Betanzos de los Caballeros, ciudad medieval en el corazón de Galicia

Un mar de galerías blancas ilumina intensamente la ciudad en el horizonte. Recorro cada uno de esos miradores y me digo que podría estar en la Marina de A Coruña, en Santiago de Compostela, o en el casco antiguo de alguna ciudad o pueblo de Galicia. Cuando mi mirada se posa en los soportales de granito, esos soportales que resguardan a la gente en tiempos de lluvia, la confusión continúa, ya que esta combinación arquitectónica magnífica la conozco de esos otros lugares. Sólo cuando veo el conjunto, reconozco la ciudad de Betanzos de los Caballeros. La delata la magnífica casa de estilo afrancesado perteneciente a Don Juan, uno de los hermanos Naveira, benefactores de la villa.

Simbiosis perfecta de galerías y soportales
Simbiosis perfecta de galerías y soportales

En cuántas ocasiones contemplé esta estampa de galerías y soportales hipnotizante, atraída por esos cientos de ventanales que, desde su blanco infinito, quieren contarme historias de los habitantes que se esconden tras los pliegues de las cortinas. Una fuerza ajena me conducía siempre hacia los soportales, en busca de ese frescor, esa oscuridad que oculta un misterio que todavía hoy sigo escudriñando. Betanzos es un lugar al que necesito regresar en mis viajes pertinaces a Galicia, y lo primero que busco es ese mar de galerías blancas y ese laberinto de pórticos recatados e íntimos. Ahí es donde siempre empieza nuestro periplo por la ciudad de Betanzos y donde termina, cerrando el círculo, no podría ser de otro modo.

Mar de galerías blancas en Betanzos
Mar de galerías blancas en Betanzos

Todo comienza cuando nos sentamos a disfrutar bajo los imponentes miradores blancos de Betanzos. Tanto en tiempo soleado, cuando esos rayos de sol de invierno o de verano nos invitan a las terrazas que crecen hacia el exterior desde los soportales. Como en tiempo de lluvia, esa lluvia que hace más bellas las calles adoquinadas de Betanzos, y contemplándolas abrigados bajo los soportales, recordamos otras calles y otros soportales tan familiares, los de Santiago de Compostela, donde la lluvia es arte.

El misterio de los soportales
El misterio de los soportales

De este modo se inicia la ruta por la ciudad vieja de Betanzos de los Caballeros, una ruta conocida de tantas veces repetida, los mismos pasos en cada ocasión. Desde nuestro puesto en las terrazas bajo los soportales, miramos la inmensa plaza irmaos García Naveira, centro neurálgico de Betanzos, donde tiene lugar la feria semanal, de ahí que se la conozca también como Plaza del Campo. Allí se encuentran monumentos imponentes, como la iglesia-convento de Santo Domingo, de estilo renacentista-barroco, que alberga la Biblioteca Municipal y el Museo das Mariñas (donde la historia, la antropología y la etnografía tienen su lugar). Llama nuestra atención también el Colegio de Huérfanas y el Hospital de San Antonio de Padua. Pero sobre todo el Archivo del Reino de Galicia, magnífico, de estilo neoclásico, que Carlos III mandó edificar en el siglo XVIII.

La inmensa plaza irmaos García Naveira
La inmensa plaza irmaos García Naveira

Desde los cielos nos mira sobrecogedora Diana cazadora, que recuerda a Diana de los jardines de Versalles, presidiendo la plaza junto a los indianos filántropos, los hermanos García Naveira, que dejaron una gran huella en esta villa. Benefactores e hijos predilectos, tras su regreso de Argentina, adonde habían emigrado a finales del siglo XIX, construyeron lugares por y para el pueblo.

