasionados del ciclismo llamado Kiraya Bikes, nos recibieron con el entusiasmo de los que construyen sus obras con la materia de los sueños.

Deseábamos recorrer un trocito de Tenerife en bicicleta, y dimos con estos amantes del turismo activo, que nos aconsejaron una ruta por el Parque de Anaga en bici. Y eso que ofrecen rutas y tours guiados por toda la isla de Tenerife para conocer rincones que pocos turistas conocen: la costa nordeste de Tenerife, los montes del macizo de Anaga, las montañas que rodean la ciudad de la Laguna, y por supuesto al Teide, o al volcán Chinyero.

Kiraya Bikes
Kiraya Bikes

Alquilar una bici es sencillo, puede hacerse por internet, y los miembros de Kiraya Bikes incluso ofrecen la posibilidad de entrega a domicilio. Ofrecen, además del alquiler de la bicicleta, casco, botellín, agua y guía. Nosotros quisimos conocer este pequeño negocio hecho con pasión y que nos contasen en primera persona las aventuras que podríamos vivir en el corazón de esta isla de Tenerife, ese Parque de Anaga del que nos habían hablado amigos apasionados por la naturaleza. Así pues nos dirigimos a San Cristóbal de La Laguna, situado a los pies del Parque de Anaga, en el extremo nordeste de la isla de Tenerife.

Ruta en bici por las entrañas del Parque Rural de Anaga

El Parque Rural de Anaga es Reserva de la Biosfera desde 2015, y no es de extrañar, lo comprendemos cuando nos adentramos en el Bosque de Laurisilva o cuando nos encontramos con extrañas formaciones geológicas o escarpados barrancos que se precipitan hacia el mar. Se trata de una zona con una biodiversidad única en Europa a pesar de lo reducido de su superficie. Y eso se debe a las diferencias de altitud, clima y suelo. Casi todos los ecosistemas están representados en el Parque Rural de Anaga, excepto el de alta montaña.

El Parque de Anaga nos recibe con una misteriosa niebla
El Parque de Anaga nos recibe con una misteriosa niebla

El día nos recibió con una niebla espesa que parece que se forma en ocasiones en el macizo de Anaga, una de las áreas geológicamente más antiguas de Tenerife. Con la esperanza de que se disipase comenzamos nuestra aventura en bici por Tenerife, escogiendo la ruta circular por Anaga. Desde San Cristóbal de La Laguna fuimos hasta el punto de partida: la Cruz del Carmen, un antiguo cruce de caminos situado a 920 metros de altitud, desde donde parten diferentes rutas de senderismo. Allí hay amplios aparcamientos donde dejamos nuestro vehículo. También está el Centro de visitantes del Parque Rural de Anaga, donde podemos informarnos de las diferentes rutas. Hay además un restaurante, una parada de guagua (autobús), una ermita y un mirador.

Preparados después de haber montado nuestras bicis de montaña, echamos un vistazo al mirador de la Cruz del Carmen, desde donde se puede contemplar la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, una buena parte del este de Tenerife, y el Teide. La pena es que la niebla todavía no nos quiere dejar contemplar la belleza de este paisaje. Casi desde el principio de nuestra ruta en bici por Tenerife, ya nos estamos diciendo en voz baja que volveremos para ver el Parque de Anaga bajo un cielo azul, en todo su esplendor. También después de ver que de allí sale una ruta llamada “Sendero de los Sentidos”, donde parece que podemos descubrir los secretos de Anaga a través de nuestros sentidos.

Un viaje en el tiempo a través del bosque de Laurisilva

Nosotros estamos dispuestos a descubrir la magia de la Laurisilva, también llamado Monteverde canario, a ritmo de pedales. Comenzamos nuestra ruta en bici por el Parque de Anaga a toda velocidad, hay zonas de bajada, por lo que es fácil dejarse llevar.

