Las aguas termales de Saint Thomas (Pirineos) bajo la nieve

La belleza del entorno de los Baños de Saint Thomas, y más con nieve. ©Stéphane Fortas.

En pleno invierno visitamos los Baños de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas), esas aguas aguas termales naturales, sulfurosas, situadas a 1150 metros de altitud en el corazón de los Pirineos Orientales. Volvíamos de una ruta de senderismo por el pueblo de Jujols, y disfrutamos durante todo el día de una estampa única del Monte Canigou nevado. Cuando llegamos a Fontpedrouse todavía teníamos que subir 3 kilómetros más para llegar al Balneario de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas), situado en el fondo de un valle, y el frío se sentía cada vez más.

De hecho, durante el día había nevado por la zona, ya que en invierno es época de nevadas. Cuando llegamos a las termas hacía ya mucho frío, y comenzaba a anochecer. En la entrada se ven ya las tres piscinas de agua caliente sulfurosa al aire libre emplazadas en un anfiteatro de piedra, y mucha gente se encontraba ya a remojo. El agua humeante nos invitaba al relax.

Nieva sobre los Baños Saint Thomas. ©Stéphane Fortas.

Ese aire gélido nos endurece la piel mientras corremos de los vestuarios a las piscinas de Saint Thomas, pero casi no nos da tiempo a tiritar cuando nos abalanzamos bajo los chorros de agua sulfurosa hirviendo, una fila de duchas que nos calma la sensación glacial de la temperatura ambiente.

Sin más demora nos sumergimos en una de las piscinas que está a unos 37ºC, en el jacuzzi, y también en el silencio reinante. Hacemos un pequeño recorrido por los chorros, hay unos que caen por fuerza, ideales para el cuello y la espalda, me quedo un buen rato, sintiendo esa lluvia intensa azotando mis músculos.

En los Baños Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas) perdemos la noción del tiempo, tal es la relajación a la que te someten sus aguas sulfurosas. Mi zona favorita es la de los chorros que hay en las paredes de esta piscina (en la otra no los hay), que salen con mucha potencia y ayudan a relajar toda la zona lumbar. Con el flujo incesante del agua me quedo ensimismada mirando el entorno de los Baños de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas), saco por momentos los brazos que se me hielan y vuelvo a meterlos, en un juego interminable en el que me deleito.

Anfiteatro de Saint-Thomas, solarium en verano. ©Stéphane Fortas.

Pensar que estamos en unas piscinas naturales al aire libre no deja de sorprenderme. El hombre es capaz de sacar partido de la naturaleza para su propio bienestar sin dañarla. Parece ser que más arriba, siguiendo un sendero, hay otras piscinas naturales, pero ya sin instalaciones ni comodidades. Pero los conocedores del lugar suelen ir también mucho.

Poco a poco va cayendo la noche sobre los Baños Saint Thomas (Bains Saint-Thomas) y las piscinas comienzan a encenderse llenando de magia el lugar. Los bañistas que acaban de llegar miran entusiasmados a las piscinas ora azules, ora verdes, …van cambiando de color a ritmo de la laxitud circundante. Me gusta el ambiente que se crea cuando se hace de noche y las piscinas se iluminan, me quedo mirando cómo pasan de un color a otro hipnotizada.

Ahora es el momento de ir a los dos chorros que salen del suelo y hacen un efecto de jacuzziburbujeante. La gente charla a veces en susurros, pero respetan el silencio imperante. Intercambio sonrisas con mi compañero de spa, compartiendo el entusiasmo por estar aquí un día de nieve. De hecho, pueden verse las colinas circundantes blancas de la nevada del día anterior.

Un placer bañarse en las piscinas de Saint Thomas con nieve alrededor. ©Stéphane Fortas.

Decidimos pasar a la otra piscina, y en el ínterin el frío se posa sobre nuestra piel, pero no llega a penetrar puesto que nos hemos armado con una espesa capa de calor. Y ya la fila de chorros hirviendo nos ducha otra vez mientras llegamos a la otra piscina. En esta hay uno o dos grados más normalmente, por lo que es un placer comenzar con una más fría para terminar en la más caliente. Aquí sólo hay un par de duchas con un chorro potente, pero nada de chorros laterales.

