Guía de Isora, el Tenerife más soleado tiene mucho que ofrecer

Franja costera de Guía de Isora, al norte del núcleo de Alcalá. Se ven los acantilados de los Gigantes. Impresionante. ©María Calvo.

Tenerife y, por extensión las Islas Canarias, nos han encantado desde que las hemos descubierto. Aún nos queda mucho por descubrir pero lo que conocemos ya colma, no sólo las expectativas sino que amplia nuestros horizontes en todos los sentidos. En artículos anteriores hemos hablado: del norte verde de la isla en Tegueste; del vino canario que es tan exquisito como desconocido; del Teide y sus extensiones marcianas; de las rutas por la preciosa zona de Anaga; del deporte del running en la Nocturna de La Laguna; y recientemente de la espléndida isla de La Gomera y de su suculenta gastronomía.

Hoy vamos a descubrir otra parte de la isla de Tenerife, nos vamos hasta Guía de Isora. Este municipio tinerfeño se sitúa entre Santiago del Teide, y sus acantilados de los Gigantes al norte, y Arona y Costa de Adeje al sur, tres municipios especializados en el turismo de playa.

Guía de Isora también posee una fachada marítima muy importante para el turismo más clásico, con las localidades de Alcalá, con las magníficas piscinas naturales de la Jaquita y Playa San Juan. Este tipo de desarrollo turístico ha sido el gran recurso desde los años 70 en toda la parte este de Tenerife, aprovechando de unas excelentes condiciones climáticas. No en vano, esta parte de la isla es la que disfruta de mayor número de horas de sol al año.

Piscinas naturales de la Jaquita, en Alacalá. ©María Calvo.

Por otro lado, buena parte de los 140 km2 del municipio se encuentran en coladas de lava provenientes de erupciones que constituyen el llamado malpaís, cuyo yo nombre ya indica todo. Campos de lava que se ha enfriado pero no son aptas para la agricultura o la ganadería. Todo ello unido a la falta de agua impidió el poblamiento y la utilización económica de la zona. Sólo el cultivo de la cochinilla, a partir del siglo XIX atrajo población hasta está comarca anteriormente poco habitada. Tras el final de esas manufacturas después de la Guerra Civil y la IIGM, la explotación del manto freático ha permitido el desarrollo de una agricultura de exportación y, en los 70, del turismo de sol y playa.

Guía de Isora un municipio diverso.

Como toda la zona occidental de Tenerife que comienza tras la zona de Masca y los Gigantes, nos encontramos ante una llanura costera, más o menos ancha que rápidamente se convierte en una ladera empinada hacia el centro de la isla. Al alejarnos de las playas y la costa ascendemos por las faldas del complejo volcánico del Teide y de sus predecesores. Una de las carreteras que nos lleva al Parque Nacional de las Cañadas del Teide, la de la pedanía de Chío, pasa por el municipio de Guía de Isora. Al igual que los otros ayuntamientos de la isla, el municipio cuenta con varios núcleos de población, bastante variados por sus situación y urbanismo, lo que proporciona una diversidad muy interesante cuando visitamos Guía de Isora.

La costa.

Hotel Gran Meliá Palacio de Isora.©Iñigo Pedrueza.

En la costa nos encontramos con dos núcleos principales, Alcalá y Playa San Juan. Aquí se concentran los hoteles y los servicios turísticos vinculados a la playa y los hoteles. Un largo paseo marítimo se está terminando y permitirá recorrer la costa a píe, corriendo o en bici. En Alcalá encontramos grandes complejos hoteleros como el Gran Meliá Palacio de Isora, un hotel lujoso pensado para quienes no desean salir y, únicamente, descansar durante las vacaciones, ya que cuenta con todos los servicios.