Como es el caso de el Lavadero “As Cascas”, la Escuela García Hermanos, el Jardín del Pasatiempo, un lugar fascinante de estilo entre modernista y romántico catalogado como “Parque enciclopédico”, con estanques, grutas, túneles, un jardín botánico con especies de los cinco continentes. Podemos ver murales policromados con escenas de los viajes de los hermanos: las pirámides de Egipto, el Canal de Panamá, la muralla china,…

El bonito palco de la música nos traslada a otros tiempos de bandas y bailes, y parece que oímos las melodías que salían del anterior quiosco modernista mientras subimos por la rúa Castro, adentrándonos por fin por ese laberinto de calles empedradas que suben y bajan, conduciéndonos al alma de Betanzos.

¡Cuántas cosas me cuentan esas galerías!
¡Cuántas cosas me cuentan esas galerías!

Siempre me emociono cuando subo por esta calle, aún a sabiendas que repito un recorrido muchas veces caminado, pero vuelvo a contemplar con los ojos de la primera vez esos edificios que tanto me sorprenden, más galerías blancas y balcones pintados de plata. Me paro una vez más en los detalles, las medias rosetas de colores y los ornamentos de madera que adornan los ventanales blancos.

Esta extraña sensación de sentirse observado no deja de invadirnos, pensamos que quizás nos estén espiando detrás de los visillos, pero en seguida caemos en la cuenta de que los ojos que nos miran son de papel, son personajes de comic y de cuadros que se escaparon de sus mundos para colgarse de los balcones de Betanzos de los Caballeros.

Lienzo de la artista Cecilia Basurto, en "As Balconadas" de Betanzos de los Caballeros
Lienzo de la artista Cecilia Basurto, en “As Balconadas” de Betanzos de los Caballeros

Desde los balcones de Betanzos, ciudad de arte. “Balconadas”

Una ciudad a la que se le escapa la poesía de debajo de las piedras decide un día engalanarse para aquellos que se olviden de ver su belleza. Mejor en verano, cuando llegan más viajeros para descubrirla. Un artista brigantino, Jesús Núñez, pensó que Betanzos podría convertirse en una galería de arte donde artistas de todo el mundo pudieran mostrar sus obras. Y qué lugar mejor que los cientos de balcones de la ciudad para desplegarlas, en una fusión perfecta de arquitectura y pintura. Así, cada dos veranos, desde 1988, lienzos teñidos de colores a los que se suben personajes de historietas y cuadros, paisajes conocidos, consiguen que nos sintamos en un museo al aire libre de lo más original.

La Bienal Pintura “Balconadas, así es conocido este evento plástico, que colorea e ilumina el casco histórico de esta bella ciudad de Galicia, creando contrastes espléndidos con el austero románico, el profuso barroco, o la magia del modernismo y de las galerías blancas de la arquitectura brigantina.

En la Bienal "As Balconadas" los balcones de Betanzos se llenan de obras de arte
En la Bienal “As Balconadas” los balcones de Betanzos se llenan de obras de arte

En pleno agosto nos encontramos con la sorpresa de sentirnos observados por obras de arte que hacen distinta a la ciudad que conocemos. Toda una fortuna poder recorrerla con esos toques de color, sintiendo la fuerza de cada tela, todo lo que nos quiere transmitir el artista. Seguimos pues nuestro recorrido por Betanzos, parándonos en cada balcón a admirar los cuadros, como si de un museo se tratase.

Cautivados por magia del casco antiguo de Betanzos

Nos damos cuenta de que casi no hemos recorrido Betanzos cuando llegamos a la Plaza de la Constitución, tan absorbidos como estábamos por las pinturas de las “Balconadas”, cautivados por la magia del casco antiguo de Betanzos, declarado Conjunto Histórico-Artístico desde 1970. Siempre que la recorro, me dejo llevar por esta corriente que me empuja y me para, me mete en iglesias sublimes, en tiendas de viejo, me deja pasmada ante edificios de diferentes estilos. Una corriente que me susurra secretos desde las piedras de sus edificios, desde las ventanas blancas de sus miradores.

Nos detenemos más tiempo en la antigua Plaza del Castro, situada en lo alto de la colina, lugar estratégico donde se sitúan edificios principales de la villa. Muchos de ellos nos piden a gritos que recorramos sus fachadas, que franqueemos sus puertas para contarnos todo lo que saben.

