Palau Güell, historia de un edificio célebre de Gaudi en Barcelona

Después de varias visitas a edificios de Gaudí por Barcelona como la Torre Bellesguard, la Sagrada Familia, la Casa Batllo, la Pedrera, el Gaudí Exhibition Center, e incluso por Comillas donde conocimos el Capricho, la invitación a conocer el Palau Güell y continuar nuestra ruta modernista nos llenó de gozo ya que desde su reapertura en 2011 teníamos ganas de verlo.

Una de las chimeneas de la terraza del Palau Güell
Una de las chimeneas de la terraza del Palau Güell

Gracias a la gentileza de los gestores del Palau Güell, la Diputación de Barcelona (DIBA) hemos obtenido un pase de visita gratuita por el insigne edificio, uno de los más carismáticos y con más personalidad de la obra del maestro modernista Antoni Gaudí.

Historia del Palau Güell

La casualidad o el destino quiso que dos de las figuras más representativas de la Barcelona de finales del XIX y principios del siglo XX cruzaran sus caminos en la Exposición Universal de París. En ese momento Francia estaba alzando la torre Eiffel con motivo del centenario de la Revolución Francesa y la capital parisina era un hervidero de corrientes intelectuales y una ciencia que intentaba abrirse a la época industrial.

Interior del Palau Güell. Mirador hacia la calle
Interior del Palau Güell. Mirador hacia la calle

En ese contexto Eusebi Güell i Bacigalupi, uno de los acaudalados burgueses catalanes que como un Rey Midas había convertido en oro todo negocio que tocaba, se paseó por la exposición de París. Allí asistió como el diseño ingenioso de un joven arquitecto de Reus, que había hecho por encargo de la guantería de Esteve Comella en Barcelona, una vitrina de exposición gana el segundo premio en su categoría.

Fascinado por la habilidad de Gaudí, a su regreso a Barcelona tiene una fijación en la cabeza, conocer a ese joven arquitecto. Con el tiempo la relación profesional enraizada tras varios encargos se va convirtiendo en amistad, y será Güell quién como mecenas permita que Gaudí fructifique gran parte de sus proyectos más ambiciosos.

Plano del Palau Güell
Plano del Palau Güell

Uno de ellos fue el Palau Güell, la propia residencia del industrial, que en un terreno de la calle Conde del Asalto, hoy Nou de la Rambla, dio carta blanca a Antoni Gaudí para que le sorprendiera. Para ello compró varios terrenos adyacentes a la casa que le había dejado su padre en herencia que se abría a las Ramblas, de manera que estuviera conectada a la nueva morada de Eusebi Güell mediante un corredor.

Gaudí se puso manos a la obra y las obras se alargaron durante 4 años, desde 1886 hasta 1890, para ejecutar el primer gran encargo de la dupla que formaron el arquitecto y su promotor.

Dos años antes de darse por finalizada, las ansias por enseñar su nueva residencia a las altas esferas de la ciudad, hicieron que Eusebi Güell mostrase su vivienda a personajes ilustres que llegaron para la Feria Universal de Barcelona, entre los que se encontraba la reina regente María Cristina de Habsburgo, Humberto I, monarca de Italia y el presidente de Estados Unidos Grover Cleveland

Visita al Palau Güell

Después de la taquillas (que está afuera del edificio) accedemos al Palacio donde nos proporcionan las audioguías, muy interesantes para aprovechar al máximo la visita, tanto con datos históricos acerca de la familia Güell, como de la construcción de la residencia y del propio Antoni Gaudí.

Fachada del Palau Güell
Fachada del Palau Güell

El orden del recorrido es ascendente, empezando por las caballerizas en el sótano, planta baja, primera planta, zaguán y finalmente las terrazas del Palau Güell.