Junto a estos grandes complejos, pequeñas estructuras, B&B y hoteles rurales como el Hotel Rural el Navío se integran en mitad de los grandes campos de cultivo del famoso plátano canario. Y también en el casco urbano de los pueblecitos de Guía de Isora. La demanda actual de los viajeros y turistas se diversifica, con lo que los ayuntamientos deberían también modular su oferta turística y apoyar también a pequeños proyectos que hoy en día promueven un turismo más slow a la par que más activo.

Nuestra guía Silvia nos acompaña a un hotel insólito en medio de unos plataneros: el Hotel rural El Navío. ©María Calvo.

El centro de Alcalá cuenta con la Plaza del Llano, donde se celebran algunos eventos y fiestas locales. En su puerto tiene lugar un importante espectáculo pirotécnico, uno de los principales de Tenerife.

Playa San Juan es el otro núcleo costero y posee muchos restaurantes y varios hoteles. La zona de costa concentra, como es previsible, los servicios y actividades marinas y los deportes acuáticos como el submarinismo o el paddle surf. La zona costera goza de un clima privilegiado con temperaturas medias todo el año que se mantienen sobre los 24º. Frente a las costas, varias especies de cetáceos y delfines acostumbran a pasearse, para regocijo de los turísticas que, con cuidado, pueden contemplar estos animales tan bellos.

La playa San Juan, en pleno centro del pueblo.©María Calvo.

Entre la costa y la autovía TF-1 se hayan la mayoría de los campos de cultivo ya que se trata de la zona más llana. Según vamos ascendiendo por las laderas que nos llevan a la Corona Forestal y al Parque Nacional del Teide, la pendiente se hace presente y aparecen los accidentes geográficos, cañadas y barrancos, coladas y cráteres, vestigios volcánicos y los espacios naturales más interesantes del municipio.

Colgándose sobre las faldas volcánicas nos encontramos con la población donde está el centro administrativo de Guía de Isora. El núcleo que lleva el nombre del municipio y posee un urbanismo y unos edificios diferentes de los núcleos costeros al no haber sufrido tantas modificaciones. No hay grandes hoteles pero comienzan a aparecer las pequeñas estructuras de tipo B&B. Además de las pequeñas estructuras hoteleras, con los turistas pueden llegar los bares, pequeños comercios y tiendas, además de los restaurantes. Esto de desarrollarse gracias a la cada vez amplia demanda, permitiría fijar población a estos núcleos, atrayendo nuevos servicios y emprendedores y estabilizando la economía local en estos núcleos de medianías.

La belleza de la localidad de Guía de Isora, presidida por la iglesia.©María Calvo.

Los otros núcleos de la zona alta de Guía de Isora son Chío, Aripe, Chirche y Tejina de Isora. Más pequeños, cuentan sin embargo con un ambiente más local, pequeños bares y tascas como los guachinches, que están abiertos mientras les duren las existencias de vino local que ellos mismos han debido producir.

Visitar estos pequeños pueblecitos nos lleva al Tenerife más autentico, donde nos cruzaremos con las personas que viven aquí todo el año y disfrutando de unas vistas increíbles, un clima acogedor y parajes de comienzo de mundo. El mirador de Chirche, justo encima de Aripe (y ya de camino al pico del Teide) es un ejemplo de todo ello. El mirador es ideal para ver caer el sol en el Atlántico diciéndole adiós hasta que de toda la vuelta al mundo. Esta ruta es muy apreciada por los cicloturistas en su camino hacia la cumbre más alta de España.

Bajo el mirador, el Restaurante Mirador de Chirche es un buen ejemplo de gastronomía local e influencias de todo el mundo. Dirigido por un equipo profesional de personas que hacen de su trabajo la búsqueda de las excelencia gracias al esfuerzo y el cariño, el restaurante es uno de los referentes locales. Las vistas concuerdan con la cocina y los productos locales que se pueden degustar y adquirir en una pequeña tienda: turrón de gofio; Platé, un vino blanco aromatizado con plátano; mermeladas de tómate; miel; chocolate con miel del Teide; miel de palma y almogrote de la Gomera…

Muy cerca, Chío es una de las mecas ciclistas de las Canarias, demostrando que el turismo de nicho es turismo de futuro. En este caso es el del deporte del ciclismo, no es una casualidad, sino un camino para permitir un desarrollo turístico más diverso, más solido, sostenible y rentable. Sin necesidad de inversiones faraónicas pero con estructuras que también beneficien a los habitantes locales.

