Institut Pere Mata, hospital modernista de Lluís Domènech i Montaner en Reus

El modernismo catalán tiene en Barcelona una concentración ejemplar de edificios, pero lejos de circunscribirse a la capital condal, tiene en otras ciudades ejemplos sorprendentes y por desgracia menos conocidos de esta corriente. Para nuestro equipo particularmente una de las gratas sorpresas fue “desnudar” la preciosa ciudad de Reus.

Vidriera del Institut Pere Mata
Vidriera del Institut Pere Mata

Su centro histórico permite llevar a cabo una ruta temática del modernismo a través de edificios con fachadas notables, factura de insignes arquitectos como Pere Caselles o Joan Rubió i Bellver. Y cómo no, aprovechar su tradición vermutera para visitar el Museo del Vermut y algunas bodegas de productores históricos.

A las afueras de Reus se encuentra el Institut Pere Mata, diseñado por uno de los genios de la corriente modernista,  Lluís Domènech i Montaner.

En el Institut Pere Mata ya se distinguen algunos trazos de lo que años después sería una de sus más magnas obras, el Hospital de Sant Pau en lo que en su día eran las afueras de Barcelona. El patrón de pabellones estancos que permitían aislar las enfermedades contagiosas y concentrar por patologías a los enfermos ya aparece en el Institut Pere Mata, siendo proyectado por el mismo  Domènech i Montaner más tarde en el Hospital Sant Pau.

Como ya resaltamos en el recorrido que llevamos a cabo por el centro de Reus, el Institut Pere Mata no es la única obra de  Domènech i Montaner en la ciudad ya que recibió varios encargos para la creación de los edificios como  la Casa Navàs, la Casa Rull y la Casa Gasull. La paradoja es que la ciudad natal de Gaudí no posee actuaciones de su hijo pródigo, y por contra, Domènech i Montaner considerado casi como un hijo adoptivo por su contribución a embellecer la que fue la segunda población con más habitantes de Cataluña.

Historia del hospital

Las enfermedades mentales habían sido consideradas hasta bien entrado el siglo XIX poco más que intratables, por lo que las personas que sufrían patologías de este tipo carecían de un tratamiento adecuado, siendo socialmente abandonadas al ostracismo. A partir de la segunda mitad del siglo surgen iniciativas privadas para concienciar y mejorar la calidad de vida de estos enfermos. En 1875 un decreto obliga a que en los manicomios de carácter privado existiese una cuota para ciudadanos sin recursos.

En este contesto surge un consorcio de “hombres ilustres” en Reus, comandado por el Dr. Emili Briansó  para impulsar la creación de un Hospital Psiquiátrico. Briansó había sido testigo de las pobres condiciones de higiene y de terapia de los pacientes del centro de ca l’Agulla en el centro de Reus, y de este impacto nace el embrión para crear un centro más apto.

La amistad del primer presidente del consejo de prohombres, Pau Font de Rubinat con el el arquitecto Lluís Domènech i Montaner hace que sea el elegido para el diseño del complejo.

Las obras comenzaron en 1897 y se extendieron hasta 1912 – si bien a partir del 1900 ya entra en funcionamiento- , culminando los once pabellones y los jardines que forman el Institut Pere Mata. Inicialmente el reparto de pacientes se llevaba a cabo en función del sexo, de la clase social y del tipo de enfermedad mental.

En los trabajos participaron grandes maestros modernistas en sus especialidades, comoLluís Bru, Joan Paradís en los diseños de los dibujos de los estucos, Josep Prat como ebanista,  Rigalt, Granell i Cia en los vitrales; o expertos de la Casa Pujol i Bausis de Esplugues de Llobregat en la decoración cerámica.

Después de su construcción, el Manicomio de Reus modificó su nombre por el de Institut Pere Mata, póstumo homenaje al médico y político de Reus Pere Mata y Fontanet, una de las figuras más insignes de la Psiquiatría en España.

Más tarde, durante los años que duró la Guerra Civil Española el Institut Pere Matas se empleó como hospital para atender a los heridos del ejército republicano.

Visita al Institut Pere Mata

La parte del hospital abierta para visitar es el Pabellón de los Distinguidos, a la postre el que está profusamente más decorado. El resto del complejo no se puede visitar ya que sigue estando en uso, pero al menos si apreciar a través de las rejas de la entrada del sur (Puerta de los Carros) los jardines que disfrutan los pacientes tratados. La esbelta puerta lo forma un arco con dos pequeñas torres en cada extremo y plafones cerámicos blancos y azules que ensalzan el mosaico con el nombre del hospital.