La belleza del bosque de Laurisilva
La belleza del bosque de Laurisilva

Parece ser, por los paneles que leemos, que se están tratando de recuperar especies arbóreas autóctonas que fueron abandonadas con plantación de especies exógenas. De todas formas, a lo largo de nuestra ruta en bici encontramos muchos elementos del extraordinario bosque de Laurisilva. Quizás sabían que se trata de un fósil vivo que sobrevive desde hace 40 millones de años (al igual que en el resto del espacio biogeográfico conocido como Macaronesia: las islas Canarias, la isla de Madeira y las islas Azores). El bosque de Laurisilva se extendía por una amplia zona de la cuenca del Mediterráneo durante el período terciario (hace más de 20 millones de años), pero las glaciaciones lo desplazaron hacia las regiones templadas del sur.

Este bosque sufrió pocas modificaciones evolutivas a los largo de millones de años, por lo que somos conscientes de que estamos haciendo un viaje en el tiempo.

En el camino nos encontramos con enormes helechos que nos dejan sin palabras, pero también todo tipo de helechos que adornan las avenidas de troncos de tilos retorcidos cubiertos de musgo. Algunas especies tienen nombres poéticos como: Reina del Monte, Flor de Mayo, Capitana, Estornudera, Algaritofe, …Están atrapadas en este bosque de escasa luminosidad, de ahí su color verde intenso. La magia del bosque de Laurisilva nos envuelve a lo largo de varios kilómetros en nuestro velocípedo.

Atrapados en el verdor y el misterio del bosque de Laurisilva
Atrapados en el verdor y el misterio del bosque de Laurisilva

Paramos en un mirador y podemos ver los montes de Anaga recortados, con formas extrañas, y el mar al fondo. La niebla no acaba de dejarnos y parece que no quiere despegarse del Parque de Anaga, y la comprendemos. El paisaje con niebla tiene una belleza diferente que hasta parece que le va al misterioso bosque de Laurisilva.

Perdidos en el Parque de Anaga con final feliz en un guachinche auténtico

Hacemos luego un tramo de la ruta por carretera, yendo en dirección de nuevo a Cruz del Carmen. Nuestra ruta podría acabarse ahí, pero decidimos buscar un lugar que nos aconsejaron para comer: el merendero Casa Carlos, situado en la carretera TF-12. Pero un error de cálculo hace que tomemos la Carretera de las Carboneras, llena de curvas, felices, corriendo veloces en nuestras bicicletas cuesta abajo. Parándonos en magníficos miradores para contemplar un paisaje de espléndidas huertas bancales, y esa extraña elevación rocosa que se conoce como Cabezo Tenejía, hasta que llegamos a ese pueblo de casas de colores situado sobre un rellano rocoso en la margen izquierda del hermoso Barranco de Taborno, a una altitud de 610 metros de altitud.

El pueblo de las Carboneras con sus casas de colores, huertas bancales y el extraño monte al fondo conocido como Cabezo Tenejía
El pueblo de las Carboneras con sus casas de colores, huertas bancales y el extraño monte al fondo conocido como Cabezo Tenejía

Buscamos ya con cierto apetito, después de los kilómetros recorridos, el famoso guachinche que nos aconsejaron. Pero cual es nuestra sorpresa cuando nos dicen que estamos equivocados, que Casa Carlos se encuentra en la carretera de arriba. Nos sentamos en la plaza de Las Carboneras imaginando la empinada cuesta arriba que tenemos que subir para llegar al deseado guachinche.

Nos decimos que nuestra equivocación valió la pena, ya que conocimos otro pedacito del Parque de Anaga que quizás no hubiéramos conocido nunca. Ese paisaje oculto, lejos de las rutas turísticas habituales.

Aunque el esfuerzo en el camino de vuelta es tal, que casi nos comemos nuestras poéticas palabras. 4 kilómetros a ritmo lentísimo, sudando todo lo que no sudamos a lo largo de nuestra ruta circular en bici por Anaga. El tiempo se dilata en este último tramo de esta jornada ciclista. Parece que nunca vamos a llegar y el hambre aprieta proporcional al afán.