Las rutas de senderismo son muy diversas, las más interesantes se encuentra en la zona de medianías, la parte alta del municipio. Estas veredas conducen a lugares de gran interés como la Montaña de Tejina o los bosques de la Corona Forestal ya por encima de los 1000 metros. La zona de la Montaña de Tejina, con su cono que llega igualmente a los 1000 metros de altura tiene, además de interés natural, restos arqueológicos de los guanches, los primeros pobladores de las Islas Canarias.

Naturaleza en Guía de Isora.

Vistas de Aripe desde el Mirador de Chirche. ©María Calvo.

No es la parte más conocida de Guía de Isora, pero como casi todos los ayuntamientos de Tenerife comparte una zona del Parque Nacional de Teide y parte del Parque natural de la Corona Forestal; el Espacio natural de la Montaña de Tejina; las laderas del Chío, el barranco de Niágara, la franja marina de Teno-Masca; la cueva marina de San Juan y el Paisaje Protegido del Barranco de Erques. Todo este patrimonio natural, de ser puesto en valor puede cambiar totalmente el perfil de los visitantes de Guía de Isora, diversificando y complementando mucho la fachada marina y de playas, que hoy es el principal eje turístico.

De nuevo, un turismo diversificado y de pequeña escala, que se apoye en conocimiento local y en personas emprendedoras con interés en trabajar en ámbitos locales, puede ser un alivio y un complemento indispensable a los hoteles de la zona costera.

Fiestas, cultura y festivales…

Es otro de los elementos que pueden completar y cambiar el perfil turístico de Guía de Isora y de todo el sur de Tenerife. La cultura, las fiestas y otros acontecimientos.

Las flores son protagonistas en algunas fiestas de Guía de Isora. ©María Calvo

Varias romerías repartidas por el año se celebran coincidiendo con varias celebraciones religiosas católicas, durante la Semana Santa o las fiestas patronales. Una de las más conocidas es la Pascua Florida, una representación floral de la Pasión cristiana de Jesucristo. Los motivos florales son el elemento más destacable de esta fiesta. En Alcalá el 15 y 16 de agosto se celebra la fiesta de la Virgen de la Candelaria, con un desfile marino y fuegos artificiales de renombre.

Más allá de las fiestas uno de los eventos más destacables, por todo lo que aporta y, precisamente, por tratarse de un evento diferente, es el Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora. El Miradas DOC, es el principal festival de cine de las Canarias y ha logrado atraer a muchos cineastas que realizan documentales de contenido social. Focalizado en los trabajos realizados en los países del sur, intenta por un lado promocionar los documentales de países con pocos recursos para exportar sus obras. Al mismo tiempo, o presamente por ello, los autores y las temáticas de esos países suelen ser poco conocidas y mal entendidas. Dar voz a esas personas que suelen salir representadas de manera esquemática en los telediarios, es ya de por sí una gran aportación.

Guía de Isora es un municipio de arte, y además del cine, el Certamen Regional de Arte Isora, celebra todos los años el arte pictórico, sobre todo de autores de las Islas Canarias.

Manuel Martín González, la sorpresa del grafista innovador.

Obra gráfica, la que más nos gustó, del artista local Manuel Martín González. ©Iñigo Pedrueza.

La Casa de la Cultura de Guía de Isora posee una sala donde se muestran las obras de este emigrante de Isora que vivió en América durante buena parte de su vida. Oleos, pero sobre todo una obra gráfica publicitaria de una modernidad y una calidad que nos sorprendió mucho. Su trabajo, en la Cuba influenciada por el desarrollo económico y publicitario norteamericano, destaca por ser un compendio de las grandes influencias artísticas y vanguardistas de la primera mitad del siglo XX, desde el expresionismo y el futurismo hasta el art nouveau.