En la planta baja está la presentación de la visita, en la zona de cocheras, donde se “aparcaban” los carruajes. Al descender hacia las caballerizas por la rampa ya advertimos reminiscencias de ese universo Gaudiano en el que las escaleras helicoidales aparecen como elemento de conexión de varias plantas. Las gruesas columnas se van abriendo para sujetar con los arcos la estructura de la casa. El revestimiento es sobrio, a base de ladrillos, y a diferencia de otras cuadras o caballerizas la luz del sol entra a través de la apertura junto a la rampa, lo que permitía tener más oxigenada la estancia y sin duda más salubre. Aún se conservan varias amarras originales con forma de unicornio, en las que se ataban los caballos. El sótano es también recinto de las exposiciones temporales.

Anclaje para amarrar a los caballos en el sótano del Palau Güell
Anclaje para amarrar a los caballos en el sótano del Palau Güell

Subimos de nuevo a la planta baja para ponernos de frente a la imponente escalera que actúa de preludio del primer piso. Su amplitud y elegancia a base de columnas en los laterales anticipa la suntuosidad con la que Gaudí proyectó el Palacio Güell. Al final de la escalera la vidriera con la bandera de franjas rojas y amarillas de Cataluña representa el simbolismo nacionalista siempre presente en las obras de Gaudí.

La planta noble distribuía con estancias ociosas como la Sala de billar (no es el original pero se compró uno igualmente antiguo) o taller de pintura y escultura, utilizada por la hija de Eusebi Güell para desarrollar sus aptitudes pictóricas; o la Sala de los fumadores. En la parte que da a la fachada dos habitaciones, la de visitas y tocador de señoras y la Sala de los Pasos Perdidos que daba a la calle.

El gran salón del Palau Güell con la capilla
El gran salón del Palau Güell con la capilla

Sin duda, la estancia del salón del Palacio Güell es el espacio más sorprendente, y donde convergen el resto de habitaciones. En esta área central se sucedía la mayor parte de la vida social, con conciertos y misas que se llevaban a cabo abriendo las puertas que dan a la capilla incrustada. Desde las habitaciones personales de Eusebi Güell y su mujer había un mirador o palco desde el que podían escuchar la misa o los conciertos sin necesidad de bajar.

Anexo al salón pero en otro espacio de altura, separado por una celosía con motivos…se ubicaban los músicos, que acompañaban el sonido del órgano que se encuentra al lado de la capilla.

En lo alto una cúpula se alza majestuosa, creando un espacio más amplio y permitiendo la entrada de luz. Los huecos en forma de estrellas y la semejanza con la cúpula de un minarete nos recuerdan las influencias del arte mozárabe que apasionaban a Gaudí.

Cúpula del Gran Salón del Palau Güell
Cúpula del Gran Salón del Palau Güell

La salida a la terraza posterior nos permite contemplar la fachada posterior, con el pequeño patio desde el que admiramos como remató Gaudí la casa con una solución de luminosidad y ventilación que repite en varios de sus proyectos. Encima el balcón de las habitaciones privadas se corona con un forjado fantástico.

Desde el palco de los músicos subimos al piso superior del Palau Güell, los dormitorios, con las habitaciones y baños. Sorprende (o no) que la habitación de Isabel López Bru, la esposa de Güell tenga una decoración más lujosa mientras que la de su marido era más sobria.

Baños modernistas del Palau Güell
Baños modernistas del Palau Güell

Por la escalera de servicio ascendemos a la buhardilla, que cumplía funciones prácticas del hogar, pero donde Gaudí no abandona la estética,. Actualmente es la zona de exposición de las obras de restauración finalizadas en 2011 y que han permitido conservar el Palau Güell con una imagen muy semejante a como estaba durante los años que la familia Güell vivió aquí.

Buhardilla Palau Güell
Buhardilla Palau Güell

Las terrazas siempre son reaprovechadas por Gaudí para dar toque de color, pero también funcionalidad y el Palau Güell no podía ser diferente a la Casa Batlló o la Pedrera. Aquí la disposición de la aguja central que corona la cúpula que da al salón, y las veinte chimeneas y los colores vistosos de la técnica de Trencadís (azulejos partidos que permiten amoldarse a las formas curvas típicas de la obra de Gaudí) nos permitieron jugar a las perspectivas con la cámara de fotos, buscando las tonalidades y luminosidad del sol al “rozar” el tejado del Palacio. El cielo azul hizo el resto, y así pasamos un buen rato deshaciendo los pasos de un lado a otro hasta que decidimos poner punto y …seguido, a la visita al Palau Güell.