El Parque Rural de Anaga, joya de Tenerife
El Parque Rural de Anaga, joya de Tenerife

Como todo tiene un final, llegamos por fin a la carretera TF-12, al tiempo que la niebla comienza a levantar. Entusiasmados, nos sentamos en la terraza del guachinche Casa Carlos, una casa de comidas típicas de Tenerife, justo lo que necesitábamos. El simpático dueño se extraña de que queramos sentarnos en la terraza con magníficas vistas al paisaje de Anaga, al igual que otros turistas procedentes del norte de Europa. Claro, para ellos es invierno, pero para nosotros el invierno de Canarias no es invierno, aunque estemos en la peor semana, con el Teide nevado y con esta niebla que nos ocultó en parte la belleza del norte de Tenerife.

Disfrutamos de los manjares de la gastronomía tinerfeña, la auténtica, acompañada siempre de un delicioso mojo picón. Tras estos deliciosos momentos en los que recuperamos las fuerzas perdidas, entro en el guachinche a pedir un postre típico canario. El ambiente es excelente, risas y cantos, a pesar de que son cuatro habitantes del lugar, los barrenderos del pueblo, el camarero y el dueño. Me vacilan entre bromas que me hacen reir…y una rosa de papel que me regala un zalamero camarero.

Delicioso barraquito, café bombón de Tenerife
Delicioso barraquito, café bombón de Tenerife

Disfrutamos de dos cafés deliciosos, los Barraquitos, especialidades de las islas Canarias, un café bombón con canela, limón y un chorrito de licor. El extra de licor se conoce como Zaperoco, un extra de licor. Y terminamos nuestra ruta en bici por el Parque de Anaga en el célebre Mirador del Pico del Inglés, en el que intuimos ya unas vistas panorámicas espléndidas del norte de Tenerife: el barranco de Tahodio, el barranco de Afur, Santa Bruz, el Valle de Aguere y San Cristóbal de la Laguna. Ahora sí decidimos regresar a Tenerife. Creo que la próxima vez nos perderemos de verdad en el Parque de Anaga, y nuestra bicicleta nos conducirá a los barrancos más bellos, al misterio del bosque de Laurisilva, a las playas de arena negra perdidas en este paraíso natural.

Escudriñando el misterio del Parque Anaga en el Mirador del Pico del Inglés. Final de la ruta
Escudriñando el misterio del Parque Anaga en el Mirador del Pico del Inglés. Final de la ruta

Agradecimientos

Agradecemos la amabilidad de los dueños de Kiraya Bikes por su generosidad al cedernos unas bicicletas que nos llevaron al corazón del Parque de Anaga, una de las maravillas de Tenerife. Apreciamos su calurosa acogida y amena conversación.

Ficha de la Ruta circular en bici por Anaga

Término municipal: La Laguna, Tegueste y Santa Cruz de Tenerife.

Punto de Partida y de llegada: Cruz del Carmen.

Dificultad: media-baja.

Duración: 2 horas.

Longitud: 12 km.

Cómo llegar: Salida del pueblo de La Laguna por la carretera de Las Mercedes (TF-12) hasta el centro de visitantes de la Cruz del Carmen

 

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1 comentario de “Ruta en bicicleta por el Parque de Anaga, Tenerife

  1. Hola.

    El sendero ese que ahora les ha dado por llamar Sendero de los Sentidos es una chapuza que se ha inventado el Cabildo de Tenerife con la que han logrado destrozar el sendero original, como están haciendo con todos los sitios a los que meten mano para según ellos adaptar al visitante, les sea fácil acceder al monte y puedan dejar sus recuerdos. Se están cargando Anaga para convertirlo en parque de paseo para turistas de sendero fácil, porque lo importante es meter gente, tanta gente que puedan ser usados como dato estadístico para sacarle dinero a la Comunidad Europea, porque todo lo que sea intervención supone negocio para sus empresas y la de sus amigos. lo de menos es Anaga y la isla.

    Solo soy un aficionado al ciclismo de montaña que lleva 27 años subiendo una media de 3 veces por semana a ese monte y después de este tiempo puedo asegurar que Anaga no es lo que era desde y el deterioro se ha acelerado desde que al Cabildo le entro el ataque regulador. Incluso han prohibido circular en bicicleta por senderos, y son tan cínicos que incluyen en la publicidad personas practicando el ciclismo de montaña.

    Si vuelven y quieren hacer una buena ruta fuera de la carretera, por aquí estoy, encantado de guiarles.

    Un saludo.

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