La audioguía reproduce la historia de la construcción de forma teatralizada, adquiriendo la voz del médico impulsor del proyecto, Emili Briansó Planes. El inicio del recorrido nos explica todo el proceso de construcción, con especial detalle de la decoración exterior de la fachada, donde podemos distinguir toda la simbología que se repite en la “cosmología” de la corriente modernista.

Pabellón número 6 o Pavelló dels Distingits (Pabellón  de los Distinguidos)

En una época en la que la pertenencia a una clase social era todavía muy marcada, resultaba perfectamente normal que uno de los pabellones albergase a los enfermos de las familias con más recursos. Aristócratas, burgueses que habían amasado grandes fortunas con el crecimiento industrial de Cataluña y otros potentados, habitaban el pabellón número seis, conocido como el Pabellón de los Distinguidos.

Decoración del Pabellón de los Distinguidos
Decoración del Pabellón de los Distinguidos

Las cuotas que pagaban las familias permitían que estos enfermos dispusieran del espacio más lujoso del hospital, donde además de una sublime decoración, gozaban entre otros privilegios de una sala de billar, uno de los entretenimientos de modo del momento.

El edificio lo forman dos chalets inicialmente separados, a los que a partir de 1908 se añade un cuerpo central que los integra. En la planta baja se hallan los espacios comunes, una sala de lectura y conciertos, un comedor y una sala de billar, todos decorados con esgrafiado de motivos florales. La técnica de esgrafiado es relevante en la decoración del interior del Pabellón de los Distinguidos.

Salón de lectura y música

Dando la bienvenida a la entrada del Pabellón de los Distinguidos está este espacio dedicado a la lectura y escuchar música. Las columnas de mármol de tonalidad rosácea soportan una balaustrada a la altura del primer piso. Tanto la barandilla como las vidrieras que cierran la balaustrada son tremendamente evocadoras, por lo que no extraña que los pacientes al menos disfrutasen de su “jaula de oro”.

Comedor

A su lado el comedor posee una decoración de plantas y árboles como naranjos, con alacenas de madera originales y un recubrimiento cerámico rematado por esgrafiados y  una espectacular lámpara.

Decoración colorida con motivos de plantas y flores del Comedor
Decoración colorida con motivos de plantas y flores del Comedor

La Sala de billar

El ocio, presente en conciertos, ávida lectura o juegos como el billar, era parte de los enfermos más pudientes, que en esta sala hacían repicar las bolas haciendo eco en un espacio presidido por la lámpara sobre la mesa de billar.

Sala de Billar
Sala de Billar

Al subir a la segunda planta observamos que se ha evitado el hueco interior para que los enfermos no tuvieran la tentación de precipitarse por el medio de la escalera.

Segunda Planta

Una galería traslúcida con vidriera se asoma como un mirador al jardín de la entrada al recinto del hospital. Frente al corredor se alinean las habitaciones de los pacientes, todas ellas con suntuosos baños privados que aún conservan la ornamentación modernista donde flores y plantas son una constante.

Corredor de la segunda planta del Instutu Pere Mata
Corredor de la segunda planta del Instutu Pere Mata

En algunas habitaciones se conserva mobiliario modernista original (al igual que los suelos hidráulicos), funcional, y donde resalta la calidad de los trabajos de marquetería.

Otros espacios cerrados al público son el Pabellón de los Servicios Generales, el de Beneficiencia, la escultura homenaje al doctor Briansó y Hospital de la Tercera Clase y el de Limpieza. El primero de ellos es junto al Pabellón de los Distinguidos uno de más decorados y posee una escultura de un ángel de piedra realizado por Eusebi Arnau. Este Pabellón de los Servicios Generales lo forma la torre del depósito de agua que es uno de los iconos del Institut Pere Mata.

Como llegar al Institut Pere Mata

Además del paseo que llevamos a cabo hay dos líneas de autobús urbano, la 30 y la 31 que conectan el centro de Reus con el  Institut Pere Mata.

Camino al Instituto Pere Mata
Camino al Instituto Pere Mata

Información Visita Institut Pere Mata

Se puede hacer el recorrido con audioguías, y también hay visitas guiadas para grupos a las que hay que apuntarse previamente en la oficina de turismo de Reus.

El horario de visita es desde el 2 de enero al 31 de mayo; y del 1 de octubre al 31 de diciembre: lunes a sábado de 12h a 14h y de 16h a 18h. Los domingos y festivos abre sus puertas de 12h a 14h. Mientras que el horario de verano desde el 1 de junio al 30 de septiembre va de 11 de la mañana a 13h , y de 16:30 a 18:30. Los domingos y festivos de verano también va de 12h a 14h.

Mapa para llegar al Instituto Pere Mata desde el centro de Reus a pié

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