El casco antiguo de Betanzos fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970
El casco antiguo de Betanzos fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970

Corresponsales del Banco de España, reza una inscripción en uno de los edificios más bellos de Betanzos, de estilo modernista, con sus balcones de madera rojizos, sus cuadros de azulejos,…Allí se encontraba la primera banca y casa comercial de la ciudad, y hoy el espléndido edificio alberga el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea. Desde la primera vez que vi este edificio, me sentí atraída por él, quizás por ser modernista – siempre me identifiqué con este estilo – o porque creí percibir que tenía mucho que decirme: los misterios de la estampa, de los grabados, litografías,…

Después está el encanto del Pazo (palacio) de Bendaña, del siglo XV, no sé si debe a los soportales con arcos ojivales o a la Torre del reloj que está al lado. Y el Pazo de Lanzós, todavía más imponente. También aquí se sitúa la Iglesia de Santiago. Los principales poderes representados, lo que nos da una idea de la importancia de la ciudad de Betanzos en la Edad Media.

Centro Internacional de la Estampa Contemporánea y Pazo de Bendaza
Centro Internacional de la Estampa Contemporánea y Pazo de Bendaza

Seguimos nuestro itinerario por las callejuelas de Betanzos, algunas se lanzan hacia el río Mandeo en una bajada vertiginosa. Pienso en recuerdos que me contaba mi padre sobre la romería de Os Caneiros, en la que las protagonistas eran las barcazas engalanadas que surcaban el río Mandeo hasta un merendero situado a sus orillas. Las famosas jiras de Os Caneiros.

Me hago una imagen de conjunto del trazado del casco histórico de Betanzos: callejuelas que suben hacia la colina donde antiguamente había un castro y vuelven a bajar hasta que franquean alguna de las puertas de las murallas que rodean la villa. La imagino a vista de pájaro, y siento que todavía quiero seguir perdiéndome en este dédalo de calles.

Diálogo entre joyas del Gótico en medio de la quietud de la Plaza de Fernán Pérez de Andrade “O Bó

Esa corriente me lleva ahora al callejón donde se encuentra una de las puertas del mercado de Betanzos y que desemboca en otro de mis lugares favoritos: la Plaza de Fernán Pérez de Andrade. Allí reina la quietud y el silencio, y sin embargo parece que las piedras quieren contarnos de nuevo sus memorias. El contraste es extraño y poético a la vez. Estoy empezando a pensar que en Betanzos la historia quiere hablar a través de los edificios, de las calles y plazas. El viajero atento tal vez sepa escuchar esos susurros del pasado.

Superposición de cuerpos de la iglesia conventual de San Francisco
Superposición de cuerpos de la iglesia conventual de San Francisco

Me vuelvo a quedar sin habla ante la iglesia conventual de San Francisco, una superposición perfecta de cuerpos, en los que se proyectan esas luces y sombras de la intensa luz de verano, tan diferentes e igualmente bellas en invierno. Me detengo en los motivos y ornamentos, en los detalles: los rosetones y las vidrieras que se abren amplias en la cabecera de la iglesia. Es una iglesia llena de tesoros, como el sepulcro gótico del primer señor de los Andrade, de una belleza inusual. Se trata de los primeros enterramientos de bulto exento – antes se pegaban a los muros -. La figura está completamente armada con armadura y arnés de guerra. Innovaciones iconográficas sorprendentes.

Una joya del gótico gallego, la iglesia conventual de San Francisco
Una joya del gótico gallego, la iglesia conventual de San Francisco

En el exterior, en lo alto de uno de los tejados, la sorprendente figura de un jabalí bajo la cruz, símbolo del linaje de los Andrade, ligados a la historia de Betanzos, cuyo máximo exponente fue Fernán Pérez de Andrade, apodado O Bo (El Bueno, en gallego). Se convirtió en uno de los caballeros más poderosos de Galicia en el siglo XIV – Enrique II de Trastámara le había concedido varios señoríos por su apoyo en la guerra contra Pedro I. Y gracias a él se construyeron muchos de los edificios que conocemos hoy. No olvidemos que Betanzos es una “ciudad de caballeros”, por la llegada de familias destacadas que se establecieron en la villa en los siglos XV y XVI.