Patrimonio.

En cuanto al patrimonio monumental, con excepción de los restos arqueológicos guanches, no hay grandes monumentos ya que la zona fue poco poblada y su desarrollo más tardío que el de otras zonas de Tenerife.

Destacamos la iglesia Matriz de Nuestra Señora de La Luz, comenzada en 1536 pero que ha sido muy restaurada y reconstruida. El edificio actual data de comienzos del siglo XX. Varios núcleos de Guía de Isora cuentan con edificios del siglo XIX, casas y mansiones construidas por los indianos que regresaban a las Canarias tras hacer las Américas.

Iglesia de Guía de Isora. ©Iñigo Pedrueza.

El patrimonio etnográfico es, en cambio, cuantioso. Puede parecer que no es demasiado espectacular, pero bien explicado y valorado, recuerda a los ciudadanos de hoy en día, lo dura que fue la vida antes de que el consumo se volviese fácilmente cómodo. Antaño había que saber fabricar el pan, las herramientas y el vestido, recordarlo no hace ningún daño, permitiendo dar valor a las culturas campesinas y al trabajo manual. Sobre todo, cuando no es descabellado pensar que el futuro será, -si es que llegamos a él-, un compendio de la tecnología y los saberes de siempre, en una vuelta necesaria a un mundo semirural.

Entre los lugares que se pueden visitar y de los que se puede aprender, encontramos hornos de Pan; hornos de teja (Vera de Erques, El Jaral, La Fuente, Aripe y Chirche); de cal (muy reconocible en el puerto de Playa de San Juan) y de Brea (en el monte Tágara).

Otros elementos etnográficos de gran interés son las eras que recuerdan la importancia del cultivo de los cereales en la zona; los aljibes que permitían guardar agua, elemento esencial en una zona muy seca (Vera de Erques, Tejina, Guía de Isora); los lavaderos y chorros y, por último, los lagares comunitarios donde se producía el vino.

Gastronomía.

Platé, vino aromatizado al plátano. Ummm. Una de las especialidades locales. ©Iñigo Pedrueza.

De postre dejamos algo tan importante como la gastronomía, sin duda uno de los principales atractivos de las Islas Canarias. La gastronomía española llega hasta las latitudes más ecuatoriales con una mezcla de sabores y continentes, como toda buena cocina que se precie.

Isora es conocida sobre todo por su repostería y sus dulces, por ejemplo las truchas de almendra y harina, los rosquetes de huevo, las tortas de almendras. Pero para llegar al postre hay que degustar los platos principales, sabrosos y contundentes gracias a los pucheros y potajes, el rancho o el Turre, acompañados del sempiterno y delicioso gofio.

Gracias a sus puertos y costa, el pescado (bonitos, calamares o pulpo, cherne o patudo..) es tan variado como sabroso. La carne también es de calidad y los quesos de las zonas de medianías también mantienen un nivel muy alto. Sin olvidar los necesarios mojos y los vinos que, como en todo Tenerife y las Canarias, son tan buenos como desconocidos.

Animamos desde aquí a que se apoye con más énfasis esos caldos divinos de los que el resto de España y del mundo debería poder disfrutar!!

Y así nos despedimos de Guía de Isora y de Tenerife, con la certeza de que volveremos muy pronto a esa isla que nos encanta y a otras que aún no conocemos.

Un saludo especial a Silvia Castro, activa y apasionada profesional del turismo, que trabaja en la Oficina de Turismo de Guía de Isora y a la Concejalía del Área de Urbanismo y Desarrollo Turístico del Ayuntamiento de Guía de Isora, sin los que no hubiéramos conocido está parte de Tenerife. Gracias por su amabilidad, cariño y apoyo logístico en esos dos bonitos días.

¡Hasta pronto Tenerife!

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