La recorremos situándonos en todos los puntos, en algún momento decidimos ir a una piscina que apenas cubre (pataugeoire), delante del solárium escalonado, que es para los niños. Y de camino me atrevo a colocarme bajo una ducha fría, aguantando por unos instantes, mientras algunos me miran temblando. Pero el premio lo recibo al volver a las aguas ardientes de la piscina. El cambio de temperatura me proporciona un placer inmenso.

Nieva en los Baños de Saint Thomas

Poco a poco la gente se va marchando, apenas quedamos tres o cuatro bañistas. Queda poco tiempo antes de que cierren los Baños Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas), pero nosotros queremos aprovechar hasta el último minuto, y como las aguas no están extremadamente calientes, podemos estar el tiempo que queramos.

Anochece en los Baños Saint-Thomas. ©Stéphane Fortas.

El cielo estrellado da paso a unas nubes extrañas, estamos metidos en nuestro ensimismamiento cuando del cielo empiezan a caer copos de nieve. Pensamos al principio que es lluvia, pero los copos se van multiplicando rápidamente y la nevada comienza a ser densa.

Es indescriptible la sensación de ver caer la nieve sobre nuestras cabezas y estar casi desnudos en unas piscinas al aire libre. Nos miramos exaltados, sabedores de que estamos viviendo un momento único, lleno de magia, …La emoción me lleva a recorrer la piscina nadando de espalda, mirando hacia el cielo mientras cientos de copos de nieve se derriten en mi rostro. Me invade aquella misma felicidad que sentía cuando era niña y gritábamos de alegría cuando mi padre nos decía que fuéramos a la ventana a ver cómo nevaba, cosa insólita en el lugar donde vivía.

Magia en las aguas termales de Saint Thomas. ©Stéphane Fortas.

Todavía no puedo creerme que estemos en este rincón fantástico en pleno corazón de los Pirineos bañándonos, en termas humeantes mientras está nevando. Las luces de la piscina que cambian de color a cada instante hacen aún más extraño y bello el momento.

Parece que puedo oír la nieve que choca sobre mi cara, abro la boca para comerme algunos copos, como hacía de pequeña. El silencio siempre es más grande cuando nieva, por eso casi oigo los copos. Caen suavemente, y juego con ellos feliz, sin pensar, sólo viviendo…

Es más tarde cuando repaso la larga e intensa jornada de senderismo por los paisajes extraordinarios de los Pirineos, que bien podría haber sido de visita por alguno de los monumentos excepcionales de esta zona de Francia. Para luego terminar en las estupendas termas de Saint Thomas, lejos del mundanal ruido, buscando un relax que no se encuentra a diario. Y encima nieva sobre nuestra felicidad…Es bien cierto que ésta se encuentra en las cosas más pequeñas. Es cuestión de buscarla…

Aguas luminosas en la noche de Saint Thomas. ©Stéphane Fortas.

Otro reportaje sobre las aguas termales de Saint-Thomas: 

Relax en los Pirineos franceses. Las aguas termales de Saint Thomas

Informaciones 

Horarios: 10:99-19:40. En julio, agosto y las vacaciones de Navidad y febrero: hasta las 20:40.

Entradas

La tarifa simple es de 7€, 5,50€ niños de 4-11 años.

Abono de 10 entradas: 57€.

Fórmula baños + espacio Hammam: 14,50.

Bella toma del letrero de Saint Thomas

Cómo llegar a los Baños de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas)

Las aguas termales de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas) están a 20 km de Font-Romeu, a 73 km de Perpiñán y a 32 km de Puigcerdá.

Para llegar desde Perpiñán, hay que ir por la carretera nacional RN 115 dirección a Andorra hasta llegar a Fontpédrouse. A la salida del pueblo, hay que girar a la izquierda, recorrer cuesta arriba 3 km hasta llegar a las aguas termales de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas).

Es posible llegar a las aguas termales de Saint Thomas (Bains de Saint-Thomas) en el célebre “Tren amarillo” (“Train jaune”) – un tren pintoresco que recorre los Pirineos Orientales, de Villefranche-de-Conflent a Latour-de-Carol, a lo largo de 63 km – . La parada es en la estación de tren de Fontpédrouse (hay buses gratuitos que llegas hasta los baños (no olviden reservar con 48 horas de antelación).

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