Me paro en las fachadas con balcones corridos de madera a los que se asoman sonrientes lienzos de “As Balconadas”, obras que participan en el concurso de la bienal. Estos edificios se alzan orgullosos a pesar de estar compartiendo plaza con dos joyas del gótico de Betanzos. La terraza que hay bajo las casas populares es un bonito rincón para sentarse a contemplar las dos maravillas arquitectónicas que se están mirando a los ojos, pero sin desafiarse, tal vez simplemente admirándose.

En la Plaza de Fernán Pérez de Andrade “Bó”, las "balconadas" hacen su aparición
En la Plaza de Fernán Pérez de Andrade “Bó”, las “balconadas” hacen su aparición

La iglesia de Santa María do Azougue es también de estilo gótico, construida entre la segunda mitad del siglo XIV y la primera del siglo XV sobre una románica. Los Condes de Andrade impulsaron esta obra de arte que fue declarada Monumento Nacional en 1944. Siempre me encuentro bien en estos templos, en este silencio que los envuelve, con esa luz de colores que entra por sus rosetones y vidrieras. Entro en ambas iglesias de Betanzos y se me pasa el tiempo sin darme cuenta fijándome en los detalles.

La otra joya del Gótico gallego, la iglesia de Santa María do Azougue
La otra joya del Gótico gallego, la iglesia de Santa María do Azougue

Del exterior siempre miro los arcos de la puerta de entrada, con los arquitos y arquivoltas decorados con motivos vegetales y geométricos y el tímpano con escenas religiosas.

Sentada a los pies del cruceiro evoco otras visitas a Betanzos, en otras épocas del año, en esta misma plaza, en estas mismas callejuelas, en el mes de julio, puestos por todo el casco viejo, espectáculos, música, gastronomía gallega, exhibiciones, juegos,…

Recuerdo de la Feria Franca Medieval de Betanzos de los Caballeros

…Aires medievales que nos trasladan a otra época. Ideal el marco elegido para realizar la Feria Franca Medieval de Betanzos dos Cabaleiros, uno de los cascos históricos más antiguos de Galicia, cuyos edificios se cubren con telas, y las fachadas se engalanan con estandartes y banderolas. La ciudad se traslada a la Edad Media en una feria nacida en 1998, recordando la que se celebraba en los siglos XIV y XV.

Cartel de la Feira Franca medieval de Betanzos
Cartel de la Feira Franca medieval de Betanzos

Los habitantes de Betanzos convertidos en nobles, campesinos, comerciantes y artistas,…a lo largo de tres jornadas y representando escenas cotidianas y otras que marcaron la historia de la villa gallega. Escenificaciones sorprendentes y muy bien preparadas, como el incendio de la ciudad en 1569, la llegada del Señor de Andrade, después de que el rey Enrique IV le concediera a Betanzos en 1465 el título de ciudad y el privilegio de realizar una Feria Franca todos los años en noviembre. Otro día se recuerda la Batalla das Figueiras del siglo VIII, cuando los brigantinos se negaron a entregar cien doncellas al rey musulmán Mauregato. O la Revuelta Irmandiña, porque los habitantes de la comarca se rebelaron contra Nuno Fraile de Andrade, señor feudal de la época. Incluso puede verse un juicio de la Santa Inquisición, con quema de una bruja y aquelarre incluidos. Y una de las escenificaciones más trabajosas: la de la expulsión de los leprosos tras las pestes que asolaron Betanzos en 1381.