Chimeneas Palau Güell
Chimeneas Palau Güell

Horarios

Hay un Horario de verano del Palau Güell (que va desde el 1 de abril al 31 de octubre), y que abre las puertas desde las 10:00h de la mañana a las 20:00h. de la tarde, con cierre de las taquillas a las 19:00h. Mientras que en horario de invierno, desde el 1 de noviembre al 31 de marzo, el Palau Güell sólo permanece abierto desde las 10:00h a  las 17:30h ya que las horas de luz son menos y las terrazas no lucen igual. El cierre de las taquillas en este horario es a las 16:30.

Los únicos días que permanece cerrado son los lunes no festivos, el 1 y 6 de enero, del 7 al 13 de enero y el 25 y 26 de diciembre.

Precios del Palacio Güell

Los precios a fecha 2016 son de 12€ para adultos, con entrada de descuento de 9€ para estudiantes y mayores de 65 de la UE que acrediten su edad. Aquellos que posean el documento acreditativo de la Ruta del Modernismo, de la Red de Bibliotecas de la Diputación de Barcelona o de la Tarjeta Rosa pueden optar al descuento de igual manera. Los grupos grandes pueden hacer una reserva previa para optar al precio reducido.

Los niños de 10 a 17 años pagan por la entrada 5€, lo mismo que las personas con un grado menor del 65% de discapacidad.

Gratis: Los menores de 10 años no pagan entrada y también tienen acceso gratuito los parados, los discapacitados con un grado mayor al 65% ; y finalmente los que hagan cola en dos turnos (mañana y tarde, mejor informarse en su página web de la hora exacta) el primer domingo de cada mes hasta que se agoten las entradas gratis. Tened en cuenta que las colas que se forman son importantes, así que si queréis ver el Palau Güell gratis toca hacer cola…

También es gratis la entrada los días de puertas abiertas, que suelen ser en Sant Jordi el 23 de abril,  el 18 de mayo (Día Internacional de los Museos) y para la fiesta de la Mercé, el 24 de septiembre, aunque ya avisamos de que todo el mundo quiere ver los monumentos en esos días.

Información Palau Güell

La audioguía tiene explicaciones en varios idiomas: Catalán, Castellano, Inglés, Francés, Italiano, Alemán, Japonés y Portugués

Desde 1984 el Palau Güell forma parte del listado de Patrimonio de la Humanidad del selecto club UNESCO.

Para favorecer la visita sin aglomeraciones el número de entradas vendidas es limitado, de modo que no se forman grupos ingobernables que nos impiden ver el Palacio lleno de gente. Si lo compras online puedes asegurarte la hora de visita.

La luz entrando por las vidrieras del Palau Güell
La luz entrando por las vidrieras del Palau Güell

Como llegar al Palau Güell

El Palacio Güell está en la calle Nou de la Rambla 3, Barcelona. Desde Plaza Catalunya es sumamente fácil porque debemos bajar las Ramblas hacia el mar, pasar la Boquería, el Liceo y encontraremos a la derecha la entrada a la Calle Nou de la Rambla; unos metros adelante está la fachada y la entrada al Palau Güell.

Si llegamos en metro la estación de Drassanes (línea 3 o verde) es la más cercana, mientras que los autobuses de las líneas 14, 59, 91, 120 y el Bus turístico nos dejan cerca del Palau Güell.

Puedes comprar las entradas para visitar el Palau Güell online y ahorrarte la cola de entrada al edificio de Gaudí:

 

Mapa

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2 comentarios de “Palau Güell, historia de un edificio célebre de Gaudi en Barcelona

    1. Aitor Pedrueza

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      Hola Lila! Te va a encantar, sigue nuestros consejos para disfrutarlo con menos gente y estaremos encantados de ver tus fotos 😉

Escribe un comentario!! (Vamos...es gratis y nos hace ilusión saber que te ha parecido.