Torneos medievales, exhibiciones de tiro con arco, carreras de barriles de vino, danzas gremiales,…completan un programa que convierte la Feria Franca medieval de Betanzos en una de las más interesantes que se celebran en Galicia, junto a la de A Coruña, la de Noia,

La torre desde donde se hace el lanzamiento del globo de Betanzos
La torre desde donde se hace el lanzamiento del globo de Betanzos

El círculo se cierra. El Betanzos de galerías blancas y soportales

Abandonamos la Plaza de Fernán Pérez de Andrade, reencontrándonos con las callejuelas de Betanzos, algunas que bajan hasta la muralla. Podemos ver al fondo una de las puertas de entrada a la ciudad medieval de Betanzos. Comercios de antaño que nos abren sus puertas. No puedo evitar entrar en una mercería de las de antes en la que en una ocasión había encontrado un sombrero de papel. Espero encontrar otro tesoro entre los montones de productos que antiguamente se veían tanto y hoy son casi rarezas. Salgo con otro sombrero de papel que convivirá con su antiguo amigo, que todavía está ahí, ya que son piezas de calidad que ya se fabrican menos.

"As Balconadas" convierten la ciudad de Betanzos en una galería de arte al aire libre
“As Balconadas” convierten la ciudad de Betanzos en una galería de arte al aire libre

Llegamos de nuevo a la rúa Castro y en las fachadas nos miran desde arriba obras de “As Balconadas”. Desde la plaza de los hermanos García Naveira imaginamos la ciudad de los Caballeros la noche del 16 de agosto, llena de expectación, esperando el momento mágico del lanzamiento del Globo de Betanzos que se realiza desde 1875. Miles de ojos mirando hacia el cielo oscuro esos ciento veinte kilos de papel, litros de engrudo que conforman un globo adornado con hermosos dibujos humorísticos de artistas locales. Ese aerostato de aire antiguo transforma la ciudad en un lugar fascinante.

Dudamos entre meternos en los callejones de los vinos, donde hay tabernas magníficas, de las de siempre, de las que también me hablaba mi padre. Mesón O Pote, Casa Miranda, La Casilla,…se me hace la boca agua pensando en las famosas tortillas de Betanzos. Pero todavía no es hora de tomar un pincho, por lo que decidimos volver al túnel de soportales atraídos por el aroma de los almendrados

Las piedras nos susurran historias del pasado. ©Verónica Franqueira.
Las piedras nos susurran historias del pasado. ©Verónica Franqueira.

Conocemos esta confitería desde hace años y su especialidad estrella es la tarta de milhojas. Pero también están las cocadas, almendrados, melindres y otras delicias artesanales que nos atraen en cada visita a Betanzos. La Docería Rábade se esconde bajo los soportales de Betanzos de los Caballeros desde 1919 y entrar en ella es como trasladarse al pasado. En su mostrador de mármol se levantan los eternos recipientes de cristal de los caramelos, y los dulces nos miran desde el escaparate.

Salimos de la ciudad con el sabor dulce de los almendrados de la Docería Rábade, dejando el mar de galerías blancas detrás de nosotros. Parece que oímos el rumor de historias pasadas que se esconden bajo las piedras de la ciudad medieval de Betanzos. Nos acompañarán hasta la próxima, porque a Betanzos de los Caballeros siempre se regresa.

Mar de galerías de Betanzos y la magnífica casa de estilo afrancesado perteneciente a Don Juan, uno de los hermanos Naveira
Mar de galerías de Betanzos y la magnífica casa de estilo afrancesado perteneciente a Don Juan, uno de los hermanos Naveira

2 comentarios de “Betanzos de los Caballeros, ciudad medieval en el corazón de Galicia

  1. Sí, a Betanzos de los Caballeros siempre regresamos y admiramos más de lo mismo. Es como un ritual…¡Precioso relato María!.

    1. Julia, es un placer visitar esta ciudad y buscar secretos que todavía esconde. Y el placer aumenta cuando se hace en buena compañía…Me alegra que te haya gustado.

Escribe un comentario!! (Vamos...es gratis y nos hace ilusión saber que te ha parecido.